Guelaya presenta sus propuestas en la primera reunión del comité de gestión de playas de Melilla para que se cumpla el reglamento de banderas azules en su totalidad

Posted on Actualizado enn

 

  • La Consejería y las entidades sociales consensúan cumplir los criterios imperativos que no se cumplían con el Gobierno anterior para tener banderas azules

  • Se recordó el compromiso de aprobar un reglamento de pesca para toda la ciudad que afecte a las playas.

Las banderas azules ondean en las playas de Melilla desde hace casi una década, tiempo que Guelaya Ecologistas en Acción viene denunciando la falta de seguimiento en el cumplimiento de las condiciones imperativas para su concesión por parte de la asociación que las concede.

El reconocimiento por parte de la Consejería de que la comisión de gestión de playas con participación de entidades sociales y deportivas se reúne en Melilla por primera vez viene a darle la razón a los ecologistas en sus denuncias. 

Guelaya reconoce la valentía de la Consejería al reconocer lo que tantas veces había negado antes por el gobierno anterior de la Ciudad y entiende que este reconocimiento significa asumir las mejoras ambientales que exige tener una bandera azul.

La asociación recordó el compromiso asumido por la Consejería para regular la pesca en todas sus modalidades en la costa de Melilla y solicitó conocer los avances que se han realizado en la tramitación desde que tanto la Federación melillense de Pesca como Guelaya presentaran sus propuestas.

Con la convocatoria de la comisión de gestión de playas, se abre el camino a las mejoras ambientales que son obligatorias en las playas que tienen bandera azul. En el caso de Melilla, Guelaya entregó a la Consejería una serie de propuestas consistentes en el cumplimiento de media docena de medidas imperativas que tienen que ver con aspectos ambientales como los siguientes:

  • Gestión participativa de las entidades sociales en las playas antes, durante y después de la temporada de baño. Igualmente solicitamos conocer las cinco campañas de educación ambiental que se han realizado ya en las playas y las que están pendientes de realizarse este verano.

 

  • Guelaya propuso que a partir de la mitad de abril se respete en la desembocadura del río de Oro el periodo de reproducción de aves, cortando el paso tanto a personas como a animales domésticos y asilvestrados hasta el comienzo de la temporada de baño el 1 de julio.

 

  • Los ecologistas insistimos en el correcto uso de los contenedores de recogida selectiva para reciclaje y que sean los informadores de playa los que a la hora de salida de la playa especialmente los fines de semana ayuden a los usuarios de la playa a depositar los residuos en el contenedor adecuado.

 

  • Solicitamos que se hagan públicos los planes de emergencias de la Ciudad Autónoma en caso de mareas negras o vertidos como los que se produjeron la semana pasada.

 

 

  • Requerimos igualmente que se informe de la presencia de la Patella ferruginea y la prohibición del marisqueo en los espigones y en el dique sur

 

  •  Finalmente entre las medidas “guía” del reglamento de banderas azules proponemos la promoción del transporte público y para ello solicitamos que haya los fines de semana COA gratis a las playas desde los barrios periféricos de la ciudad (Real, Bº Victoria, Cañada, Cabrerizas) hasta el paseo marítimo en tramos de horarios preestablecidos como servicios especiales y que se refuercen los parking de bicicletas ya existentes..

 

recuperando gaviota de Audouin con sedal y anzuelo en Melilla

Guelaya reivindica el tratamiento de monumento histórico-natural para la ensenada de los Galápagos y la cala de Trápana

Posted on

 

  • La última limpieza voluntaria organizada por los ecologistas en Trápana puso de manifiesto la degradación ambiental de una costa que además de su belleza contiene especies protegidas

 

  • La iniciativa de un sendero costero que actualmente se prepara desde la consejería e Medio Ambirente no es suficiente para poner en valor ambiental y cultural esta costa de Melilla abandonada a su suerte.

