Área marina

Guelaya denuncia públicamente que el primer criterio imperativo del reglamento de banderas azules 2020 no se cumple en las playas de Melilla.

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  • La ciudad no informa al público de las especies protegidas que viven en los espigones y en el dique sur ni de la prohibición de recolección o marisqueo de Patella ferruginea o Cymbula nigra ni de las multas.

 

Ante las recientes declaraciones en las que la consejería de medio ambiente y sostenibilidad niega que se esté incumpliendo el reglamento de criterios imperativos de las banderas azules, Guelaya quiere informar a la opinión pública que es suficiente leerse el citado reglamento para saber que nunca se han cumplido TODOS los criterios imperativos, y por ello, para que nadie se llame a engaño, afirmamos que el primer criterio normativo del reglamento, para empezar, no se cumple.

 

Es suficiente marcar en google  “reglamento criterios banderas azules” para acceder a la guía interpretativa. El primer criterio a cumplir de forma imperativo dice así:

 

“Debe estar expuesta al público información sobre los ecosistemas litorales, espacios naturales sensibles (Espacios Naturales Protegidos) y especies protegidas en esa zona costera (imperativo)”

 

La guía de interpretación comienza así:

 

“El objetivo de este criterio es asegurarse de que se informa y educa adecuadamente a los usuarios de la playa, acerca de los ecosistemas y espacios naturales sensibles cercanos (a un radio de 2 km) a la playa y animarles a aprender acerca de dicho entorno, para actuar y relacionarse con él de un modo responsable.”

Cualquier usuario de la playa de Horcas ha visto el cartel que anualmente se repone sobre la existencia de Patella ferruginea. Probablemente ese cartel está presente por la mala conciencia que dejó enterrar casi 1.000 ejemplares de Patella ferruginea bajo el actual paseo marítimo de Horcas.

Actualmente la playa de Horcas no tiene bandera azul pero cuenta con un cartel informativo para común conocimiento de que si a una persona la pillan con una Patella ferruginea en la mano la multa no puede ser inferior a 5001 euros.

Pero en los espigones del paseo marítimo, donde la bandera azul está desplegada, con una serie de criaturas menores de edad, por ejemplo, provistas de cubos y palas e utensilios sin saber que no se puede mariscar o recolectar animales, ni recoger de los espigones especies en peligro de extinción ¿saben las personas responsables de estos niños y niñas que la multa es de 5.001 euros?

La población de Patella ferruginea en los espigones es de cientos de lapas, más de 600 según los censos de los que la consejería debe estar bien informada por los investigadores de la UGR. Al menos desde 2013 existe la certeza de que están las Patellas ferrugineas ahí, en cantidad superior a 600 ejemplares.

Este año, en el desarrollo del proyecto nacional de Ecologistas en Acción “La lapa que da la lata”, se ha hecho pública la actividad de educación ambiental que desarrolló la Federación melillense de pesca con la colaboración de Guelaya Ecologistas en Acción para sensibilizar a la población en general y a los pescadores en particular.

No entendemos cómo es posible que se niegue ahora desde la Consejería algo tan sencillo como informar a los usuarios de las playas de la biodiversidad protegida que tienen en sus costas cumpliendo el primer criterio imperativo de las playas con bandera azul.

criterio 1 imperativo del reglamento de banderas azules

Guelaya presenta sus propuestas en la primera reunión del comité de gestión de playas de Melilla para que se cumpla el reglamento de banderas azules en su totalidad

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  • La Consejería y las entidades sociales consensúan cumplir los criterios imperativos que no se cumplían con el Gobierno anterior para tener banderas azules

  • Se recordó el compromiso de aprobar un reglamento de pesca para toda la ciudad que afecte a las playas.

Las banderas azules ondean en las playas de Melilla desde hace casi una década, tiempo que Guelaya Ecologistas en Acción viene denunciando la falta de seguimiento en el cumplimiento de las condiciones imperativas para su concesión por parte de la asociación que las concede.

El reconocimiento por parte de la Consejería de que la comisión de gestión de playas con participación de entidades sociales y deportivas se reúne en Melilla por primera vez viene a darle la razón a los ecologistas en sus denuncias. 

Guelaya reconoce la valentía de la Consejería al reconocer lo que tantas veces había negado antes por el gobierno anterior de la Ciudad y entiende que este reconocimiento significa asumir las mejoras ambientales que exige tener una bandera azul.

