Área de consumo

Repunta la producción de residuos mientras el reciclaje se desploma en Melilla muy por debajo de los objetivos.

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  • Ya producimos más residuos urbanos que hace un año a pesar del descenso del 17% provocado por el COVID.
  • El reciclaje se desploma. Las cuentas de ECOEMEBES no salen.

Melilla quema en la incineradora 33.706.9 toneladas de residuos anuales y envía a reciclaje el 7.3% del papel y cartón, vidrio y envases ligeros. Eso no es una sociedad europea ni una economía circular.

Entre noviembre de 2019 y octubre de 2020, los 12 meses posteriores a la firma de la Declaración de emergencia climática, se quemaron en la incineradora 33.706.9 Tn, con una media mensual de 2.809 Tn, que para que se entienda mejor son 93.6 Tn diarias de residuos quemados.

Sin embargo, es preocupante que tras el mínimo de producción de residuos en abril de 2020, bastante lógico por el confinamiento y cese de actividad económica, se haya producido un repunte que nos llevó en el mes de agosto a 3.206 Tn, muy superior a los datos de finales de 2019. Actualmente se mantiene la producción como hace un año, por lo que se ha perdido la ocasión de mantener el objetivo de disminución del 10% del plan de residuos.

En el caso de los envases ligeros se reciclaron 574.2 Tn, que al mes fueron 47.8 Tn, bastante más de los 36.6 Tn de los 6 meses del año 2019 en los que hubo contenedor amarillo pero claramente insuficiente con respecto a los objetivos de reciclaje del 50%.

ECOEMBES engaña a los consumidores cuando afirma que recicla el 70% de los residuos. Es imposible demostrar esos datos en Melilla. En cambio, sí se puede afirmar que los 574,2 Tn recicladas forman parte de un total estimado de envases ligeros por la propia ECOEMBES para Melilla en 2020 de 3288.5 Tn, así que en Melilla se envía a reciclar un 17.5% de los envases y se queman en la incineradora el 82.5%.

A esto se le añade que de lo que se lleva a reciclar del contenedor amarillo a la península, no todo se va a reciclar. Por ejemplo, el 25% de los tetrabrick no se puede reciclar en España, y China ya no admite que se lo enviemos porque ellos sí tienen tecnología para reciclarlos completos. Los envases de menos de 10 cm de diámetro tampoco se reciclan, por ejemplo, así que una parte de lo que se envía a reciclaje acaba en un vertedero.

En el caso del vidrio en cambio se recogieron 551.3 Tn, lo que supone una bajada muy importante con respecto a la cantidad estimada en el plan de residuos vigente, que esperaba procesar 1.404 Tn en 2020. Esto ha ocurrido por un conjunto de motivos, como los meses de confinamiento, el cierre de la hostelería, y a la estabilización de la población local, que es inferior a la estimada.

En el caso del papel y cartón se han reciclado 3.483.6 Tn, el 72% de lo estimado, que eran 4.780 Tn, lo que coincide bastante bien con el 28% de disminución del tráfico de mercancías en el puerto de Melilla durante los 7 primeros meses de este año.

Guelaya se reitera en la necesidad de poner en marcha urgentemente planes de prevención, aprobar reglamentos para prohibir los plásticos de un solo uso y limitar su uso en general y promover en Melilla un sistema de devolución y retorno de envases (SDDR) para elevar los porcentajes de reciclaje, siguiendo en ese orden la jerarquía de la directiva europea.

Manifiesto sobre la inacción del gobierno de Melilla tras el primer aniversario de la Declaración de Emergencia Climática

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Las entidades sociales y sindicales que firmamos la solicitud de “Declaración de Emergencia Climática” en Melilla hace un año denunciamos la falta de cumplimiento de los compromisos firmados y por ello manifestamos:

Que en el primer aniversario de la “Declaración de Emergencia Climática” (DEC), firmada en la Asamblea de la ciudad en octubre del 2019, no se ha producido ningún avance en los compromisos adquiridos. Esta falta de compromiso coincide con el quinto aniversario del Acuerdo de París, por el que los países firmantes, España entre ellos, se comprometieron a una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de limitar el aumento de temperatura global del planeta.

Que en el resto de España la acción política ante la emergencia sigue siendo insuficiente ya que la reducción del 20% que asume nuestro Gobierno nacional queda lejos del 55 % que sería necesario alcanzar en 2030 respecto a los niveles de 1990, comprometido en el contexto europeo esta semana.

Mientras que a nivel nacional no damos la talla, en Melilla la situación es incluso negativa. La inacción en nuestra ciudad queda patente en la evolución de la producción de electricidad que ENDESA declara en Melilla en los 12 meses posteriores a la firma de la DEC, con un incremento de consumos del 1,5%, siendo Melilla la excepción en un contexto nacional de tendencia de reducción de consumo.