 

El Frente de Trápana es uno de los cuatro frentes que cercan el Primer Recinto Fortificado de Melilla y se encuentra al norte del Primer Recinto Fortificado de Melilla la Vieja.
Es lo que dice la wikipedia. Por tanto, ocupa un lugar en la historia de la ciudad, pero no en su cultura, a tenor del comportamiento que recibe de personas e instituciones.
En el blog de Guelaya y en los medios de comunicación,  Trápana es uno de los lugares más bellos y descuidados de la costa de Melilla y ha sido objeto ya de dos iniciativas de limpieza voluntaria
La primera se reseñó en los medios escritos el 4 de septiembre de 2017, hace 3 años, con el resultado de 146 kilos de residuos a cargo de personas voluntarias de Guelaya Ecologistas en Acción y el Club Ánfora. Los medios de comunicación recogieron las declaraciones del secretario de Guelaya Manolo Tapia: “la playa de Trápana es uno de los rincones con más encanto de la ciudad, la primera impresión que se lleva un ciudadano o un turista al verla es la de que tiene muchísima basura”.
El vertido que más abundaba en el litoral en ese momento era el micro-plástico, consecuencia de las basuras marinas. “Se puede ver incluso que se quedan atrapados en las mallas que han puesto en las piedras de Galápagos”

Tres años más tarde, este verano, Guelaya volvió a organizar una limpieza en la cala de Trápana con la participación de melillenses, la colaboración de la Consejería de medio Ambiente y Sostenibilidad y de grupos de menores tutelados por la Ciudad autónoma.
Y el balance tras 3 años no puede ser más negativo porque a los residuos que destacaban hace tres años, los microplásticos, ahora se añaden residuos de origen “terrestre” que inunda acantilados y playas de arriba abajo porque ese es el origen de las basuras que ahora dominan en Trápana, las de origen terrestre que se tiran desde el Pueblo, de la gente que vive en sus cuevas y de la que llega por el mar.
Hemos comprobado que la situación de la basuras ha empeorado, que aparecen restos de especies protegidas, como Patella ferruginea, recolectados rotos y desplazados de sus rocas, y que a pesar de los años que Melilla viene tratando con el problema de los sin techos, aumenta el número de personas que viven en condiciones infrahumanas en nuestras costas. Las limpiezas voluntarias no han conseguido mejorar la situación.
Guelaya propone que el proyecto de la Consejería que consiste en un sendero costero no se quede en una mera obra que funcione cuando la playa de la ensenada de los Galapagos esté abierta tres meses al año como mucho, sino que se amplíe y conecte con La alcazaba, se le dote de personal de seguridad, de limpieza y se permita la accesibilidad universal de todas las personas de Melilla a uno de los lugares con mayor atractivo paisajístico y ambiental de la ciudad como costa virgen y se la mantenga libre de basuras.
Solo permitiendo el acceso de todas las personas a este rincón de la ciudad se conseguirá que un monumento natural por su belleza y ambiental por sus especies protegidas sean valoradas como parte del patrimonio común y no como un estercolero en el corazón de la ciudad.

ccc9a3cc-319a-4e21-bd32-7759abcbb6a0

Guelaya y SEO Melilla presentan sus propuestas conjuntas a la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad sobre el Plan de conservación de la gaviota de Audouin

Posted on

 

logo SEO Melillalogo Guelaya (2)

 

 

 

  • La colonia de gaviota de Audouin de Melilla ubicada en el acuartelamiento Capitán Arenas desarrolla más pollos que en todas las colonias juntas del resto del mar de Alborán. En el peor año que se recuerda para la especie desde que se tienen registros de hace 45 años los 132 nidos del cuartel sacan adelante 69 pollos.

 

  • El futuro de la conservación de la especie en Melilla pasa por la colaboración de la Consejería con las autoridades militares para asegurar la conservación de la colonia existente en el cuartel con el fin de que pueda desde ahí recuperar su hábitat natural

 

SEO Melilla y Guelaya Ecologistas en Acción vienen colaborando en el equipo de seguimiento de las colonias de gaviota de Audouin de la ciudad de Melilla y comparten la preocupación que hace días hizo pública la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad.

Tras siete años realizando el seguimiento de las colonias melillenses de la denominada localmente gaviota de pico rojo, nunca se había producido una disminución tan drástica del tamaño de la colonia como en este fatídico año de 2020.

De una población estabilizada en los últimos tres años por encima de 300 parejas, la población nidificante se ha reducido a 132 nidos, todos ellos fuera de la Red Natura 2000 y dentro de un cuartel, el Capitán Arenas, que por segundo año consecutivo ha demostrado que es posible compatibilizar las actividades normales de un acuartelamiento con la conservación de la biodiversidad local amenazada en el ámbito nacional e internacional con la categoría de “vulnerable”.

