crisis climática

Manifiesto sobre la inacción del gobierno de Melilla tras el primer aniversario de la Declaración de Emergencia Climática

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Las entidades sociales y sindicales que firmamos la solicitud de “Declaración de Emergencia Climática” en Melilla hace un año denunciamos la falta de cumplimiento de los compromisos firmados y por ello manifestamos:

Que en el primer aniversario de la “Declaración de Emergencia Climática” (DEC), firmada en la Asamblea de la ciudad en octubre del 2019, no se ha producido ningún avance en los compromisos adquiridos. Esta falta de compromiso coincide con el quinto aniversario del Acuerdo de París, por el que los países firmantes, España entre ellos, se comprometieron a una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de limitar el aumento de temperatura global del planeta.

Que en el resto de España la acción política ante la emergencia sigue siendo insuficiente ya que la reducción del 20% que asume nuestro Gobierno nacional queda lejos del 55 % que sería necesario alcanzar en 2030 respecto a los niveles de 1990, comprometido en el contexto europeo esta semana.

Mientras que a nivel nacional no damos la talla, en Melilla la situación es incluso negativa. La inacción en nuestra ciudad queda patente en la evolución de la producción de electricidad que ENDESA declara en Melilla en los 12 meses posteriores a la firma de la DEC, con un incremento de consumos del 1,5%, siendo Melilla la excepción en un contexto nacional de tendencia de reducción de consumo.

Este dato nos permite afirmar rotundamente que no se ha hecho nada por cumplir los objetivos de disminución de emisiones.

La crisis sanitaria y la climática van de la mano

            Por otro lado, reiteramos que la crisis sanitaria que también estamos sufriendo está íntimamente relacionada con la crisis climática y que las soluciones para ambas han de ser conjuntas: no podremos dejar atrás esta pandemia -y las que vengan- sin que las soluciones tomadas sean compatibles con las medidas contra la emergencia climática.  La miopía de la política local intentando responder con las mismas medidas que las han provocado las dos emergencias  empieza a ser dañino para el conjunto de la ciudadanía.

El Gobierno está aprovechando la emergencia sanitaria como excusa para no hacer nada por disminuir las emisiones tras el anunciado repunte en consumo de combustible, electricidad, residuos… Sigue sin atender las demandas de empleos públicos en servicios claramente deficitarios y apostando por el cemento, el hormigón y la construcción, ahora que la frontera cerrada encarece los áridos y se promueven zonas grises en lugar de verdes penalizando económicamente y ambientalmente a la ciudad. En definitiva, se está impidiendo la transformación de Melilla en una ciudad sostenible.

Nuestros Gobiernos, nacional y local, adolecen de una falta de planificación realista tanto en el despliegue de las energías renovables como en el impulso de otras estrategias sectoriales como el hidrógeno verde. Esta improvisación constante augura nuevas burbujas especulativas con un elevado impacto ambiental y social.

Por lo tanto, no hay nada que celebrar hasta que existan políticas y medidas a la altura de los  criterios científicos en Europa, en España pero también en Melilla en este quinto aniversario de la Cumbre de París

Comprobado que al año de firmarse la DEC no solo no hay ningún avance si no que incluso asistimos a un retroceso, que no existe coordinación en la ciudad de Melilla que la ciudadanía pueda apreciar sobre las medidas que necesariamente son conjuntas entre la emergencia sanitaria y climática, REIVINDICAMOS:

Una respuesta conjunta a las emergencias que obedezca a objetivos medibles y cuantificables sostenibles porque ni los intereses sociales, ni ambientales ni de importantes sectores económicos de la ciudad se están cubriendo, en defensa de la histórica demanda de dignificación de los servicios públicos.

