El vivero se queda pequeño!

Posted on

Gracias a la incansable labor de los alumnos del curso de viverismo impartido por UGT, el vivero forestal de Guelaya se nos ha quedado pequeño, así que una de sus últimas tareas ha sido habilitar un espacio con riego para ir metiendo los plantones más longevos y resistentes conforme vayan reclamando sitio los más jóvenes en el interior del vivero. Miles de plantas autóctonas de 34 especies distintas, cuyo destino principal son los espacios naturales de Melilla y los jardines de los centros educativos de la ciudad.

vivero 1vivero 2

Vertidos de residuos en la pista de carros. Nuevas soluciones a un problema viejo

Posted on Actualizado enn

 

  • Que haya 31 puntos de vertidos ilegales en la pista de carros hace daño al medio ambiente, decirlo y hacer propuestas para evitarlo no hace daño a nadie, salvo al responsable del caos de vertidos en Melilla desde hace 3 años

 

  • El problema no es solo limpiar, sino prevenir los vertidos. La falta de civismo no va a desaparecer de forma espontánea.

 

Guelaya Ecologistas en acción ha recorrido la pista de carros desde la frontera de Beni-enzar hasta el cruce con la carretera de Mariguari identificando puntos de vertido de residuos. Con ello queremos colaborar con la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente en la resolución de un problema que no tiene visos de solucionarse.

La pista de carros sigue siendo un problema de acumulación de vertidos, a pesar de los esfuerzos que se están realizando por mantenerlo limpio. Máquinas militares han retirado escombros antes de meses la prueba de “la africana”, y meses después, pero a pesar de ello, pocos días después de la limpieza ya había 31 nuevos puntos de vertido.

La contrata de la nueva empresa de limpieza que comienza el próximo 15 de julio incluye limpiezas especiales como la recogida de escombros.

Sin embargo, el problema no se resuelve solo limpiando, sino que hay que conseguir prevenir los vertidos ilegales. Esta postura ha sido compartida por Guelaya y la Consejería de Medio Ambiente en las reuniones que hemos mantenido sobre el tema. La reciente limpieza realizada y la aparición de al menos 31 puntos de vertido pone de manifiesto la importancia de implementar medidas de prevención.

Ante un problema viejo es necesario poner en marcha nuevas medidas porque las actuales no previenen los vertidos.

Las medidas que Guelaya ha trasladado a la Consejería son las siguientes:

Instalación de cámaras

Para captar las matrículas de los vehículos desde donde se arrojan los vertidos, sobre todo de escombros y sancionar a los propietarios de los vehículos tanto si son coches españoles como si son de otro país, ya que se pueden controlar en frontera si se conoce la matrícula.

Cortar el paso a vehículos de motor por la pista de carros.

El paso de vehículos particulares ya está prohibido por ser la pista de carros de uso militar. El “sendero gris” permite transitar a peatones y bicicletas por el margen de la pista, pero se pueden instalar pivotes o cadenas con candados que permitan a los cuerpos de seguridad y particulares que tienen propiedades en los márgenes de la pista pasar cuando lo necesiten.

Cobrar tasas de recogida de residuos como depósitos

Deberían cobrarse tasas para recogida de residuos al solicitar las licencias de obras, que se devolverían cuando se justifique que los escombros se han llevado a un vertedero de inertes autorizado (en Melilla hay dos) ampliando el horario de los vertederos al que habitualmente se utiliza en las pequeñas obras, al atardecer, que es cuando se cargan las furgonetas que se llevan los escombros de las casas.

Puntos negros

Como conclusión, el recorrido realizado el pasado 5 de julio marca tres puntos negros de acumulación de residuos.

En las inmediaciones de la frontera de Beni-Enzar
En las inmediaciones del CETI
En las inmediaciones del Río de Oro

A continuación incluimos los detalles de los vertidos identificados:

Vertidos en la pista de carros en julio de 2018

 

El recorrido se realizó el pasado 5 de julio y se identificaron y fotografiaron 31 puntos de vertido, conteniendo diversos residuos como trozos rotos de uralita (amianto), escombros y envases de cartón, latas, vidrio y plástico.

 

Tramo 1 – comienzo de la pista de carros en la frontera de BeniEnzar hasta el cruce con la carretera del Barrio Chino (CEIP Estopiñán)

Vertido amplio en la superficie de acceso a la pista de carros de cajas y embalajes

6 vertidos en la pista de carros conteniendo escayolas, cajas, neumáticos, amianto, escombros, restos de coches, botellas de plástico, dos puntos de contenedores rodeados de restos de muebles y escombros.