La asociación recordó el compromiso asumido por la Consejería para regular la pesca en todas sus modalidades en la costa de Melilla y solicitó conocer los avances que se han realizado en la tramitación desde que tanto la Federación melillense de Pesca como Guelaya presentaran sus propuestas.

Con la convocatoria de la comisión de gestión de playas, se abre el camino a las mejoras ambientales que son obligatorias en las playas que tienen bandera azul. En el caso de Melilla, Guelaya entregó a la Consejería una serie de propuestas consistentes en el cumplimiento de media docena de medidas imperativas que tienen que ver con aspectos ambientales como los siguientes:

  • Gestión participativa de las entidades sociales en las playas antes, durante y después de la temporada de baño. Igualmente solicitamos conocer las cinco campañas de educación ambiental que se han realizado ya en las playas y las que están pendientes de realizarse este verano.

 

  • Guelaya propuso que a partir de la mitad de abril se respete en la desembocadura del río de Oro el periodo de reproducción de aves, cortando el paso tanto a personas como a animales domésticos y asilvestrados hasta el comienzo de la temporada de baño el 1 de julio.

 

  • Los ecologistas insistimos en el correcto uso de los contenedores de recogida selectiva para reciclaje y que sean los informadores de playa los que a la hora de salida de la playa especialmente los fines de semana ayuden a los usuarios de la playa a depositar los residuos en el contenedor adecuado.

 

  • Solicitamos que se hagan públicos los planes de emergencias de la Ciudad Autónoma en caso de mareas negras o vertidos como los que se produjeron la semana pasada.

 

 

  • Requerimos igualmente que se informe de la presencia de la Patella ferruginea y la prohibición del marisqueo en los espigones y en el dique sur

 

  •  Finalmente entre las medidas “guía” del reglamento de banderas azules proponemos la promoción del transporte público y para ello solicitamos que haya los fines de semana COA gratis a las playas desde los barrios periféricos de la ciudad (Real, Bº Victoria, Cañada, Cabrerizas) hasta el paseo marítimo en tramos de horarios preestablecidos como servicios especiales y que se refuercen los parking de bicicletas ya existentes..

 

recuperando gaviota de Audouin con sedal y anzuelo en Melilla

Guelaya reivindica el tratamiento de monumento histórico-natural para la ensenada de los Galápagos y la cala de Trápana

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  • La última limpieza voluntaria organizada por los ecologistas en Trápana puso de manifiesto la degradación ambiental de una costa que además de su belleza contiene especies protegidas

 

  • La iniciativa de un sendero costero que actualmente se prepara desde la consejería e Medio Ambirente no es suficiente para poner en valor ambiental y cultural esta costa de Melilla abandonada a su suerte.

 

El Frente de Trápana es uno de los cuatro frentes que cercan el Primer Recinto Fortificado de Melilla y se encuentra al norte del Primer Recinto Fortificado de Melilla la Vieja.
Es lo que dice la wikipedia. Por tanto, ocupa un lugar en la historia de la ciudad, pero no en su cultura, a tenor del comportamiento que recibe de personas e instituciones.
En el blog de Guelaya y en los medios de comunicación,  Trápana es uno de los lugares más bellos y descuidados de la costa de Melilla y ha sido objeto ya de dos iniciativas de limpieza voluntaria
La primera se reseñó en los medios escritos el 4 de septiembre de 2017, hace 3 años, con el resultado de 146 kilos de residuos a cargo de personas voluntarias de Guelaya Ecologistas en Acción y el Club Ánfora. Los medios de comunicación recogieron las declaraciones del secretario de Guelaya Manolo Tapia: “la playa de Trápana es uno de los rincones con más encanto de la ciudad, la primera impresión que se lleva un ciudadano o un turista al verla es la de que tiene muchísima basura”.
El vertido que más abundaba en el litoral en ese momento era el micro-plástico, consecuencia de las basuras marinas. “Se puede ver incluso que se quedan atrapados en las mallas que han puesto en las piedras de Galápagos”

