Patella ferruginea

La ampliación de la desaladora no podrá comenzar en septiembre con los trabajos que produzcan turbidez por resolución ambiental

Posted on Actualizado enn

  • Se ha producido un error material en la documentación expuesta a información pública para la licitación de la obra y Guelaya ha solicitado que se subsane.

 

  • Falta la página donde se informa de la tramitación ambiental, que ha producido una Resolución ambiental de 9 de abril  (BOE del 20 de abril de 2018)

 

  • Guelaya, que alegó en la evaluación ambiental de la ampliación, no entiende cómo es posible que se mantenga el vertido de salmuera al mar sin emisario, ya que va a obligar a realizar continuos trabajos de seguimiento para comprobar que la salmuera no afecta a la biodiversidad marina

 

La desaladora de Melilla va a ser ampliada como se ha anunciado para producir aproximadamente 10.000 metros cúbicos más que en la actualidad, pero la resolución ambiental publicada en el BOE establece restricciones en el calendario de ejecución para evitar intereferir con la biodiversidad marina, más en concreto con el ciclo reproductivo de la Patella ferruginea.

 

En concreto la resolución establece que no se podrán realizar trabajos que provoquen turbidez (todos los que se hagan en el agua para instalar la ampliación del emisario de captación de aguas del mar) entre el 15 de agosto y el 15 de enero.

 

En la memoria que se ha presentado a información pública a las empresas para la licitación de las obras (Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) falta la página 30 en donde según el índice del documento se incluye la “tramitación ambiental”.

 

Por lo tanto, Guelaya considera que es necesario subsanar ese error material porque puede provocar retrasos todavía mayores que los derivados del cumplimiento de la resolución ambiental, ya que solo son efectivos en trabajos en el mar 7 meses al año.

 

La resolución ambiental viene a dar la razón a las entidades que alegaron que el proyecto produciría daños a la biodiversidad marina, que afectaría a la Red Natura 2000 de los acantilados de Aguadú y a una especie en concreto en peligro de extinción, la Patella ferruginea.

 

Las alegaciones fueron presentadas desde varias entidadades entre las que se encuentra Guelaya, el Instituto Español de Oceanografía y la Subdirección para la Protección del Mar de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del MITECO, que discreparon del criterio alegado por la Oficina Técnica de Control de la Contaminaicón Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma de Melilla.

 

Guelaya alegó igualmente que todas estas afecciones al medio ambiente se verían reducidas si se instalaba un emisario de salida de la salmuera en paralelo al emisario de captación de aguas, minimizando daños en los fondos, pero la alegación no fue aceptada, motivo por el cual ahora el proyecto será más barato, pero necesitará más tiempo para su ejecución, obligando además a realizar estudios de seguimiento tras la terminación de las obras mientras estén en uso las instalaciones, a demanda de la la Subdirección General para la Protección del Mar del MITECO.

 

Por lo tanto, mejor hubiera sido atender la alegación de Guelaya que elaborar informes de seguimiento durante todos los años que funcione la planta.

 

Por estos argumentos consideramos finalmente que las empresas que se presenten a la licitación deben tener conocimiento de la tramitación ambiental del proyecto y de la resolución publicada en el BOE, para evitar mayores retrasos que los que la Resolución Ambiental impone.

 

velero-y-salida-de-salmuera-de-la-desaladora

Carta a los Magos y Magas de Guelaya

Posted on Actualizado enn

  • Guelaya Ecologistas en Acción quiere comenzar el año felicitando a toda la gente de Melilla y desearle un 2020 lo más sostenible posible tanto en lo personal como en lo social y económico

 

  • En lo ambiental, Guelaya quiere compartir con todas las personas de la ciudad su carta de deseos, que esperamos cumplir a lo largo del año

 

Querid@s Mag@s:

 

Desde Guelaya queremos pedir en primer lugar un gobierno a ser posible decente, que nos traiga una Ley de Cambio Climático justa social y ambientalmente, un decreto sobre reciclaje de materia orgánica, que estamos muy necesitados de ello, y dinerito para cumplir la disposición de la Ley de Residuos y poder enviar a la península con cargo a las arcas del Estado lo que no podemos reciclar ni reutilizar en Melilla, especialmente si son residuos de la incineradora.

