La gaviota de Audouin saca adelante en Melilla más de 300 nidos y se estabiliza como la segunda colonia más numerosa de la especie en el mar de Alborán

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  • Al menos 113 pollos de gaviota de Audouin volaban a mediados de julio en Melilla, manteniéndose el tamaño de la colonia por encima de los 300 nidos.

 

  • En la isla de Alborán no solo se mantiene sino que aumenta significativamente el tamaño de su colonia por encima de 1000 parejas.

 

  • Las islas Chafarinas sigue reduciendo su colonia desde más de 4000 parejas en los años 90 a 140 en 2019.

 

La gaviota de Audouin, joya de la corona de las islas Chafarinas, que dio gloria ecológica a las islas cuando las focas del Mediterráneo tenían nombre propio, recuerden a Peluso, cambió su estrategia o se la cambiaron, quizás por el cambio climático, quizá por las políticas pesqueras.

 

Al igual que otras grandes colonias que han visto disminuir su tamaño durante la última década, como el delta del Ebro o las islas Columbretes, las Chafarinas se suman a las colonias que están provocando que la población mundial de la especie haya disminuido entre un 30% y un 50%.

 

Pero la especie ha demostrado adaptación, lo que se le supone a una especie que está en el catálogo español de especies amenazadas como vulnerable y ha aparecido en lugares donde nunca estuvo, como en Alhucemas (peñón de Tierra), en  Ceuta, Melilla y Portugal.

 

En estos momentos la gaviota de Audouin (que en Melilla se conoce con nombre local de gaviota de pico rojo) tiene el triple de nidos en Melilla que en Chafarinas, donde saca adelante el triple de pollos en este año 2019.

 

Por eso es importante que la gaviota de pico rojo esté en Melilla, porque solo queda en estos momentos en el mar de Alborán la mitad de las que había en 1992.

 

La población aguanta bien en la isla de Alborán, donde no se ha producido en los últimos año el aumento de gaviotas patiamarillas que ha sufrido Melilla. Gaviotas anilladas en la isla de Alborán se ven en Melilla, criando en nuestras colonias, o bebiendo agua en el embalse de las Adelfas. Las poblaciones están conectadas. Muchas aves anilladas en Chafarinas se han venido a Melilla. Pero no solo tenemos gaviotas de pico rojo de las cercanías; han venido a poner su huevo, nunca mejor dicho, de Menorca, delta del Ebro y Murcia.

 

 

¿Está segura la gaviota de Audouin en Melilla?

 

Nada más lejos de la realidad. Durante los seis años que la gaviota de pico rojo ha criado en Melilla ha tenido que cambiarse cada año de ubicación, y en 3 ocasiones, ha fracasado en su intento.

 

Este año se da la paradoja de que los más de 100 pollos que han volado lo han hecho de nidos que estaban en el margen o fuera del espacio protegido que las alberga, la Zona de Especial Conservación de los acantilados de Aguadú. Si han salido adelante, no ha sido por la gestión medioambiental de la Red Natura 2000, sino por criar en terrenos militares que lo han permitido.

 

No existe ningún tipo de gestión sobre la ZEC, ni personal contratado por la ciudad para el seguimiento ambiental, pero sí se ha encargado la redacción de un plan de conservación a la asesoría ambiental Inalser, que en unos meses podrá constituir el marco de referencia para tomar decisiones sobre su gestión porque la nidificación el año próximo no está garantizada en la ZEC.

 

El nuevo Gobierno, que deberá aprobar este otoño el plan de conservación  de la gaviota de pico rojo, fruto de la iniciativa en este caso del Gobierno anterior, deberá tomar medidas en el presupuesto del año 2020 para desarrollar las conclusiones del plan de conservación y continuar con el diseño del resto de planes de especies protegidas.

 

 

 

 

pico rojo y patiamarilla
Gaviotas de pico rojo junto a su principal enemigo, la gaviota patiamarilla

Patella ferruginea, la especie en peligro de extinción española más ignorada.

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  • Melilla presenta las mayores densidades de la especie en todo el mundo, aunque la población más abundante sea la de las islas Chafarinas.

