Área marina

La gaviota de pico rojo saca adelante dos colonias en Melilla a pesar del ligero aumento de gaviota patiamarilla

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  • Se mantienen dos colonias en Melilla con 369 nidos.

  • En julio han volado al menos 212 pollos

  • Las medidas adoptadas en la colonia del vertedero de inertes han sido positivas porque han permitido que más de 100 pollos estén volando ya.

El grupo de ornitólogos de Guelaya Ecologistas en Acción y SEO/Birlife que han realizado el seguimiento de las colonias de gaviota de Audouin, conocida en Melilla como la gaviota de pico rojo, da por terminado el seguimiento de las colonias, que han sido observadas todo el año.

En invierno no se observan muchas gaviotas de esta especie en Melilla, pero a partir de febrero empiezan a llegar de sus áreas de invernada y en marzo están ocupando las colonias.

Este año comenzó con la mala noticia de la desaparición de la colonia del dique sur. De esta manera, solo quedaba una colonia, la de la Zona de Especial Conservación de Aguadú.

Sin embargo, en abril se comenzó a ver a la especie en las inmediaciones del paseo marítimo de Horcas Coloradas, y tras unos dias de seguimiento se constató que la colonia del dique sur, que el año anterior había tenido enormes pérdidas por diversas amenazas (ratas, gaviotas patiamarillas, asaltos a la valla, pescadores…), se había trasladado al vertedero de inertes.

Finalmente las dos colonias, la más al norte con 226 nidos y la más al sur con 143 nidos, han conseguido salir adelante.

En el caso de la colonia de los acantilados de Aguadú, la principal amenaza era la presencia de nidos de gaviota patiamarilla, ya que esta especie compite con la gaviota de pico rojo por el espacio para instalar sus nidos. Al comienzo de la época de cría, en marzo, había de hecho más gaviotas patiamarillas que de pico rojo en Aguadú.

Quizá como efecto de la campaña de control de gaviota patiamarilla en el ámbito urbano de Melilla y por la instalación de dispositivos en las casas para evitar que las gaviotas pongan nidos en los techos y azoteas de las casas se ha observado un ligero incremento de gaviota patiamarilla tanto en Melilla la Vieja como en los acantilados de Aguadú.

Ante el incremento de gaviotas patiamarillas en Aguadú, la picorojo respondió trasladando algunos cientos de metros sus colonias, evitando la competencia.

La otra colonia, en el vertedero de inertes, con menos presión de la gaviota patiamarilla que solo tiene allí algunas decenas de nidos frente a los casi 100 que tiene en Aguadú, también consiguió sacar adelante más de 100 pollos.

Teniendo en cuenta la ubicación de la colonia y los trabajos diarios que se realizan en el vertedero de inertes, las medidas que se adoptaron para evitar molestias en la colonia han funcionado, permitiendo que la colonia salga adelante.

Guelaya denuncia el vertido de tierra en la playa de Horcas

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  • El vertido de tierra que se realizó hace semanas en la playa de Horcas no procede del vertedero de inertes y ha sido realizado por parte de una empresa que no tiene autorización para valorizar residuos de construcción.

 

  • Ecologistas en Acción valora negativamente la inversión pública en aporte de arenas a playas por ser una práctica insostenible que supone un pozo sin fondo para el dinero público.

 

  • Guelaya sospecha que se trata de una trama que gestiona ilegalmente residuos de construcción para provecho propio, por lo que consideramos que no solo se trata de un atentado ambiental, sino también de un fraude económico.

 

Guelaya Ecologistas en Acción así lo ha denunciado a la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente, y al SEPRONA tras conocer de primera mano los hechos denunciados.

 

El vertido de tierras en playas es algo que ocupa las noticias de los diarios desde hace años y que ha sido denunciado por Ecologistas en Acción.

 

No es una postura política, sino de defensa del territorio y de las personas. Por eso, el Ayuntamiento de Málaga, del PP, no ha dudado en denunciar lo que ahora denuncia Guelaya en Melilla.

 

Este mes de mayo podía leerse en la prensa que el Ayuntamiento de Málaga, a través de la Delegación de Playas, ha detectado que se están haciendo aportaciones de tierra procedente de las obras del metro y, en otras ocasiones, incluso de los aparcamientos subterráneos. «Están echando la arena tal y como está saliendo. Es decir, sin lavarla, sin cribarla y sin tratarla, cuando lo que se echa es una arena muerta», se queja la concejala de Sostenibilidad y Playas, Teresa Porras.

