Guelaya invita a las personas de Melilla a recoger plásticos en sus paseos por la playa de Horcas

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  •  La limpieza de playas de la convocatoria internacional Clean up the Med que organiza Ecologistas en Acción en Melilla a finales de mayo ha sido desconvocada por el coronavirus.

 

  •  El plan de playas no se ha iniciado todavía a la espera de las decisiones de las autoridades sanitarias, así que la playa de Horcas fuera de su zona de baño depende de las recogidas de plásticos que los melillenses queramos hacer

 

  • Se ha instalado un contenedor amarillo para recoger envases plásticos que los ecologistas vemos como una oportunidad para recoger basuras marinas en donde nadie lo va hacer.

 

Guelaya espera que los plásticos sean objeto de una política de prevención de basuras marinas

Debido al confinamiento ordenado por la alerta sanitaria del corononavirus, Guelaya ha suprimido sus actividades desde el 8 de marzo pasado, entre ellas una limpieza de playas en Horcas Coloradas en la segunda quincena de abril. Ahora recibimos la noticia de que la convocatoria internacional de Clean up the Med se suspende, y por tanto la limpieza de playas que venimos organizando a finales de mayo en coordinación con dicha convocatoria también ha sido suspendida por el mismo motivo.

Sin embargo, la posibilidad actual de pasear por Horcas Coloradas está invitando a algunas personas adultas acompañadas de menores a recoger espontáneamente basuras marinas arrojadas en el mar.

La playa de Horcas tendrá un plan de limpieza en su zona de baño, pero no lo tiene al menos en el medio kilómetro final. En el mes de diciembre se realizó la última limpieza de la playa en donde se constató un aumento de la cantidad de basuras marinas plásticas y herrumbres con respecto al año anterior, pero desde entonces no se ha producido ninguna nueva limpieza por lo que se ha acumulado gran cantidad de basura marina desde hace cinco meses aunque la mayoría, al ser plástico, es abundante más por su volumen que por su peso.

Ayer viernes 8 de mayo se puso junto a la playa de Horcas un nuevo contenedor amarillo, que hasta el momento faltaba (solo había uno marrón y uno azul). Por tanto ahora se crea la oportunidad de retirar basuras marinas de la playa sacadas en su mayoría por el oleaje y depositarlas en un contenedor amarillo para su reciclaje.

Por ello desde Guelaya queremos invitar a las personas que habitualmente participan en las limpiezas de playas en Melilla y a las que se quieran sumar a que vayan a pasear a Horcas con bolsos y aprovechen para recoger plásticos de envases y los depositen en el contenedor amarillo.

La consecuencia de no coger estos plásticos ahora es que con el sol se vayan fragmentando y dentro de un tiempo se hayan convertido en microplásticos, muy difíciles de recoger.

Por tanto, hasta que se pongan en marcha medidas preventivas por parte de la Administración y se prohíban los plásticos de usar y tirar lo mejor que podemos hacer es recogerlos en nuestra playa pues al no ser zona de baño nadie los recoge.

La industria del plástico está intentando aprovechar la pandemia del coronavirus especialmente en Europa para retrasar los planes ya aprobados de prohibición de plásticos de usar y tirar y no se puede aceptar una marcha atrás en esta materia.

 

contenedor amarillo incorporado a la playa de Horcas

Guelaya anima a las personas de Melilla a caminar y a utilizar la bicicleta en la ciclovía y en los desplazamientos laborales de lunes a viernes

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  • Es el momento de demostrar que la ciudadanía apoya las medidas de movilidad sostenible ocupando el espacio público

 

  • Necesitamos una salida verde de la alerta sanitaria que trabaje en favor de la emergencia climática

 

  • Los ecologistas aspiran a que las medidas para promover la movilidad sostenible vengan para quedarse. 

