ZEC de Aguadú

Las gaviotas patiamarillas de Melilla siguieron aumentando en 2020 a pesar de los controles realizados

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  • “El Gobierno local estudia nuevos métodos para controlar a las gaviotas” es un titular de prensa del 13 de septiembre de 2011. Desde entonces nadie ha conseguido resolver el problema. 

 

  • Nunca se han aplicado los “nuevos métodos” con eficacia por muchas razones diferentes.

 

La gente se indigna, e incluso pasa miedo con los picados de las gaviotas, pero el comportamiento de la gaviotas no es agresivo aunque lo parezca. Las gaviotas no atacan, defienden a sus crías de nosotros, se adaptan y ocupan los hábitats que les dejamos después de que hemos ocupado los suyos en las costas. Los cuidados parentales a la descendencia es un comportamiento evolutivo que ha sido adquirido por muchos animales mucho antes de que existieran las personas. Las gaviotas cuidan a sus crías antes de que la especie humana existiera y si anidan en los techos de la casas es porque no le hemos dejado otro sitio donde hacerlo libres de depredadores terrestres.

El aumento de la población mundial de gaviota patiamarilla se debe a que le hemos proporcionado  abundantes fuentes de alimento en forma de descartes de pesca y vertederos de basuras. En un censo de invierno de gaviotas patiamarillas en Melilla se pueden contar más de 1.000 pero el 70% se verán en el puerto pesquero de Nador a través de la valla en el dique sur.

 

En el año 2009 prácticamente no había gaviotas criando en el entorno urbano de Melilla aunque sí en muchas ciudades costeras peninsulares y europeas. En la costa melillense había 206 parejas de gaviotas patiamarillas censadas. El primer censo de gaviota patiamarilla encargado por la Ciudad Autónoma es de 2017, seis años después de que se reconociera el problema. Entre 2009 y 2017 las gaviotas pasaron de 206 nidos a 336, pero con más del 60% ya situados en la ciudad y no en los acantilados y algunas zonas que no pudieron visitarse hacen pensar que en realidad había más 336 nidos, probablemente casi 400.

 

Durante la campaña de control de gaviotas patiamarillas de 2017 se recogieron 202 nidos y 136 huevos de gaviota, datos totalmente insuficientes para controlar de forma efectiva a la población debido a la capacidad de hacer puestas de reposición. Si se le quita a las gaviotas 200 huevos en dos semanas serán sustituidos por otros tantos.

 

Por eso, y debido a que las gaviotas adquieren la madurez sexual al tercer año, en 2020 se percibe un aumento de gaviotas patiamarillas, porque el control en 2017 no fue suficiente, y en la Zona de Especial Conservación de Aguadú el aumento ha sido de más del 100%, porque de los 82 nidos que había en 2017 han pasado a ser 190 nidos este año.

 

Los próximos años van a ser peores por motivos diferentes. En 2019 se firma muy tarde el contrato de 2 años prorrogable 1+1, tan tarde que no había prácticamente huevos porque habían eclosionado ya la mayoría. Así que falló el control por falta de capacidad en la consejería para firmar el contrato a tiempo, a pesar de que lo estaba renovando.

 

En 2020 el confinamiento ha dejado libre mucha mayor superficie para que las gaviotas críen en ausencia de personas por todas partes. Muchas personas no sabían que existía una empresa contratada para retirar nidos. Ha fallado sin duda la comunicación y los huevos han eclosionado y dado lugar a pollos, que cuando está volantones y salen de las azoteas empiezan a verse por cualquier sitio en Melilla, calles, plazas, playas y paseos marítimos, sobre todo en junio.

 

Tampoco la educación ambiental en centros educativos ha sido posible este año, ni el pasado. En parte por eso todavía hay descampados donde se ve a la gente echar comida a las gaviotas, cuando al igual que a otros tipos de animales urbanos, no se les debe alimentar.

 

En 2021, el año próximo, una década después de comenzar el debate público sobre gaviotas en Melilla, tendremos 2 problemas por resolver, el del control de la población  y la consecuencia que ello ha provocado, la expulsión de la otra gaviota protegida, la de pico rojo, de la Zona de Especial Conservación de Aguadú, que ha sido totalmente ocupada por la gaviota patiamarilla, probable motivo por el cual ha desparecido en 2020 el 40% de la colonia de picorojos.

