incineradora de residuos

Guelaya espera que los envases que se van a recoger en contenedores amarillos sean trasladados a la península para reciclaje y no se quemen en la incineradora

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  • Todavía no se ha publicado la resolución de la evaluación ambiental del Plan Integral de Residuos (PIGREMEL)
  • La incineradora de Melilla no puede valorizar residuos porque no cumple con especificaciones de eficiencia energética según el Plan Nacional Energético (PEMAR)
  • Guelaya solicita que se ponga en marcha el sistema de retorno de envases

 

El estudio ambiental del plan integral de residuos ofrece dudas sobre el destino de los envases plásticos que se van a recoger en contenedores amarillos a partir de este verano en Melilla.

Guelaya Ecologistas en Acción presentó alegaciones al plan y espera respuesta en la resolución de evaluación de impacto ambiental. ECOEMBES prefiere incinerar el contenido de los contenedores amarillos recogidos en Melilla, lo que supondría un auténtico fraude, ya que pagaría a la Ciudad autónoma por quemar residuos, y su misión es reciclarlos, no por generosidad, sino porque las empresas están obligadas a la responsabilidad ampliada de residuos de la ley 22/2011.

El plan de residuos de Melilla en cambio apuesta por no cumplir con el objetivo de reducir, reutilizar y reciclar incluyendo en el porcentaje los residuos valorizados, es decir, quemados en las incineradora. De esta manera se asegura no cumplir los objetivos europeos y del plan nacional de residuos, que además, considera que la incineradora de Melilla no está capacitada para valorizar residuos debido a su falta de eficiencia energética.

El plan de residuos de Melilla invierte la jeraquía de residuos y apuesta por eliminar sin más los residuos quemándolos. No se hacen esfuerzos en reducir y reciclar los residuos. Hace bueno el principio de que “donde hay una incineradora no funciona el reciclaje”.

Si los envases plásticos, latas y briks se queman finalmente, sería un engaño a los melillenses, que llenarán los contendores amarillos de envases para nada porque acabarán en el mismo sitio que el resto de la basura doméstica.

No ha sido una buena idea aprobar un pliego de condiciones para la contratación de la nueva empresa encargada de la recogida de residuos, que comenzará a trabajar el próximo 15 de julio, antes de que se publique la resolución ambiental del plan, porque no tiene que ser necesariamente positiva, y puede provocar cambios en la recogida que puede afectar a las condiciones del contrato con la empresa adjudicataria.

El sistema de reciclaje puesto en marcha por ECOEMBES no es eficiente. Según la propia ECOEMBES, que cita como fuente a Eurostat, la oficina europea de estadísticas, en 2017 se recicló en España el 29.7% del total de residuos generados, cuando en 2025 se ha establecido como porcentaje mínimo el 55% de los residuos generados.

En nuestro país se consumen 51 millones de envases de un solo uso cada día. Son 18.000 millones al año, una cifra similar a la que se consume en Alemania, con el doble de población. Sin embargo, mientras Alemania ha implantado el SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) que recicla el 98,5% de los envases, en España tan solo se recoge selectivamente 3 de cada 10 envases.

El retorno de envases ya existía en España, y consiste en cobrar el envase y devolver lo cobrado cuando se devuelve el envase. Se trata de pasar del “usar y tirar” a “usar y devolver”.

Un plan basado en el reciclaje es socialmente positivo, porque crea muchos más puestos de trabajo que la incineradora, que además, en un periodo de transición no tendría que parar, sino disminuir progresivamente la cantidad diaria de residuos incinerados.

También sería mucho más sostenible ambientalmente, porque disminuiría la contaminación atmosférica y los residuos peligrosos y peligrosos que produce la incineradora. Sus cenizas y escorias y el efecto sobre el cambio climático disminuiría porque más gases se producen quemando los residuos que trasladándolos a la península.

Botellas y latas