 

El Ayuntamiento de Málaga exigió «que se eche arena de la máxima calidad, y si hay que dragar, pues que se drague». Por otra parte, el diputado socialista Miguel Ángel Heredia, especializado en las infraestructuras de Málaga, preguntó por qué el Ayuntamiento malagueño no presentó ninguna alegación durante el periodo de exposición pública. Desde la Concejalía de Playas se dice que había un compromiso del anterior jefe de Costas para verter arena de la máxima calidad en La Caleta.
En el caso de Melilla no se ha producido ningún proceso de evaluación ambiental, por lo que Guelaya no ha podido presentar alegaciones. La información de la que Guelaya dispone hace pensar  que en Melilla no se cumplen los mismos trámites que en otras CCAA españolas, porque hemos sabido que no existe proyecto técnico que tramitar a información pública, y que las instrucciones eran verter en la playa arena de residuos de construcción, que solo puede proceder de dos empresas en Melilla, y el vertido no se ha contratado con ninguna de las dos empresas.

 

Los inconvenientes que se derivan de este doble rasero las sufrimos en Melilla en términos ambientales, por la aparición de turbidez  que el levante ha mantenido días después de terminar los vertidos, en términos económicos, porque la tierra sin valorizar, sin lavar, sin cribar y sin filtrar no vale lo que se ha pagado en la obra, y en términos sociales, porque los bañistas han estado días sin poder bañarse por la turbidez producida en el agua.

 

La Consejería de Coordinación y Medio Ambiente debe defender a los melillenses y vigilar que las obras que se hacen en las playas, como autoridad ambiental, responda a lo proyectado, y en su defecto, que sean realizadas por empresas autorizadas a gestionar y valorizar residuos.

 

El gobierno del PSOE en cambio debe actuar para conseguir que las actuaciones que la Dirección General de Sostenibilidad ha promovido en Melilla en materia de playas pasen los procedimientos de información pública que denuncia en Málaga un diputado de su partido.

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Banderas Negras 2018 de Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla

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  • Ecologistas en Acción presentó sus banderas negras 2018 a la mala gestión de la costa española

 

  • En Melilla se conceden dos banderas negras por mala gestión y contaminación

 

Todos los años Ecologistas en Acción concede sus “premios Banderas Negras (BN)” a la mala gestión y a la contaminación costera, en todas las CCAA y ciudades. El miércoles 27 de junio se ha hecho público el informe Banderas negras de 2018, que incluye dos banderas negras para Melilla concedidas por Guelaya Ecologistas en Acción.

 

BANDERA NEGRA POR MALA GESTIÓN:

 PROYECTO DE AMPLIACIÓN DEL PUERTO DE MELILLA

Por tercer año consecutivo el proyecto de ampliación del puerto de Melilla recibe una bandera negra por mala gestión.

 

Son muchos los años que llevamos en Melilla soportando y luchando contra  los intentos del gobierno de la ciudad de acometer una ampliación de 25 ha para el puerto actual.

 

En julio de 2014 se lanzó oficialmente el proceso, con la publicación por parte de la Autoridad Portuaria del Documento de Inicio. En Guelaya hicimos las pertinentes aportaciones al Documento de Alcance y presentamos las primeras alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental en octubre del mismo año.

 

Ese proyecto no pudo pasar favorablemente la evaluación ambiental porque suponía, en cualquiera de las tres propuestas ofrecidas, la muerte de miles de ejemplares de Patella ferruginea, una lapa declarada en peligro de extinción, y cuyos principales poblaciones mundiales se presentan en las islas Chafarinas y en el muelle Norte del puerto de Melilla, donde se pensaba adosar el espigón de la ampliación.

 

Pero los proyectos megalómanos parecen estar en el ADN de nuestros políticos locales, y en noviembre de 2017 salió a la luz el Estudio de Impacto Ambiental para una segunda versión del  proyecto de ampliación.