 

Guelaya está a disposición de la Consejería en este problema. Mantenemos el consenso con el grupo local de SEO sobre la necesidad de una solución bioética y no cruenta para resolver el doble problema originado por la falta de control de la población de gaviota patiamarilla actuando sobre los nidos evitando que nazcan los pollos. La próxima tramitación del Plan de Conservación de la gaviota de Audouin (picorojo) es una oportunidad que no podemos dejar pasar.

 

gaviota patiamarilla en la puerta de la consejeria de fomento

 

 

 

 

 

Gaviota de Audouin, una especie vulnerable en peligro en Ceuta y Melilla y dos políticas diferentes en el Día de la Biodiversidad

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  • Malos tiempos para la especie en general y en las ciudades hermanas en particular.

 

La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) elevó este año el estatus de conservación de la especie de “preocupación menor” a “vulnerable”, la misma categoría que tiene en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La decisión internacional de la UICN se produce después de que se hayan encencido las bombillas rojas en la población española, específicamente en el mar de Alborán tras la reunión de Melilla en mayo de 2019 y en toda España tras la reunión de Almería del grupo de trabajo estatal de la especie.

 

Como consecuencia de la caída de la población española de 21.264 parejas en 2006 a 12.131 en 2007 según fuentes de SEO/BirldLife, la necesidad de seguimiento anual de las colonias se han hecho apremiante, especialmente en las CCAA que albergaban al grueso de la población, con fuertes pérdidas en Cataluña concentradas en el delta del Ebro a pesar de que la Generalitat elaboró hace años su plan de conservación de la especie, que tiene un seguimiento anual desde hace décadas, prácticamente desde los 80, y con una autoridad portuaria volcada en la conservación de la especie en el puerto de Tarragona, a pesar de lo cual este año la población nidificante se ha reducido a la mitad.

 

Es el séptimo año que la gaviota de Audouin comenzó a reproducirse en Ceuta y Melilla,  y en ambas ciudades los equipos de seguimiento de las colonias están formados por personas voluntarias de ONGs ambientales. En el caso de Melilla los resultados de este año han marcado el primer gran descenso de las colonias con una pérdida de entre 100 y 130 nidos, quedando actualmente alrededor de 200 a 130 nidos de los más de 350 que ha tenido la colonia. La Zona de Especial Conservación (ZEC) de los acantilados de Aguadú ha perdido una parte importante de su población en detrimento del acuartelamiento Capitán Arenas, donde se acumula la mayor parte de la colonia, ya presente el año pasado.

 

El equipo de seguimiento del grupo local de SEO y los voluntarios de Guelaya-Ecologistas en Acción trabajan con el apoyo administrativo de la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, con permisos de la Delegación del Gobierno y de la Guardia Civil que son agilizados por el SEPRONA, entrando a controlar la colonia con permisos de la COMGEMEL y siendo atendidos por el jefe de seguridad del cuartel donde se ubica la colonia este año.

 

Queremos agradecer a todas las administraciones que nos permitan hacer nuestro trabajo voluntario.

 

Pero en el caso de Ceuta, las notas públicas que se han venido sucediendo en la última semana  parecen marcar una política de conservación más en contra que a favor de la conservación de la gaviota de Audouin. No existe allí ningún protocolo de actuación ni medida de protección para favorecer la reproducción de la Gaviota de Audouin. El único acuerdo al que se llegó en su día fue elaborar un protocolo de actuación para expulsarlas del Puerto de Ceuta, por motivos de seguridad para la navegación aérea.

 

En 2020 la gestión ha sido nefasta en la ciudad hermana. No se tomó ninguna medida para evitar el asentamiento del Puerto y las gaviotas establecieron allí sus nidos. La solución fue mandar a los servicios de limpieza el 4 de mayo para retirar todos los nidos. La reacción de la Ciudad llegó tarde y las aves abandonaron el lugar refugiándose en la ZEPA de los Acantilados del Monte Hacho.

 

Pues bien, con el inicio de la actividad de la pesca deportiva tras el confinamiento ¡Las gaviotas fueron expulsadas de la propia ZEPA! Con la colaboración de la inacción del Seprona cuyo representante argumentó que la pesca era un derecho fundamental de los españoles.

 

El ejemplo de la gaviota de Audouin en el Día de la Biodiversidad es que la respuesta de las políticas de conservación de la biodiversidad en la Red Natura 2000 en ambas ciudades está siendo tan distinta que pone en duda la eficiencia que se esperaba de una herramienta de conservación europea como la Red Natura 2000.