Entidades firmantes en Melilla

Plataformas ciudadanas                  

  • 2020 Rebelión por el Clima
  • Teachers for Future Melilla                    
  • Alianza por el Clima 

Entidades sociales

  • Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla
  • Melilla ConBici
  • Seo/BirdLife

Sindicatos

  • CCOO
  • CGT
  • SATE/STEs                                                                

Día sin Compras, día sin Amazon

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·  Coincidiendo con la celebración  del Día sin Compras, Guelaya-Ecologistas en Acción ha lanzado una campaña para denunciar el modelo económico de Amazon y sus fuertes impactos ambientales y sociales.

·  Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo y la acumulación de poder. Un modelo insostenible que se ha visto muy beneficiado por la pandemia y el aumento de la venta online.

·  Parte del éxito de Amazon en estos momentos de crisis y malestar social, se asienta en alentar un consumo compulsivo, que casi no paga impuestos, aumenta el desempleo, destruye el pequeño comercio  y se basa en la falsa idea de que el consumo da la felicidad.

Un año más, Guelaya-Ecologistas en Acción se ha sumado al Día sin Compras, una jornada de huelga simbólica de consumidoras y consumidores que se organiza, desde 1992, en todo el mundo en contraposición al Viernes Negro (Black Friday) y el Ciberlunes (Cyber Monday).

El Día sin Compras se propone como un día para reflexionar y cuestionar el actual modelo de producción y consumo que mercantiliza todas las esferas de nuestra vida.

Este año de pandemia, desde Guelaya queremos llamar especialmente la atención sobre la necesidad de rebelarnos como consumidores frente al gigante Amazon. Estamos criando un monstruo y éste acabará por devorarnos.

La sociedad sufre los efectos de la pandemia en muy distintos ámbitos. En el consumo parece haber acelerado de forma notable la implantación del comercio online, una herramienta que no está al alcance de todos los productores y comerciantes, y en la que tampoco la mayoría compite en igualdad de condiciones con la gran plataforma Amazon, la gran beneficiada por la pandemia.

La principal baza de Amazon consiste en ofrecer precios más bajos. Gracias a su ingeniería financiera casi no paga impuestos y nos vende como “barato” un producto que no genera impuestos para construir hospitales o escuelas. Nunca mejor dicho “lo barato sale caro”

Este consumo se vuelve aún más voraz e innecesario en fechas como el Black Friday y el Cyber Monday. Este año se aprovecha de la situación de depresión colectiva por la pandemia y se ofrece como un alivio momentáneo, con mensajes publicitarios que nos hacen asociar la compra de productos a añorados momentos de felicidad.

El modelo de negocio que extiende Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo. Como consumidores debemos ser conscientes de que un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contaminando mucho más, por mayores embalajes y mayores recorridos,  que otro vendido en el comercio melillense, sobre todo si es de producción nacional.

 Luchar contra la crisis climática pasa por luchar contra Amazon.

Un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contribuyendo a que se pierdan empleos en Melilla, cierren pequeños comercios, empeoren las condiciones laborales y  bajen los sueldos de sus empleados.

Luchar contra el desempleo pasa por luchar contra Amazon.

A este impacto hay que añadir, entre otros, efectos como el de la concentración de la riqueza, personalizada en Jeff Bezos, el dueño de Amazon, el hombre más rico del mundo, así como el acaparamiento de cada vez mayor cuota de mercado. Esto aporta a la compañía un gran poder a la hora de negociar, en cuanto a precios y condiciones, con los productores y comerciantes que les proveen de los bienes que distribuyen.

Por todo ello, aprovechamos el Día sin Compras para concienciar sobre un problema cada vez mayor, y anima a consumidoras y consumidores a dejar de comprar en Amazon y empezar a participar en formas de consumo que contribuyan a un mundo más justo y sostenible. En esta línea, sugerimos cinco consejos a los melillenses:

  1. Combate la compra compulsiva a golpe de clic. Recuerda que el consumo sostenible está basado en lo que verdaderamente necesitas.
  2. Cubre tus necesidades básicas sin comprar, es la solución más sostenible: repara, intercambia, comparte, crea…
  3. Si necesitas comprar un producto, apoya al pequeño comercio y de proximidad.
  4. Si no puedes comprar presencialmente, utiliza plataformas locales que unen a comerciantes de cercanía.
  5. Aplica criterios de compra sostenible y  justa.

