Óxidos de nitrógeno

Carta a los Magos y Magas de Guelaya

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  • Guelaya Ecologistas en Acción quiere comenzar el año felicitando a toda la gente de Melilla y desearle un 2020 lo más sostenible posible tanto en lo personal como en lo social y económico

 

  • En lo ambiental, Guelaya quiere compartir con todas las personas de la ciudad su carta de deseos, que esperamos cumplir a lo largo del año

 

Querid@s Mag@s:

 

Desde Guelaya queremos pedir en primer lugar un gobierno a ser posible decente, que nos traiga una Ley de Cambio Climático justa social y ambientalmente, un decreto sobre reciclaje de materia orgánica, que estamos muy necesitados de ello, y dinerito para cumplir la disposición de la Ley de Residuos y poder enviar a la península con cargo a las arcas del Estado lo que no podemos reciclar ni reutilizar en Melilla, especialmente si son residuos de la incineradora.

 

Queremos vivir 2020 con salud y nos gustaría, si no fuera demasiado pedir, saber qué aire respiramos. Por eso nos pedimos un equipo de medición de calidad del aire fijo para la ciudad y otro para el puerto, porque no sólo huele Endesa, los barcos también huelen y echan por esas chimeneas lo que nadie mide ni regulación internacional ni nacional alguna exige, hasta que por fin se aplique la zona de bajas emisiones del Mediterráneo.

 

Y si los melillenses no hemos sido suficientemente buenos en 2019 para poder saber qué respiramos, pedimos un equipo móvil que registre partículas grandes y pequeñas, ozono troposférico, óxidos de nitrógeno y azufre, lo más cancerígeno, menos de una tercera parte de los gases sobre los que la Unión Europea establece valores máximos para respirar de forma saludable, aunque la OMS diga que tienen que ser más bajos.

 

Total, para qué discutir sobre cuál es el nivel máximo saludable de calidad del aire si en Melilla no se mide nada. Lo que sí pedimos es que por favor no tengamos que acabar defendiendo nuestros derechos en Fiscalía, como hemos tenido que hacer en años precedentes.

 

Si supiéramos lo que se respira podríamos saber cómo nos afecta el tráfico rodado, una central térmica diésel en el corazón de la ciudad, y una incineradora a 36 metros del núcleo urbano más próximo, que es el barrio de Mª Cristina.

 

¿Se puede denunciar la mala calidad del aire si no se mide? Esperamos grandes avances en esta materia de nuestras autoridades locales y autonómicas en 2020, porque si supieran lo que respiramos, podrían conseguir grandes avances en la lucha contra el cambio climático.

 

Vivimos en una isla energética, donde toda la electricidad que necesitamos proviene de la tecnología más sucia y denunciada en nuestro entorno europeo, los motores diésel. Pensar que una multinacional italiana que saquea a ENDESA desde hace tiempo creando dificultades laborales va a invertir en reducción de emisiones de efecto invernadero por el bien de la Humanidad es no saber donde se vive.

 

Por eso las Autorizaciones Ambientales Integrales (AAI) de las principales industrias contaminantes de la ciudad deberían ser más rigurosas y eso lo esperamos de nuestras autoridades ambientales, porque si no tienen abogados dispuestos a asesorarlos en materia de calidad del aire al menos han firmado una declaración de emergencia climática por unanimidad de todos los grupos políticos, así que no sólo tienen el apoyo de las personas que salimos a la calle a recordar que las generaciones jóvenes no tienen futuro, sino que no tienen oposición política posible si de lo que se trata es de establecer objetivos medibles y cuantificables anuales para disminuir las emisiones en el 2030, porque en el 2040 y 2050 ya nos va a obligar la nueva Ley de Cambio Climático y la Unión Europea. El aumento de las energías renovables y la disminución del uso de energías fósiles comienza este año de forma inexcusable.