 

Los equipos de seguimiento de las colonias de gaviota de Audouin trabajamos de forma coordinada, y por ello nos parece que no debería ser un problema que las consejerías respectivas de las ciudades con estatuto compartieran criterios con el objeto de compartir un plan de conservación de la gaviota de Audouin en Alborán Sur.

 

nido con huevo albino de gaviota de audouin en Melilla 2020
Nido con huevo albino de gaviota de Audouin en Melilla 2020

 

gaviota de audouin incubando en acantilados de Melilla
Gaviota de Audouin incubando en acantilados de Melilla

 

 

 

 

 

 

Guelaya desarrollará este año en Melilla la campaña de Ecologistas en Acción “Sin biodiversidad no hay vida”

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  • La juventud de Melilla tiene a su disposición a la asociación ecologista para reivindicar su futuro sostenible. El voluntariado joven tiene un encuentro en la reforestación del próximo sábado 22 en la Zec del Nano y el 29 en el Campus de la UGR

 

  • Guelaya propone la ampliación de la Red Natura 2000 de Melilla, tanto en las zonas de especial conservación terrestres como marinas y la creación de una zona de especial conservación de las Aves (ZEPA)

 

  • El informe técnico que justifica la autorización de vertido de salmuera de la desalinizadora antes de su ampliación justifica técnicamente la ampliación de la parte marítima de la ZEC de Aguadú.

 

  • Guelaya mantendrá a lo largo del año actividades de divulgación de la biodiversidad local en los centros educativos de Melilla que así lo soliciten. Actualmente el CEIP Eduardo Morillas y el IES Rusadir albergan exposiciones de Guelaya.

 

El próximo sábado 22 de febrero Guelaya continúa con su calendario de reforestaciones en el mismo lugar que el sábado pasado. Tras el éxito de la participación familiar de la semana pasada se intenta esta vez invitar expresamente a los jóvenes a participar de forma voluntaria en conseguir un futuro sostenible que les corresponde como derecho a un medio ambiente sano y como lucha ante la emergencia climática.

 

Con esta iniciativa, que se continuará el sábado 29 en el Campus de la UGR en Melilla, Guelaya inicia las actividades de la campaña “Sin biodiversidad no hay vida”, lanzada en el ámbito nacional Ecologistas en Acción como campaña prioritaria del año 2020.

 

Pero además de contribuir de forma voluntaria a la resolución de problemas ambientales con acciones como plantar especies autóctonas, Guelaya recuerda que la inversión en la Red Natura 2000 ha sido prácticamente nula en los últimos años, y que debe plantearse no solo la gestión efectiva de nuestros espacios protegidos sino su ampliación porque existen ya suficientes estudios técnicos y acumulación de datos para saber que numerosas especies protegidas están mejor representadas fuera de la Red Natura 2000 actual que dentro, debido a la ,miopía con la que se limitó en su momento el inicio de la Red Natura 2000.

 

Es momento de hacer balance de lo que se ha hecho con nuestros espacios protegidos, y Guelaya valora las actuaciones realizadas hasta el momento como prácticamente inexistentes, por lo que espera que la situación se revierta y se tomen iniciativas a lo largo del año.

 

En el caso de la ampliación de la ZEC marítimo terrestre de Aguadú, el informe técnico que estudia las comunidades marinas de los alrededores del vertido de salmuera, de 2017 y que se se ha utilizado para validar ambientalmente la ampliación de la desalinizadora en 2018, llega 10 años tarde porque si se hubiera sabido cuando comenzó la desalinizadora a funcionar que el vertido de salmuera se producía sobre una zona de alto valor ecológico y alta fragilidad. Como dice el informe:

 

“Según la escala de valoración aplicada, la asociación de comunidades de mayor fragilidad

ecológica sería aquella que se localiza en el acantilado y combina las siguientes biocenosis

(RS/RMS/RMI/AFIC/AEIC/GS). Su importancia ecológica y la presencia tanto de especies

indicadoras de calidad, como protegidas (Patella ferruginea, Charonia lampas (2015),

Astroides calycularis, Lithophyllum lichenoides, Pollicipes pollicipes, Halocynthia papillosa,

Eunicella gazella o Leptogorgia lusitanica), elevan el valor de fragilidad, dando como

resultado una fragilidad ecológica alta-muy alta.”

