Rio de Oro

Informe sobre el censo de aves invernantes en Melilla. Más de 50 especies de aves invernan en nuestra ciudad.

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 Los censos de aves invernantes de Melilla son una iniciativa promovida por Guelaya Ecologistas en Acción Melilla que se realiza de forma abierta a cualquier aficionado a la ornitología que quiera participar.

En el caso de los censos de aves acuáticas, se realizan de forma coordinada con la Red de Aves Marinas de Melilla, siguiendo las instrucciones de los censos nacionales coordinados por SEO/Birdlife. Es la primera vez que se realiza un esfuerzo coordinado de censado de aves invernantes.

El objetivo de estos censos es conocer las especies presentes, los hábitats que utilizan y el tamaño de las poblaciones, para poder realizar un seguimiento de las mismas y detectar tanto especies en declive, y por tanto, centrar la atención sobre ellas antes de que se encuentren en peligro de extinción, controlando las causas del declive. Otro objetivo no menos importante de estos censos es observar los efectos de las medidas de protección que se han puesto en marcha en los casos de las especies ya protegidas, para ver si sus poblaciones aumentan o no.

Los censos de aves invernantes comenzaron a realizarse el 6 de enero y se prolongarán hasta el día 27 de enero del 2018. Por lo tanto, es posible incorporar nuevos datos, sobre todo de especies no observadas o que superan en número a las observadas aunque el censo nacional de aves acuáticas invernantes se realizó en Melilla el pasado 13 de enero.

Los hábitat que se han censado son la zona costera, el río de Oro, el barranco del Nano, los pinares de Rostrogordo y el embalse de las Adelfas.

A día de hoy, se han identificado más de 2.586 aves de 56 especies. Numerosas especies observadas son especies protegidas recogidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

 

El resultado de los censos serán enviados a la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente, porque no es posible conservar la biodiversidad si no se conoce su presencia en la ciudad.

Entre las especies más abundantes, en este momento destaca la invernada de gaviotas reidoras que supera el medio centenar de ejemplares.

En cuanto a especies marinas que no suelen tocar tierra durante la invernada, se han observado cientos de pardelas baleares y de alcatraces atlánticos.

En especies insectívoras destaca el mosquitero común, con medio centenar de ejemplares.

Igualmente se ha constatado la presencia de especies reproductoras en el río de Oro, como la gallineta, el andarríos chico,  el chorlitejo chico, así como la presencia de otras aves límicolas, como las cigüeñuelas, que se observan en escaso número en la desembocadura del río. La cercanía de la Mar Chica, lugar de invernada de miles de aves, hace posible observar en pequeño número numerosas especies interesantes o raras.

 

Hasta el momento, han participado en los censos de forma desinteresada una docena de observadores. Todavía esperamos observar más especies en zonas urbanas, parques y jardines, zonas agrícolas abandonadas y  antiguas huertas.

 

Cualquier ornitólogo aficionado que tenga observaciones en Melilla en este mes puede enviarlas al correo de Guelaya, melilla@ecologistasenaccion.org

gaviotas reidoras invernantes en Melilla

Plantando árboles con los alumnos de la Syracuse University

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Los alumnos estadounidenses de la Syracuse University de New York realizaron una plantación de árboles autóctonos con Guelaya

El grupo de alumnos estadounidenses de la Syracuse University de Nueva York que están de visita en nuestra ciudad acompañados  por la profesora Mónica Pérez-Bedmar han hecho un hueco en su apretada agenda para conocer el vivero forestal de Guelaya y conocer de la mano de sus responsables las múltiples labores que realizamos allí. Como colofón de la visita cada uno de ellos plantó un árbol en el margen del río de Oro, en una zona que estamos regenerando desde hace algunos años. Su profesora nos comentó que para los alumnos fue una experiencia especialmente gratificante, lo que para nosotros es la mejor de las recompensas por nuestro trabajo. Ahí van algunas fotos de la jornada.

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Alegaciones al Plan Hidrológico de Melilla

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Guelaya presentó el pasado 30 de junio las alegaciones al segundo ciclo del Plan Hidrológico de Melilla sobre el documento “Esquema Previo de Temas Importantes”, y con el objeto de  que se hagan públicos, para los melillenses en general, hemos elaborado una serie de tres comunicados en la que iremos exponiendo los problemas y las propuestas que hemos realizado.

