planes de conservación y recuperación de especies protegidas

Guelaya presenta alegaciones al presupuesto 2019 basadas en tres requerimientos legales que la Ciudad no ha cumplido en los cuatro años de mandato del actual Equipo de Gobierno

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  • Los planes de conservación y recuperación de hábitats y especies protegidas se impusieron con plazos legales claros en 2007, y solo se ha anunciado uno que se aprobará después de las elecciones de mayo del 2019. No hay ni un euro para las demás especies.
  • Los planes de calidad del aire que se derivan de las superaciones de los valores máximos registrados en 2013 ni siquiera han servido para adquirir equipos de medición. No hay ni un euro para hacer un plan de acción.
  • A pesar de que más de 20.000 personas, 19 centros educativos y 1 centro sanitario sufren niveles de ruido superiores a la norma legal provocada en el 97% por el tráfico motorizado no se ha incluido ni un euro para solucionarlo.

 

No es grato para Guelaya tener que acudir a un mecanismo como la presentación de alegaciones para impugnar los presupuestos de la Ciudad, pero se tratan de reivindicaciones que ya se realizaron con anterioridad a las elecciones de 2015,  que se han planteado en público y en privado en los despachos de la Ciudad durante los últimos 3 años y medio sin resultado positivo.

 

Todo ello es constatable en la hemeroteca, si se consulta los comunicados sobre la carta abierta al actual consejero de medio ambiente en julio de 2015, la valoración del medio ambiente de junio de 2018, y el reciente balance del año 2018, en nuestro blog.

 

Tres han sido los motivos para alegar. En un caso tiene que ver con la defensa de los hábitat y especies protegidas por la legislación europea y española, y en dos casos se trata de la defensa de las personas que potencialmente sufren los efectos de la contaminación atmosférica y del ruido en Melilla, es decir, todas las personas.

 

La Ley de patrimonio natural y biodiversidad, de 2007, estableció plazos precisos para redactar planes de conservación y recuperación para especies vulnerables y en peligro de extinción de 5 y 3 años respecitvamente. En Melilla existen una media docena de especies catalogadas de esta forma e incluidas en los catálogos de solicitud de la Red Natura 2000 que la ciudad remitió al Ministerio cuando se creó la Red Natura 2000 hace más de década y media.

 

En ninguno de los 4 años que ha durado el mandato del actual equipo de Gobierno salido de las elecciones de 2015 se ha hecho nada al respecto, es decir, no se ha gastado para este requerimiento legal ni un euro, al igual que tampoco lo hizo el equipo de gobierno anterior a 2015.

 

Sobre contaminación que afecta a los ecosistemas, pero sobre todo a la salud pública hemos presentados dos alegaciones.

 

El debate sobre la necesidad de registrar la calidad del aire en melilla no es reciente. Se quiere hacer a partir de este año contratando a una empresa que hipotecará los presupuestos durante al menos 2 años, impidiendo al nuevo equipo de Gobierno que salga de las elecciones modificar sla política de calidad del aire. Se invierte dinero para saber si es necesario adquirir los equipos de medición que todo el resto de CCAA y ciudades han adquirido o licitado ya. El dinero que se va a gastar para alquilar los equipos es equivalente a la adquisición de los equipos por parte de la ciudad. Así que finalmente los equipos costarán el doble de lo que podrían haber costado.

 

Pero la legislación sobre calidad del aire, cuando se tienen datos como los de 2013 en Melilla, plantea la necesidad de hacer planes para prevenir las consecuencias de las superaciones de los valores legales. En Melilla estas superaciones han afectado a las partículas de distinto tamaño (PM10 y PM2.5) y al ozono troposférico.

 

Además, existe el derecho ciudadano de conocer los niveles de contaminantes, sobre todo para la población afectada por enfermedades respiratorios tan comunes en Melilla como las alergias o asmas.

 

La Ciudad está actuando a la defensiva alegando que algunos dias se producen niveles altos de partículas de polvo sahariano que no puede controlar pero de la que si puede informar, para que los enfermos tomen medidas preventivas. ¡que consulten con profesionales de sanidad para ver si las partículas afectan o no afectan a los pacientes de enfermedades respiratorias!!

 

Establecer un plan de prevención de calidad del aire no tiene en los presupuestos 2019 ni un euro como partida específica, y creemos que es absolutamnete necesario que figure dinero para ese fin.

 

Tampoco ha servido para nada hasta el momento el esfuerzo económico que se hizo contratando una empresa para la redacción de la “zonificación de ruido” en Melilla, por parte del equipo de gobierno anterior, que puso en información pública el informe fechado el 30 de abril de 2014.

 

En sus conclusiones el informe afirma: “El diseño del futuro Plan de Acción contra el Ruido de la ciudad deberá focalizarse en mejorar el nivel de emisión sonora global de la red viaria, ya que este foco sonoro es el principal causante de la contaminación acústica percibida en la ciudad. “

 

Según el Mapa Estratégico de Ruido de la Ciudad Autónoma de Melilla, existen 26555 afectados (8054 viviendas) por ruido entre 65-75dB, 19 centros educativos que incluyen 12393 estudiantes y un centro sanitario. Igualmente 132 afectados (434 viviendas) están afectadas por encima de 75 dB.

 

Esto es de hace 5 años, a lo largo de los cuales la causa del ruido, el tráfico motorizado, ha aumentado año tras año con el parque motorizado, y por tanto, la tendencia no debe ser a la baja sino al alza.

 

Han pasado cinco año desde que estos datos se conocen, y no aparece en los presupuestos de 2019 ni un euro para un Plan de Acción contra el ruido con partida finalista, porque las partidas cajón de sastre con más de un  millón de euros que se titulan “otras actuaciones” se han incluido en años anteriores, así como partidas para gastos imprevistos,  y no se ha gastado nada en estos asuntos que son a nuestro juicio requerimientos legales a los que la Ciudad tiene que responder y ha tenido 4 años para hacerlo.

foto contaminacion atmnosferica