vertedero de escombros

Situación de los vertidos ilegales de escombros en la ciudad de Melilla. Informe de invierno 2019

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  • Aumenta el esfuerzo de limpieza en el sector de la pista de carros próximo al polígono industrial y en el cauce del arroyo Mezquita

 

  • Las medidas preventivas o no se han aplicado o son ineficaces: aparece un nuevo punto negro de vertidos en la explanada de Rostrogordo con 48 vertidos

 

  • Se crea un segundo punto negro en la pista de carros debido a la gestión de las escayolas que no se pueden llevar al vertedero de residuos de construcción

 

Como venimos haciendo desde el año pasado, Guelaya ha realizado su control trimestral de vertidos ilegales para hacer seguimiento de un  problema “endémico” que no termina de resolverse. El año pasado reconocimos los esfuerzos que se realizaron para que el recorrido de la prueba “La Africana” estuviera limpio en lo posible para evitar la mala imagen de ciudad ante corredores que viene de todas partes de España y del extranjero.

 

Gracias a los planes de empleo y la nueva contrata de basuras se está notando un mayor esfuerzo en retirar los vertidos ilegales que se producen, en especial en el cauce del arroyo Mezquita y en algunos tramos de la pista de carros.

 

Sin embargo, como hemos reiterado en varias ocasiones, no es más limpio quien más se lava sino el que menos se ensucia. Por eso hemos demandado de la Administración que además del coste económico que supone el esfuerzo de limpiar los vertidos ilegales, se tomen medidas preventivas para evitar ese gasto público a fondo perdido ya que los culpables de los vertidos ni son multados, ni responden económicamente del daño que provocan.

 

Estas medidas preventivas y disuasorias o no se han tomado, o no han resultado eficaces, porque en el mes de enero hemos encontrado dos nuevos problemas de vertidos ilegales de escombros.

 

1.- La explanada de Rostrogordo. Hemos fotografiado 48 vertidos, algunos de ellos bastantes antiguos, pero llama la atención los nuevos, bastante visibles debido a los sacos de escombros de un blanco reluciente que adornan la explanada.

 

En dos vertidos aparecen restos de uralita, que habrá que valorar si tienen o no tienen amianto mediante el análisis correspondiente. Además aparecen en pequeñas cantidades algunos residuos peligrsosos, como restos de pintura, al igual que muebles y electrodomésticos.

 

2.- La pista de carros está bastante más limpia que en años anteriores, pero ha empezado a ser preocupante, o al menos Guelaya no ha sido consciente de ello con anterioridad, de la cantidad de residuos de escayolas que hay en el sector de la pista de carros que va entre “la cuesta de la peseta” hasta el cruce con la carretera de Palma Santa.

 

En este tramo aparecen residuos especiales como restos de vehículos, que ya son dos, y neumáticos en el mismo cauce del río de Oro.

 

En ese sector hemos localizado y fotografiado 45 vertidos ilegales, pero nos ha llamado la atención la presencia en la mayoría de ellos de escayolas, lo que podría ser el origen del problema de este nuevo punto negro de acumulación de vertidos debido a que las escayolas se tienen que llevar al CAD-VFU situado en las cercanía de este sector de la pista de carros, y que debido a ello es de tránsito público, a diferencia del resto de la pista de carros donde la circulación de vehículos está prohibida como camino de uso militar.

 

El problema podría derivar a nuestro entender de que el CAT-VFU tiene horario de funcionariado, exclusivamente de mañana, y los autónomos y pequeñas empresas que tienen que desprenderse de las escayolas van al  lugar indicado por la tarde noche al terminar la jornada laboral y se encuentran el CAT-VFU fuera de servicio según la placa que obra en su puerta.

 

Por ello, a pesar de que no se puede admitir el vertido ilegal de escayolas, creemos que la Ciudad tendría que hacer un esfuerzo en facilitar a los autónomos y pequeños empresarios la entrega de los residuos en un horario laboral propio del sector de la construcción y aligerar la burocracia asociada a la entrega de residuos de construcción.

 

Los vertidos ilegales no los están haciendo las grandes empresas que hacen obra pública de proyectos que incluyen planes de residuos y presupuesto para su traslado a vertedero. Es un problema de las pequeñas empresas y de autónomos que hacen obras menores, arreglos de cocinas o cuartos de baño.