Este dato nos permite afirmar rotundamente que no se ha hecho nada por cumplir los objetivos de disminución de emisiones.

La crisis sanitaria y la climática van de la mano

            Por otro lado, reiteramos que la crisis sanitaria que también estamos sufriendo está íntimamente relacionada con la crisis climática y que las soluciones para ambas han de ser conjuntas: no podremos dejar atrás esta pandemia -y las que vengan- sin que las soluciones tomadas sean compatibles con las medidas contra la emergencia climática.  La miopía de la política local intentando responder con las mismas medidas que las han provocado las dos emergencias  empieza a ser dañino para el conjunto de la ciudadanía.

El Gobierno está aprovechando la emergencia sanitaria como excusa para no hacer nada por disminuir las emisiones tras el anunciado repunte en consumo de combustible, electricidad, residuos… Sigue sin atender las demandas de empleos públicos en servicios claramente deficitarios y apostando por el cemento, el hormigón y la construcción, ahora que la frontera cerrada encarece los áridos y se promueven zonas grises en lugar de verdes penalizando económicamente y ambientalmente a la ciudad. En definitiva, se está impidiendo la transformación de Melilla en una ciudad sostenible.

Nuestros Gobiernos, nacional y local, adolecen de una falta de planificación realista tanto en el despliegue de las energías renovables como en el impulso de otras estrategias sectoriales como el hidrógeno verde. Esta improvisación constante augura nuevas burbujas especulativas con un elevado impacto ambiental y social.

Por lo tanto, no hay nada que celebrar hasta que existan políticas y medidas a la altura de los  criterios científicos en Europa, en España pero también en Melilla en este quinto aniversario de la Cumbre de París

Comprobado que al año de firmarse la DEC no solo no hay ningún avance si no que incluso asistimos a un retroceso, que no existe coordinación en la ciudad de Melilla que la ciudadanía pueda apreciar sobre las medidas que necesariamente son conjuntas entre la emergencia sanitaria y climática, REIVINDICAMOS:

Una respuesta conjunta a las emergencias que obedezca a objetivos medibles y cuantificables sostenibles porque ni los intereses sociales, ni ambientales ni de importantes sectores económicos de la ciudad se están cubriendo, en defensa de la histórica demanda de dignificación de los servicios públicos.

Entidades firmantes en Melilla

Plataformas ciudadanas                  

  • 2020 Rebelión por el Clima
  • Teachers for Future Melilla                    
  • Alianza por el Clima 

Entidades sociales

  • Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla
  • Melilla ConBici
  • Seo/BirdLife

Sindicatos

  • CCOO
  • CGT
  • SATE/STEs                                                                

Melilla incrementa el consumo eléctrico durante el 2020 saltándose el compromiso de la Declaración de Emergencia Climática

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  • El incremento de demanda eléctrica hasta el pasado mes de octubre ha sido del 1,5% frente a la reducción del 7,5% del resto de Estado durante la primera mitad del 2020
  • El Gobierno de la Ciudad Autónoma incumple así la declaración de Emergencia Climática firmada en octubre del 2019.
  • Melilla es una excepción frente a la España peninsular en materia de energía a pesar de tener una población estabilizada, una actividad económica a la baja y un cierre fronterizo tras meses de confinamiento.

Ha pasado poco más de un año desde que el Pleno de la Asamblea aprobase por unanimidad de todos los representantes políticos la Declaración de Emergencia Climática y los resultados de consumo energético en nuestra ciudad indican que poco o nada se ha hecho para cumplir lo pactado.

La Declaración incluyó, además, el compromiso de reducir por debajo del 7% las emisiones causantes del cambio climático, humos tóxicos como los que produce diariamente la planta generadora de ENDESA en Melilla.

Llama la atención que, tras una tendencia de cinco años de disminución de consumo en nuestra ciudad, en el 2020 se haya producido este pico de incremento en un 1,5%, según ha informado la propia central de ENDESA a requerimiento de Guelaya. En cambio, por primera vez en cinco años, en el contexto nacional, en el 2019 se consumió un 1,6% menos de electricidad, según datos de Red Eléctrica de España. Según el mismo organismo, el consumo peninsular de energía eléctrica se redujo en un 7,5% durante los seis primeros meses de este año.

Esta contradicción merece ser aclarada, por lo que Guelaya ha demandado toda la información disponible en la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad. 

Desde Guelaya no se entiende que estos incrementos de consumo energético se produzcan con una población estabilizada en 86.000 personas y en un contexto económico ralentizado, más aún desde el cierre fronterizo.

Este incremento de consumo es especialmente dañino para el medio ambiente teniendo en cuenta, además, que en Melilla la energía no se obtiene de fuentes renovables, a diferencia de la península donde casi el 40% de la energía es de origen renovable.