 

El nuevo proyecto pretende salvar el escollo de la presencia de la Patella manteniendo intacto el muelle Norte y comunicando la ampliación con el puerto actual a través de un puente. Además mantiene los argumentos de antaño de que es precisa la ampliación por tres motivos: porque el número de pasajeros y el de mercancías importadas crecen y terminarán por colapsar las actuales instalaciones, porque se necesita sitio para ubicar fuera de la ciudad las actuales industrias sucias, a saber, Endesa y la incineradora, y porque Melilla necesita terreno para ofrecer a las empresas que quisieran, potencialmente, instalarse.

 

En diciembre de 2017 hemos presentado las alegaciones de Guelaya a este segundo proyecto y creemos haber expuesto argumentos de peso para rebatir tanto la presunta inocuidad del nuevo proyecto en lo relativo a la presencia de la Patella, como los objetivos socioeconómicos que defienden en el mismo.

 

Así, del propio estudio técnico del segundo proyecto se desprende que, con la ampliación, las corrientes que se originarían supondrían el transporte de las larvas de las Patella del muelle Norte a mar abierto en lugar de a la costa.

 

El número de pasajeros que entran o salen de Melilla ha comenzado a descender este año debido a la apertura de líneas marítimas entre Nador, Málaga y Motril.

 

El número de mercancías importadas va a descender en breve porque una parte muy importante de la misma se destina a pasarla de contrabando hacia Marruecos y la frontera de Melilla  está colapsada, no da más de sí; y por otro lado, la construcción por parte de Marruecos de un macropuerto a tan solo 30 km de Melilla afectará mucho a este contrabando.

 

La reubicación de Endesa y la incineradora fuera de la ciudad es una quimera mientras no se diga quién va a pagar el traslado.

 

Y por último, la necesidad de suelo industrial no se entiende cuando ninguna empresa, que haya querido venir, ha dejado de hacerlo por falta de sitio.

 

A los melillenses se nos está vendiendo que con la ampliación habría un gran incremento de puestos de trabajo, aunque su cnstrucción solo empleará a 200 personas durante varios años, pero en Guelaya sostenemos que supondrá el despilfarro de 300 millones de euros y un gran impacto ambiental para una infraestructura que no hace falta.

 

 

BANDERA NEGRA POR CONTAMINACIÓN:

 VERTIDO DE SALMUERA DE LA DESALINIZADORA SOBRE EL CANTIL.

 

La planta desalinizadora, de Melilla, entró en funcionamiento en 2007. El vertido de salmuera actual es de 24.450 m³/día.

 

Este vertido, se realiza en un cantil a tan solo 20 m de Aguadú, una zona ZEC de Melilla, sobre la misma línea de costa. Igualmente se vierten productos químicos (biocidas y otros) utilizados para la limpieza de filtros y demás usos en el funcionamiento de la instalación.

 

El sistema de vertido sobre el cantil de nuestra desaladora aparece, como ejemplo de lo que no debe hacerse, en la página 8 del informe técnico “El sistema de protección del medio marino frente a los vertidos de las plantas desaladoras en España: análisis y propuesta de mejoras“, elaborado en 2011 por  CEDEX (Centro de Estudios y Experimentación  de Obras Públicas) para la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental.

 

 

La salmuera vertida afectaría negativamente, por su alta salinidad,  a cualquier zona costera en la que estuviese ubicada, motivo por el cual se recomienda no usar este sistema de vertido sobre el cantil, pero en el caso de Melilla los efectos son de mayor gravedad aún por la cercanía de la zona LIC.

 

Este hecho lo hemos denunciado en reiteradas ocasiones pero no solo no se han tenido en cuenta nuestras protestas, sino que, una inminente ampliación de la desalinizadora tiene proyectado, como lugar de emisión de la nueva salmuera, la misma cascada actual, con lo que los efectos perniciosos aumentarán.

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El velero de Ecologistas en acción navega frente al lugar donde la desalinizadora vierte la salmuera en el cantil.

 

 

 

 

La ampliación del puerto es insostenible. Guelaya espera sensatez y una resolución ambiental negativa.

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  • Todos los datos apuntan a una resolución negativa o a una obra técnicamente irrealizable

 

  • Hemos perdido una década en un camino equivocado

 

La reciente resolución de la evaluación de impacto ambiental del proyecto de ampliación de la desalinizadora ha puesto el listón muy alto. La presencia de Patella ferruginea en ese caso ha obligado a modificar el proyecto que además debe someterse a un calendario de trabajo muy apretado, ya que solo se podrán hacer trabajos marítimos desde el 16 de diciembre al 16 de agosto, para respetar el ciclo reproductor de la Patella. Y además, solo se podrá trabajar con buen tiempo, para asegurar que las barreras físicas retengan la turbidez.