 

Queremos vivir 2020 con salud y nos gustaría, si no fuera demasiado pedir, saber qué aire respiramos. Por eso nos pedimos un equipo de medición de calidad del aire fijo para la ciudad y otro para el puerto, porque no sólo huele Endesa, los barcos también huelen y echan por esas chimeneas lo que nadie mide ni regulación internacional ni nacional alguna exige, hasta que por fin se aplique la zona de bajas emisiones del Mediterráneo.

 

Y si los melillenses no hemos sido suficientemente buenos en 2019 para poder saber qué respiramos, pedimos un equipo móvil que registre partículas grandes y pequeñas, ozono troposférico, óxidos de nitrógeno y azufre, lo más cancerígeno, menos de una tercera parte de los gases sobre los que la Unión Europea establece valores máximos para respirar de forma saludable, aunque la OMS diga que tienen que ser más bajos.

 

Total, para qué discutir sobre cuál es el nivel máximo saludable de calidad del aire si en Melilla no se mide nada. Lo que sí pedimos es que por favor no tengamos que acabar defendiendo nuestros derechos en Fiscalía, como hemos tenido que hacer en años precedentes.

 

Si supiéramos lo que se respira podríamos saber cómo nos afecta el tráfico rodado, una central térmica diésel en el corazón de la ciudad, y una incineradora a 36 metros del núcleo urbano más próximo, que es el barrio de Mª Cristina.

 

¿Se puede denunciar la mala calidad del aire si no se mide? Esperamos grandes avances en esta materia de nuestras autoridades locales y autonómicas en 2020, porque si supieran lo que respiramos, podrían conseguir grandes avances en la lucha contra el cambio climático.

 

Vivimos en una isla energética, donde toda la electricidad que necesitamos proviene de la tecnología más sucia y denunciada en nuestro entorno europeo, los motores diésel. Pensar que una multinacional italiana que saquea a ENDESA desde hace tiempo creando dificultades laborales va a invertir en reducción de emisiones de efecto invernadero por el bien de la Humanidad es no saber donde se vive.

 

Por eso las Autorizaciones Ambientales Integrales (AAI) de las principales industrias contaminantes de la ciudad deberían ser más rigurosas y eso lo esperamos de nuestras autoridades ambientales, porque si no tienen abogados dispuestos a asesorarlos en materia de calidad del aire al menos han firmado una declaración de emergencia climática por unanimidad de todos los grupos políticos, así que no sólo tienen el apoyo de las personas que salimos a la calle a recordar que las generaciones jóvenes no tienen futuro, sino que no tienen oposición política posible si de lo que se trata es de establecer objetivos medibles y cuantificables anuales para disminuir las emisiones en el 2030, porque en el 2040 y 2050 ya nos va a obligar la nueva Ley de Cambio Climático y la Unión Europea. El aumento de las energías renovables y la disminución del uso de energías fósiles comienza este año de forma inexcusable.

 

Y para reducir las emisiones de la incineradora no quedará otra que poner en marcha los planes de reducción y reutilización, ahora que se empieza a reciclar por obligación legal, así que esperamos que en 2020 la cantidad de basura que se incinera en Melilla disminuya al menos un 10% y se comience a preparar el reciclaje de la materia orgánica.

 

Lo que sí pedimos es reducir lo más posible los vertidos de escombros en cauces y periferia urbana de Melilla. Queremos ver en 2020 cómo se comienzan a instalar cámaras en los puntos negros y se ponen multas, porque tras año y medio informando de los vertidos en Melilla ninguna de las medidas que se han tomado hasta el presente han servido de nada salvo una: impedir el acceso físico con grandes piedras o vallas donde se vierten los escombros a los vehículos, que a tenor de las sacas que se están empezando a ver también son camiones.

 

2020 será un año en el que entidades sociales y personas seguiremos trabajando juntas en la Alianza por el Clima. Personas voluntarias seguiremos limpiando nuestras costas de la basuras marinas y de nuestro pasado cuando vertimos todo tipo de basuras  a los fondos próximos a Horcas Coloradas.