Es por esto que desde Guelaya exigimos al Gobierno local un esfuerzo en inversiones  para instalar energías renovables en Melilla con el objetivo de reducir las emisiones por debajo del 7% anual.

Así mismo, consideramos relevante que se invierta también en campañas de concienciación de ahorro energético, incluyendo para ello la contratación de educadores sociales.

Desde Guelaya lamentamos la inacción del Gobierno local frente a la emergencia climática pese a la firma de la Declaración hace un año. Una emergencia climática que está relacionada con la emergencia sanitaria que también estamos sufriendo, como si fuesen dos caras de la misma moneda.

Día sin Compras, día sin Amazon

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·  Coincidiendo con la celebración  del Día sin Compras, Guelaya-Ecologistas en Acción ha lanzado una campaña para denunciar el modelo económico de Amazon y sus fuertes impactos ambientales y sociales.

·  Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo y la acumulación de poder. Un modelo insostenible que se ha visto muy beneficiado por la pandemia y el aumento de la venta online.

·  Parte del éxito de Amazon en estos momentos de crisis y malestar social, se asienta en alentar un consumo compulsivo, que casi no paga impuestos, aumenta el desempleo, destruye el pequeño comercio  y se basa en la falsa idea de que el consumo da la felicidad.

Un año más, Guelaya-Ecologistas en Acción se ha sumado al Día sin Compras, una jornada de huelga simbólica de consumidoras y consumidores que se organiza, desde 1992, en todo el mundo en contraposición al Viernes Negro (Black Friday) y el Ciberlunes (Cyber Monday).

El Día sin Compras se propone como un día para reflexionar y cuestionar el actual modelo de producción y consumo que mercantiliza todas las esferas de nuestra vida.

Este año de pandemia, desde Guelaya queremos llamar especialmente la atención sobre la necesidad de rebelarnos como consumidores frente al gigante Amazon. Estamos criando un monstruo y éste acabará por devorarnos.

La sociedad sufre los efectos de la pandemia en muy distintos ámbitos. En el consumo parece haber acelerado de forma notable la implantación del comercio online, una herramienta que no está al alcance de todos los productores y comerciantes, y en la que tampoco la mayoría compite en igualdad de condiciones con la gran plataforma Amazon, la gran beneficiada por la pandemia.

La principal baza de Amazon consiste en ofrecer precios más bajos. Gracias a su ingeniería financiera casi no paga impuestos y nos vende como “barato” un producto que no genera impuestos para construir hospitales o escuelas. Nunca mejor dicho “lo barato sale caro”

Este consumo se vuelve aún más voraz e innecesario en fechas como el Black Friday y el Cyber Monday. Este año se aprovecha de la situación de depresión colectiva por la pandemia y se ofrece como un alivio momentáneo, con mensajes publicitarios que nos hacen asociar la compra de productos a añorados momentos de felicidad.

El modelo de negocio que extiende Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo. Como consumidores debemos ser conscientes de que un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contaminando mucho más, por mayores embalajes y mayores recorridos,  que otro vendido en el comercio melillense, sobre todo si es de producción nacional.

 Luchar contra la crisis climática pasa por luchar contra Amazon.

Un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contribuyendo a que se pierdan empleos en Melilla, cierren pequeños comercios, empeoren las condiciones laborales y  bajen los sueldos de sus empleados.

Luchar contra el desempleo pasa por luchar contra Amazon.

A este impacto hay que añadir, entre otros, efectos como el de la concentración de la riqueza, personalizada en Jeff Bezos, el dueño de Amazon, el hombre más rico del mundo, así como el acaparamiento de cada vez mayor cuota de mercado. Esto aporta a la compañía un gran poder a la hora de negociar, en cuanto a precios y condiciones, con los productores y comerciantes que les proveen de los bienes que distribuyen.

Por todo ello, aprovechamos el Día sin Compras para concienciar sobre un problema cada vez mayor, y anima a consumidoras y consumidores a dejar de comprar en Amazon y empezar a participar en formas de consumo que contribuyan a un mundo más justo y sostenible. En esta línea, sugerimos cinco consejos a los melillenses:

  1. Combate la compra compulsiva a golpe de clic. Recuerda que el consumo sostenible está basado en lo que verdaderamente necesitas.
  2. Cubre tus necesidades básicas sin comprar, es la solución más sostenible: repara, intercambia, comparte, crea…
  3. Si necesitas comprar un producto, apoya al pequeño comercio y de proximidad.
  4. Si no puedes comprar presencialmente, utiliza plataformas locales que unen a comerciantes de cercanía.
  5. Aplica criterios de compra sostenible y  justa.