Los datos que el equipo de seguimiento han entregado a la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad apuntan a causas múltiples para explicar una pérdida del 60% de sus efectivos locales. El 30% de pérdida se atribuye a la falta de control de la población de gaviota patiamarilla, que ha duplicado su población dede 2017, año en que la picorojo anidaba en la ZEC.

El otro 30% se ha perdido por la falta de control del territorio circundante al acuartelamiento Capitán Arenas, por entrada de personas por el margen norte y de perros probablemente por ambos lados norte y sur.

Tras las reuniones de mayo de 2019 en el Campus de Melilla en el ámbito de la demarcación marina Estrecho Alborán, que provocó la reunión del grupo nacional en Almería en febrero de 2020, el Plan de conservación de la gaviota de Audouin en la ciudad de Melilla se convierte en la primera herramienta de conservación que utiliza datos actualizados en el ámbito nacional, y que comparte con el resto de colonias nacionales las amenazas comunes y las soluciones que ya se han aplicado en otras colonias.

La coordinación de los equipos de seguimiento de las colonias de gaviota de Audouin en la demarcación marina Estrecho Alborán es una necesidad que empieza a funcionar en el resto de las colonias del contexto geográfico del mar de Alborán-Estrecho, por los lazos que se mantienen con SEO Ceuta, por el seguimiento que desde Melilla se ha podido hacer a las colonias de Chafarinas en 2019 y por el apoyo a las autoridades ambientales de la Junta de Andalucía en Almería que hacen el seguimiento de la colonia de la isla de Alborán que se ha realizado este año desde Melilla.

Si el Plan de conservación de la gaviota de Audouin en Melilla tiene que tener algún elemento singular o diferenciador del plan de conservación catalán, valenciano o balear, es la necesidad de que los terrenos militares que albergan colonias de gaviota de Audouin se impliquen en la conservación de la especie en nuestra demarcación marina y se coordinen con las autoridades ambientales de la Ciudad de Melilla, de Ceuta, de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico para que las colonias de los peñones de Alhucemas, de la Ciudad de Melilla y de Ceuta, de la isla de Alborán y de las islas Chafarinas puedan tener por parte de la administración pública el trato de “colonias europeas que cumplen la directiva Aves en el norte de África”.

SEO Melilla y Guelaya esperan que el Plan de conservación de la gaviota de Audouin en la Ciudad Autónoma de Melilla sirva como herramienta de coordinación y colaboración entre administraciones públicas diversas con la participación de entidades ecologistas.

 

 

pollo de gaviota de adouin anillado en melilla

 

Guelaya inicia la campaña “orillas sin colillas” instalando paneles con ceniceros en las playas de Melilla

Posted on

Guelaya ha iniciado la campaña “orillas sin colillas’, una campaña que promueve la limpieza de playas a través de la instalación de unas estructuras compuesta por tablas de madera reutilizadas que sujetan latas colgadas de cuerdas a modo de ceniceros, del que los fumadores pueden recoger uno de ellos, y una vez utilizados, colocarlos de nuevo para que otro usuario fumador pueda hacer lo mismo. Las mismas estructuras así lo indican con el mensaje “LLÉVALOS, ÚSALOS Y DEVUÉLVELOS”

IMG-20200628-WA0024

Se trata de una una iniciativa que aunque en muchos lugares del mundo ya la han llevado acabo, en  Melilla es pionera y tiene por objetivo evitar que las colillas acaben contaminando las aguas de nuestras playas y mares.

Cada colilla que se deposita en la orilla puede contaminar hasta 50 litros de agua. Añádele el hecho de que por su composición química tardan desde un año hasta diez en degradarse, lo que provoca daños tanto en los fondos marinos como en las especies que los habitan.

Con estos paneles informativos queremos informar sobre la necesidad de que las personas fumadoras no dejen las colillas en las playas, y hacer reflexionar sobre la repercusión que tiene el abandono de esas colillas en el medio ambiente.

Es muy necesario que los ciudadanos se impliquen en mantener limpias nuestras playas, ya que la contaminación que generan acaba afectando a las especies marinas y acaba formando parte de la cadena trófica.