Tres años más tarde, este verano, Guelaya volvió a organizar una limpieza en la cala de Trápana con la participación de melillenses, la colaboración de la Consejería de medio Ambiente y Sostenibilidad y de grupos de menores tutelados por la Ciudad autónoma.
Y el balance tras 3 años no puede ser más negativo porque a los residuos que destacaban hace tres años, los microplásticos, ahora se añaden residuos de origen “terrestre” que inunda acantilados y playas de arriba abajo porque ese es el origen de las basuras que ahora dominan en Trápana, las de origen terrestre que se tiran desde el Pueblo, de la gente que vive en sus cuevas y de la que llega por el mar.
Hemos comprobado que la situación de la basuras ha empeorado, que aparecen restos de especies protegidas, como Patella ferruginea, recolectados rotos y desplazados de sus rocas, y que a pesar de los años que Melilla viene tratando con el problema de los sin techos, aumenta el número de personas que viven en condiciones infrahumanas en nuestras costas. Las limpiezas voluntarias no han conseguido mejorar la situación.
Guelaya propone que el proyecto de la Consejería que consiste en un sendero costero no se quede en una mera obra que funcione cuando la playa de la ensenada de los Galapagos esté abierta tres meses al año como mucho, sino que se amplíe y conecte con La alcazaba, se le dote de personal de seguridad, de limpieza y se permita la accesibilidad universal de todas las personas de Melilla a uno de los lugares con mayor atractivo paisajístico y ambiental de la ciudad como costa virgen y se la mantenga libre de basuras.
Solo permitiendo el acceso de todas las personas a este rincón de la ciudad se conseguirá que un monumento natural por su belleza y ambiental por sus especies protegidas sean valoradas como parte del patrimonio común y no como un estercolero en el corazón de la ciudad.

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Guelaya inicia la campaña “orillas sin colillas” instalando paneles con ceniceros en las playas de Melilla

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Guelaya ha iniciado la campaña “orillas sin colillas’, una campaña que promueve la limpieza de playas a través de la instalación de unas estructuras compuesta por tablas de madera reutilizadas que sujetan latas colgadas de cuerdas a modo de ceniceros, del que los fumadores pueden recoger uno de ellos, y una vez utilizados, colocarlos de nuevo para que otro usuario fumador pueda hacer lo mismo. Las mismas estructuras así lo indican con el mensaje “LLÉVALOS, ÚSALOS Y DEVUÉLVELOS”

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Se trata de una una iniciativa que aunque en muchos lugares del mundo ya la han llevado acabo, en  Melilla es pionera y tiene por objetivo evitar que las colillas acaben contaminando las aguas de nuestras playas y mares.

Cada colilla que se deposita en la orilla puede contaminar hasta 50 litros de agua. Añádele el hecho de que por su composición química tardan desde un año hasta diez en degradarse, lo que provoca daños tanto en los fondos marinos como en las especies que los habitan.

Con estos paneles informativos queremos informar sobre la necesidad de que las personas fumadoras no dejen las colillas en las playas, y hacer reflexionar sobre la repercusión que tiene el abandono de esas colillas en el medio ambiente.

Es muy necesario que los ciudadanos se impliquen en mantener limpias nuestras playas, ya que la contaminación que generan acaba afectando a las especies marinas y acaba formando parte de la cadena trófica.

Esta no sera la única actividad sino que continuaremos colaborando con acciones y proyectos que propicien la concienciación medioambiental en los ciudadanos, y hemos solicitado que la Ciudad Autónoma convoque la comisión de gestión de playas y la inclusión de Guelaya y del resto de organizaciones vinculadas con la protección del medio ambiente costero en dicha comisión para facilitar esta labor de concienciación y protección de nuestro litoral.

En todas las playas hemos instalado el panel a modo informativo del cual cuelgan ceniceros hechos con latas recicladas.

Ahora solo falta que con un pequeño gesto protejamos y cuidemos nuestras playa. ¡No os olvidéis  de devolverlos al panel!

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Guelaya reitera que las aguas de las playas de Melilla y del puerto Noray no cumplen las condiciones para obtener Bandera Azul, ya que están llenas de plástico

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Guelaya va a solicitar, como le corresponde por ley, formar parte del Comité de Gestión de Playas, obligatorio según la normativa de Banderas Azules.

 

Uno de los criterios imprescindibles para conceder Bandera Azul a una playa es la ausencia de plástico flotante, y la Consejería de Medio Ambiente, que parece que ahora sí se ha leído los criterios de Bandera Azul, lo sabe perfectamente.