Conferencia de la antropóloga Yayo Herrero. Migraciones con género desde una perspectiva Ecofeminista

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  • Yayo Herrero, antropóloga y activista ecofeminista, impartirá una conferencia en el aula 10 de la UNED el lunes 23 de septiembre a las 19 horas

 

  • Organizada por Guelaya Ecologistas en Acción Melilla, la actividad seguirá recordando la crisis climática como causa de desplazamientos forzados

 

  • Todas las personas y entidades interesadas de Melilla están invitadas a participar en el coloquio que seguirá a la conferencia.

 

Continuando con las actividades que Guelaya viene realizando cada año para visibilizar la defensa de los Derechos Humanos en las personas migrantes, especialmente en los sectores más vulnerables, se organiza esta conferencia poniendo el centro de la atención en la mujer migrante y en la visión ecofeminista de las migraciones.

Yayo Herrero es activista y ecofeminista, antropóloga, ingeniera técnica agrícola y diplomada en Educación Social; ha sido durante muchos años coordinadora general de Ecologistas en Acción, y sigue siendo un miembro destacado de la organización, y como tal ha venido desarrollando su labor de lucha y divulgación del ecofeminismo en España y en el mundo.

Resulta obvio para el ecologismo que defiende Guelaya en Melilla  y Ecologistas en Acción en España justificar por qué ecologismo y feminismo, al igual que otros movimientos sociales como el pacifismo, son caras de una misma moneda que no se pueden separar, y quien tenga alguna duda sobre ello, podrá escuchar las razones de ello en la conferencia.

Melilla como ciudad fronteriza ve pasar los flujos migratorios por nuestras vallas, playas y calles, y a veces parece que los migrantes y los problemas que se plantean a su alrededor obedecen a un mundo de hombres, pero no es así. Desde Guelaya ya hemos visualizado el problema de la mujer migrante en varias ocasiones, la última de ellas referida al fenómeno de trata, pero seguimos necesitando visualizar la lucha por los derechos humanos de todos los migrantes especialmente de los sectores más vulnerables.

Este verano se han conocido las estadísticas del ministerio de Interior español sobre las personas migrantes en todo el país desde enero de 2014 y son muy diferentes de las que ofrecen los medios de comunicación.

La presencia de mujeres ha aumentado significativamente desde algunas decenas en enero de 2014 hasta centenares (893 en octubre de 2018). Las mujeres no son inmunes a  los tiroteos y fruto de ello murió la estudiante de derecho Hayat B. el verano pasado en el Estrecho.

El flujo migratorio a lo largo del año 2019 ha disminuido en los primeros 7 meses del año un 40%, tras recibir Marruecos los 140 millones de euros que la UE le ha dado para controlar sus fronteras. Desde el verano pasado la migración hacia España es mayor que hacia Italia y Malta.

Además, una vez más los marroquíes son la nacionalidad que más migra, un 23% (12.871), seguidos por Guinea Conakry, Mali y Costa de Marfil, el África francófono. De las llegadas totales en 2018, 56.145,  a Melilla llegó el 1.6%,

Tres cuartas partes de las personas menores que migran son marroquíes, y de ellos, el 7.9% son chicas. En los últimos 16 meses los menores no acompañados en toda España han pasado de 6.414 a 12.300.

En este contexto general Melilla tiene sus peculiaridades. La migración marroquí en Melilla no salta vallas, pasa por Benienzar y Farhana andando o en coche. Diariamente pasan alrededor de 25.000 personas mal contadas, pueden ser más o menos, pero muchas de esas personas son mujeres que día tras día entran a trabajar en la ciudad en nuestros hogares, sin que en la mayoría de los casos se les haga contrato y se les pague el sueldo que le corresponde a una trabajadora transfronteriza.

Este también es un caso de migración de género que debe avergonzar.