Los medios de prevención  de la pandemia en Melilla como los guantes hay que evitar que pasen a convertirse en un problema en los supermercados

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  • Guelaya ha visitado nueve supermercados y en la mayoría de los casos el problema es más de los clientes que del establecimiento, pues en su mayoría disponen de un lugar para dejar los guantes a la salida.

 

  • Guelaya recomienda mejorar la información al cliente, la visibilidad de los recipientes usados para tirar los guantes dentro de bolsas de plástico y la frecuencia de vaciado.

 

Las fotografías de fotos y vídeos de guantes tirados por los suelos en la calle y en los parking de supermercados en Melilla se han podido ver en las redes sociales durante la última semana.

 

Los plásticos son un problema sanitario en el momento actual, y se deben seguir las instrucciones que el Gobierno ha dado a través del ministerio de sanidad. Son igualmente un problema ambiental, porque en el caso de los residuos biosanitarios y del coronavirus no son reciclables, y por tanto deben ser incinerados o pasados por autoclave en el caso de que sean reutilizables.

 

Por eso es importante la gestión de los guantes que usamos para prevenir el contagio, y desde luego hay que evitar sobre todo que en lugar de ser un remedio preventivo, se conviertan en un vector de contagio.

 

Guelaya ha visitado 9 supermercados de 6 cadenas instalados en Melilla, y sin ánimo de dar publicidad ni buena ni mala a ninguno de ellos ha concluido que en la mayoría de los casos la aparición de guantes en el suelo en las proximidades de los supermercados se deben a la falta de actitud cívica de los clientes que a otra cosa, aunque algunos establecimientos deben mejorar ostensiblemente el servicio que ofrecen en este sentido porque hemos observado diferencias notorias entre unas cadenas y otras.

 

En cuanto a la información al consumidor, la mayoría de los supermercados ha optado por carteles en las entradas, no siempre bien visibles, aunque en un caso una empleada informa individualmente a la entrada. También lo hay en los que no hay ninguna información.

 

Por ello recomendamos a las cadenas que hagan lo posible por mejorar la información a los clientes sobre no tocar los productos sin guantes y que los depositen en las papeleras especialmente dedicadas para es ese uso.

 

En la mayoría de los casos se ofrecen solo guantes, aunque en 3 casos se ofrece tambien gel y en un caso no se ofrece nada. Recomendamos a las cadenas que en todos los casos ofrezcan a sus clientes al menos guantes y siempre que puedan ofrezcan gel.

 

En todos los casos menos uno los supermercados ofrecen papeleras para dejar los guantes a la salida, aunque con diferencias. Las papeleras o bien lo son, o se adaptan otros recipientes que no lo son y no en todos los casos tienen una bolsa de plástico. Es importante que las papeleras tengan bolsa de plástico para que al retirarlas no haya que tocar los guantes depositados, por protección de las personas que trabajan en este tipo de establecimientos.

 

En un caso que las papeleras no tienen bolsas de plástico las cajeras las ofrecen si se le solicita para el uso de los guantes individuales. Recomendamos a los clientes que pregunten en caso de duda dónde hay que dejar los guantes y si hay bolsas de plástico para meterlos dentro.

 

Otro problema observado ha sido que no se revisa el recipiente de los guantes, y tras llenarse provoca que se tiren al suelo y se queden allí bastante tiempo, incluso días, junto a las cajas de cartón que se ofrecen como recipiente. En otros  supermercados las papeleras tienen plásticos pero son pequeñas y se llenan enseguida, por lo que recomendamos que se revisen frecuentemente a lo largo del día, porque en algún caso parece que pasan los días sin que nadie vacíe las cajas.

 

contenedor de guantes 2

contenedor de guantes 1

 

contenedor de imagen 3

 

Guelaya anima a las personas de Melilla a caminar y a utilizar la bicicleta en la ciclovía y en los desplazamientos laborales de lunes a viernes

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  • Es el momento de demostrar que la ciudadanía apoya las medidas de movilidad sostenible ocupando el espacio público

 

  • Necesitamos una salida verde de la alerta sanitaria que trabaje en favor de la emergencia climática

 

  • Los ecologistas aspiran a que las medidas para promover la movilidad sostenible vengan para quedarse. 

 

Guelaya hace un llamamiento a las personas de Melilla para que utilicen las medidas en favor de la movilidad sostenible, los peatones y el uso de la bicicleta que se acaban de anunciar, tanto en tiempo de ocio como en desplazamientos laborales.

 

No son medidas improvisadas las que se han anunciado desde el área de movilidad y la Delegación del Gobierno, muchas de ellas están recogidas en el plan de movilidad urbana sostenible aprobado ya hace años y que cuenta con un apoyo social considerable debido al Pacto por la movilidad. Además, son medidas actualmente recomendadas en toda España por la red de ciudades que caminan, a la que pertenece Melilla, y al ministerio de transición ecológica y el Reto demográfico en la fase de desescalada del coronavirus.

