Mes: septiembre 2019

Guelaya valora positivamente la iniciativa de los vasos retornables en la Feria de Melilla 2019

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  • Es un primer paso adelante que debe completarse con la utilización del Sistema de Retorno de Envases si se quiere ganar la batalla a la contaminación por plástico.

 

  • La Consejería ha manifestado una actitud receptiva ante la demanda de #2020RebeliónporelClimaMelilla, que exigió el fin de los plásticos de usar y tirar en la Feria, pero solo es un primer paso.

 

  • El sistema de retorno de envases es el único que puede impedir que los plásticos lleguen al medio ambiente según la experiencia de los países europeos.

 

  • Las campañas de voluntarios limpiando de plásticos la costa, el mar y los fondos marinos no es la solución, hay que ir a las causas del problema, no solo mirar las consecuencias.

 

La Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad ha dado un paso adelante al incorporar en la Feria 2019 el sistema de retorno de envases, en este caso vasos, con el fin de eliminar el plástico de usar y tirar, aunque sea parcialmente.

 

Se trataba de una demanda de #RebeliónporelClimaMelilla, que recordaba que los plásticos de usar y tirar tienen sus días contados por la prohibición que recaerá sobre ellos dentro de un año debido a la normativa europea. El vaso retornable es un gesto en el camino adecuado, pero solo es el comienzo del camino que hay que recorrer.

 

Muchas personas en Melilla son partidarias de utilizar materiales reutilizables antes que reciclarlos, y ante la inminente prohibición de utilizar utensilios de plástico de usar y tirar tanto las empresas como las personas tienen solo un año para adaptarse a la nueva normativa.

 

Guelaya apoya el sistema de retorno de envases como el único capaz de hacer cumplir los objetivos europeos, ya que Ecologistas en Acción forma parte de la Alianza Residuos Cero, que reclama este sistema junto a instancias internacionales como Zero Waste Europa.

 

La nueva legislación europea contra los plásticos de un solo uso señala que en 2029 se deberá cumplir con el objetivo de recoger selectivamente el 90% de las botellas de plástico, llegando previamente al 77% en 2025 y siendo obligado que todas las botellas de bebidas sean producidas con un 30% de contenido reciclado en 2030.

 

Pero mejor que reutilizar o reciclar es reducir. ¿No sería mejor que el agua de grifo en Melilla se pueda beber y así evitar tener que utilizar agua embotellada en plástico?

 

Mientras tanto, es fácil de entender que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), comúnmente conocido como Sistema de Retorno de Envases, es justo con el consumidor, porque no descarga en la administración ni en el consumidor lo que es responsabilidad de la empresa que utiliza comercialmente los envases.

 

Depósito significa que hay un valor económico asociado a cada envase, un incentivo para que ese envase vuelva a la cadena de producción en las mejores condiciones para su reciclado y que esa cantidad no es un impuesto o un coste extra, sino un adelanto.

Devolución significa que esa cantidad que el consumidor ha adelantado se le reembolsa en su totalidad cuando el envase se entrega de nuevo en el comercio.

Retorno significa que el envase vuelve a la cadena de producción, es una materia prima en condiciones de convertirse en cualquier nuevo producto, el ciclo se cierra y no hay residuos, sino recursos.

 

La responsabilidad de los envases tras la vigencia de la Directiva Europea de Residuos y la publicación de la Ley española es de las empresas que los comercializan. Al comprar un producto, el consumidor paga el envase, y éste, tras usarlo, sigue siendo responsabilidad de la empresa, porque si no, las administraciones públicas de todos los países del mundo tendrían que gastar cantidades indecentes de dinero para conseguir que las botellas, pongamos un ejemplo, de coca cola de litro y medio que hay en el mundo no acaben contaminado ríos, pantanos, costas, mares, océanos, o provocando presupuestos públicos de incineración para evitar que un envase acabe en la playa.

 

Si el sistema de recogida selectiva no funciona con una eficiencia del 100%, eso quiere decir que las empresas que producen los envases no responden a la responsabilidad ampliada de la nueva ley y se están ahorrando cantidades millonarias de euros por no tener que tratar sus residuos, que se hace con fondos públicos, porque los están gestionando las administraciones en contra de la directiva europea y la ley española.

 

vaso reciclable de la feria 2019

 

 

 

 

 

 

 

 

Guelaya presentará propuestas a los presupuestos 2020 de la ciudad

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  • La asociación espera que por la vía de la participación consiga más objetivos medioambientales que por la presentación de alegaciones tras la aprobación de los presupuestos en el Pleno que ya realizó en 2018 y 2019.