 

Si en la ampliación del puerto se repiten estas obligaciones, prácticamente perderíamos los meses de diciembre a abril para trabajar, quedando unos pocos meses de trabajo al año que multiplicaría la duración de la obra de 3 años a 10.

 

El puerto-isla que se quiere hacer se fundamenta en crear una hipotética corriente que haga viables a las larvas de Patella de la escollera exterior, pero eso es una hipótesis que hay que probar, y los estudios que se sometieron a información pública no lo probaban, sino todo lo contrario.

 

Pero no solo son motivos ambientales y el sobrecoste que ello supone por lo que es insensato hacer esta obra, sino que económicamente también es insostenible.

 

Melilla ha pedido entrar en la unión aduanera. Con eso se acaba el puerto franco y las ventajas fiscales de una terminal de contenedores.

 

El Gobierno de Melilla ha decidido disminuir el contrabando, ajustándolo para que la frontera de Beni Enzar no se vea colapsada por porteadores y colas de coches, con lo que no existe previsión de aumento de mercancías en Melilla.

 

Las estadísticas de los últimos años apuntan a una disminución del movimiento tanto en viajeros como en mercancías. En el último trimestre la disminución de mercancías ha sido del 23.5%

 

La utilización de la ampliación para una terminal de cruceros ha quedado en suspenso recientemente en Melilla al saberse que el gremio profesional de los cruceros no considera a la ciudad preparada para una oferta competitiva de cruceristas.

 

El proyecto con el que tendría que competir el puerto de Melilla, el macropuerto de Nador West, sigue su curso.

 

El gasto que supone trasladar instalaciones a la nueva superficie portuaria si se hace, como Endesa, la incineradora o los depósitos de combustible ni siquiera se ha calculado.

 

El proyecto de ampliación es fruto de una mentalidad que ha provocado “pelotazos” y mucha corrupción, autopistas sin coches, aeropuertos sin aviones, terminales de contenedores vacías, y ahora puertos sin barcos en Melilla.

 

El Tribunal de Cuentas europeo valoró en uno de cada tres euros lo que se perdía en las obras portuarias europeas. Seguir con la ampliación del puerto es despilfarrar el dinero público.

 

Guelaya Ecologistas en Acción espera que no se presione a los técnicos que tienen que decidir sobre la evaluación ambiental, que son los que ha dispuesto el PP, ya que el periodo de alegaciones terminó el año pasado. Llevamos casi 6 meses de trámite y la resolución debe estar al caer.

 

En estas condiciones el Gobierno de España debe dejar de pensar en una quimera que solo ha provocado gastos millonarios y pérdida de tiempo porque se ha vendido todo el futuro de Melilla a la ampliación del puerto y ahora no hay ninguna alternativa prevista.

 

Con ello las inversiones urgentes que esperamos del Estado para educación, sanidad y asuntos sociales en el futuro no se verían retrasadas ni cuestionadas, y ya que no existe ninguna panacea para resolver el futuro económico de la ciudad, Guelaya propone hacer una economía circular e inversiones en medio ambiente, para variar.

puerto tormenta

 

 

 

 

Guelaya Ecologistas en Acción Melilla organiza una nueva actividad de formación sobre cetáceos y tortugas marinas en el marco de sus Jornadas del área marina

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  • El sábado 16 se celebra una charla sobre cetáceos y tortugas marinas del mar de Alborán en el vivero de Guelaya a las 19 horas a cargo de Paco Toledano, de la organización almeriense Promar

 

  • Las Jornadas del área marina de Ecologistas en Acción se continuarán en septiembre con nuevas actividades.

 

Siguiendo con el mes del medio ambiente organizado por Guelaya, el próximo sábado se realizará una actividad de formación sobre cetáceos y tortugas marinas en el vivero de Guelaya a cargo de Paco Toledano, que desde la organización Promar es una de las referencias en el mar de  Alborán en la observación, seguimiento y varamientos de los cetáceos y las tortugas marinas.