 

Lo que pediremos es que para comenzar a controlar el problema se comience a prevenir la causa de las basuras marinas, que es el uso de plásticos en tierra. El 80% de las basuras marinas tienen su origen en tierra y el 87% de esas basuras en Melilla son plásticos. Este año debe ser el primero en el que se aprueban medidas para reducir el uso de plásticos en la ciudad y el gesto del año pasado por una Feria sin plástico se generalice no sólo al uso de vasos reutilizables.

 

La situación de emergencia climática no sólo afectará al aire que respiramos y a la crisis climática, también afectará al aumento del ritmo de extinción de especies, y por tanto pediremos que el esfuerzo en conservación de la biodiversidad se manifieste con unos buenos presupuestos que permitan ver en 2020 los primeros Planes de Conservación y Recuperación de Especies, tanto migradoras como la gaviota de audouin como sedentarias en peligro de extinción como la Patella ferruginea.

 

Los espacios protegidos de la Red Natura 2000, tras casi una década de planes de gestión metidos en un cajón, deberán plantearse si están sirviendo realmente para proteger y conservar especies que están más presentes fuera que dentro de los espacios protegidos, por lo que nos pediremos una ampliación de los estudios sobre especies protegidas como el Helianthemum caput-felis, que es más abundante fuera de la Red Natura 2000 que dentro.

 

Una ampliación de la Red Natura 2000 puede justificarse por ese motivo, al igual que nuevas figuras de protección, y por ello pedimos una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) en los acantilados marinos de la ciudad, además de ampliar las Zonas de Especial Conservación (ZEC).

 

Finalmente, y no por ello menos importante, nos pedimos que llueva para que las reforestaciones que hagamos tengan las mínimas pérdidas posibles, porque en el río de Oro se van a plantar en 2020 entre 5000 y 10000 árboles. Guelaya pone los árboles, el Ministerio el dinero, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) la dirección de obras, y la empresa Tragsatec ejecuta el proyecto de renaturalización del río de Oro, el más importante en materia de conservación que se ha  visto en Melilla desde la creación de la Red Natura 2000 a comienzos de siglo.

 

actividad de guelaya.jpeg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Fundación Biodiversidad del Ministerio de Transición Ecológica concede a Ecologistas en Acción financiación para un proyecto de sensibilización sobre la Patella ferruginea en Melilla.

Posted on Actualizado enn

  • El proyecto se aprobó en la reunión del área marina en la asamblea anual de Ecologistas en Acción celebrada en diciembre pasado en Sevilla a iniciativa de Guelaya.

 

  • El proyecto cubrirá todas las áreas geográficas españolas donde está presente la Patella ferruginea y se desarrollará el próximo año en Melilla y en todas las ciudades y CCAA que tienen presencia de esta especie.

 

  • Guelaya da las gracias a las entidades que han apoyado el proyecto en Melilla, especialmente a los clubes de pesca deportiva y a la Federación Melillense de Pesca.

 

Fruto de la iniciativa presentada por representantes de Guelaya Ecologistas en Acción Melilla en la asamblea del área marina de Ecologistas en Acción en diciembre de 2018 en Sevilla, la entidad nacional ha elaborado un proyecto que presentó este año a las convocatorias de la Fundación Biodiversidad.

La semana pasada se hicieron públicos las concesiones de la convocatoria Pleamar 2019, y el proyecto de la Patella ferruginea ha resultado ser uno de los 47 elegidos. El proyecto pretende divulgar la situación de la Patella ferruginea como especie en peligro de extinción.

Con el título ‘La lapa que da la lata’, el proyecto recuerda cuáles son los peligros para su conservación, la destrucción de sus hábitat naturales y artificiales por la construcción de nuevas infraestructuras portuarias y el marisqueo ilegal.

Está demostrado que existe mayor preocupación asociada a mayor información sobre el impacto marino en temas como, por ejemplo, la contaminación, la sobrepesca y la acidificación de los oceános, pero no tanta sobre la preocupación por la conservación de la vida salvaje, sobre todo de invertebrados.

Por tanto, el proyecto tiene como objetivo principal divulgar la situación de peligro de esta especie de lapa para mejorar la percepción social hacia su conservación y la sensibilización hacia la biodiversidad marina incluyendo especies de invertebrados no tan vistosos como otras especies más conocidas y populares.