 

Y para reducir las emisiones de la incineradora no quedará otra que poner en marcha los planes de reducción y reutilización, ahora que se empieza a reciclar por obligación legal, así que esperamos que en 2020 la cantidad de basura que se incinera en Melilla disminuya al menos un 10% y se comience a preparar el reciclaje de la materia orgánica.

 

Lo que sí pedimos es reducir lo más posible los vertidos de escombros en cauces y periferia urbana de Melilla. Queremos ver en 2020 cómo se comienzan a instalar cámaras en los puntos negros y se ponen multas, porque tras año y medio informando de los vertidos en Melilla ninguna de las medidas que se han tomado hasta el presente han servido de nada salvo una: impedir el acceso físico con grandes piedras o vallas donde se vierten los escombros a los vehículos, que a tenor de las sacas que se están empezando a ver también son camiones.

 

2020 será un año en el que entidades sociales y personas seguiremos trabajando juntas en la Alianza por el Clima. Personas voluntarias seguiremos limpiando nuestras costas de la basuras marinas y de nuestro pasado cuando vertimos todo tipo de basuras  a los fondos próximos a Horcas Coloradas.

 

Lo que pediremos es que para comenzar a controlar el problema se comience a prevenir la causa de las basuras marinas, que es el uso de plásticos en tierra. El 80% de las basuras marinas tienen su origen en tierra y el 87% de esas basuras en Melilla son plásticos. Este año debe ser el primero en el que se aprueban medidas para reducir el uso de plásticos en la ciudad y el gesto del año pasado por una Feria sin plástico se generalice no sólo al uso de vasos reutilizables.

 

La situación de emergencia climática no sólo afectará al aire que respiramos y a la crisis climática, también afectará al aumento del ritmo de extinción de especies, y por tanto pediremos que el esfuerzo en conservación de la biodiversidad se manifieste con unos buenos presupuestos que permitan ver en 2020 los primeros Planes de Conservación y Recuperación de Especies, tanto migradoras como la gaviota de audouin como sedentarias en peligro de extinción como la Patella ferruginea.

 

Los espacios protegidos de la Red Natura 2000, tras casi una década de planes de gestión metidos en un cajón, deberán plantearse si están sirviendo realmente para proteger y conservar especies que están más presentes fuera que dentro de los espacios protegidos, por lo que nos pediremos una ampliación de los estudios sobre especies protegidas como el Helianthemum caput-felis, que es más abundante fuera de la Red Natura 2000 que dentro.

 

Una ampliación de la Red Natura 2000 puede justificarse por ese motivo, al igual que nuevas figuras de protección, y por ello pedimos una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) en los acantilados marinos de la ciudad, además de ampliar las Zonas de Especial Conservación (ZEC).

 

Finalmente, y no por ello menos importante, nos pedimos que llueva para que las reforestaciones que hagamos tengan las mínimas pérdidas posibles, porque en el río de Oro se van a plantar en 2020 entre 5000 y 10000 árboles. Guelaya pone los árboles, el Ministerio el dinero, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) la dirección de obras, y la empresa Tragsatec ejecuta el proyecto de renaturalización del río de Oro, el más importante en materia de conservación que se ha  visto en Melilla desde la creación de la Red Natura 2000 a comienzos de siglo.

 

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POR LA RECONVERSIÓN DE ENDESA EN MELILLA

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Comunicado enviado por la plataforma 2020 Rebelión por el Clima Melilla hoy jueves 21 de noviembre de 2019

 

  • El viernes 22 a las 18 horas se convoca concentración en la puerta de la central en avda/ de la marina española

 

  • La Autorización Ambiental Integrada que la Consejería de Medio Ambiente le ha concedido a Endesa choca con los objetivos de disminución de emisiones de efecto invernadero

 

  • Si se mantiene la actual autorización, la declaración de emergencia climática firmada por unanimidad en la asamblea sería papel mojado

 

La Plataforma 2020 Rebelión por el Clima-Melilla, que trata de aglutinar a todas las personas dispuestas a luchar contra el cambio climático, convoca a la ciudadanía melillense el viernes 22 de Noviembre a un acto pacífico de protesta por las emisiones contaminantes de la central térmica Endesa.