 

Tramo 2 – carretera del Barrio Chino hasta carretera de acceso a la Purísima (Centro de Menores)

6 vertidos con ladrillos, sacos de escayola, residuos sueltos que hay que recoger a mano y neumáticos.

 

 

Tramo 3 – Carretera de acceso a la Purísima (centro de menores) hasta el CETI.

8 puntos de vertido conteniendo escombros, sacos de escayolas, madrea y losas, botellas de vidrio y plástico, latas, restos quemados de contenedor y cartones.

 

Tramo 4 – CETI hasta carretera Mariaguari

11 puntos de vertido conteniendo escombros, neumáticos, cartones, maderas, pinturas y un coche quemado.

 

Guelaya considera que es necesario realizar un seguimiento del problema por lo que realizaremos nuevos recorridos para visualizar el resultado de las medidas que se pongan en marcha, facilitando con ello en lo posible la retirada de los residuos por parte de la empresa contratada para ello.

Guelaya espera que los envases que se van a recoger en contenedores amarillos sean trasladados a la península para reciclaje y no se quemen en la incineradora

Posted on Actualizado enn

  • Todavía no se ha publicado la resolución de la evaluación ambiental del Plan Integral de Residuos (PIGREMEL)
  • La incineradora de Melilla no puede valorizar residuos porque no cumple con especificaciones de eficiencia energética según el Plan Nacional Energético (PEMAR)
  • Guelaya solicita que se ponga en marcha el sistema de retorno de envases

 

El estudio ambiental del plan integral de residuos ofrece dudas sobre el destino de los envases plásticos que se van a recoger en contenedores amarillos a partir de este verano en Melilla.

Guelaya Ecologistas en Acción presentó alegaciones al plan y espera respuesta en la resolución de evaluación de impacto ambiental. ECOEMBES prefiere incinerar el contenido de los contenedores amarillos recogidos en Melilla, lo que supondría un auténtico fraude, ya que pagaría a la Ciudad autónoma por quemar residuos, y su misión es reciclarlos, no por generosidad, sino porque las empresas están obligadas a la responsabilidad ampliada de residuos de la ley 22/2011.

El plan de residuos de Melilla en cambio apuesta por no cumplir con el objetivo de reducir, reutilizar y reciclar incluyendo en el porcentaje los residuos valorizados, es decir, quemados en las incineradora. De esta manera se asegura no cumplir los objetivos europeos y del plan nacional de residuos, que además, considera que la incineradora de Melilla no está capacitada para valorizar residuos debido a su falta de eficiencia energética.

El plan de residuos de Melilla invierte la jeraquía de residuos y apuesta por eliminar sin más los residuos quemándolos. No se hacen esfuerzos en reducir y reciclar los residuos. Hace bueno el principio de que “donde hay una incineradora no funciona el reciclaje”.

Si los envases plásticos, latas y briks se queman finalmente, sería un engaño a los melillenses, que llenarán los contendores amarillos de envases para nada porque acabarán en el mismo sitio que el resto de la basura doméstica.

No ha sido una buena idea aprobar un pliego de condiciones para la contratación de la nueva empresa encargada de la recogida de residuos, que comenzará a trabajar el próximo 15 de julio, antes de que se publique la resolución ambiental del plan, porque no tiene que ser necesariamente positiva, y puede provocar cambios en la recogida que puede afectar a las condiciones del contrato con la empresa adjudicataria.

El sistema de reciclaje puesto en marcha por ECOEMBES no es eficiente. Según la propia ECOEMBES, que cita como fuente a Eurostat, la oficina europea de estadísticas, en 2017 se recicló en España el 29.7% del total de residuos generados, cuando en 2025 se ha establecido como porcentaje mínimo el 55% de los residuos generados.

En nuestro país se consumen 51 millones de envases de un solo uso cada día. Son 18.000 millones al año, una cifra similar a la que se consume en Alemania, con el doble de población. Sin embargo, mientras Alemania ha implantado el SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) que recicla el 98,5% de los envases, en España tan solo se recoge selectivamente 3 de cada 10 envases.

El retorno de envases ya existía en España, y consiste en cobrar el envase y devolver lo cobrado cuando se devuelve el envase. Se trata de pasar del “usar y tirar” a “usar y devolver”.

Un plan basado en el reciclaje es socialmente positivo, porque crea muchos más puestos de trabajo que la incineradora, que además, en un periodo de transición no tendría que parar, sino disminuir progresivamente la cantidad diaria de residuos incinerados.