 

Hace 10 años un acantilado así no se hubiera dejado fuera de la Red Natura 2000 y toca ahora revertir el error que en su momento se pudo solucionar sencillamente con un emisario de salmueras que alejara el vertido de la costa. Ahora habrá que realizar un seguimiento con 17 puntos de muestreo para una docena de parámetros mientras que la desalinizadora funcione, que a la larga es más caro que haber construido el emisario.

 

Finalmente, Guelaya quiere manifestar que como todos los años está a disposición de los centros educativos que lo reclaman para para realizar actividades de divulgación de la biodiversidad local y que las exposiciones itinerantes de las que dispone ya están circulando en este momento por el CEIP Eduardo Morillas y el IES Rusadir.

 

especie protegida de melilla reforestada por guelaya

NOTA DE PRENSA CONJUNTA Resultados del censo de aves acuáticas de Melilla, enero 2020.

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logo SEO Melillalogo Guelaya (2)

 

 

27 especies y 2358 aves observadas en Melilla en cuatro hábitat de especies acuáticas durante las fechas del censo internacional.

 

  • Excepcional observación de más de 1000 pardelas baleares. Las aves marinas fueron las más numerosas.

 

  • Más gaviotas patiamarillas en el tramo costero norte (acantilados) que en las playas y puerto.

 

El pasado domingo 19 de enero, con viento fuerte de poniente, se realizó el censo de aves acuáticas de Melilla, cubriendo los cuatro hábitat específicos de estas aves.  Las fechas internacionales de censos de aves invernantes, entre el 11 y el 26 de enero, se completaron con las observaciones realizadas el 11 de enero en la Red de Aves Marinas (RAM) de Melilla.

 

Los cuatro hábitat observados el domingo 19 simultáneamente cubren toda la costa melillense, el embalse de las Adelfas y el río de Oro, aunque el 94.3% de las aves han sido observadas en el mar.

 

La mayoría de las aves se observaron en los tramos costeros norte y sur. El tramo costero norte cubre la costa acantilada de Melilla con aguas abiertas, el que está menos transformado por las  actividades humanas, y por ello donde se han registrado la mayoría de especies y cantidades.

 

En el tramo norte se detectaron durante los dos fines de semana del censo movimientos de pardela balear que el día 11 superaron los 1000 ejemplares, algo excepcional ya que se estima que esta especie en peligro de extinción no supera las 2000 parejas reproductoras. Esta cifra indica una importante área de invernada en las aguas del norte de África para la especie.

 

El tramo sur costero alberga menos observaciones por tratarse de una costa muy humanizada, formada por playas y puertos y por ello con una menor riqueza específica, ya que en la costa acantilada se han observado 17 especies marinas y en la costa sur solo 7, aunque el viento de poniente y el hecho de no haber actividad pesquera en el puerto de Nador pudo afectar a la distribución de las aves, pues buscaron los acantilados protegidos del viento.

 

Esto se observó por ejemplo con la presencia de 225 gaviotas patiamarillas en el tramo sur, la mayoría, 141, concentradas en la playa de la Hípica, la que menos poniente recibe, pero muchas menos que las 343 que se observaron en los acantilados, de forma creciente hacia el norte desde Melilla la Vieja donde solo se registraron 44 y 40 en la Alcazaba, hasta las 80 entre Horcas y la punta de Rostrogrodo y 140 en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de acantilados de Aguadú.

 

La concentración de gaviotas patiamarillas en la ZEC de Aguadú es preocupante por la cercanía de la colonia de gaviota de Audouin, que evita criar cerca de las gaviotas patiamarillas. Como viene siendo habitual por otro lado el censo de gaviota de Audouin es bajo, apenas una treintena,  ya que la mayoría de estas gaviotas invernan en aguas atlánticas.

 

El tradicional dicho de que las gaviotas con mal tiempo permanecen en tierra quedó comprobado en el embalse de las Adelfas donde se observaron al menos 100 gaviotas patiamarillas, número más alto que el habitual. Este embalse de agua dulce, por otro lado, es el único reducto que tienen las anátidas en Melilla, por lo que alberga una pequeña población de patos azulones.