 

Tenemos que aprovechar las medidas ahora que tenemos la oportunidad de ocupar el espacio público en favor de las personas y la movilidad que no produce contaminación, porque son avances que desde muchos sectores de la sociedad se vienen reclamando y ahora tenemos que conseguir que las medidas vengan para quedarse.

 

Mejorar la calidad del aire, hacer más segura la movilidad disminuyendo el tráfico motorizado, la mejora de la salud personal y el ahorro energético son los resultados esperados de la promoción de la bicicleta y de la pacificación del tráfico que permitirán además sentirse más seguro al peatón y disminuir las víctimas del tráfico.

 

Un medio ambiente menos contaminado interesa tanto para los ecosistemas como para la salud pública. Los primeros estudios científicos sobre letalidad del coronovarius siguen apuntando a mayor letalidad cuanto mayor es la contaminación.

 

A partir de las 20 h de este viernes esperamos que el paseo marítimo se llene de personas paseando, corriendo y en bicicleta, y a partir de la semana que viene esperamos ver más bicicletas en los desplazamientos habituales a la compra y al trabajo.

 

Melilla tiene una distancia física que permite acceder caminando en la mayoría de los casos al trabajo desde casa entre 15 a 30 minutos. Hemos aprobado un PMUS en una fecha temprana junto a los primeros planes municipales de España pero nos hemos estancado una vez que teníamos las herramientas necesarias para desarrollar la movilidad sostenible y tenemos que aprovechar el momento actual para ganar el tiempo perdido.

 

La promoción actual de las modalidades sostenibles de movilidad tienen que quedarse, no pueden ser una medida temporal.

 

cartel conbici contra covid19

Actividades del Día Mundial del Agua 2020. Seguimos trabajando sobre el agua en Melilla.

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La cuarentena obligada por el coronavirus provocó que no se pudiera celebrar la mesa redonda sobre el agua que Guelaya tenía planificada para esta semana y que comenzó a celebrarse ya el año pasado. Este año la mesa redonda contaba con la participación del viceconsejero de Recursos Hídricos, Francisco Vizcaíno.

La celebración del #DiaMundialDelAgua2020 el 22 de marzo nos sirve de pretexto para repasar el balance del año en cuanto a gestión del agua se refiere.

La mejor noticia que Guelaya puede dar sobre el agua es sin duda que llueva en Melilla

Los objetivos prioritarios en este momento con respecto al agua en Melilla que Guelaya persigue son los siguientes:

1.- Alegar en contra de los vertidos de salmuera de la planta desaladora. El teletrabajo ha hecho posible presentar las alegaciones en la sede electrónica de la Ciudad dentro del plazo de 30 días hábiles, que cumplían esta semana. El lunes 23 de marzo se registraron las alegaciones, y Guelaya se ha puesto en contacto con la consejería vía telemática para defenderlas.

2.- Disminuir el consumo de agua de 400 litros/hab/dia a 250 litros/hab/dia (objetivo recogido en el Plan Hidrológico de la ciudad y aprobado por el Consejo del Agua de Melilla, del que Guelaya forma parte). La media española de consumo de agua es inferior a 200 litros y con ello la oferta de agua llega las 24 horas del dia a toda la población y en melilla con más del doble de agua que en la península por habitante y día no se garantiza un servicio de calidad todavía después de más de una década de planta desladora en funcionamiento.

3.- Reutilizar el mayor porcentaje de agua terciaria posible de los alrededor de 30.000 metros cúbicos que llegan a la estación depuradora de la ciudad y garantizar que la calidad del vertido cumple las normas europeas de depuración.

4.- Por último, ante la situación de sequía que venimos padeciendo y la imposibilidad de regar las reforestaciones realizadas este año en el barranco del Nano debido a la cuarentena valoramos mucho la lluvia que cae estos días.

velero Diosa Maat
El velero de Ecologistas en acción navega frente al lugar donde la desalinizadora vierte la salmuera en el cantil.

Guelaya envía una petición al consejero de urbanismo para que promueva la instalación de energía fotovoltaica en Melilla

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  • La petición es una iniciativa de la Alianza por el Autoconsumo a la que Ecologistas en Acción se ha sumado

 

  • La situación de “isla energética” de Melilla hace prioritaria la promoción de energías alternativas si queremos ser sostenibles.

 

  • El beneficio económico del CO2 no emitido a la atmósfera es mucho mayor para la Ciudad que todas las licencias no cobradas si se aceptan las modificaciones que se proponen.

 

  • Las consecuencias sociales son positivas por la demanda de empleo para la instalación de los equipos.