 

La Patella ferruginea, o lapa gigante, es una de las especies de lapa que nos ha acompañado en nuestros diques, espigones y costa rocosa desde siempre, porque hay registros fósiles de ella,  pero seguramente por eso, porque está “de toda la vida” no le hemos prestado la atención debida.

 

Para la gente una lapa es una lapa, y no muchas personas distinguen las especies de lapas que son abundantes, incluso las que se marisquean en algunos lugares españoles, como las islas Canarias, o incluso en Melilla y Chafarinas en el pasado.

 

La Patella ferruginea es una especie en peligro de extinción porque en los lugares en los que habitaba históricamente prácticamente no queda nada, así que su presencia está limitada cada vez en menos sitios y en menos cantidad.

 

Melilla es, después de Chafarinas, el lugar donde más Patellas ferrugineas hay del mundo. Más que en Ceuta, que queda en tercer lugar en el ranking mundial de la especie, que además de España, también está presente en Argelia y Túnez, e islas mediterráneas francesas y alemanas.

 

Pero ni en Melilla ni en España la Patella ha tenido la atenicón debida para su conservación, si la comparamos con las especies que tienen su misma categoría de especie protegida, la máxima que da la legislación española, la de especie “en peligro de extinción”.

 

Si la comparamos con los mamíferos, muchos más próximos geneticamente a los homínidos, y por tanto, a la especie humana, podemos compararla con el lince ibérico.

 

¿Quién no conoce los avatares del lince ibérico en España? ¿Y de la Patella ferruginea?

 

Si utilizamos sus nombres científicos, en google Patella ferruginea da 55.000 entradas y Lynx pardinus da 278.000 (consulta realizada el 21 de julio 2019).  Cinco veces más importancia a un vertebrado que a un invertebrado que tienen legalmente la misma categoría de conservación.

 

Y si en la ciudad en la que la Patella ferruginea tiene la segunda población mundial y la primera en densidad por metros lineal, no se la valora ni se la conoce, ¿quien va a proteger a esta especie?

 

  • El efecto de una marea negra en Melilla o Chafarinas sería un golpe de muerte para la especie que vería como muere casi la mitad de toda su población mundial por un incidente aislado

 

Para muchas personas no tiene sentido que una especie que es tan abundante en una localidad, como Melilla, pueda ser una especie protegida. Sin embargo, la concentración de lapas en Melilla es su principal problema.

 

Pongamos un ejemplo, en Melilla hay cuatro veces más lapas gigantes que en toda Andalucía. La posibilidad de que una marea negra cubra toda la costa andaluza, desde Murcia hasta Portugal es muy remota.

 

Pero la posibilidad de que en el mar de Alborán un petrolero que sale o entra del Mediterráneo por el Estrecho nos deje una marea negra que cubra la costa de Melilla al completo no es remota, es una posibilidad real.

 

En Melilla morirían cuatro veces más lapas que en toda Andalucía. Y si la marea negra llega a las Chafarinas, moriría la mayoría de la población mundial de la lapa gigante, porque en todo el mundo hay menos Patella ferruginea que en 28 millas de costa, de Melilla a Chafarinas. El norte de África, desde el Estrecho, es el santuario de la especie, de donde salen las larvas que mantienen la población mundial. Si les va mal aquí, se acaba la especie a medio plazo.

 

¿Está protegida la especie en Melilla?

Se puede decir que no, porque no existe ningún plan de recuperación de la especie, tal como recoge La Ley de Patrimonio natural, que daba un plazo de tres años en 2007, cuando se publicó, para establecer los planes de las especies que aparecen en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

 

La Consejería de Medio Ambiente en los mandatos de los últimos 8 años no ha aprobado ningún plan de gestión, manejo ni protección, pero sí se ha gastado dinero en los últimos años en encargar estudios científicos que puedan servir de base para tomar decisiones. El conocimiento científico necesario ya está ahí, ahora hay que tomar medidas, y eso no se ha hecho desde que era obligatorio hacerlo en 2010.

 

Probablemente ni siquiera existan en la ciudad los recursos materiales para proteger la escollera exterior del puerto, de más de un kilómetro de largo, de la llegada de una marea negra que destruiría aproximadamente 25.000 lapas gigantes.