 

Guelaya hace un llamamiento a las personas de Melilla para que utilicen las medidas en favor de la movilidad sostenible, los peatones y el uso de la bicicleta que se acaban de anunciar, tanto en tiempo de ocio como en desplazamientos laborales.

 

No son medidas improvisadas las que se han anunciado desde el área de movilidad y la Delegación del Gobierno, muchas de ellas están recogidas en el plan de movilidad urbana sostenible aprobado ya hace años y que cuenta con un apoyo social considerable debido al Pacto por la movilidad. Además, son medidas actualmente recomendadas en toda España por la red de ciudades que caminan, a la que pertenece Melilla, y al ministerio de transición ecológica y el Reto demográfico en la fase de desescalada del coronavirus.

 

Tenemos que aprovechar las medidas ahora que tenemos la oportunidad de ocupar el espacio público en favor de las personas y la movilidad que no produce contaminación, porque son avances que desde muchos sectores de la sociedad se vienen reclamando y ahora tenemos que conseguir que las medidas vengan para quedarse.

 

Mejorar la calidad del aire, hacer más segura la movilidad disminuyendo el tráfico motorizado, la mejora de la salud personal y el ahorro energético son los resultados esperados de la promoción de la bicicleta y de la pacificación del tráfico que permitirán además sentirse más seguro al peatón y disminuir las víctimas del tráfico.

 

Un medio ambiente menos contaminado interesa tanto para los ecosistemas como para la salud pública. Los primeros estudios científicos sobre letalidad del coronovarius siguen apuntando a mayor letalidad cuanto mayor es la contaminación.

 

A partir de las 20 h de este viernes esperamos que el paseo marítimo se llene de personas paseando, corriendo y en bicicleta, y a partir de la semana que viene esperamos ver más bicicletas en los desplazamientos habituales a la compra y al trabajo.

 

Melilla tiene una distancia física que permite acceder caminando en la mayoría de los casos al trabajo desde casa entre 15 a 30 minutos. Hemos aprobado un PMUS en una fecha temprana junto a los primeros planes municipales de España pero nos hemos estancado una vez que teníamos las herramientas necesarias para desarrollar la movilidad sostenible y tenemos que aprovechar el momento actual para ganar el tiempo perdido.

 

La promoción actual de las modalidades sostenibles de movilidad tienen que quedarse, no pueden ser una medida temporal.

 

cartel conbici contra covid19

La desescalada necesita un plan de movilidad en Melilla basado en el PMUS

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  • Guelaya espera que el área de Movilidad  concrete medidas de movilidad sostenible para evitar un repunte del abuso del coche privado en la ciudad.

 

 

 

  • La sostenibilidad tiene tres patas, la ambiental, la social y la económica, y si la Ciudad quiere tener un plan de desescalada tendrá que tener en cuenta al medio ambiente

 

 

 

  • La vicepresidenta del gobierno Teresa Rivera ha pedido a los municipios que adopten medidas para promover la bicicleta, y la Red de ciudades que caminan, de la que forma parte Melilla, ha propuesto medidas para promover los desplazamientos caminando.

 

No es posible concebir un plan de desescalada del confinamiento sin una visión ambiental del problema que se concrete además en un plan de movilidad sostenible. En Melilla este plan tiene que estar basado en el PMUS (Plan de Movilidad Urbana de Sostenible), que ya está aprobado y consensuado en el Pacto por la Movilidad. Es el momento de tomar decisiones para la semana que viene, no para el año que viene.

 

El repunte en el abuso del coche privado después del confinamiento ya es un dato en las encuestas que se están haciendo, como la del RACE, que prevé que una parte de los desplazamientos laborales que se realizaban en transporte público van a hacerse en coche privado, y los entornos contaminados se está demostrando que aumentan la letalidad del Covid19.