 

Ahora que comprobamos la respuesta política ante la alarma sanitaria del coronavirus, Guelaya quiere recordar que existe otra emergencia  declarada, la emergencia climática, que está a la espera de que se adopten medidas urgentes y prioritarias.

 

Recientemente se ha anunciado por parte del responsable de energías renovables de nuestra consejería de medio ambiente y sostenibilidad algunas medidas dotadas de presupuesto encaminadas a la promoción de las energías renovables en la ciudad, uno de los compromisos firmados en la asamblea en la declaración de emergencia climática.

 

Dotar de presupuesto a la promoción de las energía renovables es una medida esencial e imprescindible, pero no agota todas las medidas de las que la administración autonómica y local dispone para ese fin.

 

Por eso Guelaya se ha sumado a través de su organización confederal, Ecologistas en Acción, a las peticiones que desde la Alianza por el Autoconsumo se han enviado en todo el territorio español, recayendo la responsabilidad de adoptarlas en Melilla a la Consejería de Infraestructuras, Urbanismo y Deportes, a la que Guelaya ya se ha dirigido.

 

Guelaya solicita la modificación de la normativa de urbanismo para simplificar la instalación de energías renovables en el ámbito urbano para facilitar la implantación de sistemas de autoconsumo en los edificios y en los espacios públicos y privados.

También consideramos importante que las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico sobre cubierta se tramiten mediante comunicación previa, incluyendo toda la documentación necesaria para garantizar la seguridad de los edificios y de los trabajadores, y no se requiera licencia de obra, medida que contribuirá de forma muy eficiente a simplificar la tramitación administrativa.

Entendemos que con estos cambios se pueda argumentar que dejarían de obtener el ingreso por la licencia de obras, pero seguro que el interés general, como lo es avanzar en dotarnos de un sistema energético más sostenible y eficiente (objetivo al que el autoconsumo contribuye de manera crucial), se antepondrá a otros intereses menores. No obstante, el beneficio económico del CO2 no emitido a la atmósfera es mucho mayor globalmente para la Ciudad que todas las licencias no cobradas.

Las consecuencias sociales derivadas de adoptar estas medidas son positivas por la demanda de empleo para la instalación de los equipos.

Por todo ello, Guelaya espera recibir una respuesta positiva a nuestra peticiones, lo que supondrá un ejercicio de coordinación horizontal entre consejerías con competencias medioambientales de la que estamos tan necesitados en Melilla.

 

paneles solares

 

Guelaya hace balance de los problemas del medio ambiente de Melilla a través del trabajo desarrollado en 2019

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  • Conservación de Biodiversidad, esencia del ecologismo, comenzó el año con el calendario de reforestaciones, siguió con las Jornadas de la gaviota de Audouin y terminó con el apoyo al proyecto de sensibilización dela Patella ferruginea

 

  • Vertidos, contaminación, calidad del aire y cambio climático, los grandes retos de la Melilla insostenible que no cesa, terminó con una doble esperanza, la movilización ciudadana y la declaración de emergencia climática de la Asamblea de la Ciudad.

 

  • La alianza estratégica con Melilla Conbici se mantuvo y se mantiene en el ámbito de la movilidad sostenible.

 

  • Una buena noticia. El proyecto de renaturalización del río de Oro, tras años de espera comenzó con titubeos hacia la vegetación autóctona que culminaron con la coordinación de todos los agentes implicados.

 

  • Ecofeminismo, derechos humanos y acción climática junto con otros agentes sociales crecieron en 2019 y marcan una sólida línea de trabajo de futuro en Guelaya.

 

El próximo 8 de febrero se celebrará la asamblea de soci@s de Guelaya donde se rendirá cuentas del trabajo realizado en el año 2019, pero una parte de ese trabajo es público, marcado por nuestros comunicados.

 

Si tenemos en cuenta los comunicados a los medios de Guelaya, puede concluirse en qué gastamos el tiempo en la organización territorial de Ecologistas en Acción en Melilla.

 

El año 2019 comenzó, como viene siendo tradicional ya, con la reforestación solidaria en la que Guelaya define su principio de “justicia social y ambiental”. Con ello marcamos como primer gran bloque de preocupaciones ecologistas la conservación de la biodiversidad de la ciudad, tras años de deriva interminable en la que no existió ni la inversión necesaria ni el desarrollo de planes aprobados, en lo que respecta a los espacios naturales de la Red Natura 2000.

 

Si la gaviota de Audouin consigue ser en el año 2020 la primera especie protegida de Melilla que cuenta con un plan de conservación será sin duda por el esfuerzo que Guelaya realizó con esa especie tras seis años de seguimiento de sus colonias en Melilla, sin ningún apoyo oficial, y de las Jornadas sobre la especie realizadas en mayo con presencia de técnicos del MITECO, de la Junta de Andalucía y de observadores de SEO Ceuta y SEO Melilla.