Todas las CCAA y ciudades donde está presente la Patella ferruginea están incluidos en el proyecto, desde Murcia hasta Cádiz en el Atlántico ya en Andalucía contando con actividades en las provincias de Almería y Málaga, en Ceuta y en Melilla.

Este proyecto está dirigido en primer lugar hacia sectores específicos vinculados con la pesca y el marisqueo, con la población en general utilizando para ello los medios de comunicación tradicionales y especialmente las redes sociales, y finalmente, intentar divulgar entre jóvenes el conocimiento sobre especies en peligro que se encuentran dentro de su propia localidad.

El segundo objetivo específico del proyecto se dedica al desarrollo de campañas de comunicación social dirigidas a la población en general, intentando cubrir las lagunas de materiales divulgativos actuales al consultar en los motores de búsqueda de internet, donde se encuentran documentos muy técnicos.

Finalmente, el tercer objetivo del proyecto se dirige hacia campañas más presenciales en poblaciones específicas como los jóvenes a través de actividades presenciales en los centros de enseñanza y del profesorado mediante la organización de seminarios de investigación. Se formará al profesorado desde la acción, evaluando los materiales diseñados en la campaña y aplicándolos en sus aulas.

 

patella comunicado

 

Patella ferruginea, la especie en peligro de extinción española más ignorada.

Posted on Actualizado enn

  • Melilla presenta las mayores densidades de la especie en todo el mundo, aunque la población más abundante sea la de las islas Chafarinas.

 

La Patella ferruginea, o lapa gigante, es una de las especies de lapa que nos ha acompañado en nuestros diques, espigones y costa rocosa desde siempre, porque hay registros fósiles de ella,  pero seguramente por eso, porque está “de toda la vida” no le hemos prestado la atención debida.

 

Para la gente una lapa es una lapa, y no muchas personas distinguen las especies de lapas que son abundantes, incluso las que se marisquean en algunos lugares españoles, como las islas Canarias, o incluso en Melilla y Chafarinas en el pasado.

 

La Patella ferruginea es una especie en peligro de extinción porque en los lugares en los que habitaba históricamente prácticamente no queda nada, así que su presencia está limitada cada vez en menos sitios y en menos cantidad.

 

Melilla es, después de Chafarinas, el lugar donde más Patellas ferrugineas hay del mundo. Más que en Ceuta, que queda en tercer lugar en el ranking mundial de la especie, que además de España, también está presente en Argelia y Túnez, e islas mediterráneas francesas y alemanas.

 

Pero ni en Melilla ni en España la Patella ha tenido la atenicón debida para su conservación, si la comparamos con las especies que tienen su misma categoría de especie protegida, la máxima que da la legislación española, la de especie “en peligro de extinción”.

 

Si la comparamos con los mamíferos, muchos más próximos geneticamente a los homínidos, y por tanto, a la especie humana, podemos compararla con el lince ibérico.

 

¿Quién no conoce los avatares del lince ibérico en España? ¿Y de la Patella ferruginea?

 

Si utilizamos sus nombres científicos, en google Patella ferruginea da 55.000 entradas y Lynx pardinus da 278.000 (consulta realizada el 21 de julio 2019).  Cinco veces más importancia a un vertebrado que a un invertebrado que tienen legalmente la misma categoría de conservación.

 

Y si en la ciudad en la que la Patella ferruginea tiene la segunda población mundial y la primera en densidad por metros lineal, no se la valora ni se la conoce, ¿quien va a proteger a esta especie?

 

  • El efecto de una marea negra en Melilla o Chafarinas sería un golpe de muerte para la especie que vería como muere casi la mitad de toda su población mundial por un incidente aislado

 

Para muchas personas no tiene sentido que una especie que es tan abundante en una localidad, como Melilla, pueda ser una especie protegida. Sin embargo, la concentración de lapas en Melilla es su principal problema.

 

Pongamos un ejemplo, en Melilla hay cuatro veces más lapas gigantes que en toda Andalucía. La posibilidad de que una marea negra cubra toda la costa andaluza, desde Murcia hasta Portugal es muy remota.

 

Pero la posibilidad de que en el mar de Alborán un petrolero que sale o entra del Mediterráneo por el Estrecho nos deje una marea negra que cubra la costa de Melilla al completo no es remota, es una posibilidad real.