También sería mucho más sostenible ambientalmente, porque disminuiría la contaminación atmosférica y los residuos peligrosos y peligrosos que produce la incineradora. Sus cenizas y escorias y el efecto sobre el cambio climático disminuiría porque más gases se producen quemando los residuos que trasladándolos a la península.

Botellas y latas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El estanque de la desembocadura del río de Oro es un despilfarro de dinero público

Posted on Actualizado enn

 

  • El estanque acabará bajo un lecho de lodos y basuras en la primera riada fuerte que tengamos

 

  • Es inaudito que en España y en toda Europa estén intentando recuperar ambientalmente los rios y en Melilla se gaste dinero para que el rio no llegue al mar.

 

  • El hormigonado del cauce es el problema, no la solución.

 

Primero fue intentar taparlo. Después construir instalaciones deportivas, y finalmente, los intentos de acabar con el único rio que tenemos culminan en un estanque que evitará que el agua llegue al mar.. hasta que llueva.

 

El argumento de evitar mosquitos es, más que débil, erróneo. Los mosquitos no se van a evitar con los Jardines del Agua al lado, con plantas y riego permanente. En cambio quitar la vegetación del río sí provoca aumento de mosquitos, porque las aves que se los tienen que comer se van a otro sitio.

 

Pero además, lo que provoca la presencia de mosquitos no es el agua, sino la contaminación de la misma por las basuras que están en el cauce y que saldrán a la desembocadura en la próxima riada. Los cauces de Melilla están llenos de basuras arrastradas a la espera de llegar al mar.

 

Entendemos que se plantee reforzar los muros de contención en prevención de riadas que el cambio climático puede hacer intensas y frecuentes, pero es justamente el hormigonado del cauce lo que provoca el charco final que tanto molesta ahora.

 

El charco se produce porque no se deja que el agua se inflitre en el terreno a lo largo del tramo final. Ni siquiera poner una alcantarilla a 100 metros de la desembocadura ha servido de nada.

 

Las riadas colmatarán el estanque, llenándolo de tierra, barro y cañas en cada riada, varias al año. ¿cuanto costará mantener limpio el estanque? ¿aguantarán los motores que tienen que bombear el agua la carga de porquerías que se les viene encima?

 

Tarde o temprano el río de Oro deberá ser renaturalizado, porque esas son las directrices de las políticas hidráulicas actuales, y cuando eso se lleve a cabo, el proyecto actual deberá modificarse, porque un río siempre tiene que terminar en el mar. Si no es así no sería un río, sino una cloaca o un aliviadero.

 

Por esto, Guelaya considera que la obra de la desembocadura del río es un despilfarro de dinero. Además, no está incluido en el plan hidrológico, y la gestión del agua tiene otras prioridades más importantes en las que gastarse el dinero, como poner en marcha medidas de ahorro de agua, por ejemplo.

DSCN1526 (1)

Guelaya denuncia el vertido de tierra en la playa de Horcas

Posted on Actualizado enn

 

  • El vertido de tierra que se realizó hace semanas en la playa de Horcas no procede del vertedero de inertes y ha sido realizado por parte de una empresa que no tiene autorización para valorizar residuos de construcción.

 

  • Ecologistas en Acción valora negativamente la inversión pública en aporte de arenas a playas por ser una práctica insostenible que supone un pozo sin fondo para el dinero público.

 

  • Guelaya sospecha que se trata de una trama que gestiona ilegalmente residuos de construcción para provecho propio, por lo que consideramos que no solo se trata de un atentado ambiental, sino también de un fraude económico.

 

Guelaya Ecologistas en Acción así lo ha denunciado a la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente, y al SEPRONA tras conocer de primera mano los hechos denunciados.

 

El vertido de tierras en playas es algo que ocupa las noticias de los diarios desde hace años y que ha sido denunciado por Ecologistas en Acción.

 

No es una postura política, sino de defensa del territorio y de las personas. Por eso, el Ayuntamiento de Málaga, del PP, no ha dudado en denunciar lo que ahora denuncia Guelaya en Melilla.

 

Este mes de mayo podía leerse en la prensa que el Ayuntamiento de Málaga, a través de la Delegación de Playas, ha detectado que se están haciendo aportaciones de tierra procedente de las obras del metro y, en otras ocasiones, incluso de los aparcamientos subterráneos. «Están echando la arena tal y como está saliendo. Es decir, sin lavarla, sin cribarla y sin tratarla, cuando lo que se echa es una arena muerta», se queja la concejala de Sostenibilidad y Playas, Teresa Porras.