 

Esperamos que el nuevo Gobierno responda a estos requerimientos legales durante su mandato, ya que forman parte de la herencia que recibe del anterior gobierno, que no hizo sus deberes en materia de conservación.

 

A partir de otoño esperamos que se apruebe el primer plan de conservación de una especie amenazada en Melilla, la gaviota de Audouin, fruto de una iniciativa del Gobierno anterior, pero en los próximo años esperamos que el nuevo Gobierno apruebe la media docena de planes de conservación y recuperación de especies protegidas que están presentes en Melilla con el status de en peligro de extinción o vulnerables que se han quedado pendientes de gestión.

patella comunicado

 

 

Campaña divulgativa de Guelaya sobre las especies protegidas de Melilla

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Durante el verano 2019 Guelaya Ecologistas en Acción ha tomado la iniciativa de divulgar en los medios de comunicación de Melilla los valores naturales de la ciudad en forma de especies animales y vegetales que poseen la suficiente singularidad o problemática para ser consideradas especies protegidas de acuerdo a la legislación europea y española, especialmente las especies consideradas “en peligro de extinción” y “vulnerables”.

 

Se trata de darlas a conocer, de ser conscientes de su importancia ecológica, de los peligros que las han llevado a formar parte del Catálogo de especies amenazadas, y del papel que la Ciudad Autónoma tiene para poner en valor el patrimonio natural de Melilla como una herencia compartida por todas las personas de Melilla, con las que nos antecedieron, hace siglos y milenios, y las que vendrán en el futuro y todavía no están con nosotros.

 

Estos son los enlaces a los artículos sobre cada especie. En esta primera entrega presentamos a la lapa gigante o Patella ferruginea, que goza de la misma categoría de conservación que el lobo, el lince ibérico o el águila imperial.

Patella ferruginea

Gaviota de Audouin

 

especies protegidas 3

Rebelión por el Clima Melilla exige una Feria 2019 sin plásticos

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Necesitamos recuperar el tiempo perdido y pasar de ser el último territorio español que toma decisiones contra el cambio climático en materia de plásticos a la primera que aprueba la emergencia climática y adopta medidas

 

  • Para una #Melillasinplásticos hay que dar un primer paso eliminando el plástico de usar y tirar, y la próxima Feria es la primera oportunidad que tenemos de hacerlo para luchar contra la emergencia climática.
  • Nos hemos retrasado en el reciclaje de los envases plásticos hasta ser los últimos en tener contenedor amarillo, pero podemos ser los primeros en eliminar los plásticos de usar y tirar en España
  • La legislación europea obliga a la española a prohibir los plásticos de usar y tirar en 2021, podemos ser los adelantados en algo digno, como luchar contra la crisis climática.
  • La prohibición de los plásticos de usar y tirar se aprobó en el Congreso de los Diputados el 10 de abril de este año, y solo se opuso el Partido Popular, así que Rebelión por el Clima espera que el amplio consenso político sobre la prohibición del plástico de usar y tirar en España se mantenga en Melilla con el nuevo Gobierno.

 

Es un hecho que la ciudad de Melilla arrastra un retraso en temas medioambientales sobre gestión de residuos, tan objetivo como afirmar que las obras para adaptarse al cambio climático del envío del contenido de los contenedores amarillos a la península ni siquiera han empezado.

Pero también es un hecho que solo el Partido Popular ha votado en el parlamento español en contra de prohibir los plásticos de usar y tirar, y es el único que acepta que el contrabando, incluso de bolsas de plástico, sea algo aceptable en Melilla, aunque Marruecos haya adelantado su legislación contra las bolsas de plástico.

Las personas que decidimos en la asamblea de Rebelión por el Clima Melilla de junio junto al Drago caído hacer nuestro el objetivo de una Feria sin plásticos no hablamos de política, sino de emergencia climática.

Lo que nos mueve es pensar, con argumentos, y creer, con sentimientos, que la respuesta política ante la emergencia climática ha sido insuficiente hasta ahora y en el futuro debe ser prioritaria.

Los plásticos suponen el 4% del consumo mundial de petróleo, pero el problema principal de su uso es el escaso tiempo que se utiliza y las cantidad de siglos que tardan en degradarse.