 

Con ello se continúa el ciclo de charlas de las jornadas del área marina que comenzó el pasado 8 de junio sobre aves marinas y que finalizarán en septiembre con nuevas actividades a cargo de Ana Aldarias y Tania Montoto, responsables del área marina de Ecologistas en Acción.

 

El objetivo de estas actividades es la ampliación de una red de seguimiento de especies marinas que desde Ecologistas en Acción ya existe en el Atlántico, especialmente en Cádiz y Canarias, a la que se sumaría ahora en el mar de Alborán Guelaya Ecologistas en Acción Melilla.

 

La finalidad de la red es recoger datos que puedan ser utilizados con fines científicos para conocer tanto la distribución y abundancia de las especies como las incidencias y amenazas que las hacen especies vulnerables.

 

Buena parte de las especies marinas de cetáceos y tortugas presentes en el mar de Alborán presentan problemas de conservación, y tienen status especiales en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, como el delfín mular o la tortuga boba que son especies vulnerables que pueden verse cerca de la costa en Melilla, o incluso en varamientos.

 

Sin embargo, no sólo desde tierra se puede hacer seguimiento de las especies marinas, sino también desde embarcaciones, por lo que las actividades de formación incluyen protocolos de recogida de datos desde embarcaciones.

 

Gracias a estas jornadas, se coordinarán los protocolos de observación con redes de seguimiento que trabajan en el Atlántico de forma que los datos recogidos en Alborán podrán integrarse en estudios más amplios geográficamente, ya que el estrecho de Gibraltar asegura el paso de especies atlánticas hacia el interior del Mediterráneo.

Las corrientes atlánticas se pegan a la costa africana en el mar de Alborán,  enriqueciéndose de nutrientes, por lo que existe más cantidad de alimento en Alborán sur que en las costas andaluzas. Más pescado también es sinónimo de más cetáceos, ya que los unos se alimetan de los otros.

 

Las observaciones de especies marinas en el norte de áfrica son muchos menos frecuentes que en la costa andauza, debido a que existen mucho menos personal investigador o proyectos subvencionados por autoridades públicas, motivo por el cual cobra especial importancia que desde Melilla se aporten datos sobre especies marinas.

cartel cetaceos

 

 

La improvisación se adueña un año más de la playa de Horcas

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  • Se está vertiendo tierra encima de la playa, en plena temporada de baños

 

El pasado 28 de abril se presentaba el plan de playas 2018, en el que se anunciaba el apoyo de “Costas” para el aporte de arena en las playas del Hipódromo, Horcas Coloradas y Alcazaba, pero a día de hoy, con la temporada de baños abierta, con los socorristas en sus puestos y los servicios de limpieza funcionando, la playa de la Alcazaba no ha recibido ninguna aportación de arena y en Horcas Coloradas se están vertiendo camiones de tierra, más propia para crear un jardín que para tumbarse en ella.

 

El 21 de mayo pasado se realizaba la limpieza de choque de la playa, retirando toda la basura existente, y ahora, se echa tierra encima de lo limpiado. El proyecto tiene una duración de 2 meses.

 

La real academia de la lengua define playa como “Ribera del mar o de un río grande, formada de arenales en superficie casi plana”. La arena es una cosa y la tierra es otra. Si se echa tierra a una playa, deja de serlo.

 

Las consecuencias las sentirán en primer lugar los usuarios que quieran tumbarse en esa tierra, que en contacto con el agua formará barro.

 

Pero además, la tierra contendrá semillas, por lo que es posible que veamos crecer vegetación en la misma playa. La limpieza de piedras que se ha realizado y acumulado en la base del acantilado es un buen intento de mantener hábitat favorables para escorpiones.

 

Por otro lado, la tierra en contacto con las olas está provocando la aparición de tubidez en el agua, que no solo incomoda a los bañistas, porque no es agradable bañarse en agua marrón, sino que además tendrá consecuencias en organismos filtrantes de la escollera, en donde se ubican especies protegidas, como señala un cartel al comienzo de la playa.

 

Desde la inaguración de esta playa, antiguo vertedero de la ciudad, en 2010, hasta 2014 fue practicamente imposible su uso debido a la necesidad de un proyecto de regeneración y estabilización. En realidad se trataba de retirar toneladas de vertidos incluyendo desde vigas de hormigón a hierros retorcidos.