Esta no sera la única actividad sino que continuaremos colaborando con acciones y proyectos que propicien la concienciación medioambiental en los ciudadanos, y hemos solicitado que la Ciudad Autónoma convoque la comisión de gestión de playas y la inclusión de Guelaya y del resto de organizaciones vinculadas con la protección del medio ambiente costero en dicha comisión para facilitar esta labor de concienciación y protección de nuestro litoral.

En todas las playas hemos instalado el panel a modo informativo del cual cuelgan ceniceros hechos con latas recicladas.

Ahora solo falta que con un pequeño gesto protejamos y cuidemos nuestras playa. ¡No os olvidéis  de devolverlos al panel!

IMG-20200628-WA0016

Guelaya reitera que las aguas de las playas de Melilla y del puerto Noray no cumplen las condiciones para obtener Bandera Azul, ya que están llenas de plástico

Posted on Actualizado enn

 

Guelaya va a solicitar, como le corresponde por ley, formar parte del Comité de Gestión de Playas, obligatorio según la normativa de Banderas Azules.

 

Uno de los criterios imprescindibles para conceder Bandera Azul a una playa es la ausencia de plástico flotante, y la Consejería de Medio Ambiente, que parece que ahora sí se ha leído los criterios de Bandera Azul, lo sabe perfectamente.

La respuesta de la Consejería al comunicado de Guelaya sobre Banderas Azules parece querer desviar la atención insistiendo una y otra vez en que los análisis de agua de las playas de Melilla concluyen que son aptas para el baño. ¿Nos puede decir la Consejería en qué parte de nuestro comunicado dijimos que no se hacían análisis del agua de las playas?

Todo apunta a que no se quiere abordar el problema de los plásticos en las playas de Melilla.

Solucionar este problema de contaminación flotante supondría  mantener limpios los cauces del río y de los arroyos de la ciudad todo el año, para evitar que las lluvias los arrastren al mar, y, por supuesto, habría que mantener limpia de basuras y plástico toda la ciudad. Recordemos que las numerosas bolsas de basura que se acumulan en incontables puntos de la ciudad, cuando llueve o hace viento, también terminan en el mar.

Solucionar el problema de los plásticos en la bahía de Melilla requiere de una gran gestión.

¿Está la Consejería de Medio Ambiente dispuesta a abordar este problema?

Es indiferente que tengamos o no Bandera Azul. Lo importante es solucionar el problema de los plásticos en las aguas costeras de Melilla.

Guelaya quiere contribuir a la solución de los problemas de las playas de nuestra ciudad, y por eso va a solicitar entrar a formar parte, como le corresponde por ley, del Comité de Gestión de Playas que, según los requisitos de Banderas Azules, debe haberse constituido ya en Melilla. Y si no se ha hecho, pediremos que se haga a la mayor brevedad.

Las cuatro Banderas Azules de Melilla nos van a dar la oportunidad de exigir muchos cambios en nuestras playas y en el puerto Noray.  Todos los que se consideran imprescindibles para otorgar Bandera Azul, ni más, ni menos.

 

WhatsApp Image 2020-07-09 at 11.43.32
Los carteles que informan sobre la calidad del agua siguen en blanco año tras año, a pesar de que la Bandera Azul exige que muestren información actualizada

 

Las gaviotas patiamarillas de Melilla siguieron aumentando en 2020 a pesar de los controles realizados

Posted on Actualizado enn

  • “El Gobierno local estudia nuevos métodos para controlar a las gaviotas” es un titular de prensa del 13 de septiembre de 2011. Desde entonces nadie ha conseguido resolver el problema. 

 

  • Nunca se han aplicado los “nuevos métodos” con eficacia por muchas razones diferentes.

 

La gente se indigna, e incluso pasa miedo con los picados de las gaviotas, pero el comportamiento de la gaviotas no es agresivo aunque lo parezca. Las gaviotas no atacan, defienden a sus crías de nosotros, se adaptan y ocupan los hábitats que les dejamos después de que hemos ocupado los suyos en las costas. Los cuidados parentales a la descendencia es un comportamiento evolutivo que ha sido adquirido por muchos animales mucho antes de que existieran las personas. Las gaviotas cuidan a sus crías antes de que la especie humana existiera y si anidan en los techos de la casas es porque no le hemos dejado otro sitio donde hacerlo libres de depredadores terrestres.