La respuesta de la Consejería al comunicado de Guelaya sobre Banderas Azules parece querer desviar la atención insistiendo una y otra vez en que los análisis de agua de las playas de Melilla concluyen que son aptas para el baño. ¿Nos puede decir la Consejería en qué parte de nuestro comunicado dijimos que no se hacían análisis del agua de las playas?

Todo apunta a que no se quiere abordar el problema de los plásticos en las playas de Melilla.

Solucionar este problema de contaminación flotante supondría  mantener limpios los cauces del río y de los arroyos de la ciudad todo el año, para evitar que las lluvias los arrastren al mar, y, por supuesto, habría que mantener limpia de basuras y plástico toda la ciudad. Recordemos que las numerosas bolsas de basura que se acumulan en incontables puntos de la ciudad, cuando llueve o hace viento, también terminan en el mar.

Solucionar el problema de los plásticos en la bahía de Melilla requiere de una gran gestión.

¿Está la Consejería de Medio Ambiente dispuesta a abordar este problema?

Es indiferente que tengamos o no Bandera Azul. Lo importante es solucionar el problema de los plásticos en las aguas costeras de Melilla.

Guelaya quiere contribuir a la solución de los problemas de las playas de nuestra ciudad, y por eso va a solicitar entrar a formar parte, como le corresponde por ley, del Comité de Gestión de Playas que, según los requisitos de Banderas Azules, debe haberse constituido ya en Melilla. Y si no se ha hecho, pediremos que se haga a la mayor brevedad.

Las cuatro Banderas Azules de Melilla nos van a dar la oportunidad de exigir muchos cambios en nuestras playas y en el puerto Noray.  Todos los que se consideran imprescindibles para otorgar Bandera Azul, ni más, ni menos.

 

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Los carteles que informan sobre la calidad del agua siguen en blanco año tras año, a pesar de que la Bandera Azul exige que muestren información actualizada

 

Banderas Negras 2020: La depuradora y la ampliación de la desaladora obtienen las Banderas Negras en Melilla

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  • La EDAR de Melilla se encuentra en situación de emergencia extrema. Desde Agosto de 2019 incumple todos los parámetros establecidos por la ley.

 

  • Si la depuradora de Melilla está averiada ¿con qué se está regando el campo de golf?

 

  • ¿Por qué no se construye un emisario que evite la contaminación del vertido de salmuera de la desaladora sobre el cantil de la costa?

 

Ecologistas en Acción presentó el 30 de Junio su habitual Informe de Banderas Negras.

 

Las Banderas Negras de Ecologistas en Acción analizan cada año el estado de las aguas superficiales y costeras de España.

 

La planta depuradora de aguas

Guelaya solicitó hace unos meses a la Consejería de Medio Ambiente los datos relativos a la depuradora de Melilla. El objetivo era participar en la elaboración de un Informe Nacional sobre las depuradoras de España que está elaborando Ecologistas en Acción.

Hace tiempo que Guelaya sospechaba del mal funcionamiento de la depuradora de Melilla, pero no podíamos imaginar que estuviese en una situación de emergencia extrema.

En el informe que nos suministra la Consejería de Medio Ambiente se nos comunica que, en Agosto de 2019, se detecta avería en dos de los tres decantadores de la EDAR.

Desde Agosto de 2019 la depuradora de Melilla incumple todos los parámetros establecidos por el RD 509/1996, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas, pero los datos son peores según avanzan los meses.

En Diciembre de 2019 los datos de DBO (Demanda Bioquímica de Oxígeno) llegan a cuadruplicar el máximo permitido, los de DQO (Demanda Química de Oxígeno) lo duplican y los de SS (Sólidos en Suspensión) casi lo quintuplican.

Las aguas vertidas por la depuradora de Melilla se pueden calificar de “negras”

 

Pero los problemas de la depuradora de Melilla no acaban con la enorme avería que padece desde hace meses.

Desde que se construyó el campo de golf, Guelaya ha estado pidiendo información sobre el agua con que se riega. La Consejería de Medio Ambiente siempre ha afirmado que se regaba con agua del terciario, procedente de la depuradora. Es evidente que actualmente no es así. El agua procedente de la depuradora no reúne los requisitos necesarios para el riego de jardines.