 

Sin embargo, un año después, en 2015, no se pudo tampoco utilizar normalmente la playa, ya que fue necesario un nuevo proyecto que también se realizó en la temporada de baños, por lo que la playa estuvo cerrada.

 

En 2016 era la playa de la Alcazaba la que se cerraba por peligro del talud adjunto. En abril de ese año se autorizó la obra, que se aprobó en consejo de ministros en junio, por lo que ese verano no se pudo utilizar la playa. Ese mismo año la consejería de Medio Ambiente anunciaba la búsqueda de soluciones ante la pérdida de arena de las playas del Hipódromo y Horcas Coloradas, que no se han  podido encontrar.

 

En 2017 la playa se cerró unos días en agosto por la aparición de escorpiones.

 

O es mala suerte, o ganas de gastar dinero o falta de coordinación entre la Ciudad y el estado que año tras año se repitan los mismos inconvenientes para que los melillenses puedan disfrutar de playas abiertas sin que además se ponga en peligro a las especies protegidas de la zona.

Horcas en obras 2018 2Horcas en obras 2018

 

 

 

 

 

 

 

Guelaya organiza una charla-conferencia sobre aves marinas

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• Se celebrará en el vivero forestal el viernes 8 a las 19 h. en el vivero forestal de la asociación

• Es el inicio de una serie de actividades de formación que tienen como objetivo sumarse a una red de seguimiento del área marina de Ecologistas en Acción

Con el título Herramientas de muestreo para el seguimiento de las aves marinas, Jose Antonio Sarrión tratará sobre el funcionamiento de la plataforma Observation.org y la manera como cualquier observador de flora o fauna puede contribuir a proyectos de ciencia ciudadana.

De 7 a 9 de la tarde se realizará un taller técnico para observadores de naturaleza, centrado en las aves marinas. A las 10.30 se continuará con una segunda parte más lúdica y divulgativa abierta al público en general sobre las aves marinas del mar de Alborán y Estrecho de Gibraltar.

La actividad está enmarcada en el “mes del Medio Ambiente”, que Guelaya está realizando en respuesta al Día Mundial del Medio Ambiente.

Con ello, Guelaya Ecologistas en Acción Melilla promueve el desarrollo del área marina de la organización, incorporando observaciones a una red de seguimiento, que no será exclusivamente de aves, ya que están programadas dos actividades formativas más sobre cetáceos y tortugas marinas.

Ya existen otras redes de seguimiento, pero los datos de la orilla sur del mar de alborán cuentan con muchos menos observadores que en la península, de ahí la importancia de incorporar a Melilla en una red que por su destino natural, incluye el mar de Alborán, pero que puede coordinarse con otras área como el Atlántico en Cádiz o Canarias, en donde ya existen redes de seguimiento de grupos del área marina de Ecologistas en Acción.

La aparición en la ciudad de colonias de la gaviota de pico rojo, los varamientos de cetáceos y tortugas marinas que se producen en Melilla y en las costas y playas marroquíes cercanas y que son visitadas tradicionalmente por los melillenses, o los avistamientos frecuentes de cetáceos en los barcos de las líneas marítimas de la ciudad, son oprtunidades de observación que son difíciles de conseguir en otros lugares, por lo que Melilla es un lugar privilegiado para este tipo de observaciones.

La proximidad de las islas Chafarinas y de la isla de Alborán, donde existe seguimiento de las poblaciones de aves que nidifican, hace más interesantes las observaciones de Melilla, no solo referidas a la gaviota de pico rojo, sino también a las pardelas mediterráneas y atlánticas y a la entrada de aves atlánticas que entran en el Mediterráneo para invernar.

El valor científico de estas observaciones cobran sentido si se envían a plataformas donde se vierten observaciones de un gran número de observadores, permitiendo validar los datos. De esta manera se contribuye al conocimiento de las especies, algo obligado para poder identificar problemas de conservación de hábitat y especies y poder intervenir a tiempo.

Las aves marinas son probablemente el grupo de aves más amenazado, por los cambios producidos en los océanos y mares por la actividad humana, desde su calentamiento y acidificación, como por la competencia en pesquerías, que provoca además muertes accidentales que se añaden a las muertes por ingestión de plásticos.

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