contenedor amarillo

Rebelión por el Clima Melilla exige una Feria 2019 sin plásticos

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Necesitamos recuperar el tiempo perdido y pasar de ser el último territorio español que toma decisiones contra el cambio climático en materia de plásticos a la primera que aprueba la emergencia climática y adopta medidas

 

  • Para una #Melillasinplásticos hay que dar un primer paso eliminando el plástico de usar y tirar, y la próxima Feria es la primera oportunidad que tenemos de hacerlo para luchar contra la emergencia climática.
  • Nos hemos retrasado en el reciclaje de los envases plásticos hasta ser los últimos en tener contenedor amarillo, pero podemos ser los primeros en eliminar los plásticos de usar y tirar en España
  • La legislación europea obliga a la española a prohibir los plásticos de usar y tirar en 2021, podemos ser los adelantados en algo digno, como luchar contra la crisis climática.
  • La prohibición de los plásticos de usar y tirar se aprobó en el Congreso de los Diputados el 10 de abril de este año, y solo se opuso el Partido Popular, así que Rebelión por el Clima espera que el amplio consenso político sobre la prohibición del plástico de usar y tirar en España se mantenga en Melilla con el nuevo Gobierno.

 

Es un hecho que la ciudad de Melilla arrastra un retraso en temas medioambientales sobre gestión de residuos, tan objetivo como afirmar que las obras para adaptarse al cambio climático del envío del contenido de los contenedores amarillos a la península ni siquiera han empezado.

Pero también es un hecho que solo el Partido Popular ha votado en el parlamento español en contra de prohibir los plásticos de usar y tirar, y es el único que acepta que el contrabando, incluso de bolsas de plástico, sea algo aceptable en Melilla, aunque Marruecos haya adelantado su legislación contra las bolsas de plástico.

Las personas que decidimos en la asamblea de Rebelión por el Clima Melilla de junio junto al Drago caído hacer nuestro el objetivo de una Feria sin plásticos no hablamos de política, sino de emergencia climática.

Lo que nos mueve es pensar, con argumentos, y creer, con sentimientos, que la respuesta política ante la emergencia climática ha sido insuficiente hasta ahora y en el futuro debe ser prioritaria.

Los plásticos suponen el 4% del consumo mundial de petróleo, pero el problema principal de su uso es el escaso tiempo que se utiliza y las cantidad de siglos que tardan en degradarse.

Una bolsa de plástico se utiliza una media de 10 minutos y tarda en destruirse 400 años.

Cada año se producen 300 millones de toneladas de plásticos, de ellas, se estima que ocho millones acaban directamente en los mares y océanos de nuestro planeta.

Lo que queremos es acabar lo antes posible con los plásticos de usar y tirar en la ciudad de Melilla como un primer paso para conseguir el objetivo de una #Melillasinplásticos.

La Feria tradicionalmente produce una cantidad enorme de toneladas de material de usar y tirar de consumo de plásticos de un solo uso que acaba quemándose en la incineradora, y dentro de un par de años estará prohibido sin que se haya ni intentado limitar su producción ni sensibilizado a la población con los motivos de la prohibición.

Exigimos que las personas que estamos dispuestas a luchar contra la emergencia climática en Melilla podamos contar con servicios públicos que nos faciliten poder participar en eventos públicos. Es un derecho de las personas que las administraciones públicas les faciliten llevar un consumo sostenible.

Exigimos que se pongan en marcha medidas para evitar el uso de plásticos de usar y tirar en la Feria de 2019 y que se prohíba su uso en 2020.

plásticos en Melillabasuras marinas en playa de Melilla

Guelaya espera que los envases que se van a recoger en contenedores amarillos sean trasladados a la península para reciclaje y no se quemen en la incineradora

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  • Todavía no se ha publicado la resolución de la evaluación ambiental del Plan Integral de Residuos (PIGREMEL)
  • La incineradora de Melilla no puede valorizar residuos porque no cumple con especificaciones de eficiencia energética según el Plan Nacional Energético (PEMAR)
  • Guelaya solicita que se ponga en marcha el sistema de retorno de envases

 

El estudio ambiental del plan integral de residuos ofrece dudas sobre el destino de los envases plásticos que se van a recoger en contenedores amarillos a partir de este verano en Melilla.

Guelaya Ecologistas en Acción presentó alegaciones al plan y espera respuesta en la resolución de evaluación de impacto ambiental. ECOEMBES prefiere incinerar el contenido de los contenedores amarillos recogidos en Melilla, lo que supondría un auténtico fraude, ya que pagaría a la Ciudad autónoma por quemar residuos, y su misión es reciclarlos, no por generosidad, sino porque las empresas están obligadas a la responsabilidad ampliada de residuos de la ley 22/2011.

El plan de residuos de Melilla en cambio apuesta por no cumplir con el objetivo de reducir, reutilizar y reciclar incluyendo en el porcentaje los residuos valorizados, es decir, quemados en las incineradora. De esta manera se asegura no cumplir los objetivos europeos y del plan nacional de residuos, que además, considera que la incineradora de Melilla no está capacitada para valorizar residuos debido a su falta de eficiencia energética.

El plan de residuos de Melilla invierte la jeraquía de residuos y apuesta por eliminar sin más los residuos quemándolos. No se hacen esfuerzos en reducir y reciclar los residuos. Hace bueno el principio de que “donde hay una incineradora no funciona el reciclaje”.

Si los envases plásticos, latas y briks se queman finalmente, sería un engaño a los melillenses, que llenarán los contendores amarillos de envases para nada porque acabarán en el mismo sitio que el resto de la basura doméstica.

No ha sido una buena idea aprobar un pliego de condiciones para la contratación de la nueva empresa encargada de la recogida de residuos, que comenzará a trabajar el próximo 15 de julio, antes de que se publique la resolución ambiental del plan, porque no tiene que ser necesariamente positiva, y puede provocar cambios en la recogida que puede afectar a las condiciones del contrato con la empresa adjudicataria.

El sistema de reciclaje puesto en marcha por ECOEMBES no es eficiente. Según la propia ECOEMBES, que cita como fuente a Eurostat, la oficina europea de estadísticas, en 2017 se recicló en España el 29.7% del total de residuos generados, cuando en 2025 se ha establecido como porcentaje mínimo el 55% de los residuos generados.

En nuestro país se consumen 51 millones de envases de un solo uso cada día. Son 18.000 millones al año, una cifra similar a la que se consume en Alemania, con el doble de población. Sin embargo, mientras Alemania ha implantado el SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) que recicla el 98,5% de los envases, en España tan solo se recoge selectivamente 3 de cada 10 envases.

El retorno de envases ya existía en España, y consiste en cobrar el envase y devolver lo cobrado cuando se devuelve el envase. Se trata de pasar del “usar y tirar” a “usar y devolver”.

Un plan basado en el reciclaje es socialmente positivo, porque crea muchos más puestos de trabajo que la incineradora, que además, en un periodo de transición no tendría que parar, sino disminuir progresivamente la cantidad diaria de residuos incinerados.

También sería mucho más sostenible ambientalmente, porque disminuiría la contaminación atmosférica y los residuos peligrosos y peligrosos que produce la incineradora. Sus cenizas y escorias y el efecto sobre el cambio climático disminuiría porque más gases se producen quemando los residuos que trasladándolos a la península.

Botellas y latas