 

Es inadmisible que en 2019, cuando hace años que los científicos de todo el mundo nos urgen a disminuir drásticamente las emisiones de gases invernadero si no queremos caer en una catástrofe sin retorno, nuestra central térmica continúe funcionando con fuel-oil, uno de los combustibles fósiles  más contaminantes; y que, además, las emisiones de Endesa, en lugar de disminuir, aumenten año tras año. En 2017 aumentó, con respecto a 2016, un 5,2% sus emisiones de óxidos de nitrógeno y un 1,3% las de CO2.

 

1- Solicitamos que en Melilla se establezca un Plan de Reducción de Gases Invernadero y que en él se cuantifiquen los objetivos de reducción de gases invernadero, de forma que se garantice una reducción del 45% en 2030.

 

2- Solicitamos el estudio de la viabilidad de enlazar energéticamente Melilla con la península mediante un cable submarino. Si esto fuera posible, la energía suministrada por este cable sería en un 40% renovable, como lo es en la península.

 

3- Solicitamos que en Melilla se establezca un Plan de Autosuficiencia Energética donde se fije un nuevo modelo de abastecimiento de energía, en el que se maximice la implantación de energías renovables y se minimice, o finalice, el uso de combustibles fósiles, que obligue a la instalación de energías renovables en los techos de los edificios públicos y la promueva en los privados.

 

4- Solicitamos un Plan de Ahorro Energético que establezca objetivos de reducción de consumo eléctrico.

 

5- Solicitamos una nueva revisión de la Autorización Ambiental Integrada de Endesa que:

  • Deseche el uso de fuel oil y gasoil como combustibles.
  • Establezca una moratoria para los grupos de combustión que puedan ir siendo sustituidos por energías renovables
  • Establezca unos valores límite de emisión de gases contaminantes con arreglo a la normativa de Mejoras Técnicas Disponibles.

 

6- Solicitamos que se exija a Endesa, de acuerdo con la normativa europea de Mejoras Técnicas Disponibles un Plan de gestión de olores que incluya:

  • Un protocolo de monitarización de los olores.
  • Un programa de eliminación de los malos olores
  • Un protocolo de registro de incidentes de los malos olores que contenga actuaciones y plazos adecuados
  • Una revisión de los incidentes pasados, las medidas correctoras adoptadas y la difusión a la ciudadanía melillense.

 

Desde la Plataforma 2020 Rebelión por el Clima de Melilla nos comprometemos  a apoyar y difundir todas las medidas encaminadas a conseguir una reducción del 45%  de los gases invernadero para 2030.

 

una sola chimenea, endesa contamina como gran combustión

 

 

ENDESA: RECONVERSIÓN O CIERRE

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Hace tres años que Guelaya-Ecologistas en Acción denunció que la normativa  que la anterior Consejería de Medio Ambiente tenía aprobada para limitar las emisiones de los gases contaminantes de la central térmica Endesa  estaba basada en una ley del año 1974, que había sido derogada hace tiempo. Según la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que tenía en vigor, Endesa podía emitir los óxidos de nitrógeno que quisiera.

 

Cuando pusimos en conocimiento de esta ilegalidad al entonces Consejero de Medio Ambiente,  Manuel Quevedo, se comprometió a revisar la AAI de Endesa.

 

La nueva AAI de Endesa se aprobó en 2019, pero podemos decir que solo ha cambiado el formato, el fondo sigue igual.

 

Es inadmisible que la anterior Consejería de Medio Ambiente haya dado carta blanca a Endesa para seguir contaminando sin cambio alguno hasta 2030.