 

Ahora más que nunca hay que apoyar al transporte público, porque en el caso de Melilla a la desconfianza se le añade que el usuario de frontera no está para utilizarlo. Por ello Guelaya ve imprescindible que se adopten medidas para promover la movilidad sostenible

 

Se trata de propuestas de bajo coste o incluso coste 0, que se pueden hacer con vallas y pivotes, como mantener tramos de carreteras cerradas al tráfico que ya lo están, como el Dique Sur y el paseo de Horcas Coloradas.

 

Cortar el tráfico en la calle la Legión y continuarla sin tráfico con el acceso al paseo marítimo.

 

Cortar un carril de la Avenida y la calle Margallo en horario de tarde noche para crear un corredor peatonal para después de la ruptura del ayuno desde el rastro a la plaza España.

 

Y por supuesto desarrollar los corredores ciclistas y peatonales para acceder desde el centro a los barrios del norte y oeste, además de terminar el primer corredor, al que le falta solo cortar los Altos de la Vía mientras que dure la desescalada y se puedan hacer las obras previstas en el PMUS. 

 

La Red de Ciudades que Caminan, a la que pertenece Melilla, orienta a todas las ciudades que forman parte de la Red con medidas tácticas de urgencia como éstas, ganar espacio peatonal para asegurar el distanciamiento social en paseos y desplazamientos laborales.

 

Guelaya apoya e insta al gobierno de la ciudad a instaurar las mismas medidas que se están promoviendo en el resto de España, tanto en grandes ciudades como pequeñas. Medidas como:

 

  • Convertir el mayor número posible de calles en espacios sin tráfico a motor, limitando su uso al estrictamente necesario para el acceso a garajes, abastecimiento comercial, traslado de personas con movilidad reducida y seguridad pública, con la velocidad limitada a 10 km/h.
  • Crear espacios compartidos con prioridad peatonal y máxima velocidad 20 km/h, recurriendo para ello al empleo de la señal S-28 (Zonas 20).
  • En aquellas calles donde no sea posible aplicar las recomendaciones anteriores, aumentar sustancialmente la anchura de las aceras suprimiendo líneas de aparcamiento y/o carriles de circulación. Ha de tenerse en cuenta que para cumplir con la denominada “distancia social” de 1,5 metros en el cruce con otra persona necesitaremos aceras como mínimo de 3 metros. 

 

El Ministerio de Transición Ecológica ya ha instado a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para que fomenten la movilidad ciclista con medidas que en Melilla ya se han avanzado pero no se cumplen por falta de voluntad política como limitar la velocidad máxima a 30 km/h., o reservar el carril derecho para las bicicletas coincidiendo con las propuestas de la Red de Ciudades que Caminan .

Melilla no se puede quedar otra vez atrás negándose a hacer lo que es moneda común en toda España, tomar decisiones excepcionales en momentos excepcionales. No se puede dejar pasar esta ocasión.

 

trafico plaza españa

 

 

Melilla necesita AHORRAR agua para que llegue a todas las personas

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  • Guelaya hace un llamamiento a todas las administraciones y a los usuarios para ahorrar agua ante el aumento del consumo provocado por la pandemia, que ya genera problemas en el suministro.

 

  • La ciudad de Melilla duplica sobradamente la media española de la tasa de consumo de litros/habitante/día

 

  • Mientras que el campo de golf, la granja escuela, los viveros de Talher y el parque forestal se rieguen con agua potable, poca voluntad de ahorro se demuestra

 

Desde que comenzó el confinamiento, la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad ha anunciado un aumento progresivo del consumo de agua en la ciudad, primero de 3000 a 4000 m3 diarios y recientemente de 4000 a 5000 m3 pasando del 10 al 15% de aumento.

 

Ha aumentado el consumo de agua a pesar de una disminución de la población que trabaja en Melilla debido al confinamiento con la península, y al cierre de la frontera, con miles de personas menos, y a pesar del cierre de comercios y otras actividades, y al cierre de centros educativos e instalaciones deportivas que consumen grandes cantidades de agua. A pesar de todo esto el consumo sigue aumentando de un 10% en marzo al 15% a finales de abril.