 

cartel conferencia mujeres Yayo

 

 

 

 

 

Guelaya espera que el cambio llegue al medio ambiente en Melilla

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  •  Los ecologistas estamos dispuestos a colaborar con la consejería en la defensa de la sostenibilidad de la ciudad.

  •  Las aspiraciones de la asociación para los próximos cuatro años son las mismas que se anunciaron antes de las elecciones

 

  •  Las expectativas que el nuevo gobierno ha creado son altas

 

Como siempre que se inicia la gestión de un nuevo Gobierno de la ciudad se renuevan las ilusiones por alcanzar los objetivos medioambientales que en el período anterior no se pudieron conseguir. Y después de un cambio de partido en el gobierno las expectativas aumentan.

 

La Consejería de Medio Ambiente en este inicio de legislatura puede contar con la colaboración de Guelaya para resolver los numerosos problemas que el período anterior nos ha dejado, disposición que comenzará respetando los 100 días de gestión.

 

Guelaya no puede engañar a nadie en lo que respecta a lo que va a pedir al nuevo gobierno autonómico ya que la asociación se dirigió a todos los partidos y a la opinión pública antes de las elecciones, haciendo explícita su identificación de problemas y la propuesta de soluciones para los próximos cuatro años.

 

Tres son las líneas de actuación que a juicio de los ecologistas deberían marcar la hoja de ruta de la consejería:

 

Cambio climático

El principal problema al que se enfrenta la ciudad, necesario para asegurar la sostenibilidad social y económica, es el cambio climático. Adoptar medidas para frenar el cambio climático es una condición necesaria, pero no suficiente, para asegurar el empleo y el bienestar social.

 

No es que el medio ambiente sea el problema, es que es la solución, no es que sea más importante que las personas, es que las personas dependen del medio ambiente.

 

Luchar contra el cambio climático es claramente un asunto de participación social y por ello Guelaya se suma a la petición que otras organizaciones están haciendo en toda España y en toda Europa, y en concreto a la que realizará Rebelión por el Clima Melilla.

 

En la medida de nuestras fuerzas trabajaremos desde la sociedad civil para que la clase política adopte a partir de ahora las medidas que no ha adoptado en el pasado, de acuerdo con los criterios científicos del Panel de Expertos de Cambio Climático de Naciones Unidas.

 

Pérdida de biodiversidad y contaminación

Es una consecuencia del cambio climático como problema global, pero en Melilla se acrecienta por la testarudez de 19 años de política ambiental que han tenido como consecuencia un enorme retraso en disposiciones normativas actualizadas y en servicios públicos, como saber qué contaminación atmosférica existe en la ciudad para que los alérgicos y personas con problemas respiratorios puedan saber a qué se expone, tanto  si la contaminación es propia o transfronteriza.

 

El trabajo que hay pendiente en este campo es enorme. La reglamentación de aves que se realizó en los últimos cuatro año por imperativo legal de un tribunal europeo para evitar la captura de fringílidos ha sido el único avance en los pasados 4 años.

 

Pero no tenemos ningún reglamento que proteja la flora y fauna local, ni la de los parques y jardines, incluyendo normas para hacer podas respetuosas con la gente y los árboles, ni la de los espacios protegidos, ni los planes para las especies protegidas.

 

Vertidos ilegales de escombros y basuras en general, coches que entran y salen de los espacios protegidos de hacer botellón y cosas peores son solo ejemplos de una situación que no se ha conseguido controlar hasta el momento.

 

El río de Oro

Por último pero no por ello menos importante, los próximos cuatro años deben ser el período en el que el río de Oro deje de ser un estercolero y vertedero ilegal de escombros para ser un río por donde pasa agua, viven la flora y fauna local autóctona, la gente recupera un espacio natural para su uso y disfrute de las generaciones actuales y venideras, y cientos de personas encuentran un empleo trabajando en un proyecto que ya tiene más de 2 millones de euros consignados y que debe comenzar lo antes posible.

 

parada podas
Fotografía de los árboles de Carlos de Arellano el día del cese de las podas.