 

El río de Oro, por otra parte, concentró las observaciones en las zonas anegadas de agua próximas a la valla, donde se registraron gallinetas y algunos ibis europeos, que invernan en Melilla desde hace pocos años. Las lavanderas cascadeñas y las lavanderas blancas también estaban presentes, pudiendo distinguirse en estas últimas las subespecies europeas que están en invernada y las norteafricanas que son residentes todo el año.

 

La desembocadura del río, con su humanización, estanques y lecho hormigonado, ha perdido la presencia de aves limícolas.

 

Es la tercera vez que el grupo local de SEO/BirdLife y Guelaya colaboran en la realización de estos censos que esperamos que en años venideros se conviertan en una oportunidad para los amantes de las aves y para iniciarse en la observación de aves, un patrimonio natural del que en Melilla también se puede disfrutar.

 

cormoran grande

 

 

 

 

La gaviota de Audouin saca adelante en Melilla más de 300 nidos y se estabiliza como la segunda colonia más numerosa de la especie en el mar de Alborán

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  • Al menos 113 pollos de gaviota de Audouin volaban a mediados de julio en Melilla, manteniéndose el tamaño de la colonia por encima de los 300 nidos.

 

  • En la isla de Alborán no solo se mantiene sino que aumenta significativamente el tamaño de su colonia por encima de 1000 parejas.

 

  • Las islas Chafarinas sigue reduciendo su colonia desde más de 4000 parejas en los años 90 a 140 en 2019.

 

La gaviota de Audouin, joya de la corona de las islas Chafarinas, que dio gloria ecológica a las islas cuando las focas del Mediterráneo tenían nombre propio, recuerden a Peluso, cambió su estrategia o se la cambiaron, quizás por el cambio climático, quizá por las políticas pesqueras.

 

Al igual que otras grandes colonias que han visto disminuir su tamaño durante la última década, como el delta del Ebro o las islas Columbretes, las Chafarinas se suman a las colonias que están provocando que la población mundial de la especie haya disminuido entre un 30% y un 50%.

 

Pero la especie ha demostrado adaptación, lo que se le supone a una especie que está en el catálogo español de especies amenazadas como vulnerable y ha aparecido en lugares donde nunca estuvo, como en Alhucemas (peñón de Tierra), en  Ceuta, Melilla y Portugal.

 

En estos momentos la gaviota de Audouin (que en Melilla se conoce con nombre local de gaviota de pico rojo) tiene el triple de nidos en Melilla que en Chafarinas, donde saca adelante el triple de pollos en este año 2019.

 

Por eso es importante que la gaviota de pico rojo esté en Melilla, porque solo queda en estos momentos en el mar de Alborán la mitad de las que había en 1992.

 

La población aguanta bien en la isla de Alborán, donde no se ha producido en los últimos año el aumento de gaviotas patiamarillas que ha sufrido Melilla. Gaviotas anilladas en la isla de Alborán se ven en Melilla, criando en nuestras colonias, o bebiendo agua en el embalse de las Adelfas. Las poblaciones están conectadas. Muchas aves anilladas en Chafarinas se han venido a Melilla. Pero no solo tenemos gaviotas de pico rojo de las cercanías; han venido a poner su huevo, nunca mejor dicho, de Menorca, delta del Ebro y Murcia.

 

 

¿Está segura la gaviota de Audouin en Melilla?

 

Nada más lejos de la realidad. Durante los seis años que la gaviota de pico rojo ha criado en Melilla ha tenido que cambiarse cada año de ubicación, y en 3 ocasiones, ha fracasado en su intento.

 

Este año se da la paradoja de que los más de 100 pollos que han volado lo han hecho de nidos que estaban en el margen o fuera del espacio protegido que las alberga, la Zona de Especial Conservación de los acantilados de Aguadú. Si han salido adelante, no ha sido por la gestión medioambiental de la Red Natura 2000, sino por criar en terrenos militares que lo han permitido.

 

No existe ningún tipo de gestión sobre la ZEC, ni personal contratado por la ciudad para el seguimiento ambiental, pero sí se ha encargado la redacción de un plan de conservación a la asesoría ambiental Inalser, que en unos meses podrá constituir el marco de referencia para tomar decisiones sobre su gestión porque la nidificación el año próximo no está garantizada en la ZEC.

 

El nuevo Gobierno, que deberá aprobar este otoño el plan de conservación  de la gaviota de pico rojo, fruto de la iniciativa en este caso del Gobierno anterior, deberá tomar medidas en el presupuesto del año 2020 para desarrollar las conclusiones del plan de conservación y continuar con el diseño del resto de planes de especies protegidas.