 

En Melilla morirían cuatro veces más lapas que en toda Andalucía. Y si la marea negra llega a las Chafarinas, moriría la mayoría de la población mundial de la lapa gigante, porque en todo el mundo hay menos Patella ferruginea que en 28 millas de costa, de Melilla a Chafarinas. El norte de África, desde el Estrecho, es el santuario de la especie, de donde salen las larvas que mantienen la población mundial. Si les va mal aquí, se acaba la especie a medio plazo.

 

¿Está protegida la especie en Melilla?

Se puede decir que no, porque no existe ningún plan de recuperación de la especie, tal como recoge La Ley de Patrimonio natural, que daba un plazo de tres años en 2007, cuando se publicó, para establecer los planes de las especies que aparecen en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

 

La Consejería de Medio Ambiente en los mandatos de los últimos 8 años no ha aprobado ningún plan de gestión, manejo ni protección, pero sí se ha gastado dinero en los últimos años en encargar estudios científicos que puedan servir de base para tomar decisiones. El conocimiento científico necesario ya está ahí, ahora hay que tomar medidas, y eso no se ha hecho desde que era obligatorio hacerlo en 2010.

 

Probablemente ni siquiera existan en la ciudad los recursos materiales para proteger la escollera exterior del puerto, de más de un kilómetro de largo, de la llegada de una marea negra que destruiría aproximadamente 25.000 lapas gigantes.

 

Esperamos que el nuevo Gobierno responda a estos requerimientos legales durante su mandato, ya que forman parte de la herencia que recibe del anterior gobierno, que no hizo sus deberes en materia de conservación.

 

A partir de otoño esperamos que se apruebe el primer plan de conservación de una especie amenazada en Melilla, la gaviota de Audouin, fruto de una iniciativa del Gobierno anterior, pero en los próximo años esperamos que el nuevo Gobierno apruebe la media docena de planes de conservación y recuperación de especies protegidas que están presentes en Melilla con el status de en peligro de extinción o vulnerables que se han quedado pendientes de gestión.

patella comunicado

 

 

Campaña divulgativa de Guelaya sobre las especies protegidas de Melilla

Posted on Actualizado enn

 

Durante el verano de 2019 Guelaya Ecologistas en Acción ha tomado la iniciativa de divulgar en los medios de comunicación de Melilla los valores naturales de la ciudad en forma de especies animales y vegetales que poseen la suficiente singularidad o problemática para ser consideradas especies protegidas de acuerdo a la legislación europea y española, especialmente las especies consideradas “en peligro de extinción” y “vulnerables”.

 

Se trata de darlas a conocer, de ser conscientes de su importancia ecológica, de los peligros que las han llevado a formar parte del Catálogo de especies amenazadas, y del papel que la Ciudad Autónoma tiene para poner en valor el patrimonio natural de Melilla como una herencia compartida por todas las personas de Melilla, con las que nos antecedieron, hace siglos y milenios, y las que vendrán en el futuro y todavía no están con nosotros.

 

Estos son los enlaces a los artículos sobre cada especie. En esta primera entrega presentamos a la lapa gigante o Patella ferruginea, que goza de la misma categoría de conservación que el lobo, el lince ibérico o el águila imperial.

Patella ferruginea

Gaviota de Audouin

Jarilla cabeza de gato

 

especies protegidas 3

Las declaraciones del Sr. Marín sobre la Patella ferruginea carecen de rigor científico

Posted on Actualizado enn

  • Enviar 20 “larvas o juveniles” de Patella ferruginea al Campo de Gibraltar, como ha declarado el presidente de la autoridad portuaria de Melilla, no tiene ningún sentido, hay miles de ejemplares allí.

 

La Patella ferruginea, la lapa que está dando la lata en el proyecto de ampliación del puerto, vive pegada a sustratos duros naturales o en escolleras de puertos, pero necesita que los temporales de poniente para que se formen y dispersen sus larvas, que nadarán libres en el mar hasta llegar a un sustrato donde fijarse.

 

El “reclutamiento” de larvas en Andalucía se está produciendo de forma natural desde las poblaciones norteafricanas debido a las corrientes, y algunos años recientes especialmente buenos han aumentado la población en toda Andalucía.