El aumento de la población mundial de gaviota patiamarilla se debe a que le hemos proporcionado  abundantes fuentes de alimento en forma de descartes de pesca y vertederos de basuras. En un censo de invierno de gaviotas patiamarillas en Melilla se pueden contar más de 1.000 pero el 70% se verán en el puerto pesquero de Nador a través de la valla en el dique sur.

 

En el año 2009 prácticamente no había gaviotas criando en el entorno urbano de Melilla aunque sí en muchas ciudades costeras peninsulares y europeas. En la costa melillense había 206 parejas de gaviotas patiamarillas censadas. El primer censo de gaviota patiamarilla encargado por la Ciudad Autónoma es de 2017, seis años después de que se reconociera el problema. Entre 2009 y 2017 las gaviotas pasaron de 206 nidos a 336, pero con más del 60% ya situados en la ciudad y no en los acantilados y algunas zonas que no pudieron visitarse hacen pensar que en realidad había más 336 nidos, probablemente casi 400.

 

Durante la campaña de control de gaviotas patiamarillas de 2017 se recogieron 202 nidos y 136 huevos de gaviota, datos totalmente insuficientes para controlar de forma efectiva a la población debido a la capacidad de hacer puestas de reposición. Si se le quita a las gaviotas 200 huevos en dos semanas serán sustituidos por otros tantos.

 

Por eso, y debido a que las gaviotas adquieren la madurez sexual al tercer año, en 2020 se percibe un aumento de gaviotas patiamarillas, porque el control en 2017 no fue suficiente, y en la Zona de Especial Conservación de Aguadú el aumento ha sido de más del 100%, porque de los 82 nidos que había en 2017 han pasado a ser 190 nidos este año.

 

Los próximos años van a ser peores por motivos diferentes. En 2019 se firma muy tarde el contrato de 2 años prorrogable 1+1, tan tarde que no había prácticamente huevos porque habían eclosionado ya la mayoría. Así que falló el control por falta de capacidad en la consejería para firmar el contrato a tiempo, a pesar de que lo estaba renovando.

 

En 2020 el confinamiento ha dejado libre mucha mayor superficie para que las gaviotas críen en ausencia de personas por todas partes. Muchas personas no sabían que existía una empresa contratada para retirar nidos. Ha fallado sin duda la comunicación y los huevos han eclosionado y dado lugar a pollos, que cuando está volantones y salen de las azoteas empiezan a verse por cualquier sitio en Melilla, calles, plazas, playas y paseos marítimos, sobre todo en junio.

 

Tampoco la educación ambiental en centros educativos ha sido posible este año, ni el pasado. En parte por eso todavía hay descampados donde se ve a la gente echar comida a las gaviotas, cuando al igual que a otros tipos de animales urbanos, no se les debe alimentar.

 

En 2021, el año próximo, una década después de comenzar el debate público sobre gaviotas en Melilla, tendremos 2 problemas por resolver, el del control de la población  y la consecuencia que ello ha provocado, la expulsión de la otra gaviota protegida, la de pico rojo, de la Zona de Especial Conservación de Aguadú, que ha sido totalmente ocupada por la gaviota patiamarilla, probable motivo por el cual ha desparecido en 2020 el 40% de la colonia de picorojos.

 

Guelaya está a disposición de la Consejería en este problema. Mantenemos el consenso con el grupo local de SEO sobre la necesidad de una solución bioética y no cruenta para resolver el doble problema originado por la falta de control de la población de gaviota patiamarilla actuando sobre los nidos evitando que nazcan los pollos. La próxima tramitación del Plan de Conservación de la gaviota de Audouin (picorojo) es una oportunidad que no podemos dejar pasar.

 

gaviota patiamarilla en la puerta de la consejeria de fomento

 

 

 

 

 

Guelaya inicia la campaña “orillas sin colillas” instalando paneles con ceniceros en las playas de Melilla

Posted on Actualizado enn

 

 Guelaya ha iniciado la campaña “orillas sin colillas’, una campaña que promueve la limpieza de playas a través de la instalación de unas estructuras compuesta por tablas de madera reutilizadas que sujetan latas colgadas de cuerdas a modo de ceniceros, del que los fumadores pueden recoger uno de ellos, y una vez utilizados, colocarlos de nuevo para que otro usuario fumador pueda hacer lo mismo. Las mismas estructuras así lo indican con el mensaje “LLÉVALOS, ÚSALOS Y DEVUÉLVELOS”

Se trata de una una iniciativa que aunque en muchos lugares del mundo ya la han llevado acabo, en Melilla es pionera y tiene por objetivo evitar que las colillas acaben contaminando las aguas de nuestras playas y mares.