Una bolsa de plástico se utiliza una media de 10 minutos y tarda en destruirse 400 años.

Cada año se producen 300 millones de toneladas de plásticos, de ellas, se estima que ocho millones acaban directamente en los mares y océanos de nuestro planeta.

Lo que queremos es acabar lo antes posible con los plásticos de usar y tirar en la ciudad de Melilla como un primer paso para conseguir el objetivo de una #Melillasinplásticos.

La Feria tradicionalmente produce una cantidad enorme de toneladas de material de usar y tirar de consumo de plásticos de un solo uso que acaba quemándose en la incineradora, y dentro de un par de años estará prohibido sin que se haya ni intentado limitar su producción ni sensibilizado a la población con los motivos de la prohibición.

Exigimos que las personas que estamos dispuestas a luchar contra la emergencia climática en Melilla podamos contar con servicios públicos que nos faciliten poder participar en eventos públicos. Es un derecho de las personas que las administraciones públicas les faciliten llevar un consumo sostenible.

Exigimos que se pongan en marcha medidas para evitar el uso de plásticos de usar y tirar en la Feria de 2019 y que se prohíba su uso en 2020.

plásticos en Melillabasuras marinas en playa de Melilla

Guelaya y MelillaConbici promoverán junto a Rebelión por el Clima actividades en la Semana Europea de la Movilidad 2019 en Melilla

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  • El viernes 5 de julio se ha dirigido a la Ciudad Autónoma una propuesta de actividades para coordinar y colaborar en las actividades que la consejería organice.

  • La movilidad sostenible es una de las áreas de actuación para las medidas que la ciudad debe adoptar ante la emergencia climática, por lo que Rebelión por el Clima Melilla organizará actividades en el corte de tráfico de la Avenida que se ha propuesto.

  • Como entidades que forman parte del Pacto por la Movilidad, Guelaya y Melilla ConBici han solicitado a la Ciudad Autónoma la convocatoria del Pacto para consensuar el desarrollo del Plan de Movilidad Sostenible de Melilla

 

La declaración de emergencia climática presentada por la Alianza por el Clima a la Asamblea de Melilla plantea la necesidad de dar una respuesta política al mayor problema que la Humanidad tiene en este el momento, la crisis climática.

Una de las áreas de actuación en materia de crisis climática es la contaminación atmosférica provocada por los vehículos a motor, que en Melilla son un parque de 65.000 automóviles en solo 12 kilómetros cuadrados con una población de 85.000 habitantes, en donde cada familia tiene una media de más de 2 vehículos, sin contar lo que entra por las fronteras que incrementa la contaminación, aunque tanto como la edad media del parque móvil de la ciudad, de los más viejos de España si no el más viejo.

Por eso las entidades, plataformas ciudadanas, sindicatos y personas que respaldan la declaración de emergencia climática instan al nuevo gobierno a plantear sus políticas para disminuir la contaminación atmosférica provocada por el tráfico en Melilla para que se reduzca un 7% anual la producción de gases invernadero y para que las personas de Melilla con problemas respiratorios puedan respirar sin riesgo.

La Semana Europea de Movilidad 2019 se desarrolla del 16 al 22 de septiembre. Este evento, que tiene su origen en la Unión Europea, está coordinado en España por el Ministerio de Transición Ecológica y el año pasado reconoció la labor de la Mesa por la Movilidad de Melilla en la organización de actividades en la ciudad.

La Consejería de Coordinación y Medio Ambiente de Melilla, mientras tanto, se negaba el año pasado a reconocer a la Mesa por la Movilidad, y decidía esponsorizarse por empresas y marcas comerciales del automóvil que apostaban por el coche eléctrico, en una ciudad en donde la electricidad se produce con fuel-oil, y en donde el porcentaje de energías renovables es próximo a 0.

El 27% del inventario nacional de gases de efecto invernadero procede del transporte, tal como se hacen las estadísticas en España, y el 25% de esas emisiones proceden del transporte terrestre, porque nadie quiere asumir el impacto ambiental del transporte internacional marítimo o aéreo, mucho mayor que el transporte terrestre, donde el punto de salida o de entrada no es español.

Eso nadie lo contabiliza.