 

El censo de 2018 de la costa andaluza de Patella fue de 13.000 ejemplares, según la propia Junta de Andalucía, que ofreció el dato en las Jornadas del 4 al 6 de octubre en Rodalquilar, Almería, donde no pudieron asistir ni representantes de la Ciudad Autónoma ni de la autoridad portuaria de Melilla, aunque sí asistieron investigadores y ecologistas melillenses.

 

El principal núcleo, y probablemente la primera zona donde la Patella ferruginea pueda reproducirse a partir de su propia población, y no de larvas norteafricanas, será en el campo de Gibraltar, donde ya hay miles de ejemplares.

 

El único interés por enviar ejemplares “juveniles” donde los hay por miles, es científico, para ver si la técnica utilizada para el trasloque funciona o no funciona. Pero no tiene ninguna utilidad desde el punto de vista de la conservación de la especie, como insinúa el presidente de la autoridad portuaria de Melilla. Llevarse un número tan bajo de lapas sólo hubiera sido efectivo si hubieran sido ejemplares de mayor tamaño y edad, de 7 cms de diámetro de concha para arriba, por ejemplo, para intentar que hubiera lapas de ambos géneros, pero los intentos de traslocación de Patellas de ese tamaño hasta ahora han sido desastrosos, y sólo han contribuido a empobrecer las colonias donantes, despojándolas de los ejemplares más valiosos de la colonia, por lo que es de todo punto desaconsejable.

 

  • La única Administración que ha realizado un seguimiento de su población de Patella de acuerdo con la Estrategia de conservación de la especie ha sido la CCAA de Andalucía.

 

No existe, desde que la ley de Patrimonio Natural se publicó y la Estrategia de Conservación de la especie se aprobó, hace ya más de un década, ninguna iniciativa en Melilla realizando censos cada cuatro años que haga pensar que se va a elaborar un plan de recuperación de la especie.

 

Lo que sí ha hecho la autoridad portuaria de Melilla es basarse en los intereses de seguridad nacional para realizar  en absoluto silencio y sin evaluación ambiental el arreglo del muelle de la isla de Isabel II en Chafarinas, traslocando piedras con lapas con el resultado de haber perdido a la mayoría de ellas en los dos primeros años.

 

El futuro de las 20 lapas que han ido al puerto de La Alcaildesa ya se verá, pero desde luego, es un experimento, todavía no es una solución. Eso sí, se va a invertir allí en un centro de interpretación de la especie, que en Melilla, el lugar donde la lapa presenta su mayor densidad mundial, nadie se plantea.

 

En cambio, si Guelaya le propone a la autoridad portuaria que “pique” la escollera del paseo de Horcas para facilitar la implantación de larvas, allí donde se perdieron al menos 2000 ejemplares por las obras del nuevo paseo marítimo sin que se hayan recuperado todavía, obtiene por respuesta que es cosa de la Dirección de Costas del ministerio.

 

La propuesta en realidad no es de Guelaya, sino del mismo investigador que la autoridad portuaria de Melilla ha contratado, en un intento desesperado por hacer creer que el proyecto de ampliación es seguro para las lapas, y tras descartar un primer informe de investigadores de Melilla porque no le interesaban las conclusiones a las que llegaron.

 

  • La evaluación ambiental de la ampliación del puerto de Melilla tiene que ser positiva para que se pueda pensar en gastar dinero.

 

¿Que pasaría si se reservan 300 millones de euros para una obra que no se sabe si va a realizarse?, ¿no se está hipotecando recursos básicos para otros fines como centros educativos, hospitales y programas para migrantes de los que la ciudad de Melilla está tan necesitada?

 

Si a la escollera exterior del puerto de Melilla se le coloca enfrente una isla de 25 hectáreas, ¿no se estará evitando la dispersión de las larvas? Además, esta especie muestra preferencia por las escolleras con fuerte oleaje y buena renovación de agua, por lo que aparecen en mayor proporción en las escolleras exteriores. Esto significa que puede producirse un daño enorme a la población allí existente, adaptada ya a este tipo de ambiente.