 

Durante los dos últimos años Guelaya ha venido presentando alegaciones a los presupuestos de la ciudad justificadas por la ausencia de compromiso presupuestario en Melilla de determinadas demandas legales que tenían que ver con la conservación del patrimonio natural de la ciudad.

 

Esa situación de ausencia de inversiones en el medio ambiente no solo han tenido como consecuencia la falta de empleo verde, sino que tras 7 años de redactar un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Melilla y Gestión de los Espacios Naturales (PORNG) no se haya desarrollado absolutamente ninguna herramienta que permita gestionar adecuadamente, de acuerdo con algún tipo de norma, proteger y conservar de forma efectiva el patrimonio natural de Melilla o al menos, los hábitats, especies y espacios que la legislación europea obliga a conservar.

 

Por eso a los ecologistas nos sigue escandalizando que la retirada de basuras de espacios protegidos se tenga que hacer por personas voluntarias, que se siga haciendo botellón en espacios protegidos o que los vehículos sigan transitando por estos espacios sin que la administración anterior consiguiera evitarlo o al menos lo intentara.

 

  • La conservación de la biodiversidad debe ocupar un lugar central en el presupuesto de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad.

Si se busca en el presupuesto de medio ambiente de la ciudad una partida presupuestaria que tenga relación directa con la gestión solo se encontrarán cajones de sastre donde bajo el concepto de “otras iniciativas” y referencias semejantes se incluyen algunos cientos de miles de euros en un presupuesto global de decenas de millones de euros.

 

Las conservación de la naturaleza no existe en el presupuesto, y Guelaya no puede admitir, por ejemplo, que un contrato de varios años para controlar gaviotas patiamarillas en el casco urbano sea la medida estrella.

 

Está bien que se controle la población de una especie de gaviota que molesta a los vecinos, pero no tiene sentido que se emplee 0 euros en las especies protegidas, incluyendo la gaviota de Audouin.

 

  • La Ciudad deberá compensar la falta de desarrollo estatal en la última década del Convenio sobre Biodiversidad Biológica.

El 20 de agosto faltaba 500 días para que se cumpla el plazo aprobado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la UE de detener la pérdida de biodiversidad en 2020.

 

Ecologistas en Acción ha adelantado que España fracasará en este objetivo por no haber tenido voluntad política, no haber tomado medidas eficaces para detener la pérdida de biodiversidad y haber mostrado un escasísimo interés en la conservación de la naturaleza.

 

Melilla ya ha fracasado en el cumplimiento de sus objetivos sobre conservación de la biodiversidad, al igual que España lo ha hecho en el ámbito internacional. Solo queda una salida posible, invertir en el futuro considerando que vivimos una emergencia climática que obliga a considerar una emergencia la extinción de especies porque dependemos de ellas.

 

Como reconoce el Informe de Seguimiento del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de 2017 (elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica), de los 39 objetivos, cuatro han sido plenamente alcanzados, otros tres quedan cerca de su cumplimiento, y 24 objetivos han tenido avances pero no han sido cumplidos. Por último, ocho objetivos no han tenido avances que puedan considerarse significativos.

 

Con esta inacción, los diferentes gobiernos de España han puesto en riesgo el bienestar humano y buena parte de nuestra economía.

 

Un claro ejemplo de ello son las consecuencias sociales y económicas que supone la pérdida de las especies polinizadoras, en su mayor parte insectos. Sin esos polinizadores, los daños económicos en las actividades agrarias serían terribles, ya que en España alrededor del 70 % de los cultivos para consumo humano dependen de los insectos que desarrollan la polinización.

 

Además, estos polinizadores generan múltiples productos como miel, cera o medicamentos y contribuyen directamente a la producción de fibras como el algodón y el lino, o materiales de construcción como la madera. El servicio esencial que ofrecen los polinizadores en la oferta de alimentos se valora en más de 2.400 millones de euros para la agricultura española.

 

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Recogida de residuos en la ZEC de Aguadú por parte de voluntarios de Guelaya

 

El Helianthemum caput-felis o jarilla cabeza de gato, especie protegida española compartida con el Levante y Baleares.

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  • La presión urbanística de la costa la ha diezmado en la península.

 

  • En Melilla se mantiene en terrenos militares y espacios protegidos y las especies invasoras son su principal amenaza

La jarilla cabeza de gato se denomina así porque alguien vio cierto parecido entre la forma de sus frutos y la cabeza de un gato. Su nombre científico es Helianthemum caput-felis, que  viene de Helios, sol, y caput felis, traducción latina de cabeza de gato. La jarilla es una especie heliófila que precisa de sol y no prospera por eso bajo los pinos. De hecho, plantar pinos en los lugares donde está sería una amenaza para ella.

