zona azul

“Decepcionante Foro”, el resumen de las entidades defensoras de la movilidad sostenible

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  • Una descafeinada convocatoria del Foro, al faltar alrededor de la mitad de las entidades, aprobó la zona azul en la calle general Marina
  • El preacuerdo adoptado entre la Consejería y los comerciantes desvió el Foro por la movilidad a un encuentro centrado en lo económico a corto plazo
  • Los argumentos técnicos y alternativas viables que presentó la Mesa por la Movilidad y el resto de entidades resultaron imposibles de consensuar, aunque el Consejero terminó aceptando incluir un punto sobre Seguridad vial en el próximo Foro

Ninguna ciudad europea habría aprobado una zona azul en una calle a 100 metros de un parking de 1.400 plaza que está vacío o cerrado, como se aprobó en el Foro de la Movilidad de Melilla realizado ayer. Pero no era de movilidad sostenible a lo que la mayoría de entidades presentes acudieron, sino a hacer valer la promesa que desde la Ciudad se le hizo a los comerciantes sobre la creación de cierto modelo de zona azul de Melilla, en una medida parcial e insuficiente.

Desde las organizaciones que conformamos la Mesa por la Movilidad se planteó en todo momento el apoyo y solidaridad con el comercio del centro frente a las grandes superficies, y se le tendió la mano para una reactivación basada en la animación de las calles peatonales. Además, se evidenció que las dificultades económicas por las que pasa ese sector, como el de hostelería y como el de tantas personas trabajadoras afectadas por la pandemia, no eran provocados por la movilidad sostenible, que lejos de ser el problema es la solución para la reactivación del centro, como ocurre en todas las ciudades medias y grandes de España.

Invitar a la gente de Melilla a ir al centro a comprar en coche gracias a la zona azul no va a resolver problemas como el cierre de la frontera, el aumento de la venta on line, los altos alquileres fijados por las franquicias, la crisis económica de una población azotada por la pandemia o la competencia de las grandes superficies, pero sí va a crear un tráfico de agitación innecesario que va a provocar humos y contaminación, ruidos y en definitiva, problemas de salud ambiental que desanimará a quienes quisieran ir a comprar.

Además, la zona azul es en todo caso provisional por insostenible, por la imposibilidad de mantenerla el año que viene cuando se confirme la tambien promesa de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad de poner en marcha en Melilla la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del Centro. Solo los vehículos más recientes podrán aparcar en la ZBE en una ciudad que tiene un parque móvil de más de 11 años de antigüedad media.

La zona azul no solo va a ser usada por muy pocos vehículos, sino que también va a impedir el acceso a sus casas a los residentes que tendrán que dejar sus vehículos en los aparcamientos subterráneos, esos que fueron tan costosos para el erario público, pagando más de 100 euros al mes y sin poder acercar a sus casas las compras, las maletas o las personas de movilidad reducida.

Todos esos argumentos fueron presentados por la Mesa por la Movilidad y el PSOE, aceptando incluso la idea de sustituir aparcamientos en superficie por aparcamientos subterráneos, pero no surtieron ningún efecto porque la decisión estaba ya tomada. Se dejó claro que la opinión que debía prevalecer era la de los representantes de los comerciantes, aunque como se demuestra no sea acertada. Ni siquiera se contempló la propuesta de mejorar entornos escolares saludables presentada por el PSOE como socio en el Gobierno, ni la de fijar criterios de intervención para incluir iniciativas en todos los centros educativos de la ciudad realizada por la Mesa por la  Movilidad.

Si el Foro debe ser obviamente una herramienta de consenso, incluso se podría haber dejado sobre la mesa la aprobación de la zona azul a la espera de que se presente, en su caso, el nuevo proyecto para derribar el muro del parque Hernández, que va a modificar tal como lo reconoció el propio Consejero, el plan de 150 aparcamientos que se nos presentaba en ese momento.

Integrar la calle general Marina para hacerla una extensión del parque, como zona 10 con plataforma única, con terrazas y como calle paseable en definitiva podría ser una idea a contemplar, pero la zona azul impedirá esa posibilidad o se obligará a deshacer todo en breve.

Se debatió un cambio de sentido de la Calle Gran Capitán, donde si se mantiene la recta para el tráfico motorizado necesitará pasos de peatones elevados, y si hay plataforma única precisará un itinerario sinuoso para evitar la violencia vial.

Finalmente, los representantes de la Mesa tuvimos que esperar a ruegos y preguntas para recordar que desde diciembre se han presentado ya 3 peticiones para debatir en el Foro medidas de seguridad ciudadana para disminuir las tasas de siniestralidad vial y conseguir “in extremis” vencer la resistencia del Consejero a plantearse la seguridad vial de Melilla desde el Área de Movilidad de su competencia.