 

Y todavía no hemos escuchado ni una sola palabra de los responsables de la gestión del agua recomendando el ahorro para disminuir el consumo,  motivo por el que Guelaya se ve obligada a hacerlo.

 

La tasa de consumo de agua en Melilla es cercana a los 400 litros por habitante al día con toda la actividad de la ciudad a pleno rendimiento. Y la media española es inferior a 200 litros/habitante/día. En Melilla gastamos más del doble de agua que cualquier familia española.

 

Todas las soluciones que se han aportado históricamente han sido orientadas hacia el aumento de oferta ante el aumento de demanda. Pasamos a tener desaladora para poder tener agua 24 horas y de calidad para beberla.

 

Y con el aumento de población que la ciudad ha tenido en los últimos 20 años, los recursos hídricos disponibles se han ido quedando pequeños hasta el punto de comenzar otra vez a tener problemas para el abastecimiento las 24 horas de agua a toda la población, y las medidas para resolver el problema siguen siendo las mismas que no han funcionado en medio siglo, aumentar la oferta de agua ampliando la desaladora, y seguir sacando agua de pozos exhaustos con acuíferos sobreexplotados históricamente. La lucha contra las fugas están dentro de lo adecuado, en un 20%, o se elevan el 30% o más, sin que nadie sea capaz de afirmar donde se gasta el agua y donde se pierde.

 

Regamos con agua potable el parque forestal, la granja escuela y los viveros de Talher a pesar de tener alternativas técnicas para ello. Regamos el campo de golf con agua de pozo. Y el proyecto de reutilizar aguas terciarias para riego del parque Hernández, iniciado hace muchos años, sigue sin funcionar.

 

Seguimos sin noticias de un plan de ahorro que nos permita un ahorro del 10%, suficiente para garantizar el suministro a la población hasta que con suerte, dentro de 3 años, funcione la ampliación de la desaladora. Ni siquiera un contrato menor para que una empresa especializada con experiencia diga cuando y como podemos ahorrar agua.

 

Guelaya exige a la ciudad autónoma y a todas las administraciones públicas de la ciudad un plan de ahorro de agua urgente que permita el abastecimiento las 24 horas de agua justamente ahora que es más necesaria que nunca, porque los 5.000 m3 diarios de más no se van en lavarse las manos.

 

La sostenibilidad es una mesa que tiene tres patas: la ambiental, la social y la económica, y cualquier intento de salir adelante con solo dos, dejando fuera lo ambiental, corre el peligro de no ser sostenible.

 

grifo goteando

 

Covid19 y medio ambiente en Melilla. 2.Promover las modalidades sostenibles de desplazamiento alivia la alerta sanitaria, ahorra dinero público y beneficia al medio ambiente

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  • Dejar el coche aparcado beneficia a toda la sociedad.

 

  • Un menor uso del coche privado reduce el número de víctimas de tráfico pero no fue así el año pasado en Melilla.

 

  • Menos coches quiere decir mejorar la salud colectiva, disminuir los gastos sanitarios y mejorar la calidad del aire. Es el  momento de apostar por la modalidad sostenible  y aplicar las medidas del PMUS

 

  • La Ciudad debe apostar ahora por el plan de movilidad urbana y promover desplazamientos sostenibles desarrollando los corredores peatonales y para bicicleta y manteniendo a la COA y a los taxis como transporte público.

 

Los datos

 

Durante 2019 se registraron un total de un total de 371 accidentes de tráfico con víctimas, 21 más que en 2018, más del triple de afectados actualmente en la ciudad por coronovarinus. En 2018, sin embargo, el tráfico provocó tres fallecimientos, uno más que los actuales fallecidos por el coronovirus y esperamos que así se quede esa dramática estadística.