 

El Ayuntamiento de Málaga exigió «que se eche arena de la máxima calidad, y si hay que dragar, pues que se drague». Por otra parte, el diputado socialista Miguel Ángel Heredia, especializado en las infraestructuras de Málaga, preguntó por qué el Ayuntamiento malagueño no presentó ninguna alegación durante el periodo de exposición pública. Desde la Concejalía de Playas se dice que había un compromiso del anterior jefe de Costas para verter arena de la máxima calidad en La Caleta.
En el caso de Melilla no se ha producido ningún proceso de evaluación ambiental, por lo que Guelaya no ha podido presentar alegaciones. La información de la que Guelaya dispone hace pensar  que en Melilla no se cumplen los mismos trámites que en otras CCAA españolas, porque hemos sabido que no existe proyecto técnico que tramitar a información pública, y que las instrucciones eran verter en la playa arena de residuos de construcción, que solo puede proceder de dos empresas en Melilla, y el vertido no se ha contratado con ninguna de las dos empresas.

 

Los inconvenientes que se derivan de este doble rasero las sufrimos en Melilla en términos ambientales, por la aparición de turbidez  que el levante ha mantenido días después de terminar los vertidos, en términos económicos, porque la tierra sin valorizar, sin lavar, sin cribar y sin filtrar no vale lo que se ha pagado en la obra, y en términos sociales, porque los bañistas han estado días sin poder bañarse por la turbidez producida en el agua.

 

La Consejería de Coordinación y Medio Ambiente debe defender a los melillenses y vigilar que las obras que se hacen en las playas, como autoridad ambiental, responda a lo proyectado, y en su defecto, que sean realizadas por empresas autorizadas a gestionar y valorizar residuos.

 

El gobierno del PSOE en cambio debe actuar para conseguir que las actuaciones que la Dirección General de Sostenibilidad ha promovido en Melilla en materia de playas pasen los procedimientos de información pública que denuncia en Málaga un diputado de su partido.

DSCN1827

 

 

Banderas Negras 2018 de Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla

Posted on Actualizado enn

 

  • Ecologistas en Acción presentó sus banderas negras 2018 a la mala gestión de la costa española

 

  • En Melilla se conceden dos banderas negras por mala gestión y contaminación

 

Todos los años Ecologistas en Acción concede sus “premios Banderas Negras (BN)” a la mala gestión y a la contaminación costera, en todas las CCAA y ciudades. El miércoles 27 de junio se ha hecho público el informe Banderas negras de 2018, que incluye dos banderas negras para Melilla concedidas por Guelaya Ecologistas en Acción.

 

BANDERA NEGRA POR MALA GESTIÓN:

 PROYECTO DE AMPLIACIÓN DEL PUERTO DE MELILLA

Por tercer año consecutivo el proyecto de ampliación del puerto de Melilla recibe una bandera negra por mala gestión.

 

Son muchos los años que llevamos en Melilla soportando y luchando contra  los intentos del gobierno de la ciudad de acometer una ampliación de 25 ha para el puerto actual.

 

En julio de 2014 se lanzó oficialmente el proceso, con la publicación por parte de la Autoridad Portuaria del Documento de Inicio. En Guelaya hicimos las pertinentes aportaciones al Documento de Alcance y presentamos las primeras alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental en octubre del mismo año.

 

Ese proyecto no pudo pasar favorablemente la evaluación ambiental porque suponía, en cualquiera de las tres propuestas ofrecidas, la muerte de miles de ejemplares de Patella ferruginea, una lapa declarada en peligro de extinción, y cuyos principales poblaciones mundiales se presentan en las islas Chafarinas y en el muelle Norte del puerto de Melilla, donde se pensaba adosar el espigón de la ampliación.

 

Pero los proyectos megalómanos parecen estar en el ADN de nuestros políticos locales, y en noviembre de 2017 salió a la luz el Estudio de Impacto Ambiental para una segunda versión del  proyecto de ampliación.

 

El nuevo proyecto pretende salvar el escollo de la presencia de la Patella manteniendo intacto el muelle Norte y comunicando la ampliación con el puerto actual a través de un puente. Además mantiene los argumentos de antaño de que es precisa la ampliación por tres motivos: porque el número de pasajeros y el de mercancías importadas crecen y terminarán por colapsar las actuales instalaciones, porque se necesita sitio para ubicar fuera de la ciudad las actuales industrias sucias, a saber, Endesa y la incineradora, y porque Melilla necesita terreno para ofrecer a las empresas que quisieran, potencialmente, instalarse.