 

Esta Consejería, por la continua presión de Guelaya-Ecologistas en Acción, tuvo que  revisar los valores límites de gases contaminantes que Endesa podía expulsar por sus chimeneas; esta revisión forma parte de sus competencias, pero lejos de exigir a Endesa una reconversión acorde  con la normativa europea sobre Mejoras Técnicas Disponibles, de obligado cumplimiento desde el 21 de Agosto de 2021,  lo que supondría una reducción drástica de emisiones, del orden de más de 65% para los óxidos de azufre y partículas, y de más del 75% para los óxidos de nitrógeno, decidió establecer unos valores límites, hasta 2030, acordes con las emisiones actuales de Endesa; es decir,  la nueva normativa local se ha adaptado a las emisiones reales en lugar de requerir a Endesa unas inversiones tecnológicas que rebajaran las mismas.

 

Así, cuando la normativa europea para una central de Gran Combustión, como es Endesa, aunque quieran utilizar subterfugios legales para catalogarla como de Mediana Combustión, establece que en 2021 los óxidos de azufre no pueden superar los 200 miligramos por metro cúbico, a Endesa, la normativa aprobada por la anterior Consejería de Medio Ambiente le permite hasta 700; para los óxidos de nitrógeno (los más peligrosos porque son además precursores de otro contaminante, el ozono troposférico) el límite estaría en 625, pero a Endesa se le permiten 2400! hasta 2030, y 1850! en años sucesivos; y en partículas el límite estaría en 35 frente a los 100 que le han autorizado.

 

Desde Guelaya analizamos los datos que nos facilitó Endesa  sobre los valores de emisiones en continuo, que está obligada a medir, y pudimos  detectar que hay turbinas que llegan a valores pico superiores a 4000 miligramos por metro cúbico de óxidos de nitrógeno.

 

Son inadmisibles los altos niveles de mercurio, un elemento altamente cancerígeno, que se declaran vertidos al mar: 1,2 Kg en 2007 y 3,2 Kg en 2014.

 

Además de todo lo anterior, ya denunciamos en su día los malos olores que se desprenden de Endesa desde hace varios años.

 

Cuando nos pusimos en contacto con los responsables de la central nos dijeron que eran debidos al traslado de unos depósitos y que en dos meses el problema estaría solucionado. Al cabo de casi un año colocaron unos filtros, pero los malos olores persisten.

 

Guelaya presentó  12 alegaciones a la AAI de Endesa en las que solicitaba, con arreglo a la normativa vigente, el cambio a otros valores límite para las emisiones y otras formas legales de aplicar la normativa que supusieran una mayor restricción de las mismas. Todas las alegaciones, excepto una, la petición de subir la altura de las chimeneas, fueron rechazadas sin ninguna explicación.

 

Es ofensivo, decepcionante y autoritario responder a peticiones argumentadas en la legalidad vigente con un escueto “No se acepta”, sin explicación alguna. Probablemente es, incluso, ilegal.

 

Para mayor confirmación de esta  situación inasumible, el informe publicado hace tres años por  la Agencia Europea de Medioambiente titulado “Revealing the costs of air pollution from industrial facilities in Europe”, otorga a la central diesel de Melilla el puesto séptimo en el ranking de las veinte industrias europeas más contaminantes, es decir, que más costes económicos originan, proporcionalmente, por los daños a la salud derivados de sus emisiones de CO2.

 

El cambio climático es ya una realidad y no podemos seguir mirando para otro lado.

 

Es preciso reconvertir Endesa.

 

concentración endesa

 

 

ENDESA y Cambio Climático

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La Ciudad Autónoma tendrá que obligar a la central de ENDESA a contaminar menos el aire en Melilla si quiere luchar contra el cambio climático

El Gobierno local que salga de las elecciones deberá resolver la Autorización Ambiental Integrada y obligar a la internacional italiana a instalar las Mejores Técnicas Disponibles, que no son quemar fuel-oil.

La contaminación atmosférica afecta a la salud de los trabajadores de Endesa, y a quienes trabajan en los alrededores de la central o residen en sus cercanías.

Enchufar coches a una central que utiliza fuel-oil es quemar el dinero de las subvenciones del Estado al coche eléctrico. Es prioritario que Melilla desarrolle energías renovables.