 

Sin embargo, el consumo de combustible en la ciudad viene disminuyendo en los últimos años, especialmente en el caso del gasoil, en parte por la disminución de actividad económica y comercial en la ciudad, que implica transporte interno de mercancías, y en parte por la tendencia del mercado a comprar menos coches diésel.

 

Sin embargo, esta disminución del consumo de combustible no ha venido acompañada de una disminución de víctimas del tráfico, que pueden significar incuso más fallecimientos anuales y más víctimas. El gasto sanitario que viene acompañado del tratamientos de las víctimas también es importante.

 

En el mes de marzo se ha detectado una disminución de combustible en gasolineras del 27%, aunque el dato del mes de abril servirá mejor para valorar la disminución del uso de coche privado en la ciudad. La disminución del consumo de combustible sí está mejorando la calidad del aire con una disminución de las emisiones contaminantes, especialmente en NO2. La disminución de contaminación atmosférica disminuye a su vez la letalidad del coronovarius.

 

Desgraciadamente la Ciudad no tiene información que ofrecer sobre porcentaje de disminución de tráfico en la ciudad.

 

Faltan datos. Guelaya los ha solicitado, porque el cálculo de la policía local que se utilizó para el diagnóstico del plan de movilidad urbana es de hace casi 2 décadas. Tenemos un plan de movilidad pero no se está evaluando y tampoco se está calculando el porcentaje de disminución de tráfico rodado como efecto del coronavirus.

 

Los datos sobre desplazamientos internos del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana no permiten comparar los datos de Melilla con otras provincias desde el 15 de marzo ni distinguen desplazamientos en coche, en bicicleta o andando.

 

En Melilla se ha reducido entre un 49% y un 63% el tráfico. En la mayoría de ciudades se ha reducido entre un 50% y un 60%, como por ejemplo Badajoz, Teruel o Pontevedra. Provincias con poca población con menos desplazamientos que Melilla también las hay, como Ávila o Segovia. Ciudades grandes intermedias como Sevilla, Zaragoza Valencia presentan reducciones más frecuentes entre -60% y 70% sobre todo la primera quincena de marzo. En ciudades grandes como Madrid y Barcelona disminuyen más los desplazamientos, hasta -84 y -81 con la mayoría de los días con reducciones de 70% o más, sobre todo la primera quincena de marzo.

 

En general los datos muestran una relación entre el tamaño de la población y los desplazamientos. La conclusión principal es que la reducción de desplazamientos es mayor en las grandes ciudades, pero estos datos no diferencian desplazamientos en coche, COA, caminando o bicicleta.

 

El PMUS incluye las medidas que hay que promover para disminuir el uso del coche privado, algunas a coste 0, está aprobado ya y cuenta con un Pacto por la Movilidad que lo apoya. No se entendería que ahora en pleno confinamiento no se promuevan los corredores peatonales y ciclistas para aumentar los desplazamientos sostenibles.

 

No terminar el itinerario ciclista ya comenzado por los “Altos de la Vía” o no preparar el PGOU para promover los itinerarios que van a las barriadas del norte y oeste de la ciudad sería  imperdonable.

 

También por estos motivos Guelaya Ecologistas en Acción hace un llamamiento a las personas de Melilla para promover la movilidad sostenible en tiempos de coronavirus y a sumarse a la acción global del viernes 24 a la 22 h que se desarrollará en todo el mundo para protestar por la inacción política ante los problemas que nos afectan a todas las personas.

 

bici confinada

 

 

Covid19 y medio ambiente en Melilla. 1.Calidad del aire y producción de energía.

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  • Ahorrar electricidad y producir energías renovables es liberar dinero público para el coronovirus

 

  • El ahorro de energía reduce la contaminación atmosférica. Los datos apuntan hasta ahora que la letalidad del Covid19 aumenta en las regiones con mayor contaminación del aire.