 

El año terminó a su vez con el anuncio de la Fundación Biodiversidad de conceder una subvención al proyecto de sensibilización hacia la Patella ferruginea que desde Melilla apoyamos en el área marina confederal de nuestra organización.

 

A pesar de los avances en materia de biodiversidad que se han comenzado a dar con el nuevo  equipo de Gobierno, con la firma del acuerdo de colaboración sobre reforestaciones entre Guelaya y la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, y la firma de la declaración de emergencia climática en la Asamblea por unanimidad, los vertidos, la contaminación y el cambio climático son claramente la otra asignatura pendiente de la sostenibilidad de la ciudad.

 

La incineradora y Endesa, como principales fuentes contaminantes de la ciudad, junto con el tráfico, son frentes abiertos que mantenemos lejos todavía de haber conseguido los objetivos buscados.

 

Acabamos el año como único territorio español que no cuenta con equipo de medición de calidad del aire, algo inexplicable. Negar el derecho a saber lo que respiramos carece de fundamento jurídico y necesita de una decisión más política que técnica. Se trata de de defender la salud de las personas, no solo de los ecosistemas.

 

Sin datos concretos sobre como afecta a la calidad del aire Endesa o la incineradora, difícilmente vamos a conseguir autorizaciones ambientales para nuestras instalaciones industriales más rigurosas que las que tenemos, y que se están postergando todo lo posible con el único beneficio económico de multinacionales y empresas públicas. En el caso de la incineradora, la mala gestión de sus residuos acabó con una denuncia de Guelaya en la Fiscalía, a la espera de los resultados de los análisis que no llegan.

 

La falta de control del territorio ha seguido patente en la periferia de la ciudad, con especial gravedad en los cauces y ríos, y en la pista de carros en forma de vertidos de escombros. No queda más remedio que sancionar, instalar cámaras para ello y establecer barreras físicas para evitarlos.

 

La lucha contra el plástico, a pesar de que se han producido “gestos” como promover el uso de vasos reutilizables, continúa siendo un grave problema para la ciudad y su litoral, como ponen de manifiesto las múltiples limpiezas de litoral en las que hemos participado y en las que siguen recogiéndose cantidades ingentes de residuos sobre todo plásticos que el mar devuelve a nuestras playas cada vez que hay un temporal. Estos plásticos llegan al mar desde los cauces, diques y espigones, donde se siguen vertiendo con impunidad absoluta. El contenedor amarillo ha demostrado que el nivel de concienciación de l@s melillenses con el problema del plástico está por encima de la media, pero por ahora el porcentaje de material reciclado sigue estando lejos del óptimo. Faltan además campañas para desincentivar y reducir el uso del plástico en el hogar y en el comercio, como ya se está haciendo en muchas ciudades y países de nuestro entorno.

 

La otra fuente de contaminación, el tráfico rodado, también ha sido una preocupación para Guelaya todo el año.

La Comisión de Tráfico que se reúne a principios de año para aprobar su plan anual de seguridad vial siguió negándonos en enero de 2019 la posibilidad de participar con voz pero sin voto. En materia de movilidad hemos mantenido nuestra alianza estratégica con Melilla Conbici, con la que hemos realizado todas nuestras demandas, que se mantienen al final del año, como el acceso a la información sobre tráfico que la policía local no ha querido suministrarnos.

 

Mantenemos nuestro apoyo al Foro por la Movilidad y al desarrollo del PMUS, que ha tenido un un balance muy desequilibrado de resultados, con avances que quedan por implementar como el modelo de Ciudad 30 y la peatonalización del centro pero que necesitan medidas de acompañamiento que no son obras, especialmente orientadas al aumento de las modalidades sostenibles de movilidad que no le ganan terreno todavía al vehículo privado. El transporte público está reclamando desde hace años medidas para su mejora y aumento de usuarios. Por todo ello seguimos reivindicando la Avenida peatonal en las actividades de la Semana Europea por la Movilidad.

 

El carácter ecofeminista de Ecologistas en Acción, junto con la defensa de los Derechos Humanos también ocupó el tiempo de Guelaya, que apoyó a la plataforma del 25N en su lucha contra la violencia de género, aunque también organizamos actividades propias, especialmente vinculadas con las mujeres más vulnerables, las migrantes, cada vez más por causas climáticas, con actividades sobre trata de blancas en marzo y la conferencia de nuestra compañera Yayo Herrero en septiembre.

 

Tras años de espera, el proyecto de renaturalización del río de Oro, que no concitó ningún apoyo en las autoridades locales pero sí fue valorado en el ministerio de Transición Ecológica con el PP y el PSOE a propuesta de Ecologistas en Acción, arrancó por fin.