 

 

 

 

pico rojo y patiamarilla
Gaviotas de pico rojo junto a su principal enemigo, la gaviota patiamarilla

Los censos de aves invernantes de Guelaya y SEO/BirdLife concluyen con más ejemplares de aves censadas que el año pasado pero con una ligera pérdida de especies

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  • La obra de la desembocadura del río de Oro contribuye a una ligera pérdida de biodiversidad de especies en dos especies y provoca la contaminación de un enclave natural.

 

  • Las gaviotas patiamarillas se mantienen por encima de 1000 ejemplares adultos, pero parecen más concentrados en el entorno urbano cercano al mar y en los acantilados de la ZEC de Aguadú.

      

  • Los censos han coincidido con el día de observación de la Red de Aves Marinas y Cetáceos (RAM), en el que se observaron tres grupos de delfines comunes frente a Melilla.

 

Desde el 12 al 17 de enero se han realizado en Melilla los censos de aves invernantes correspondientes a las aves acuáticas, incluyendo tanto aves de agua dulce como marinas.

 

Más de una docena de personas han participado en lo censos, que han cubierto toda la costa de la ciudad.

 

Las fechas han coincidido con la convocatoria internacional de aves acuáticas que en España está coordinada por SEO/BirdLife. En Melilla se realizan estos censos desde el año pasado.

 

Los resultados de los censos en cuanto a aves marinas, que proporcionamos ahora, han sido globalmente estos: 25 especies observadas y 3544 aves.

 

Los datos son normales en la invernada de la mayoría de las especies, aunque aparecen ligeras variaciones en especies raras o accidentales. Por ejemplo, deja de verse la gaviota picofina y el negrón con respecto al año pasado y aparece una posible gaviota tridáctila. Estos cambios pueden deberse a condiciones climatológicas, especialmente a los vientos dominantes. La ausencia de pardelas cenicientas  también es normal, pues llegan del Atlántico de su invernada a partir del mes de febrero. También es normal que la gaviota de Audouin sea escasa en invernada en Melilla con solo algunas decenas de aves.

 

La disminución de dos especies con respecto al año anterior (de 27 a 25) tiene que ver más bien con las obras de la desembocadura del río de Oro, que es un enclave natural que está siendo ocupado actualmente por una obra. Este año por eso no se han registrado cigüeñuelas ni chortilejos chicos.

 

A destacar la alta invernada de pardela balear, con casi 500 ejemplares. A diferencia de las costas peninsulares, el charrán bengalí es invernante escaso pero regular, al igual que el charrán patinegro.

 

Se mantiene el número de adultos de gaviota patiamarilla pero parece que se concentran en la zona urbana cercana al puerto, Pueblo y Alcazaba y ZEC de acantilados de Aguadú. En la zona de cuarteles, hospital y parque forestal hay casi las mismas que se concentran en el techo del pabellón de deportes.

 

La concentración de las gaviotas patiamarillas cerca de la costa pero en el entorno urbano es una llamada de atención hacia la necesidad de mantener el control de esta población, al igual que en años anteriores, ya que no solo se concentra en techos cercanos a la costa, sino que también aumenta en los acantilados de  Aguadú, cerca de las colonias de gaviota de Audouin, con la cual compite por el espacio para establecer las colonias.

 

La invernada de cormoranes grandes ha aumentado en varias decenas de ejemplares, pero ha disminuido la invernada de la gaviota reidora. Esto puede deberse en ambos casos a  los intercambios de ambas especies con la invernada en la Mar Chica y a desplazamientos diarios entre Melilla y Mar Chica.

 

Finalmente, con respecto a los cetáceos, se observaron 3 grupos de delfines comunes que sumaron al menos 63 individuos, un buen dato teniendo en cuenta que en las cercanías de la  costa son más abundantes los delfines mulares, que se se vieron en los censos del año pasado y que han llegado a entrar en las aguas interiores del puerto de Melilla en alguna ocasión.

cormorán enero 2019

• Guelaya y SEO/BirdLife celebran el 6 de octubre el Día de las Aves en Melilla con la Red de Aves Marinas RAM

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  • Invitamos a los melillenses a observar aves marinas desde Aguadú, en el primer aparcamiento, frente a la puerta de la planta desalinizadora, entre las 8 y las 11 de la mañana

 

Guelaya, con ocasión del Día de las Aves, quiere reconocer el trabajo que realiza la RAM, Red de Aves Marinas y Cetáceos, como entidad decana de la observación de aves en Melilla.