En Enero de 2020, Televisión Melilla emitió un programa sobre la depuradora de Melilla, y en él, un jefe de planta de la misma reconocía que el terciario de la depuradora estaba totalmente averiado. No se estaba produciendo agua para el riego de jardines.

La pregunta es evidente: ¿con qué se está regando el campo de golf?

La depuradora de Melilla se merece una bandera bien negra.

 

Foto depuradora
Planta depuradora

 

Ampliación de la desaladora

Uno de los grandes problemas de Melilla es que el agua del grifo es imbebible. Y otro es que el consumo de agua en la ciudad es desorbitado: 400 litros por habitante y día frente a los 150 de media nacional. Para hacer frente a la escasez de agua potable se construyó la desaladora,

La desaladora extrae agua marítima, le quita la sal a una buena parte de ella y la arroja de nuevo al mar con un resto de agua. La denominada “salmuera” se vierte en forma de cascada en el propio cantil, lo que aumenta la salinidad de las aguas costeras y conlleva un riesgo evidente para la biocenosis del lugar. Éste fue el motivo por el que, desde Guelaya ya otorgamos una Bandera Negra a la desaladora de Melilla en 2018.

 

Pero el consumo de agua en Melilla no ha dejado de aumentar. La desaladora produce alrededor de 20.000 m3 diarios y el consumo de la ciudad ronda muchas veces los 38.000 m3. Podíamos haber pensado en la necesidad de reducir el consumo de agua, pero como solución se aprobó un proyecto de ampliación de la desaladora.

 

Guelaya-Ecologistas en Acción presentó alegaciones a la ampliación de la desaladora, entre ellas, y como alegación principal la petición de construcción de un emisario que permita alejar el agua de rechazo de la desaladora del cantil de la costa. Pero no se nos ha escuchado, el cuarto módulo de la desaladora verterá la salmuera a través de la cascada actual. Lejos de atajar el problema, lo ampliaremos. La ampliación de la desaladora se merece una bandera bien negra.

 

 

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Velero de Ecologistas en Acción frente al emisario de salmuera de la desaladora

 

 

Guelaya exige medidas a la Administración para evitar las basuras marinas. Las limpiezas voluntarias como la de hoy en la cala de Trápana no solucionan el problema de las basuras que llegan al mar

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  • Según los datos de productores españoles de agua envasada, a las 85.000 personas censadas en Melilla le corresponden anualmente el consumo equivalente a más de 2 millones de garrafas de 5 litros al año, equivalentes a 161 toneladas de plásticos

 

  • Guelaya Ecologistas en Acción, de acuerdo con entidades europeas, reclaman agua de grifo de calidad para no tener que comprar agua embotellada y un sistema de retorno de envases para cumplir con los objetivos europeos de reciclaje

 

Hoy domingo está convocada por Guelaya una nueva sesión de limpieza voluntaria de basuras marinas, en esta ocasión en la histórica cala de Trápana. La limpieza cuenta con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, a quien queremos agradecer su apoyo.

 

Cada vez que participamos en una limpieza voluntaria de basuras marinas recordamos a la sociedad y especialmente a la Administración que poner a la gente a limpiar playas no es la solución al problema, es una manera de reivindicar que la Administración tome medidas para resolver en este caso un problema ambiental que afecta a todos los mares y océanos del mundo y que se nos devuelve en forma de playas llenas de plásticos flotantes con los levantes.

 

Por eso, Guelaya Ecologistas en acción se une a la campaña nacional de consumo de agua de grifo como medida que hace innecesario que las personas tengan que estar comprando agua envasada o cargando garrafas de la fuente como si viviéramos en otro siglo. La mejor medida de prevención es la reducción de la basura que se produce.

 

Podría parecer exagerado decir que desde que Estopiñán llegó a Melilla el agua de grifo no se ha podido beber, pero por exagerado que parezca, se aproxima al problema de que el agua de grifo de calidad y durante 24 horas en Melilla no está resuelto en el siglo XXI a pesar de que los anuncios que se vienen haciendo desde la clase política de turno desde hace décadas.