 

Los datos

El 95% de la electricidad en Melilla la produce ENDESA emitiendo al año las emisiones correspondientes a 45.590 Toneladas de combustible (cálculo de 2018).

 

El coste del Mwh en la península era en 2018 de 50-60 € y en Melilla de 200 €. El 50% lo paga el Estado y la Red Eléctrica. Con una producción de 216.495,202 Mwh en 2018 ENDESA nos costó a los españoles para producir electricidad en Melilla más de 2 millones de euros (2.164.9520,2).

 

Los datos científicos recogidos en Europa hasta el momento apuntan a un aumento de la letalidad del coronavirus en las regiones más contaminadas (Lombardía en Italia con una mortalidad del 12% frente al 4% en el resto de regiones).

 

Para cumplir los compromisos de París con base científica sobre la emergencia climática hay que producir un 10% menos de emisiones a la atmósfera este año, según el Observatorio de la Sostenibilidad de España.

 

La contaminación atmosférica produce en España al año 10.000 muertes prematuras, la mitad de los  fallecimientos actuales por coronavirus, y provoca un gasto sanitario muy importante.

 

El confinamiento del coronavirus en Melilla está produciendo SOLO un 6% menos electricidad desde marzo.

 

El presupuesto de consumo eléctrico de la Ciudad Autónoma presupuestado para 2020 es de 5 millones de euros. Un 10% de ahorro de consumo eléctrico es medio millón de euros.

 

Necesitamos ahorrar al menos el 10% de electricidad todos los años.

 

¿Para qué?

Para ahorrar al Estado este año aproximadamente 200.000 euros y reducir el déficit público que nos va a aproximar a la bancarrota cuando termine la pandemia.

 

Para reducir las muertes por contaminación atmosférica.

 

Para cumplir con la emergencia climática y reducir las emisiones de C02 y otros contaminantes nocivos para la salud y los ecosistemas.

 

¿Cómo?

Ahorrando electricidad, cada uno en su casa gastando solo lo necesario, no derrochando. Apagando luces, y exigiendo a la administración que disminuya su presupuesto en consumo eléctrico.

 

Generando energías renovables, favoreciendo su instalación modificando los permisos de obras para agilizarlos y hacerlos más baratos (consejería de Infraestructuras)

 

Generando energías renovables invirtiendo los fondos FEDER asignados a ello en los edificios públicos (Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad) y dirigiendo el mayor número posible de subvenciones para crear empleo en instalaciones domésticas (Plan de Contingencia, consejería de Hacienda).

 

Modificando la tecnología de los motores de ENDESA para 2022, año en que termina la concesión de la CD ENDESA , ahorrando y disminuyendo un 18% las emisiones de CO2 (25.600 Tn año), un 81% las emisiones de NOX (2405 t) , un 88% las de SOX (641 t) y un 89% de partículas P2.5 (54 t)

 

Y por qué más

 

Porque el pleno de la Asamblea de Melilla aprobó por unanimidad de todos los partidos en 2019 estas medidas en la declaración del plan de emergencia climática de Melilla, y hay que cumplir lo que se firma.

 

Y para ello

 

Guelaya  llama a los melillenses a sumarse a la acción global que se realizará el próximo viernes 24 de abril a las 22 h en protesta por la inacción ante las alertas y emergencias que provocan pérdidas de vidas humanas de forma insostenible.

 

En este enlace podéis sumaros a la #AcciónGlobalporelClima24A :

Acción Global por el Clima 24 de Abril

 

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#AccionGlobalPorElClima24A . Melilla no tiene capacidad de resolver sus problemas sin entender que somos biodependientes. (Síntesis del manifiesto consensuado por miles de entidades … en todo el mundo)

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rebelion

  • Las organizaciones firmantes de Melilla, España y el mundo participamos de la idea de la necesidad de apoyar la salida de las crisis, pero matizamos que esta no puede reproducir el modelo que nos ha conducido  hasta la emergencia sanitaria y ecológica.

