Violencia vial

Quien no vea que en Melilla se conduce muy rápido en vías urbanas es que está mirando para otro lado

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  • ¿Por qué cuesta tanto que la Administración en Melilla reconozca que tenemos un problema de exceso de velocidad y traslade a los melillenses un discurso de que se van a aumentar las medidas para solucionarlo?

 

  • Guelaya no puede aceptar que sea responsabilidad de todos la siniestralidad vial si nos niegan a las entidades sociales participar en la Comisión de Tráfico para  presentar propuestas o el Foro de la Ciudad no se reune para tomar decisiones

 

  • Si con indicadores de siniestralidad como los de nuestra ciudad no se toman nuevas medidas ya es que no nos representan

 

Para que se resuelva un problema en primer lugar hay que reconocerlo, y el que la gente muera en la calle por el tráfico, o sea hospitalizada, o sea curada por este motivo es un problema.

 

Pero parece que los egos y el orgullo pesan más que el problema en sí y observamos atónitos como se mantiene un discurso basado en negar lo innegable con un victimismo impropio de una Administración moderna.

 

Los accidentes de tráfico no pueden ser un asunto de suerte, sino de políticas públicas. En España lo sabemos porque se han tomado medidas y se ha reducido históricamente la siniestralidad vial, y ante un rebrote en todo el país, en Melilla se opta por argucias basadas en cambios de metodologías para registrar estadísticas de heridos graves y leves para sacar pecho por una disminución del 40% de siniestros cuando la realidad va por otro lado.

 

 

El diagnóstico del problema es sencillo en realidad. La población crece, la gente compra coches y cada vez hay más pero las calles no pueden crecer, seguirán teniendo las mismas dimensiones que tienen ahora y el siglo pasado. ¿En qué se puede actuar? ¿En que haya menos gente? No, solo se puede intentar que haya menos coches en las calles y que vayan más despacio, no hay otra solución.  Es el concepto de la movilidad sostenible, y quien se resista a ello está negando el futuro de la movilidad a esta ciudad.

 

El problema de la siniestralidad vial en Melilla, violencia vial tal como la venimos denunciando desde hace años, se define con indicadores que nos comparan con el resto de España. Para saber qué es posible conseguir, nosotros nos fijamos especialmente en la comparativa con los datos de Ceuta, porque es la que más se parece a Melilla. Y el número de siniestros en Ceuta es la mitad que en Melilla.

 

¿Qué objetivo le parece a la administración de Melilla asumible en cuanto a número de muertos por el tráfico? ¿Cero, uno? ¿cuantas víctimas graves debemos asumir?

 

Por eso, hemos impulsado junto con otras entidades y ahora también junto a partidos políticos, sindicatos y clubes ciclistas un decálogo de medidas para mejorar una situación vital, nunca mejor dicho, para todas las personas, porque pensamos que hay que ser ambiciosos en los objetivos para poder mejorar el problema.

 

Dos años pidiendo llevar nuestras propuestas a la Comisión de Tráfico y dos años esperando una reunión con la Ciudad para intentar pacificar el tráfico es una grosería.

 

La postura de la Administración nos libera de cualquier responsabilidad. No podemos co-responsabilizarnos de nada si la Administración nos niega sentarnos en una mesa a debatir medidas para solucionar un problema social y consensuarlas desde posturas fundamentadas en la experiencia española y europea en movilidad, y no desde opiniones de lo que a cada uno le venga a la cabeza.

 

Si la comparación con Ceuta en cualquier indicador no vale, si los informes de accidentes sin víctimas de UNESPA, la central de seguros, no valen , si la pecepción social de los peatones de que se conduce rápido en las calles no vale,  seguiremos aportando datos de la propia DGT.

 

En 2016, último año de datos publicado por la DGT, en Melilla hemos tenido:

 

Más accidentes con víctimas en vías urbanas que toda la PROVINCIA  de  Ceuta, Toledo, Teruel, Soria, Segovia, Cantabria, Salamanca, Palencia, Orense, Navarra, Lugo, Lleida, León, Jaen, Huesca, Huelva, Guadalajar, Cuenca, Ciudad Real, Castellón, Cáceres, Burgos, Badajoz, Ávila, Almería y Albacete.

 

Más accidentes o igual número con víctimas hospitalizadas en vías urbanas que en las PROVINCIAS de   Cáceres, Cuenca, Guadalajara, Palencia, Cantabria, Segovia, Soria, Teruel, Zamora y Ceuta.

 

Es cuestión de ambición, de fijar objetivos, de poner medidas y de contar con todo el mundo para resolver el problema.

coches

 

 

 

 

 

 

 

Violencia vial en Melilla. Del inoportuno oportunismo del Sr. Quevedo

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Para Guelaya y MelillaConBici la violencia vial en Melilla es la responsable de que sea la ciudad más insegura de toda España en siniestralidad peatonal

 ¿Es solo un accidente? La violencia vial se intenta ocultar en forma de accidentes.

 ¿Pero son accidentes o es violencia vial? En Melilla existe una permisividad insultante por parte de las autoridades a la hora de multar, no entendienden que es parte de la educación.

 Melilla destaca en solitario en este índice de siniestralidad. La tasa poblacional de peatones atropellados con heridas graves o fallecidos entre 15 y 65 años fue en Melilla la máxima de España.

 Para mejorar estas cifras, lejos de contemplar programas de pacificación del tráfico en la ciudad se volvía a buscar chivos expiatorios, la culpa era de los peatones.

 ¿Reflexiones y peticiones oportunistas en el marco del triste homicidio de Carlos Huelin? No, peticiones y reflexiones de Guelaya Ecologistas en Acción y Melilla ConBici año tras año; lo denunciamos en Mayo de 2014 tras la publicación de un informe de Mapfre sobre siniestralidad peatonal en España entre 2005 y 2009, donde estaba claro que Melilla tenía el índice de siniestralidad peatonal más alto de toda España, una tasa poblacional  de 20,4  niños heridos graves o fallecidos en ese período frente al 4,1 de media en España

Y no oportunistas, porque no hay oportunismo alguno en cumplir con las responsabilidades que nos competen y que forma parte de nuestro objeto social, criticar las políticas públicas, en este caso de movilidad por insostenibles.

Demandar, exigir, reivindicar, informar, en el caso de las instituciones y asociaciones que velamos por una ciudad más amable, y más humana para los ciudadanos y ciudadanas, es uno de nuestros objetivos, y por triste que sea el caso, porque lo provoca  la pérdida de una vida humana, el camino pasa por la concienciación social. Y así lo venimos haciendo, y tenemos que hacerlo en este momento.

Educar, formar y sancionar también para hacer cumplir la ley. Y más allá de tímidas campañas educativas en los centros ¿qué se ha hecho para paliar o evitar, para sancionar? ¿Dónde están los controles de velocidad? ¿Y los de alcoholemia en las zonas que se saben calientes? ¿Dónde los obstáculos para reducir la velocidad salvo unos cuantos pasos resaltados? Porque sí, Sr. Quevedo, en efecto, no hay solución mágica, más que el cumplimiento de la norma y una buena gestión encaminada a la pacificación del tráfico, hoy totalmente inexistente. Y a usted, entre otras instancias le compete velar porque así sea. Y a nosotros, demandárselo, ahora y siempre.

Queremos un Pacto social, y hemos demandado formar parte de la Mesa por la movilidad. ¿También se lo tenemos que recordar? Es usted quién no quiere convocarla, y por eso, se convierte en parte  el problema.