 

Y tras la prevención, Guelaya se suma a las peticiones de un sistema de retorno de envases en España que permita llegar a los porcentajes europeos de reciclaje que en poco tiempo se van a situar en el 90% de las botella de plástico. La prohibición de los plásticos de usar y tirar o como mínimo, ponerle una tasa para elevar su precio y disminuir su consumo completa las medidas para abordar con urgencia las basuras marinas. El problema está estudiado y bien estudiado y en Melilla no vamos ahora a inventar la pólvora.

 

Los estudios realizados por “Seas At Risk”, entidad europea con la que colabora Ecologistas en Acción, estiman que en España se consumen 3.500 millones de botellas de plástico al año, pero no son solo botellas de plástico lo que acaba en las basuras marinas, tambien

  • 1.500 millones de tazas de café desechables
  • 50.000 millones de colillas
  • 207 millones de envases desechables
  • 5.000 millones de pajitas o cañas

Si atendemos a las cifras de los productores de agua envasada españoles,  en España se consumen anualmente 1.078 millones de garrafas de agua equivalentes a 5 litros (5.392 millones de litros) y un mínimo de 84.115 toneladas de plástico anuales.

 

Si hacemos el cálculo para 85.000 personas censadas en Melilla, con la media española que incluye ciudades donde el agua es de calidad, producimos millones de envases de plástico, y es responsabilidad de la Administración conseguir que no lleguen al mar y se conviertan en basuras marinas primero y en microplásticos después que se incorporarán a las cadenas tróficas y acabarán en nuestros estomágos al comer pescado.

 

cartel limpieza trápana

La Patella ferruginea, una especie de Melilla en peligro de extinción

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  • A pesar de su relativa abundancia en Melilla, está en peligro de extinción en el Mediterráneo occidental, y su supervivencia depende de las larvas melillenses

     

  • Su uso como cebo de pesca ha sido una de las causas de su escasez en España pero los pescadores constituyen la primera línea de defensa de la especie

      

  • Coger estas lapas tiene el mismo delito que llevarse un lince ibérico a la casa. La multa mínima es superior a 5.000 euros

 

La Patella ferruginea es un molusco en peligro de extinción en España y en todo el Mediterráneo occidental, y su estatus de conservación en el Catálogo Nacional de Especies Amenazas es de la misma gravedad que el lince ibérico, el oso pardo o el águila imperial.

 

Pero ni en Melilla ni en la mayor parte de España la gente conoce que una humilde especie de lapa pueda ser tan importante para la biodiverisdad nacional como esas especies emblemáticas de las que tanto nos orgullecemos de tener.

 

Tanto organizaciones ecologistas como instituciones científicas y asociaciones profesionales se han manifestado a favor de esta especie en los procedimientos de evaluación ambiental. Las alegaciones a la construcción de infraestructuras portuarias han paralizado importantes proyectos de ampliación de puertos como Tarifa o la última fase de Ceuta. En el caso de Melilla la ampliación de nuestro puerto ha quedado paralizada por la falta de sostenibilidad global del proyecto, no solo ambientalmente sino económicamente en un momento de malos tiempos para las megainfraestructuras de transporte, que no han respondido a las expectativas para las que se construyeron, especialmente tras la experiencia de la última crisis económica.

 

Pero las dos causas adicionales que refleja la Estrategia Nacional de Conservación de la Patella ferruginea de la mano del grupo de trabajo de la especie son la recolección de lapas como cebo y la contaminación.

 

En Melilla se han hecho varios censos de Patella ferruginea en los últimos 15 años y en todos ellos la cantidad supera los 30.000 ejemplares, y muchas personas no entienden que una especie tan abundante en una localidad concreta del Mediterráneo occidental pueda estar en peligro de extinción. Esa gran concentración de ejemplares en localidades muy aisladas entre sí constituye uno de los peligros para la conservación de la especie. Una marea negra podría destruir en un solo día una población local de Patella ferruginea de la que depende buena parte del Mediterráneo occidental por el “reclutamiento” de larvas.

 

Por eso, a iniciativa del área marina de Ecologistas en Acción se ha promovido un proyecto que ha sido apoyado desde la Fundación Biodiversidad y  del que en Melilla se ha hecho cargo  Guelaya-Ecologistas en Acción.

 

En Melilla el COVID 19 ha determinado el cierre de la frontera con Marruecos, que ha provocado que una parte de los pescadores locales que habitualmente no pescaban en la ciudad sí lo hagan ahora, con el resultado de un aumento del esfuerzo pesquero local que en términos de líneas de pesca algunos días puedan evaluarse en cinco cañas más que lo habitual.