 

En el mes de noviembre comenzó el proyecto de renaturalización, en el que Guelaya aportará más de 10.000 plantas, todo un reto para nuestra asociación y también para Melilla, que va a ver en dos años aumentar significativamente su patrimonio natural. Tras unos comienzos con dudas sobre la interpretación del proyecto, todas las partes implicadas coordinamos nuestra participación en el mismo.

 

Finalmente, es motivo de satisfacción para Guelaya añadir a la ya tradicional acción colaborativa con otras entidades sociales, como habitualmente en la campaña mundial por la educación, el trabajo con nuevas formas de reivindicación ciudadana como 2020 Rebelión por el Clima Melilla y más recientemente con Teachers for Future nodo Melilla. La acción climática está integrando esfuerzos desde todos los rincones de la sociedad y en ello encontrarán sin duda a Guelaya.

 

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La Consejería de Fomento no ha sabido cómo invertir 638.871 euros en paneles solares para producción fotovoltaica entre julio de 2018 a junio de 2019

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  • Rebelión por el Clima exige conocer el destino del dinero que no se ha podido gastar en energías renovables

 

  • La emergencia climática necesita de un cambio de rumbo en la gestión que se hace en Melilla, no solo firmar declaraciones de intenciones

 

  • La Unión Europea aporta dinero a Melilla para el uso de energías renovables en las infraestructuras públicas, incluidos los edificios públicos, que no se puede gastar porque no se llega a un acuerdo con la Comandancia General.

 

Esta semana los medios de comunicación van a divulgar -ya lo estaban haciendo la semana pasada- nuevos datos sobre el aumento de emisiones de efecto invernadero, sobre los efectos que está teniendo en el medio ambiente y en las sociedades humanas, sobre las consecuencias catastróficas de la subida de temperatura del planeta por encima de 1.5 grados y de la falta de cumplimientos de los acuerdos internacionales.

 

Pero mientras sigamos mirando lo que pasa como si Melilla no fuera una parte del problema, difícilmente pasaremos de firmar declaraciones bienintencionadas  que no se reflejan en presupuestos ni en acciones concretas.

 

En esta semana clave para el futuro de la humanidad con la COP25 en Madrid, la Cumbre por el Clima, además de mirarnos el ombligo hay que mirar lo que hacemos mal en nuestra ciudad.

 

Rebelión por el Clima y las entidades sociales y sindicales que firmaron la declaración de emergencia climática queremos poner ejemplos concretos de lo que no debe repetirse nunca más en nuestra ciudad.

 

No debe repetirse que una consejería tenga dinero para cubrir un objetivo tan necesario e imprescindible como aumentar el uso de las energías renovables para producción de electricidad y usos térmicos en edificación y en infraestructuras públicas, en particular favoreciendo la generación a pequeña escala en puntos cercanos al consumo, y no consiga gastarse el dinero que tiene para eso.

 

El dinero lo aporta la Unión Europea, a través del Plan Operativo (PO) de los fondos FEDER 2014-2020. No es dinero caído de  la nada, se sabía que se contaba con él desde hace años.

 

“Las actuaciones enmarcadas en este objetivo se refieren a la implantación de energía solar en edificios públicos. Uno de los proyectos previstos, a pesar de haber sido adjudicado provisionalmente en el mes de junio de 2018, se encuentra paralizado por el Ministerio de Defensa como consecuencia de su posible afección a las instalaciones del helipuerto. No se ha logrado finalmente una localización adecuada que permita la continuidad del proyecto.”

 

Es lo que dice el documento ambiental estratégico de la reprogramación del PO FEDER de Melilla.

 

Por este motivo la cantidad asignada de 1.703656 de euros se ha reducido en  638.871, quedando solo 1.064.785 para gastar. Exigimos saber a qué se destina ese dinero porque destinarlo a obras o a más hormigón sería estafar el dinero comunitario.

 

Pero si esto es ya de por sí escandaloso y vergonzoso, mucho más es que en la evaluación el objetivo se dé por cumplido. El indicador del objetivo (el R041D.) es el aumento del % de energías renovables en consumo energético final (hidráulica, eólica, solar, geotérmica, biomasa y biocarburantes). Y se declara como tal un aumento de 1.25 Mw.

 

¿De donde han salido 1.25 Mw de aumento de producción de energías renovables en 2018? El objetivo era 0.15Mw y de esta manera, dejando de invertir más de medio millón de euros, el objetivo se cumple un 833%. Muy ambiciosos no hemos sido.

 

Esta situación solo contribuye a que la ciudadanía pierda la confianza en la clase política y se rebele contra la ineptitud que hasta el momento solo ha conseguido llevarnos al callejón en el que nos han metido y que ahora nos toca arreglar a las personas.

 

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