Cada colilla que se deposita en la orilla puede contaminar hasta 50 litros de agua. Añádele el hecho de que por su composición química tardan desde un año hasta diez en degradarse, lo que provoca daños tanto en los fondos marinos como en las especies que los habitan.

Con estos paneles informativos queremos informar sobre la necesidad de que las personas fumadoras no dejen las colillas en las playas, y hacer reflexionar sobre la repercusión que tiene el abandono de esas colillas en el medio ambiente.

Es muy necesario que los ciudadanos se impliquen en mantener limpias nuestras playas, ya que la contaminación que generan acaba afectando a las especies marinas y acaba formando parte de la cadena trófica.

Esta no será la única actividad; continuaremos colaborando con acciones y proyectos que propicien la concienciación medioambiental de los ciudadanos, y hemos solicitado que la Ciudad Autónoma convoque la comisión de gestión de playas y la inclusión de Guelaya y del resto de organizaciones vinculadas con la protección del medio ambiente costero en dicha comisión para facilitar esta labor de concienciación y protección de nuestro litoral.

En todas las playas hemos instalado el panel a modo informativo del cual cuelgan ceniceros hechos con latas recicladas.

Ahora solo falta que con un pequeño gesto protejamos y cuidemos nuestras playa. ¡No os olvidéis  de devolverlos al panel!

 

IMG-20200628-WA0016IMG-20200628-WA0024

Banderas Negras 2020: La depuradora y la ampliación de la desaladora obtienen las Banderas Negras en Melilla

Posted on Actualizado enn

 

  • La EDAR de Melilla se encuentra en situación de emergencia extrema. Desde Agosto de 2019 incumple todos los parámetros establecidos por la ley.

 

  • Si la depuradora de Melilla está averiada ¿con qué se está regando el campo de golf?

 

  • ¿Por qué no se construye un emisario que evite la contaminación del vertido de salmuera de la desaladora sobre el cantil de la costa?

 

Ecologistas en Acción presentó el 30 de Junio su habitual Informe de Banderas Negras.

 

Las Banderas Negras de Ecologistas en Acción analizan cada año el estado de las aguas superficiales y costeras de España.

 

La planta depuradora de aguas

Guelaya solicitó hace unos meses a la Consejería de Medio Ambiente los datos relativos a la depuradora de Melilla. El objetivo era participar en la elaboración de un Informe Nacional sobre las depuradoras de España que está elaborando Ecologistas en Acción.

Hace tiempo que Guelaya sospechaba del mal funcionamiento de la depuradora de Melilla, pero no podíamos imaginar que estuviese en una situación de emergencia extrema.

En el informe que nos suministra la Consejería de Medio Ambiente se nos comunica que, en Agosto de 2019, se detecta avería en dos de los tres decantadores de la EDAR.

Desde Agosto de 2019 la depuradora de Melilla incumple todos los parámetros establecidos por el RD 509/1996, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas, pero los datos son peores según avanzan los meses.

En Diciembre de 2019 los datos de DBO (Demanda Bioquímica de Oxígeno) llegan a cuadruplicar el máximo permitido, los de DQO (Demanda Química de Oxígeno) lo duplican y los de SS (Sólidos en Suspensión) casi lo quintuplican.

Las aguas vertidas por la depuradora de Melilla se pueden calificar de “negras”

 

Pero los problemas de la depuradora de Melilla no acaban con la enorme avería que padece desde hace meses.

Desde que se construyó el campo de golf, Guelaya ha estado pidiendo información sobre el agua con que se riega. La Consejería de Medio Ambiente siempre ha afirmado que se regaba con agua del terciario, procedente de la depuradora. Es evidente que actualmente no es así. El agua procedente de la depuradora no reúne los requisitos necesarios para el riego de jardines.