 

Los contenidos expuestos a información pública los hemos dividido en 3 bloques que tiene que ver con:

  1. El suministro y explotación de aguas, incluyendo la planificación de avenidas e inundaciones.
  2. Conservación de cauces  y Rio de Oro.
  3. Calidad de aguas costeras.

 

Comenzamos con el primer bloque

 

Las medidas adoptadas resultan insuficientes, pues solo se orientan hacia la oferta, sin intentar reducir la demanda.

 

Discrepamos de la prioridad dada al agua de la desalinizadora, al considerar que las medidas de ahorro y eficiencia del consumo de agua, y lucha contra las fugas, tienen capacidad suficiente para disminuir el consumo, sin dejar de valorar la necesidad de que la extracción de agua de los acuíferos sea sostenible y que se estudien en profundidad.

 

Deben añadirse medidas de ahorro y eficiencia en el consumo, especialmente en las instituciones públicas, que deben dar ejemplo, y con un sistema de campañas de concienciación y formación ciudadana  de gran alcance que permitan adoptar un sistema de tarifas de consumo progresivo de forma que se castigue el despilfarro de agua por parte de los consumidores.

 

Parece notorio que el agua que se suministra en Melilla por habitante y día es mayor que muchas ciudades españolas que consiguen con menos agua cubrir todas las necesidades, pero seguimos sin saber cuales son las fugas reales en la red y los planes de lucha contra las pérdidas. ¿Los objetivos de disminución a 260 litros/hab/dia no señalan un exceso de demanda?  ¿Es necesaria realmente una ampliación a 30.000 metros cúbicos diarios la desalación cuando eso es más  del 100% de lo que se gasta al día?

 

Apostar por la desalinización es apostar por el medio más caro de obtener agua en Melilla, con el mayor gasto energético, olvidando la necesidad de reducir el consumo energético y los compromisos asumidos por nuestro país derivados del cambio climático. Si no cumplimos con nuestras obligaciones internacionales, ¿quién va a cumplirlas?

 

Consideramos necesario que la Administraciones públicas pongan en marcha programas de ahorro de agua, ya que consumen prácticamente una cuarta parte del agua de Melilla, para dar ejemplo, y poder tener autoridad moral para decirles a los ciudadanos que así no podemos seguir, y poner en marcha programas de ahorro que impliquen a la ciudadanía. Sin participación social no habrá manera de conseguir ahorro, lo que haría innecesario la ampliación de la desalinizadora.

 

Si hay dinero para la ampliación de la desalinizadora, también lo hay para la lucha contra las fugas, para hacer campañas de concienciación, de información y de formación, pero prefieren creer en las empresas y en que se mueva dinero en lugar de creer en las personas, a pesar de que una política basada en la información y en la lucha contra las fugas es más barata que la desalinizadora, a largo plazo. Es decir, se mantienen soluciones insostenibles que ponen en peligro a las generaciones futuras.

Los pozos de Melilla han sido sobreexplotados de tal manera que no hay que esperar a la siguiente generación para saber que los problemas no dejan de aumentar. Ahora resulta que son necesarios estudios para el conocimiento de los acuíferos. Bienvenidos sean esos estudios, que fueron necesarios en los años 80 cuando el Ayuntamiento de Melilla recibió los primeros informes que indicaban sobreexplotación de acuíferos. Es como decir que no a algo que se demandaba en Melilla hace un cuarto de siglo. Así que aceptamos, pero no dejamos de criticar que se tomen medidas necesarias en los 80 en el año 2014.

 

La planificación sobre avenidas e inundaciones, cuestión preocupante por el cambio climático, nos hace aceptar decisiones como la ampliación de la desembocadura del Rio de Oro, pero la prevención del cambio climático no es compatible con la decisión de adoptar medidas que provocan aumentos de consumo energético.

 

En conclusión, que los melillenses sabemos que el agua del grifo no se puede beber, que gastamos dinero para comprar agua embotellada, o nos vemos obligados a ir a las fuentes públicas, que cada vez suministran agua de peor calidad, y sin embargo, no parece que estemos dispuestos a exigir a la Ciudad Autónoma una calidad de servicio sostenible.

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