consumo sostenible

Propósitos ecologistas para un 2.019 más sostenible

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La crisis ambiental y social se ha instaurado en nuestra sociedad, así que es importante comenzar el año con una serie de propósitos individuales y colectivos, que demuestren que hay muchas formas de conseguir una sociedad más sostenible social y ambientalmente. Desde una postura cómoda y egoísta muchas veces nos quejamos de la sociedad en que vivimos, pero no hacemos nada por cambiarla; nos quejamos de la falta de puestos de trabajo, de la poca autonomía de nuestros gobiernos, de la suciedad de los mares, de la sobreexplotación de recursos, pero nuestros hábitos de consumo siguen fomentando que estos problemas sigan aumentando.

 

Desde Guelaya-Ecologistas en Acción proponemos algunas ideas sobre consumo que son sencillas de realizar y que supondrían una gran mejora si las llevásemos a la práctica tanto individual como colectivamente.

 

Sugerencias para una compra sostenible:

 

  • Piensa si realmente necesitas lo que deseas comprar. Comprar cediendo al reclamo de un precio barato nos lleva, en muchas ocasiones, a inundar nuestras casas con cosas superfluas de las que en poco tiempo nos desharemos.
  • Mira la etiqueta. Podrás conocer si la composición es saludable o no, si el transporte de ese producto desde su punto de fabricación ha supuesto un gran consumo de combustible o no.
  • Compra productos locales o fabricados cerca de donde vives. El comercio local genera más puestos de trabajo que las grandes superficies, llena de vida tu ciudad y aporta seguridad en las calles, paga más impuestos, que garantizan tus derechos y los beneficios que producen se reinvierten en la ciudad y no en países lejanos o en dudosos fondos de inversión.
  • En ropa, siempre que puedas, elige productos naturales, como el algodón o la lana, muchas veces nuestra ropa está hecha enteramente de petróleo, lo que repercute en nuestra salud y genera microplásticos cada vez que la lavamos, que, a su vez, inundan nuestros mares, pero recuerda que esto no te exime de seguir intentando reducir la cantidad de ropa que compras, una sola camiseta de algodón necesita varios miles de litros de agua para ser fabricada.
  • En comida decántate siempre que puedas por alimentos ecológicos, estarás evitando los pesticidas, los transgénicos, los alteradores hormonales, y otros productos que perjudican nuestra salud y contaminan nuestros ríos y tierras.
  • En viajes, siempre que puedas evita el avión, es, con diferencia, el medio de transporte más contaminante. Tampoco necesitas irte a Tokio un puente de cuatro días porque has encontrado un vuelo baratito, tú podrás pagarlo, pero si tuvieras que pagar el coste ambiental de la contaminación que generas, y deberíamos tener que pagarlo, te lo pensarías.
  • Huye de las compras por Internet. Este tipo de comercio responde a una economía basada en el capitalismo salvaje, alimenta las grandes corporaciones multinacionales, que no pagan casi nada de impuestos y crecen desmesuradamente, convirtiéndose en sustitutos del Estado y dominando nuestras democracias.
  • No compres alimentos o productos sobreenvasados, su producción requiere de más energía y generan más residuos. Una sociedad que necesita comprar fruta pelada envuelta en plástico, sobre una bandeja de porexpan, es una sociedad enferma.
  • No compres productos de usar y tirar. Las leyes europeas van poniendo coto a este tipo de productos como bolsas, cubiertos y platos de plástico, pero no hace falta ninguna ley para ser consciente de que si nos acostumbramos a llevar encima nuestra bolsa reutilizable o nuestra pequeña cantimplora, no estaremos cayendo en la tentación de comprar otra bolsita de plástico u otra botellita de agua.
  • Reutiliza lo que tienes. Muchas veces no necesitas comprar, sino reparar.
  • Si no puedes reutilizar, piensa en los envases que sí son reciclables en Melilla: papel, cartón, vidrio, y, desde Febrero, lo serán envases de plástico, latas y briks.
  • Elige productos de larga duración. No te dejes llevar por la idea de que todo está fabricado para estropearse en pocos años. Si te informas bien puedes encontrar marcas de mayor calidad. Lucha contra la obsolescencia programada. En electrodomésticos busca, además, los de menor consumo energético.
  • Haz tus compras a pie o en transporte público. No necesitas meterte con el coche en el centro. Disfruta de recorrer nuestras calles modernistas sin el agobio de dónde aparcar.
  • No esperes hasta el verano para pensar en la sequía y en ahorrar agua. Hazlo todo el año. No consumas agua innecesariamente.
  • Los niños y niñas no son más felices porque se les regalen muchos juguetes.
  • Y en estas fechas no regales mascotas. Los animales regalados por Navidad son, porcentualmente, los más abandonados, con mucha diferencia. Si quieres tener mascotas, antes que comprar, adopta una de la Sociedad Protectora de Animales.

Y recuerda, para cambiar el mundo hay que empezar por cambiar uno mismo.

consumimos felicidad
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