 

El aumento de personas que pescan ahora en Melilla tiene como consecuencia que el pequeño porcentaje de personas que presentan, conductas incívicas como en todos los colectivos humanos, se multiplique en estos días, con sedales y anzuelos abandonados que afectan a mascotas y aves marinas y con una mayor frecuencia de capturas que no respetan las tallas mínimas.

 

El proyecto “Sensibilización hacia la Conversación de la Patella ferruginea” cuenta con los clubs y la federación melillense de pesca, porque la primera línea de defensa de la Patella ferruginea son los pescadores, un colectivo que ha visto como avanzadilla social cómo las pesqueras de hace años y las de ahora no son las mismas, y por tanto están interesados en la sostenibilidad de su actividad.

 

El desarrollo del proyecto en la ciudad autónoma de Melilla cuenta con la edición y distribución de folletos y la realización de charlas informativas con los clubes de pesca y con la federación melillense de pesca deportiva, que se concretará en los próximos días, además de exposiciones y actividades en centros educativos que hasta el próximo curso académico no se podrán concretar.

 

cartel proyecto Patella

 

 

 

 

Banderas azules en Melilla: Reír o llorar

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Dar bandera azul a playas que se llenan de plástico con cualquier levante, o a un puerto donde se produce uno de los mayores puntos negros de basura de nuestra ciudad es incoherente o sospechoso.

Puerto Noray presenta en su escollera una de las mayores bolsas de basura de Melilla que Guelaya en sendas limpiezas en 2017 y 2019 no ha podido acabar de limpiar todavía.

En Melilla tenemos cuatro banderas azules este año 2020, tres para playas y una para el puerto deportivo. Tanto las playas de Melilla como el puerto Noray habían recibido con anterioridad este galardón, pero nadie sabe por qué se les quita ni por qué se les da.

Conocido es que la empresa que otorga las banderas, ADEAC (Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor) es una asociación privada que vive de subvenciones. Las banderas que otorga no son un distintivo institucional ni de la Unión Europea, es más, la financiación que recibía de instituciones europeas ha llegado a ser suprimida por su falta de controles e inspecciones.

Los premios de bandera azul están muy lejos de certificar, como pretenden vender, una correcta gestión ambiental y solo indican la existencia de servicios para los bañistas: aseos, rampas, duchas…Todo lo relativo al compromiso con la sostenibilidad, educación ambiental y no digamos la calidad de las aguas de baño, que son requisitos imprescindibles según su propia normativa para otorgar las banderas, sencillamente no lo controlan.

¿Cómo puede entenderse que uno de los requisitos considerado como imprescindible “Ausencia de contaminación flotando, madera, plástico, botellas, contenedores, vidrios…” no se cumpla en ninguna de las playas de Melilla y los inspectores de ADEAC no se hayan percatado? Y no es que aparezca algún plástico suelto en el agua, es que, cuando hace levante, si quieres bañarte, tienes que recorrer un trecho de orilla para buscar una zona de entrada al agua con menos acúmulo de basuras.

Tampoco podemos ver en las playas de Melilla propuestas para ahorrar agua, como deberían hacerse según las recomendaciones de banderas; es más, los grifos de las duchas están continuamente averiados y el agua se pierde sin remisión. Tener o no tener bandera azul en las playas de Melilla no tiene ninguna consecuencia favorable para mejorar su conservación.

Para puertos deportivos las banderas establecen que “se conceden a los puertos que realizan un esfuerzo especial relativo a la buena gestión ambiental del puerto y de la naturaleza circundante…”

La concesión de bandera azul al puerto Noray es llamativa. Se premia a un puerto que tiene en su escollera una de las mayores bolsas de basura de Melilla, solo comparable a la que se da en el arroyo Mezquita. Pero el arroyo Mezquita lo limpia de vez en cuando la Confederación Hidrográfica. La Autoridad Portuaria no ha limpiado la escollera del puerto Noray nunca.
Las únicas dos limpiezas, de una parte de la escollera, las realizó Guelaya. En 2019, en dos horas recogimos 63 sacos de botellas de plástico. Denunciamos esta situación a la Autoridad Portuaria y se comprometieron a incluir la escollera en sus planes de limpieza, pero todo sigue igual.