En Enero de 2020, Televisión Melilla emitió un programa sobre la depuradora de Melilla, y en él, un jefe de planta de la misma reconocía que el terciario de la depuradora estaba totalmente averiado. No se estaba produciendo agua para el riego de jardines.

La pregunta es evidente: ¿con qué se está regando el campo de golf?

La depuradora de Melilla se merece una bandera bien negra.

 

Foto depuradora
Planta depuradora

 

Ampliación de la desaladora

Uno de los grandes problemas de Melilla es que el agua del grifo es imbebible. Y otro es que el consumo de agua en la ciudad es desorbitado: 400 litros por habitante y día frente a los 150 de media nacional. Para hacer frente a la escasez de agua potable se construyó la desaladora,

La desaladora extrae agua marítima, le quita la sal a una buena parte de ella y la arroja de nuevo al mar con un resto de agua. La denominada “salmuera” se vierte en forma de cascada en el propio cantil, lo que aumenta la salinidad de las aguas costeras y conlleva un riesgo evidente para la biocenosis del lugar. Éste fue el motivo por el que, desde Guelaya ya otorgamos una Bandera Negra a la desaladora de Melilla en 2018.

 

Pero el consumo de agua en Melilla no ha dejado de aumentar. La desaladora produce alrededor de 20.000 m3 diarios y el consumo de la ciudad ronda muchas veces los 38.000 m3. Podíamos haber pensado en la necesidad de reducir el consumo de agua, pero como solución se aprobó un proyecto de ampliación de la desaladora.

 

Guelaya-Ecologistas en Acción presentó alegaciones a la ampliación de la desaladora, entre ellas, y como alegación principal la petición de construcción de un emisario que permita alejar el agua de rechazo de la desaladora del cantil de la costa. Pero no se nos ha escuchado, el cuarto módulo de la desaladora verterá la salmuera a través de la cascada actual. Lejos de atajar el problema, lo ampliaremos. La ampliación de la desaladora se merece una bandera bien negra.

 

 

Foto cascada desaladora
Velero de Ecologistas en Acción frente al emisario de salmuera de la desaladora

 

 

Guelaya apuesta por la regulación en Melilla de todas las modalidades de pesca

Posted on Actualizado enn

  • Todos los pescadores deben tener licencia tanto si están federados como si no y disfrutar de derechos y deberes, entre ellos lo relativo a las cuestiones ambientales de la pesca

 

  • La licencia de pesca debe ir acompañada de campañas informativas para minimizar accidentes con anzuelos y cumplir las normas ambientales de tallas mínimas, esfuerzo de pesca y especies protegidas.

 

  • Guelaya ha solicitado entrar en la comisión de gestión de playas junto a otros usuarios con el fin de consensuar las medidas con la Consejería

 

La asociación ha requerido mediante escrito a la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad que se regule el ejercicio de la pesca en Melilla de acuerdo con el consenso alcanzado en la reunión mantenida con la propia consejería y representantes de los pescadores, y que se les considere “persona interesada” a efectos de consultas e información pública en la tramitación de la regulación.

 

La pesca está regulada como actividad deportiva y recreativa, pero tiene efectos medioambientales, por lo que Guelaya se considera legitimada para opinar en esta cuestión.

 

Reclamamos para Melilla una regulación para todas las modalidades de pesca, en tierra, desde embarcación y submarina y no sólo sobre la pesca federada.

 

Considerando totalmente válida la licencia que expide la Federación Española de Pesca Deportiva y Casting, reclamamos de la Consejería que se asegure que aquellas personas que no quieran solicitar la licencia de pesca deportiva puedan obtener su licencia a través de la propia Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, con el fin de poder sancionar a aquellas personas que pescan sin licencia, y que ésta incluya un seguro de responsabilidad civil.

 

Guelaya se ofrece de forma desinteresada a colaborar tanto a la Federación Española de Pesca y Casting como a la Consejería en la educación ambiental y para la sostenibilidad de los pescadores en jornadas y actividades de formación de carácter anual que garanticen que todas las personas con licencia de pesca estén informadas de lo que deben y NO deben hacer.

 

Dentro de la formación de pescadores proponemos que se incluyan las medidas de prevención de accidentes motivados por la pesca, especialmente en el caso de que se produzcan con anzuelos, dada la preocupación social que están provocando y que compartimos, por tener constancia que también se producen con animales incluyendo especies protegidas además de afecciones a personas.