Se nos acaba el tiempo para intentar poner freno a un cambio climático irreversible.

La lucha contra el cambio climático es el principal problema de la humanidad. Nuestros hijos no tienen futuro si no actuamos ahora y no podemos esperar más. El futuro es ya.

Al nuevo gobierno nacional y al nuevo  gobierno que salga en las próximas elecciones locales, los ciudadanos tenemos que exigirles que sean capaces de defender el bien común aunque tengan que enfrentarse con los intereses de las grandes empresas privadas. Si los políticos no actúan tendremos que hacerlo los ciudadanos, y es hora de empezar a hablar de acciones concretas, en Melilla, en España, en Europa y a nivel mundial.

Además de plantearnos cómo producimos la energía que necesitamos, hay que plantearse si somos eficientes con la energía. Las medidas de ahorro energético tienen que ser prioritarias.

La contaminación que la central eléctrica de Endesa está vertiendo a la atmósfera desde su ubicación en el centro de la ciudad  se reglamenta desde la Autorización Ambiental Integrada (AAI), que concede la ciudad, y está en proceso de cambio tras denunciar Guelaya que se basaba en legislación de tiempos de Franco.

Si la nueva AAI que debe aprobar la Ciudad Autónoma mantiene los actuales motores contaminantes de fuel oil, estará demostrando que defiende los intereses de una multinacional  italiana antes que la salud de los melillenses y la lucha global contra el cambio climático.

La legislación es muy clara, Endesa tiene que producir electricidad utilizando las “Mejores Técnicas Disponibles”, así las llama la legislación europea y nacional. Y existen tecnologías adecuadas para que Endesa disminuya la contaminación atmosférica de forma drástica.

La nueva AAI considera a Endesa como una Instalación de Combustión Mediana, cuando debería ser considerada como una Gran Instalación de Combustión; la diferencia entre una y otra es clave: por normativa europea, en 2021 las Grandes instalaciones de  Combustión sólo podrán expulsar por sus chimeneas un máximo de 625 miligramos por metro cúbico de óxidos de nitrógeno, mientras que las instalaciones medianas podrán expulsar 1850, casi el triple.

Tenemos que reducir sí o sí las emisiones de gases invernadero en todo el mundo, también en Melilla, y para ello Endesa tiene que cambiar urgentemente; en 2017 aumentó  un 5,2% sus emisiones de óxidos de nitrógeno y un 1,3% las de CO2. Nos urge bajar en picado las emisiones de gases invernadero y Endesa-Melilla no hace más que aumentarlas.

Si no se exige a Endesa que reduzca la contaminación en 2021 es porque no se quiere. Este es el momento de obligar a que  la industria contaminante a reducir sus emisiones.

En lo que se refiere a gases invernadero en España, según el Observatorio de la Sostenibilidad, “Endesa es, y será el primer emisor durante muchos años, hasta que no realice una profunda transformación de sus métodos de generación eléctrica”. En 2018 Endesa emitió en España 30 millones de toneladas gases invernadero, lo que supone el 9,28% del total del país.

Hace tres años Endesa-Melilla obtuvo por parte de la Agencia Europea de la Energía, debido a su bajísima eficiencia energética, la calificación de séptima industria más contaminante de toda Europa: contamina una barbaridad para la electricidad que produce.

Se nos acaba el tiempo para intentar poner freno a un cambio climático irreversible.

2030 es la fecha límite, según el IPCC (Panel Internacional de Cambio Climático) para conseguir que la temperatura media del planeta no aumenta más de 1,5 grados; sobrepasar esta cifra nos abocaría muy probablemente a lo que los científicos denominan “catástrofe global”.

El futuro es ya.

Melilla termina el año como único territorio español que no mide la calidad del aire y que permite a la central diesel de ENDESA contaminar sin los controles previstos en la actual normativa.