 

  • Sabemos por la ciencia que la gravedad de la emergencia nos obliga a adoptar medidas muy profundas, como nuestros hábitos también de consumo

 

  • Es necesario un cambio de escala, de lo global a lo local, que ponga en el centro la reducción de las largas cadenas de transporte, la puesta en valor de modelos alimentarios en consonancia con los límites del planeta. Unos esfuerzos que deben conducirnos a una reducción drástica de nuestras emisiones, en línea con las indicaciones científicas y alcanzando la neutralidad lo antes posible.

 

Hoy, cuando toda la población sufre en carne propia la pandemia del coronavirus y sus consecuencias, se hace patente lo urgente e ineludible que es aunar esfuerzos para, solidariamente, hacer frente a la enfermedad y sus repercusiones sanitarias y sociales. Unas consecuencias que son sufridas en mayor grado por las personas y los colectivos más vulnerables, que padecen no solo la crisis sanitaria sino la precarización y el empeoramiento de sus ya poco dignas condiciones de vida.

 

Este no es momento de interferir en la lucha contra la pandemia ni de detraer recursos de ella y, por eso, esta convocatoria integrada en una coordinación internacional impulsada por el colectivo Fridays for Future bajo el marco de “Global Strike for Climate”, adopta una forma particular, situando su centro en las redes y llamando exclusivamente a la reflexión y a sentar las bases para actuaciones futuras, más concretas y contundentes.

 

Porque esta crisis de salud pública ha puesto de manifiesto que esa sensación que teníamos de seguridad absoluta garantizada por la tecnología era absolutamente falsa. Si antes de que sean evidentes sus efectos más dramáticos, no tenemos un plan, no asignamos medios suficientes, no actuamos con convicción y no seguimos las recomendaciones que nos marca la ciencia.

 

La humanidad enfrenta una emergencia climática sin precedentes en la que también es necesario actuar con la responsabilidad de proteger la vida en primer lugar. Esta defensa de la supervivencia debe llevarnos a tomar medidas ambiciosas y drásticas; en otras palabras, a asumir el estado de emergencia climática, impulsando las actuaciones necesarias, no las que se presentan como “políticamente posibles”, antes de que la situación nos desborde. Estamos al borde de un punto de no retorno marcado por una enorme pérdida de biodiversidad y por el incremento de la temperatura global.

 

Las consecuencias del cambio climático incluyen la desigualdad. En palabras del relator especial de Pobreza Extrema y Derechos Humanos de Naciones Unidas, “el mundo está en riesgo de caer en el apartheid climático, donde los ricos pagan por escapar del sobrecalentamiento, el hambre y las guerras, mientras que el resto del mundo es dejado de lado sufriendo”. Y el resto del mundo somos mayoría.

 

El calentamiento global es consecuencia directa del modelo de producción y consumo que continuamente se demuestra incapaz de satisfacer las necesidades vitales de las personas en un sistema económico que se ha paralizado ante la crisis del coronavirus.

 

Sabemos, lo dice la ciencia, que la gravedad de la emergencia nos obliga a adoptar medidas muy profundas, que lo que hagamos en esta década va a condicionar completamente el grado de calentamiento que vamos a sufrir a corto, medio y largo plazo y que, por eso, es ineludible reducir rápidamente ciertos consumos (como el energético), cambiar las pautas de transporte, acelerar la transición energética desde los combustibles fósiles a un modelo 100% renovable, eficiente, sin emisiones contaminantes y justo, especialmente desde la óptica del autoconsumo y la descentralización.

 

Solo así será posible hacer frente a las consecuencias del calentamiento global, avanzar hacia una sociedad justa y solidaria y, simultáneamente, reducir el riesgo de otras crisis que el cambio climático alimenta.

 

Firma el manifiesto en: Súmate a #AcciónGlobalPorElClima24A

 

cartel acción golbal 24 abril