La Semana Europea de la Movilidad 2019 es una oportunidad para que las iniciativas de las entidades sin ánimo de lucro que están dispuestas de forma voluntaria a contribuir con su esfuerzo, incluso económico y personal, como llevan haciendo desde hace años en ausencia de un apoyo institucional al voluntariado ambiental, se coordinen con la Consejería de Medio Ambiente, ante la imposibilidad de haberlo podido hacer en los últimos 4 años.

Es la sociedad civil la que demanda soluciones que hasta el momento la Consejería de Medio Ambiente no ha sabido satisfacer, como lo demuestra que Melilla haya sido el último territorio autonómico en implantar los contenedores amarillos, que actualmente no tienen construidas ni siquiera las instalaciones para enviar los residuos de envases plásticos a la península, porque se está licitando la obra, a la espera de que al finales de año podamos decir que el plan de residuos que se aprobó se cumple.

El nuevo Gobierno tiene una oportunidad de demostrar que es posible coordinar actuaciones, siempre que se tenga claro que aceptar la esponsorización del lobby automovilístico no es el camino que la gente quiere en la movilidad de Melilla, porque sostenible es que Melilla sea más segura y más cómoda para caminar, que los kilómetros de carril-bici que se construyen al año sean un objetivo conocido, para no esperar 70 años a que se cumpla el PMUS, que el porcentaje de utilización de la COA aumente, para hacerla rentable y que no nos cueste las subvenciones de dinero público que nos cuesta, que la pacificación del tráfico se consiga con el modelo de Ciudad 30, y que la ciudad sea más accesible, porque falta accesibilidad en todos los barrios, no solo en el centro.

 

semana movilidad

Guelaya espera que el cambio llegue al medio ambiente en Melilla

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  •  Los ecologistas estamos dispuestos a colaborar con la consejería en la defensa de la sostenibilidad de la ciudad.

  •  Las aspiraciones de la asociación para los próximos cuatro años son las mismas que se anunciaron antes de las elecciones

 

  •  Las expectativas que el nuevo gobierno ha creado son altas

 

Como siempre que se inicia la gestión de un nuevo Gobierno de la ciudad se renuevan las ilusiones por alcanzar los objetivos medioambientales que en el período anterior no se pudieron conseguir. Y después de un cambio de partido en el gobierno las expectativas aumentan.

 

La Consejería de Medio Ambiente en este inicio de legislatura puede contar con la colaboración de Guelaya para resolver los numerosos problemas que el período anterior nos ha dejado, disposición que comenzará respetando los 100 días de gestión.

 

Guelaya no puede engañar a nadie en lo que respecta a lo que va a pedir al nuevo gobierno autonómico ya que la asociación se dirigió a todos los partidos y a la opinión pública antes de las elecciones, haciendo explícita su identificación de problemas y la propuesta de soluciones para los próximos cuatro años.

 

Tres son las líneas de actuación que a juicio de los ecologistas deberían marcar la hoja de ruta de la consejería:

 

Cambio climático

El principal problema al que se enfrenta la ciudad, necesario para asegurar la sostenibilidad social y económica, es el cambio climático. Adoptar medidas para frenar el cambio climático es una condición necesaria, pero no suficiente, para asegurar el empleo y el bienestar social.

 

No es que el medio ambiente sea el problema, es que es la solución, no es que sea más importante que las personas, es que las personas dependen del medio ambiente.

 

Luchar contra el cambio climático es claramente un asunto de participación social y por ello Guelaya se suma a la petición que otras organizaciones están haciendo en toda España y en toda Europa, y en concreto a la que realizará Rebelión por el Clima Melilla.

 

En la medida de nuestras fuerzas trabajaremos desde la sociedad civil para que la clase política adopte a partir de ahora las medidas que no ha adoptado en el pasado, de acuerdo con los criterios científicos del Panel de Expertos de Cambio Climático de Naciones Unidas.

 

Pérdida de biodiversidad y contaminación

Es una consecuencia del cambio climático como problema global, pero en Melilla se acrecienta por la testarudez de 19 años de política ambiental que han tenido como consecuencia un enorme retraso en disposiciones normativas actualizadas y en servicios públicos, como saber qué contaminación atmosférica existe en la ciudad para que los alérgicos y personas con problemas respiratorios puedan saber a qué se expone, tanto  si la contaminación es propia o transfronteriza.