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La central diesel de ENDESA sigue teniendo permiso para contaminar el aire con todo los NOx que quiera. No se le impone ningún valor límite. Era así cuando comenzó el mandato político de la ciudad hace casi cuatro años y así será en las próximas elecciones. Hemos perdido cuatro años para actualizar la Autorización Ambiental Integrada.

 

La declaración ambiental que publica la empresa ENDESA sobre su central en el año 2017 confirma que la legislación de referencia es el Decreto 833/1975, firmado en vida de Francisco Franco.

 

Cualquiera puede imaginarse que las mejores técnicas disponibles con las que ENDESA debería funcionar en Melilla no son las que estaban disponibles hace 43 años. Los niveles de partículas y SO2 que figuran en ese decreto como límites son varias veces superiores a los que están vigentes ahora en el Real Decreto 815/2013 o en el  Real Decreto Legislativo 1/2016.

 

Pero además, el Decreto de 1975 no incluye ninguna limitación para los NOX, que causan tal daño a la salud que están provocando ellos solos el final de los motores diesel de locomoción.

 

Hace dos años que el consejero hizo pública su intención de actualizar la Autorización Ambiental Integrada, pero seguimos igual, es decir, con una ENDESA sin una Autorización Ambiental que ponga límites a las emisiones de óxidos de nitrógeno.

 

Y mientras acabamos el año sin autorización ambiental integrada actualizada, seguimos sin poder saber lo que respiramos porque tampoco después de medio año se ha cumplido el anuncio realizado este verano pasado de contratar a una empresa para que mida durante varios años la calidad del aire en Melilla.

 

Por algún motivo que desconocemos, tras los resultados de los últimos análisis de 2013 con graves incumplimientos en los niveles de partículas y ozono troposférico, ni la administración anterior ni la actual han puesto remedio al problema, porque la legislación obliga a tener planes de calidad del aire cuando algún contaminante supera los valores límite.

 

Somos el único territorio español donde la Administración se niega a cumplir con el derecho de los ciudadanos a saber qué respiran.

 

El año 2018 termina a cinco meses de la próximas elecciones y la calidad del aire en Melilla sigue siendo una asignatura pendiente tras casi 4 años de mandato.

 

Esperamos que los PGE de 2019, que ya no malgastan dinero para la ampiación del puerto, sí incluyan una partida presupuestaria para comenzar el estudio del cable submarino que conecte Melilla con la península dejando de ser una isla energética, lo que permitiría a través de la Red Eléctrica Española consumir una electricidad que al menos en un porcentaje importante procede de fuentes renovables, desapareciendo la contaminación atmosférica de ENDESA, que cifra en su propia declaración ambiental de 2017 en 726,78 toneladas de SO2, 2.968,70 toneladas de NOx, 60,03 toneladas de partículas y 144,07  toneladas de  CO.

endesa melilla

 

Guelaya no miente respecto a ENDESA, señor Quevedo

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La prensa local recoge declaraciones del Sr. Quevedo diciendo que Guelaya miente cuando dice que ENDESA no tiene ninguna Autorización Ambiental Integrada.

¡Qué capacidad de tergiversar para despistar!

El Sr. Quevedo sabe perfectamente que Guelaya nunca ha dicho que ENDESA no tenga Autorización Ambiental Integrada, lo que le hemos denunciado es  que la Autorización que tiene se puede considerar ilegal porque se basa en una ley de ¡1975!, cuando la normativa europea actual es muchísimo más exigente en cuanto a límites máximos permitidos en las emisiones.

Ejemplo: la normativa europea controla bastante los óxidos de nitrógeno que pueden emitirse; con la Autorización que tiene ENDESA (que la otorga la Consejería de Medio Ambiente de Melilla, departamento que dirige Quevedo), hoy por hoy, ENDESA puede emitir los óxidos de nitrógeno que le de la gana.

Quevedo se comprometió con Guelaya, ¡hace dos años! a cambiar la Autorización de ENDESA adaptándola a la normativa europea y todavía nada de nada.