 

Este arbusto bajo existe en algunas costas mediterráneas occidentales, entre las que destacan las del norte de África, donde se encuentra en Marruecos, pero exclusivamente entre cabo de Agua y Cabo Tres Forcas, y Argelia, donde está presente en la playa “de los andaluces” en Orán.

 

En la península ibérica se encuentra también en el levante español y en Baleares, en puntos concretos donde ha sobrevivido a la expansión urbanística de la costa, que ha llegado a los barrancos, lugares habituales donde la especie prolifera en rodales que pueden ser de 800 pies de plantas en el caso de Melilla.

 

Estaba presente en las colinas y acantilados cercanos al mar y terrenos arenosos en lugares mediterráneos peninsulares, pero la urbanización de la costa ha diezmado su presencia. Comparando las cantidades presentes antes y después del boom de la construcción de la costa mediterránea el siglo pasado, que llegó hasta los barrancos y torrenteras más inclinadas, la población de Helianthemum caput-felis en el litoral español casi ha pasado a ser testimonial.

 

Por este motivo se la ha calificado en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como especie vulnerable. Si no se hace algo al respecto, entrará en el futuro en la categoría de especie en peligro de extinción, por lo que su estatus reclama la atención de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, la responsable de su conservación, junto con todos los melillenses como herencia recibida de las generaciones anteriores.

 

En Melilla cubría todo el norte de la ciudad, muy cerca de la línea de costa, en la ZEC de Aguadú, aunque encima de los acantilados está presente prácticamente desde  el polvorín hasta la valla perimetral, continuando por el barrando del Quemadero y de allí hasta el mismo río de Oro por las colinas que rodean al arroyo Tigorfaten a través de la segunda ZEC melillense, la del barranco del Nano.

 

Se trata de una especie a la que le gusta el sol, es heliófila, y por tanto, no prospera a la sombra de los pinos. En el caso de Melilla su ubicación en terrenos militares la ha librado de la especulación urbanística, que ha sido su amenaza principal en la península, pero no por ello está libre de amenazas.

 

No existe ningún estudio que sirva de base para la elaboración de un Plan de Conservación de la especie, obligatorio para todas las especies vulnerables según la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad española.

 

Pero Guelaya ha trabajado en su defensa estos años adaptando la técnica de viverismo desarrollado en la península para su reproducción desde semillas, pero comprobando además que es mucho más rentable el trasplante de esquejes, por lo que se han recogido semillas locales y esquejes y se han multiplicado y reintroducido para comprobar que en el caso de que sea necesario puede ser replantado en Melilla con genoma propio, ya que los estudios genéticos demuestran que presenta diferencias con las plantas del Levante, más relacionadas con las especie en las Baleares.

 

Replantar jarillas cabeza de gato con plantas de la península sería no solo un error, sino también un atentado contra su conservación por hibridarla con plantas peninsulares, ya que la polinización es cruzada gracias a insectos. Además no es necesario recurrir a plantas de la penísula porque Guelaya dispone de plantones para su reintroducción a disposición de la Ciudad.

 

Solo se ha realizado un censo global de la especie en Melilla por parte del grupo de especies protegidas del Campus de Melilla hace algunos años, con el que Guelaya colaboró en el trabajo de campo. Para conocer su tendencia en Melilla, si hay más o menos que antes, hay que volver a repetir el censo.

 

Llama la atención que cuando está presente la “vinagreta”, nombre con el que se conoce en Melilla a la Oxalis pes-caprae, una especie invasora, la jarilla desparece de la ZEC del barranco del Nano.

 

La “vinagreta” es propia de lugares nitrofilados, que ocupa junto con otras especies oportunistas en una explosión de flores tradicionalmente en enero-febrero, y con el cambio climático, antes. Su presencia impide que la jarilla prolifere, porque parece que compite mal por el suelo, estando presente donde apenas otras especies crecen en suelos pedregosos.

 

La vinagreta no solo nos informa sobre dónde están los suelos nitrofilados, sino que se trata de una especie incluida en el Listado Español de Especies Invasoras, por lo que su presencia en los espacios protegidos debería ser tenida en cuenta para su eliminación como medida de conservación, pero no existe ningún plan de manejo aprobado en la Ciudad sobre sus espacios protegidos.

 

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