 

Por ello apoyamos especialmente en este día a la RAM que lleva funcionando desde hace más de una década en Melilla.

 

El día de las aves no es solo un día reivindicativo en defensa de las aves, es también o sobre todo, un día para disfrutar de la observación de aves; por eso queremos invitar a todos los melillenses y en especial  a los jóvenes a que se sumen a la Jornada de observación de la RAM, que comparte horario y fecha mensual con otros lugares de España, (el primer sábado de cada mes), pero que en octubre, comparte fecha en todo el planeta con millones de personas en todo el mundo por la coincidencia con el Día de las Aves.

 

  • Evitar usar bolsas de plástico o evitar tirarlas en la naturaleza o el mar es también una manera de proteger a las aves

 

Las aves marinas son uno de los grupos de aves más amenazados en todo el planeta al compartir los problemas del mar y los océanos derivados de las actividades humanas como la contaminación, la pesca, y más recientemente, los plásticos.

 

Cada vez se ven más aves con anzuelos enganchados en sus picos o con presencia de plásticos en sus estómagos, fruto de su carácter depredador, por lo que los tragan con los peces que capturan o que se enredan en las bolsas de plástico.

 

  • Melilla es un lugar excepcional para ver aves marinas

 

Melilla presenta una rica biodiversidad de aves marinas por su posición geográfica cerca del Atlántico, entre dos aguas.

 

La confluencia de las aguas atlántica y mediterráneas en el mar de Alborán crean riqueza biológica en plancton y peces, y por ello, las aves encuentran comida. Por ello se pueden observar en Melilla especies atlánticas además de las propias del mediterráneo. Las migraciones en dirección este oeste están garantizadas por ello.

 

Debido a eso, el sábado 6 de octubre se podrán observar aves locales que todavía no han terminado la migración, como la gaviota de Audouin o las pardelas cenicientas, y que saldrán a las aguas atlánticas a pasar el invierno, aunque sea posible observar escasos ejemplares que se quedan.

 

El mediterráneo oriental nos traerá en migración desde el mar Negro a los charranes patinegros, que ya se empezaron a observar a finales de agosto.

 

Pero también empezarán a observarse aves atlánticas que tras criar en sus colonias del norte, en Gran Bretaña e Irlanda, entran en el Mediterráneo para pasar el invierno, como es el caso del alcatraz atlántico.

alcatraz común (Morus bassanus)

 

 

 

 

 

 

 

Los presupuestos de la ciudad no pueden volver a olvidar los espacios naturales de Melilla

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Guelaya Ecologistas en Acción presentó alegaciones a los presupuestos aprobados en la asamblea de la ciudad, ante la consejería de Coordinación y Medio Ambiente, para su debate en el Pleno, y una queja por la falta de información sobre los presupuestos.

 La participación social, en el caso de las asociaciones ecologistas, se centran en aquellas cuestiones específicas que reflejan sus estatutos, y en el caso de Guelaya, organización que lleva participando de la vida pública 30 años, la opinión pública sabe perfectamente que nos dedicamos al medio ambiente y a los derechos humanos, que los políticos pasan, pero Guelaya sigue ahí.

Hacer públicos unos presupuestos en el BOME en los que resulta imposible conocer lo que se va a financiar en el medio ambiente de la ciudad, creemos que es oponerse a la participación social, y contrario al derecho a la información ambiental que es preceptivo en Melilla, si es que rigen las directivas europeas consolidadas en el derecho interno español.

Otras administraciones públicas, con las que discrepamos abiertamente, como la autoridad portuaria, se adaptan a la existencia de una administración moderna y “digital”, informando por vía electrónica de la información a la que tenemos derecho a acceder.

No es el caso de la Ciudad Autónoma.

Guelaya participa en los canales legales que el Estado de derecho le permite, y presenta alegaciones siguiendo los canales de participación que se nos ofrecen en función del derecho a la información ambiental, pero tener que defender lo aprobado en la asamblea de Melilla, porque el partido que lo aprobó ni siquiera lo quiere cumplir 5 años después supone un grave déficit democrático.