 

Sirva de ejemplo las declaraciones del Sr. Quevedo publicadas en la prensa local el 9 de junio de 2016:

 

https://www.melillahoy.es/noticia/72648/la-ciudad-contrata-una-empresa-para-revisar-todos-los-indices-ambientales-de-endesa-y-la-incineradora.html

 

Donde se recoge textualmente lo siguiente:

Tras el encuentro con Guelaya el pasado martes, donde se le informó de las diversas cuestiones medioambientales que se están abordando desde el Área, tal y como pedía la asociación ecologista, se va a revisar de oficio la Autorización Ambiental Integrada (AAI) tanto de Endesa como de la incineradora. Para ello, se ha contratado a una empresa externa con el fin de que realice un informe sobre todos los aspectos ambientales (emisiones atmosféricas, aguas, ruidos, residuos o contaminación de suelo entre otras).

En este sentido, tendrán que elaborar unos estudios “complejos”, según informó en el consejero en rueda de prensa, Manuel Ángel Quevedo, y es que éstos deben cumplir la ley que determina “que se haga en función de las mejoras medioambientales y que no tengan lugar a unos costes desproporcionados si la mejora ambiental no es suficiente”.

Esto supone nuevos límites, que en el caso de Endesa fueron revisados por última vez en 2013, aunque están en base a una normativa de 1975, indicó Quevedo. Especial atención tendrán las emisiones del óxido de nitrógeno. Tras la finalización del informe se tendrá una nueva AAI que Endesa puede que cumpla o no, y en el caso de que no lo haga la Ciudad le dará un plazo para que determine las medidas correctoras pertinentes”.

¿Está hecho ya el informe Sr. Quevedo? ¿Por qué no tenemos ya una nueva Autorización Ambiental de ENDESA que limite los óxidos de nitrógeno?

Y encima nos acusa de mentir.

¿Quién miente y qué intereses ocultos hay?

 

Guelaya, además de solicitar hace dos años la revisión de la Autorización de ENDESA, también denunció los malos olores que se desprendían de la central.

Por otro lado,  en reciente reunión con la nueva Delegada del Gobierno hemos solicitado que se haga un estudio para ver la posibilidad de unir energéticamente Melilla a la península mediante un cable submarino.

La opción del cable submarino, que sustituiría a ENDESA, se está utilizando ya como mejor solución para territorios fuera de la península; con la electricidad suministrada a través de un cable submarino se acabaría con la contaminación de ENDESA, sólo habría que dejar grupos de emergencia para algún imprevisto.

Mientras tanto nos toca respirar aire sin control adecuado de contaminación y el responsable de arreglarlo está  mirando para otro lado.

 

Guelaya pide a la Consejería de Medio Ambiente que renueve la Autorización Ambiental Integrada de ENDESA y REMESA y aplique los límites de emisiones de gases contaminantes de la normativa actual.

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ENDESA y REMESA siguen teniendo caducada su Autorización Ambiental Integrada tras acordar la Consejería, en una reunión con Guelaya en junio de 2016,  una nueva regulación.

 

Guelaya califica de falta de voluntad política la protección del medio ambiente y de la salud pública que se ofrece a los melillenses desde la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente.

 

No puede ser de otra manera. Dos años esperando a resolver un problema de calidad del aire tras acordar una solución no pueden ser causalidad, sino abandono y falta de cumplimiento de lo hablado.

 

La calidad del aire parece que sigue en Melilla la política del avestruz, negar el problema, evitar tener datos para tomar decisiones, no medir la calidad del aire que respiramos ni controlar la emisión de contaminantes en las principales industrias que contaminan en Melilla.

 

Guelaya considera que se trata de un problema derivado de la excesiva confianza que la Administración ha tenido en una resolución positiva del  proyecto de ampliación del puerto, lo que probablemente ha derivado en  decisiones orientadas exclusivamente a promover el traslado de ENDESA al puerto. El continuo retraso del proyecto de ampliación ha desembocado en un importante retraso en el desarrollo de normativas en Melilla, que en el caso del medio ambiente, se han obviado significativamente.