 

Guelaya y Verdemar esperan que la resolución ambiental de la ampliación del puerto de Melilla sea negativa, al igual que lo ha sido la última fase de ampliación del puerto de Ceuta y el proyecto de ampliación del puerto de Tarifa, rechazados por motivos de conservación de las especies marinas, entre ellas Patella ferruginea.

patella Charranes

La ampliación del puerto es insostenible. Guelaya espera sensatez y una resolución ambiental negativa.

Posted on Actualizado enn

 

  • Todos los datos apuntan a una resolución negativa o a una obra técnicamente irrealizable

 

  • Hemos perdido una década en un camino equivocado

 

La reciente resolución de la evaluación de impacto ambiental del proyecto de ampliación de la desalinizadora ha puesto el listón muy alto. La presencia de Patella ferruginea en ese caso ha obligado a modificar el proyecto que además debe someterse a un calendario de trabajo muy apretado, ya que solo se podrán hacer trabajos marítimos desde el 16 de diciembre al 16 de agosto, para respetar el ciclo reproductor de la Patella. Y además, solo se podrá trabajar con buen tiempo, para asegurar que las barreras físicas retengan la turbidez.

 

Si en la ampliación del puerto se repiten estas obligaciones, prácticamente perderíamos los meses de diciembre a abril para trabajar, quedando unos pocos meses de trabajo al año que multiplicaría la duración de la obra de 3 años a 10.

 

El puerto-isla que se quiere hacer se fundamenta en crear una hipotética corriente que haga viables a las larvas de Patella de la escollera exterior, pero eso es una hipótesis que hay que probar, y los estudios que se sometieron a información pública no lo probaban, sino todo lo contrario.

 

Pero no solo son motivos ambientales y el sobrecoste que ello supone por lo que es insensato hacer esta obra, sino que económicamente también es insostenible.

 

Melilla ha pedido entrar en la unión aduanera. Con eso se acaba el puerto franco y las ventajas fiscales de una terminal de contenedores.

 

El Gobierno de Melilla ha decidido disminuir el contrabando, ajustándolo para que la frontera de Beni Enzar no se vea colapsada por porteadores y colas de coches, con lo que no existe previsión de aumento de mercancías en Melilla.

 

Las estadísticas de los últimos años apuntan a una disminución del movimiento tanto en viajeros como en mercancías. En el último trimestre la disminución de mercancías ha sido del 23.5%

 

La utilización de la ampliación para una terminal de cruceros ha quedado en suspenso recientemente en Melilla al saberse que el gremio profesional de los cruceros no considera a la ciudad preparada para una oferta competitiva de cruceristas.

 

El proyecto con el que tendría que competir el puerto de Melilla, el macropuerto de Nador West, sigue su curso.

 

El gasto que supone trasladar instalaciones a la nueva superficie portuaria si se hace, como Endesa, la incineradora o los depósitos de combustible ni siquiera se ha calculado.

 

El proyecto de ampliación es fruto de una mentalidad que ha provocado “pelotazos” y mucha corrupción, autopistas sin coches, aeropuertos sin aviones, terminales de contenedores vacías, y ahora puertos sin barcos en Melilla.

 

El Tribunal de Cuentas europeo valoró en uno de cada tres euros lo que se perdía en las obras portuarias europeas. Seguir con la ampliación del puerto es despilfarrar el dinero público.

 

Guelaya Ecologistas en Acción espera que no se presione a los técnicos que tienen que decidir sobre la evaluación ambiental, que son los que ha dispuesto el PP, ya que el periodo de alegaciones terminó el año pasado. Llevamos casi 6 meses de trámite y la resolución debe estar al caer.

 

En estas condiciones el Gobierno de España debe dejar de pensar en una quimera que solo ha provocado gastos millonarios y pérdida de tiempo porque se ha vendido todo el futuro de Melilla a la ampliación del puerto y ahora no hay ninguna alternativa prevista.

 

Con ello las inversiones urgentes que esperamos del Estado para educación, sanidad y asuntos sociales en el futuro no se verían retrasadas ni cuestionadas, y ya que no existe ninguna panacea para resolver el futuro económico de la ciudad, Guelaya propone hacer una economía circular e inversiones en medio ambiente, para variar.

puerto tormenta