Guelaya espera que el Pacto por la Movilidad siga siendo el foro de participación en materia de movilidad sostenible

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  • La Semana Europea de la Movilidad (16 a 23 de septiembre) es un buen momento para convocar a las entidades que forman parte del Pacto.

 

  • La marcha atrás sobre la peatonalización de calles que propone ACOME no puede ser atendida porque ya se consensuó en la última reunión del Foro por la Movilidad.

 

  • Guelaya apoya los aparcamientos rotativos  gratuitos como alternativa a la zona azul. Hacer gratis los parking no es una medida de movilidad sostenible sino de apoyo al vehículo privado.

 

  • Para quitar coches del centro y mejorar el aparcamiento no se está pensando en los residentes, que no tienen ninguna ventaja para utilizar los parking

 

Se acaba el verano y la vida pública vuelve a la normalidad. El nuevo gobierno habrá cumplido sus primeros 100 días de actuación en septiembre, por lo que se espera que empiece a tomar decisiones para resolver los problemas de la ciudad, entre los que se encuentra la petición ya cursada a la Ciudad sobre aprobación en el pleno de la Asamblea de una moción que declare la situación de emergencia climática y enumere un paquete de medidas que deberían tener su reflejo en el próximos presupuesto.

 

En ese contexto de emergencia climática la movilidad sostenible viene a recordarnos que el futuro no es del coche, ni diesel ni de gasolina, y que se hace necesaria una nueva cultura de la movilidad que llamamos movilidad sostenible.

 

La Semana Europea de la Movilidad se celebra todos los años del 16 al 23 de septiembre. Este evento, que se realiza a iniciativa de la Unión Europea y que es coordinado por el ministerio de Transición Ecológica  en España, se desarrolla en Melilla gracias a iniciativas públicas que algunos años organiza la Ciudad y  a las iniciativas privadas que Guelaya y Melilla ConBici vienen realizando, este año con el apoyo de la plataforma Rebelión por el Clima y las entidades que forman la Alianza por el Clima de Melilla.

 

En este contexto Guelaya espera que el diálogo que se ha iniciado ya sobre coordinación de actividades de la Semana de la Movilidad de este año se vea acompañada de la convocatoria del Foro por la Movilidad, dando seguimiento al Pacto y al desarrollo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

 

Guelaya recuerda que la última convocatoria del Foro por la Movilidad de Melilla puso de manifiesto que la gran mayoría de las entidades se mostraron de acuerdo con la peatonalización, sin que existiera ni siquiera unanimidad en el sector empresarial en su contra, como reivindica ACOME.

 

Guelaya y otras organizaciones que forman parte de la Mesa por la Movilidad  realizaron propuestas  que no fueron aceptadas, por ejemplo sobre eliminación de aparcamientos. Pero si el Pacto por la Movilidad se basa en acuerdos consensuados mayoritariamente la peatonalización del centro no puede tener un paso atrás.

 

Queda abierto al debate público la conveniencia  o no de la zona azul, de la que antes de las elecciones no había una decisión “técnica” tomada. La postura al respecto de las entidades de la Mesa por la Movilidad fue apoyar el modelo de aparcamiento rotatorio gratuito que tan buenos resultados ha demostrado tener en la ciudad de Pontevedra.

 

En cualquier caso, Guelaya espera una política participativa del nuevo gobierno y una toma de decisiones consensuada con los agentes sociales en su conjunto. El Foro por la Movilidad puede ser mejorado, pero Guelaya lo considera el espacio de debate para que todos los agentes sociales expresen sus diferencias, por lo que debe ser convocado.

 

Precisamente son los aparcamientos un hueso duro de roer por las diferencias que existen en las posiciones, pero hay que recordar que subvencionar el aparcamiento a las personas que vienen a comprar y no hacerlo con los residentes que no pueden aparcar en su barrio de día porque tiene una ocupación superior al 100% no tiene sentido, y los problemas de aparcamientos existen en muchos barrios con tasas de ocupación cercanas al 100% por las noches.

 

El PMUS de Melilla incluye medidas para residentes que hasta el momento no se han tomado en cuenta. Es precisamente eso lo que debe hacer el Foro por la Movilidad, decidir cuáles son las decisiones que se van a tomar de las muchas que contienen el PMUS, como por ejemplo cuantos kilómetros de itinerarios ciclistas se van a construir al año y cómo se va a organizar el transporte público para que incremente el número de usuarios y no tenga que seguir estando subvencionado para evitar pérdidas año tras año, dejando en evidencia la falta de eficacia de la gestión del dinero público.

 

semana europea de la movilidad camina con nosotros