 

El trabajo que hay pendiente en este campo es enorme. La reglamentación de aves que se realizó en los últimos cuatro año por imperativo legal de un tribunal europeo para evitar la captura de fringílidos ha sido el único avance en los pasados 4 años.

 

Pero no tenemos ningún reglamento que proteja la flora y fauna local, ni la de los parques y jardines, incluyendo normas para hacer podas respetuosas con la gente y los árboles, ni la de los espacios protegidos, ni los planes para las especies protegidas.

 

Vertidos ilegales de escombros y basuras en general, coches que entran y salen de los espacios protegidos de hacer botellón y cosas peores son solo ejemplos de una situación que no se ha conseguido controlar hasta el momento.

 

El río de Oro

Por último pero no por ello menos importante, los próximos cuatro años deben ser el período en el que el río de Oro deje de ser un estercolero y vertedero ilegal de escombros para ser un río por donde pasa agua, viven la flora y fauna local autóctona, la gente recupera un espacio natural para su uso y disfrute de las generaciones actuales y venideras, y cientos de personas encuentran un empleo trabajando en un proyecto que ya tiene más de 2 millones de euros consignados y que debe comenzar lo antes posible.

 

parada podas
Fotografía de los árboles de Carlos de Arellano el día del cese de las podas.

 

 

 

Ecologistas en Acción publica su Informe Anual de Calidad del Aire en 2018. Melilla es el único territorio sin medidores de contaminación

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  • La Ciudad Autónoma de Melilla es la única parte del territorio español sin estaciones fijas de control de la contaminación. El Informe anual de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción no puede evaluar por ello la exposición de la población y del territorio de Melilla a unos niveles de contaminación que presumiblemente superen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. El cambio climático y el repunte en la quema de combustibles fósiles mantienen un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, pero también a los cultivos y espacios naturales.

 

El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en casi 800 estaciones oficiales de medición instaladas en todo el Estado español, ninguna de ellas situada en Melilla.

En lo que respecta a Melilla, entre sus principales conclusiones, destacan:

– La última campaña de medición disponible en 2018 fue realizada en 2013 durante mes y medio en tres puntos de muestreo consecutivos. La ciudad de Melilla debería disponer de una estación de medición fija, ya que los niveles obtenidos en esa campaña rebasaron los umbrales de evaluación superior de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2), dióxido de azufre (SO2) y ozono troposférico (O3) establecidos en la normativa para indicar esta necesidad.

– Una vez que Ceuta se ha dotado de una estación fija, Melilla es la única parte del territorio español que no dispone de medidores continuos de contaminación, incumpliendo la normativa ambiental.

– Teniendo en cuenta la ubicación en Melilla de una planta incineradora, una central termoeléctrica, un puerto marítimo propio y el de Nador situado muy próximo, junto al continuo trasiego de vehículos a través de la frontera y un parque propio superior a 65.000 automóviles en doce kilómetros cuadrados, no sería extraño que en la ciudad hubiera niveles de contaminación relevantes.

– La contaminación del aire debería abordarse como un problema de primer orden. Cada año se registran hasta 30.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). La información a la ciudadanía no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema.

– Los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica representan al menos 50.000 millones de dólares al año, un 3,5% del PIB español, según el Banco Mundial, sin considerar el coste de los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.

– La única forma de mejorar la contaminación del aire en las ciudades es disminuir el tráfico motorizado, potenciando el transporte público, la bicicleta y el tránsito peatonal. También es necesario promover el ahorro energético, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, cerrar las centrales térmicas de carbón, penalizar los vehículos diésel, declarar un área de control de las emisiones del transporte marítimo en el Mediterráneo como las del Báltico y el Mar del Norte, y el decrecimiento del transporte aéreo.

Informe completo y resumen:

https://www.ecologistasenaccion.org/?p=96516

Más información:

  • Miguel Ángel Ceballos (coordinador del informe), 653 072 277
  • Jose Manuel Cabo (Ecologistas en Acción Melilla), 649140321
portada-informe-calidad-aire-2018
Portada del informe de Ecologistas sobre calidad del aire de 2018