 

La situación actual de cierre de la aduana comercial con Marruecos, con una bajada del  28% en el tráfico de contenedores que llegaron a Melilla en el mes de agosto no es un buen indicador para la ampliación del puerto, que además, no dispone todavía de resolución ambiental.

 

La autorización actual de ENDESA establece niveles máximos de emisión basados en una normativa de 1975 y no se revisa desde 2013.

 

La responsabilidad de lo que respiramos los melillenses es de la Ciudad autónoma. Para eso tiene transferidas las competencias de medio ambiente. Defender los intereses públicos quiere decir obligar a la industria a poseer las mejores técnicas disponibles.

 

Pero si las autorizaciones ambientales integrales que se le imponen a las empresas plantean niveles máximos de contaminación en términos de los años 70, donde los contaminantes que actualmente más preocupan por sus consecuencias sobre la salud, como los óxidos de nitrógeno, ni aparecen, nunca se producirán las inversiones necesarias para reducir las emisiones hasta los límites legales actuales.

 

Los óxidos de nitrógeno no están regulados en la actual autorización, algo ilegal según la actual normativa e inexplicable tras el dieselgate.

 

En septiembre de 2015, ahora hace 3 años, salió a la luz que Volkswagen había instalado ilegalmente un software para cambiar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en 11 millones de automóviles con motor diésel, vendidos entre 2009 y 2015. Como resultado de este fraude, sus motores habían superado con éxito los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). Los vehículos implicados emiten hasta 40 veces el límite legal de óxidos de nitrógeno en condiciones reales.

 

Tras el descubrimiento del fraude, conocido como dieselgate, las consecuencias en Europa se produjeron en forma de nuevas regulaciones en las medidas de contaminación de vehículos diésel, que acaban de ponerse en funcionamiento, con la consecuencia de una caída significativa de ventas de vehículos diésel.

 

Lo que preocupa es especialmente los efectos de los óxidos de nitrógeno. Pueden producir sobre la salud humana inflamación de las vías aéreas, afecciones de órganos, como hígado o bazo, o de sistemas, como el sistema circulatorio o el inmunitario, que propician a su vez infecciones pulmonares e insuficiencias respiratorias y sobre el medio ambiente (acidificación y eutrofización de ecosistemas, afecciones metabólicas, limitación del crecimiento vegetal). Los procesos de acidificación pueden también afectar a las edificaciones.

 

En Melilla la Declaración ambiental de ENDESA de 2017 declara la emisión de 2.968,70 t de NOx, el equivalente según las normas Euro6 actuales de 2.500 vehículos que hagan 20.000 Kms, y muchos más si no cumplen las normas Euro6.

 

Si tenemos en cuenta que el 70% de la contaminación atmosférica en las ciudades es causada por el tráfico en las ciudades, y Melilla tiene un parque móvil de más de 40.000 vehículos, al añadir en nuestro caso las emisiones de ENDESA en pleno centro urbano, y de REMESA en la incineradora, igualmente en el casco urbano, es lógico pensar que los niveles de NOx en el aire de Melilla supongan un problema, sobre todo si no se miden todos los días y no se regulan. Los NOx son, además, precursores de otro contaminante, el ozono, que también presenta en Melilla picos alarmantes.

 

Tras el expediente que se abrió a ENDESA  por malos olores, las medidas adoptadas no han resuelto el problema.

 

Ni siquiera el problema de los malos olores de ENDESA ha desaparecido, a pesar de que se adoptaron medidas. La apertura de un expediente informativo por parte de la Consejería a ENDESA tampoco ha resuelto el problema.

 

Por ello, desde Guelaya-Ecologistas en Acción urgimos a la Consejería de Medio Ambiente a que se dictamine con celeridad una nueva Autorización Ambiental Integrada para Endesa y Remesa, en la que se le obligue a mantener sus emisiones contaminantes dentro de los límites legales actuales.

 

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