Dracaena draco

La muerte del drago centenario: Un ejemplo de la herencia que recibe el nuevo Gobierno en materia de medio ambiente.

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  • Vivir 100 años para un Drago que vive hasta 500 es morir en plena juventud.
  • El drago centenario del parque no tenía un mantenimiento técnicamente adecuado.
  • Las normas de conservación de la flora y fauna de Melilla no pueden depender de un contrato con una empresa.

 

  • El patrimonio natural de nuestro territorio necesita un reglamentación que proteja sus árboles singulares.

 

En Canarias cuando hablan de dragos discuten de árboles centenarios, como el Drago de las Meleguinas, que según algunas fuentes, era el drago más viejo de Canarias, con 480 años, y señalan que era más viejo que el de Icod de los Vinos.

Para un drago que tenía 100 años cuando podía llegar a casi 500, hay que preguntarse ¿por qué murió tan joven?

Guelaya Ecologistas en Acción, tras respetar el enorme dolor y daño que representa el colapso del drago del Parque Hernández, se plantea un problema: ¿era inevitable?

La respuesta es un NO rotundo, y ahora, con un cambio de Gobierno las expectativas que se crean para que el cambio llegue al medio ambiente es ilusionante.

Se denomina árbol singular, monumental, notable, sobresaliente, excepcional o veterano a aquellos árboles que destacan de entre los demás por su tamaño, forma, edad, rareza, origen biológico, estado de conservación, belleza o por formar parte de mitos o tradiciones.
Estos árboles suelen estar protegidos por legislaciones especiales de cada comunidad, región o país.
A Guelaya le gustaría que alguna vez esto fuera verdad en Melilla, y más en concreto, que fuera verdad con urgencia para acabar de un plumazo con la herencia recibida despues de 19 años que han machacado la sostenibilidad de la ciudad de Melilla.
Hoy por hoy no tenemos catálogo de árboles y arboledas singulares, como la mayoría de las CCAA españolas, que aprobaron sus reglamentaciones a finales del anterior milenio y a comienzos de este.
Pero en Melilla no hay “oficialmente” árboles singulares por dos motivos:
En primer lugar porque no hay reglamento, ordenanza ni normativa local que defina qué es un árbol singular en Melilla, qué protección merece, qué ficha técnica tiene que tener y qué seguimiento se le tiene que hacer.

En segundo lugar porque el pliego de condiciones técnicas de la empresa Thaler incluye en el punto 2.5.6.4. que “…Se elaborará un catálogo de especies singulares con indicación de su nombre científico y común, así como su ubicación, y deberá habilitarse un letrero al pie del ejemplar, con las características y denominación de la misma que será aprobado por la Jefatura de Servicio.”

Tras casi un año de contrato, no hay noticias del catálogo, a pesar de que se nos ha enseñado diciendo que estaba hecho antes de firmar el contrato.

Los dragos son árboles bastante resistentes a las plagas, salvo a los hongos. Por eso, se recomienda riego moderado de forma que se riegue cuando la tierra esté seca o casi seca.

Pero el drago que se cayó en el parque Hernández estaba rodeado de césped, como cualquier persona puede comprobar. El césped debe ser frecuentemente regado, y por ello, nuesto drago fue sometido a más riegos de los que necesitaba, lo que le acortó la vida.

El nuevo Gobierno tiene por delante muchas cosas que hacer , pero una de las prioritarias es que los animales y las plantas de Melilla sean consideradas patrimonio natural heredado de nuestros mayores y por ello defendido por normas propias para que las generaciones futuras las disfruten, incluso después de 400 años en el caso de los dragos de la ciudad.

cerco que dejó el drago centario en el parque hernández
Cerco que dejó el drago centenario en el parque Hernández
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Drago con césped en el parque Hernández