 

Además, ya que de forma reiterada se conceden a las playas de Melilla banderas azules, solicitamos formar parte de la comisión de gestión de playas que se debe reunir al menos 3 veces al año, una antes de la temporada de baño, otra durante y otra después.

 

La normativa de banderas azules es imperativa en este sentido y recomienda la inclusión de ONGs, pescadores, submarinistas, surferos… en las comisiones de gestión de playas, que en el caso de Melilla debería asociarse a la elaboración del plan de playas anual y no solo durante la temporada de baño.

 

pesca en dique sur

 

 

 

Guelaya exige medidas a la Administración para evitar las basuras marinas. Las limpiezas voluntarias como la de hoy en la cala de Trápana no solucionan el problema de las basuras que llegan al mar

Posted on Actualizado enn

  • Según los datos de productores españoles de agua envasada, a las 85.000 personas censadas en Melilla le corresponden anualmente el consumo equivalente a más de 2 millones de garrafas de 5 litros al año, equivalentes a 161 toneladas de plásticos

 

  • Guelaya Ecologistas en Acción, de acuerdo con entidades europeas, reclaman agua de grifo de calidad para no tener que comprar agua embotellada y un sistema de retorno de envases para cumplir con los objetivos europeos de reciclaje

 

Hoy domingo está convocada por Guelaya una nueva sesión de limpieza voluntaria de basuras marinas, en esta ocasión en la histórica cala de Trápana. La limpieza cuenta con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, a quien queremos agradecer su apoyo.

 

Cada vez que participamos en una limpieza voluntaria de basuras marinas recordamos a la sociedad y especialmente a la Administración que poner a la gente a limpiar playas no es la solución al problema, es una manera de reivindicar que la Administración tome medidas para resolver en este caso un problema ambiental que afecta a todos los mares y océanos del mundo y que se nos devuelve en forma de playas llenas de plásticos flotantes con los levantes.

 

Por eso, Guelaya Ecologistas en acción se une a la campaña nacional de consumo de agua de grifo como medida que hace innecesario que las personas tengan que estar comprando agua envasada o cargando garrafas de la fuente como si viviéramos en otro siglo. La mejor medida de prevención es la reducción de la basura que se produce.

 

Podría parecer exagerado decir que desde que Estopiñán llegó a Melilla el agua de grifo no se ha podido beber, pero por exagerado que parezca, se aproxima al problema de que el agua de grifo de calidad y durante 24 horas en Melilla no está resuelto en el siglo XXI a pesar de que los anuncios que se vienen haciendo desde la clase política de turno desde hace décadas.

 

Y tras la prevención, Guelaya se suma a las peticiones de un sistema de retorno de envases en España que permita llegar a los porcentajes europeos de reciclaje que en poco tiempo se van a situar en el 90% de las botella de plástico. La prohibición de los plásticos de usar y tirar o como mínimo, ponerle una tasa para elevar su precio y disminuir su consumo completa las medidas para abordar con urgencia las basuras marinas. El problema está estudiado y bien estudiado y en Melilla no vamos ahora a inventar la pólvora.

 

Los estudios realizados por “Seas At Risk”, entidad europea con la que colabora Ecologistas en Acción, estiman que en España se consumen 3.500 millones de botellas de plástico al año, pero no son solo botellas de plástico lo que acaba en las basuras marinas, tambien

  • 1.500 millones de tazas de café desechables
  • 50.000 millones de colillas
  • 207 millones de envases desechables
  • 5.000 millones de pajitas o cañas

Si atendemos a las cifras de los productores de agua envasada españoles,  en España se consumen anualmente 1.078 millones de garrafas de agua equivalentes a 5 litros (5.392 millones de litros) y un mínimo de 84.115 toneladas de plástico anuales.

 

Si hacemos el cálculo para 85.000 personas censadas en Melilla, con la media española que incluye ciudades donde el agua es de calidad, producimos millones de envases de plástico, y es responsabilidad de la Administración conseguir que no lleguen al mar y se conviertan en basuras marinas primero y en microplásticos después que se incorporarán a las cadenas tróficas y acabarán en nuestros estomágos al comer pescado.

 

cartel limpieza trápana