 

En diciembre de 2017 hemos presentado las alegaciones de Guelaya a este segundo proyecto y creemos haber expuesto argumentos de peso para rebatir tanto la presunta inocuidad del nuevo proyecto en lo relativo a la presencia de la Patella, como los objetivos socioeconómicos que defienden en el mismo.

 

Así, del propio estudio técnico del segundo proyecto se desprende que, con la ampliación, las corrientes que se originarían supondrían el transporte de las larvas de las Patella del muelle Norte a mar abierto en lugar de a la costa.

 

El número de pasajeros que entran o salen de Melilla ha comenzado a descender este año debido a la apertura de líneas marítimas entre Nador, Málaga y Motril.

 

El número de mercancías importadas va a descender en breve porque una parte muy importante de la misma se destina a pasarla de contrabando hacia Marruecos y la frontera de Melilla  está colapsada, no da más de sí; y por otro lado, la construcción por parte de Marruecos de un macropuerto a tan solo 30 km de Melilla afectará mucho a este contrabando.

 

La reubicación de Endesa y la incineradora fuera de la ciudad es una quimera mientras no se diga quién va a pagar el traslado.

 

Y por último, la necesidad de suelo industrial no se entiende cuando ninguna empresa, que haya querido venir, ha dejado de hacerlo por falta de sitio.

 

A los melillenses se nos está vendiendo que con la ampliación habría un gran incremento de puestos de trabajo, aunque su cnstrucción solo empleará a 200 personas durante varios años, pero en Guelaya sostenemos que supondrá el despilfarro de 300 millones de euros y un gran impacto ambiental para una infraestructura que no hace falta.

 

 

BANDERA NEGRA POR CONTAMINACIÓN:

 VERTIDO DE SALMUERA DE LA DESALINIZADORA SOBRE EL CANTIL.

 

La planta desalinizadora, de Melilla, entró en funcionamiento en 2007. El vertido de salmuera actual es de 24.450 m³/día.

 

Este vertido, se realiza en un cantil a tan solo 20 m de Aguadú, una zona ZEC de Melilla, sobre la misma línea de costa. Igualmente se vierten productos químicos (biocidas y otros) utilizados para la limpieza de filtros y demás usos en el funcionamiento de la instalación.

 

El sistema de vertido sobre el cantil de nuestra desaladora aparece, como ejemplo de lo que no debe hacerse, en la página 8 del informe técnico “El sistema de protección del medio marino frente a los vertidos de las plantas desaladoras en España: análisis y propuesta de mejoras“, elaborado en 2011 por  CEDEX (Centro de Estudios y Experimentación  de Obras Públicas) para la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental.

 

 

La salmuera vertida afectaría negativamente, por su alta salinidad,  a cualquier zona costera en la que estuviese ubicada, motivo por el cual se recomienda no usar este sistema de vertido sobre el cantil, pero en el caso de Melilla los efectos son de mayor gravedad aún por la cercanía de la zona LIC.

 

Este hecho lo hemos denunciado en reiteradas ocasiones pero no solo no se han tenido en cuenta nuestras protestas, sino que, una inminente ampliación de la desalinizadora tiene proyectado, como lugar de emisión de la nueva salmuera, la misma cascada actual, con lo que los efectos perniciosos aumentarán.

velero Diosa Maat
El velero de Ecologistas en acción navega frente al lugar donde la desalinizadora vierte la salmuera en el cantil.

 

 

 

 

Deporte e incivismo en los espacios naturales de Melilla

Posted on Actualizado enn

Ya hemos comentado muchas veces que el problema del incivismo en Melilla está particularmente extendido y afecta a colectivos que en otros lugares suelen estar especialmente concienciados, como es el colectivo de los deportistas. Estas imágenes empañan la imagen de los grupos que practican el runnig en Melilla, donde por cierto contamos con muchos amigos, y vuelve a poner en cuestión la conveniencia de usar nuestros espacios naturales para eventos deportivos. Estas fotos fueron tomadas hace dos semanas por Franci Ruiz, del grupo senderista Botas Rotas, en el espacio natural del barranco del Nano, incluido en la Red Natura 2000 de espacios naturales europeos. Fueron hechas unas semanas después de la celebración de la última maratón que transcurría por allí, y muestran envases de los geles energéticos que suelen tomar los deportistas que practican el running.