Además de la suciedad vergonzante de su escollera el puerto incumple otros de los requisitos, considerados imprescindibles, que se establecen para la bandera azul. No tiene dispositivo para el achique de sentinas, por lo que no es raro ver manchas de aceite por doquier. No tiene dispositivo para recogida de las aguas residuales de las embarcaciones, por lo que no sabemos dónde terminarán.

Y todavía podemos reseñar otro incumplimiento clamoroso, que por sí solo habría bastado para denegar cualquier bandera azul. Para poder dar una bandera azul en un municipio se considera imperativo que “el municipio debe cumplir los requisitos establecidos para el tratamiento y posterior vertido de las aguas residuales…” La depuradora de Melilla está averiada desde Agosto de 2019, desde entonces el agua que vierte al mar incumple todos los parámetros establecidos por la ley de depuración de aguas.

ADEAC parece no conocer los criterios que ella misma exige para poder dar una bandera azul.
A veces da qué pensar si las banderas azules se ganan o se compran.

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Guelaya invita a las personas de Melilla a recoger plásticos en sus paseos por la playa de Horcas

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  •  La limpieza de playas de la convocatoria internacional Clean up the Med que organiza Ecologistas en Acción en Melilla a finales de mayo ha sido desconvocada por el coronavirus.

 

  •  El plan de playas no se ha iniciado todavía a la espera de las decisiones de las autoridades sanitarias, así que la playa de Horcas fuera de su zona de baño depende de las recogidas de plásticos que los melillenses queramos hacer

 

  • Se ha instalado un contenedor amarillo para recoger envases plásticos que los ecologistas vemos como una oportunidad para recoger basuras marinas en donde nadie lo va hacer.

 

Guelaya espera que los plásticos sean objeto de una política de prevención de basuras marinas

Debido al confinamiento ordenado por la alerta sanitaria del corononavirus, Guelaya ha suprimido sus actividades desde el 8 de marzo pasado, entre ellas una limpieza de playas en Horcas Coloradas en la segunda quincena de abril. Ahora recibimos la noticia de que la convocatoria internacional de Clean up the Med se suspende, y por tanto la limpieza de playas que venimos organizando a finales de mayo en coordinación con dicha convocatoria también ha sido suspendida por el mismo motivo.

Sin embargo, la posibilidad actual de pasear por Horcas Coloradas está invitando a algunas personas adultas acompañadas de menores a recoger espontáneamente basuras marinas arrojadas en el mar.

La playa de Horcas tendrá un plan de limpieza en su zona de baño, pero no lo tiene al menos en el medio kilómetro final. En el mes de diciembre se realizó la última limpieza de la playa en donde se constató un aumento de la cantidad de basuras marinas plásticas y herrumbres con respecto al año anterior, pero desde entonces no se ha producido ninguna nueva limpieza por lo que se ha acumulado gran cantidad de basura marina desde hace cinco meses aunque la mayoría, al ser plástico, es abundante más por su volumen que por su peso.

Ayer viernes 8 de mayo se puso junto a la playa de Horcas un nuevo contenedor amarillo, que hasta el momento faltaba (solo había uno marrón y uno azul). Por tanto ahora se crea la oportunidad de retirar basuras marinas de la playa sacadas en su mayoría por el oleaje y depositarlas en un contenedor amarillo para su reciclaje.

Por ello desde Guelaya queremos invitar a las personas que habitualmente participan en las limpiezas de playas en Melilla y a las que se quieran sumar a que vayan a pasear a Horcas con bolsos y aprovechen para recoger plásticos de envases y los depositen en el contenedor amarillo.

La consecuencia de no coger estos plásticos ahora es que con el sol se vayan fragmentando y dentro de un tiempo se hayan convertido en microplásticos, muy difíciles de recoger.

Por tanto, hasta que se pongan en marcha medidas preventivas por parte de la Administración y se prohíban los plásticos de usar y tirar lo mejor que podemos hacer es recogerlos en nuestra playa pues al no ser zona de baño nadie los recoge.

La industria del plástico está intentando aprovechar la pandemia del coronavirus especialmente en Europa para retrasar los planes ya aprobados de prohibición de plásticos de usar y tirar y no se puede aceptar una marcha atrás en esta materia.

 

contenedor amarillo incorporado a la playa de Horcas