 

Solo con limpiar no se va a arreglar el problema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las escorias de la incineradora se están vertiendo sin control y se van a mezclar con amianto, lodos de depuración y más escorias.

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  • Restos de uralita depositados en septiembre siguen donde estaban a punto de ser enterrados por las escorias.

 

  • No se ha puesto en marcha ninguna solución a la falta de vertedero para residuos no peligrosos y se están vertiendo las escorias en el vertedero de inertes, donde ya se han vertido residuos peligrosos y no peligrosos

 

  • El vertido de residuos no peligrosos en el vertedero de inertes lleva seis años y ha dejado de ser un sistema de almacenamiento temporal.

 

  • Ni hay sitio donde verterlo ni se recicla, por lo que hay que llevarlo a la península.

 

La incineradora, además de olores y humos, produce otros tipos de residuos, las cenizas volantes que son residuos peligrosos y las escorias de fondo que son residuos no peligrosos. Pero la normativa ambiental establece diferencias entre estos tipos de residuos y los vertidos inertes, como los escombros.

 

Cada tipo de residuo necesita por normativa un tratamiento diferenciado. No hay en Melilla ningún vertedero de residuos peligrosos. Las industrias que los producen tienen que llevarlos a la incineradora, que los transforma en residuos peligrosos en forma de cenizas volantes que son llevadas a la peninsula.

 

Pero las escorias se consideran residuos no peligrosos y se llevan a un vertedero de esa categoría, como el que se construyó en Melilla y se colmató a los 3 años debido a que nadie recicla las escorias.

 

Desde que la actual legislación de residuos entró en vigor, en 2011, hasta que se abrió el vertedero de residuos no peligrosos en Melilla pasaron 3 años, pues comenzó a verterse en él en 2014. Y en 2018 ya está colmatado. ¿Dónde han ido a parar desde 2011 las escorias de la incineradora?¿Y antes?

 

Guelaya discrepa en que las escorias sean residuos no peligrosos precisamente porque proceden de quemar residuos que sí lo son. La Consejería ha presentado unos análisis que hemos rebatido solicitando que se aporten los análisis trimestrales, que nunca han aparecido por ninguna parte. El vertedero debe controlar lo que se vierte, y en Melilla al parecer no existe control alguno.

 

En este debate la propuesta de Guelaya es que si no hay sitio para disponer de un vertedero de residuos no peligrosos en Melilla hay que llevárselos a la península, utilizando la disposición que establece que el Estado se encarga de financiarlo.

 

Pero la decisión que ha tomado la Consejería ha sido verter las escorias como si fueran inertes, manteniendo lo que denomina “almacenamiento temporal” durante no sabemos cuántos años más.

 

Lo que debería ser un almacenamiento temporal para valorizar los residuos inertes en forma de áridos para la construcción se convierte en un vertedero de residuos sin uso alguno, con el riesgo de que ahora se colmate también.

 

El vertedero de inertes de esta forma se va llenando de residuos de construcción que nadie utiliza, y que creemos que se pensaban utilizar como relleno en la ampliación del puerto, y ante la previsible negativa de la resolución ambiental del proyecto va a provocar un caos en el vertedero de inertes y en los terrenos que han venido utilizándose como almacén de tierras de relleno. El vertido de las escorias no hace sino engordar el problema.

 

A las escorias de la incineradora que no deben estar en el vertedero de inertes se añaden los lodos de depuradora, que se dejaron de incinerar en algunos momentos y se depositaron igualmente en el vertedero de inertes, a pesar de que estos lodos son también residuos no peligrosos.

 

Y finalmente, el descontrol ha llegado al amianto tras el verano, porque restos de uralita que se dejaron en el mes de septiembre en la zona donde están vertiendo las escorias siguen allí dos meses después.

 

¿Cómo es posible que nadie se haya dado cuenta que hay uralita  si está a la vista en la zona donde se vierten las escorias?. ¿Es por no pagar a la empresa que tendría que recogerlo y llevarlo a un vertedero de seguridad para la uralita?.

 

Si el verano que viene se utilizan los áridos del vertedero de inertes para recuperar playas, podríamos acabar tumbándonos encima de una mezcla de lodos, áridos y escorias, aderezado con un toque de amianto.

amianto en vertedero de inertes en zona de escorias

escorias en vertedero de inertes 2018