 El centro de interpretación de la naturaleza en Melilla es una iniciativa vinculada al desarrollo de la Red Natura 2000 por parte de una consejería de Medio Ambiente que en su momento se vió imputada, tanto en sus responsables políticos como administrativos.

 El 5 de julio de 2012 el Centro de Interpretación de la Granja adoptó el nombre de Ingeniero Ramón Gavilán en reconocimiento por la labor del que fue Consejero de Medio Ambiente.

El 16 de marzo de 2015 se inaguró el Museo del Fósiles y Minerales en el denominado “Centro de Interpretación Ingeniero Ramón Gavilán.

El 28 de diciembre del 2015, aparecía en el perfil del contratante la formalización de la “Adquisición de colección privada de fósiles para su exposición en el Centro de Interpretación de la Naturaleza Ramón Gavilán, en la Granja”. El adjudicatario definitivo fue, como es obvio, el propietario de la colección, que recibió generosamente por ello 30.000 euros (IPSI no sujeto), en contra de lo anunciado en los medios, que afirmaba que un empresario local había cedido la colección a la ciudad.

¿Cual ha sido la actividad del Centro de Interpretación tras su inaguración en el año 2012 y el año 2015 en el que se adquiere la colección de fósiles? Ninguna.

 El secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos de Armas, se desplazó a Melilla para comprobar ‘in situ’ las actuaciones relacionadas con su departamento, entre las que destacan especialmente las obras de ampliación de la desalobradora de Melilla y el Centro de Interpretación de la Naturaleza en el denominado Parque Forestal La Granja II.Son notas de prensa que cualquiera puede encontrar, pero hay que recordar por qué se gastó dinero público del Estado y de los Fondos Fender, en lo que según los medios pretendía lo siguiente:

“La finalidad de este Centro es dar a conocer los ecosistemas característicos de Melilla que actualmente cuenta con el 2,54 por ciento de su territorio incluido en la Red Natura 2000. La ejecución de este Centro ha supuesto una inversión de 397.000 euros, financiados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y cofinanciada con Fondos Feder“

 En sesión de 10 de julio de 2012 la Excma. Asamblea de Melilla acordó la Aprobación de los Planes Técnicos para la Ordenación de los Recursos Naturales LIC ES6320002. Barranco del Nano y de la Zona LIC ES630001. Marítimo Terrestre de los Acantilados de Aguadú.

Lo que se aprobó en el Pleno de la Asamblea fue lo siguiente.

 

“ACCION E. 19.- (acción ex-situ)

Acción Propuesta.-

Construcción de un centro como Aula – Biblioteca – Museo (en adelante abm). Donde se centralicen la gestión y estudios que se deben realizar sobre las zonas LICs ZECs. Servirá también como lugar de exposición y divulgación de las zonas LICs / ZECs, y utilizará como sede el Centro de Interpretación de la Naturaleza, en la 2ª fase de la Granja Agrícola.”

 

La consejería de Medio Ambiente actual no tiene ninguna responsabilidad en estos hechos, pero sí tiene responsabilidad en resolver, en defensa de los intereses públicos, lo que se aprobó en la Asamblea de la ciudad democraticamente.

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Guelaya, SEO y la universidad de Granada realizan el primer anillamiento de gaviotas de Audouin en Melilla

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Las gaviotas de Audouin o de pico rojo (Ichthyaetus audouinii) son una especie amenazada y están protegidas por la ley. Desde hace unos pocos años se han establecido dos colonias en la costa de Melilla, una en el norte y otra en el sur de la ciudad. Este año los pollos de estas colonias se han anillado por primera vez, dentro de un proyecto de la universidad de Granada en Melilla en colaboración con Guelaya-Ecologistas en Acción y SEO Birdlife España. Para el anillamiento hemos contado con las manos expertas del biólogo Mariano Paracuellos, anillador autorizado y miembro de la consejería de medio ambiente de la Junta de Andalucía. Imprescindible fue también la aportación del naturalista Diego Jerez y del resto del equipo, formado por los biólogos Huberto García Peña y Jose Manuel Cabo, y los ecologistas Gonzalo Martínez Salcedo, Manuel Tapia y Rosa González. Televisión Melilla, de la mano de su cámara Yeray, fue testigo de nuestra labor. En nuestro espacio quincenal “Laurel de Indias”, que se emite dentro del magazine “Viento de Levante”, en TVM, hablamos sobre el anillamiento, y también sobre otros temas de actualidad.

Este es el enlace del reportaje: