Convenio con Ecoembes

La consejeria de Medio Ambiente de Melilla y Ecoembes convierten unos resultados irrisorios en una cifra espectacular

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  • 400 toneladas de envases plásticos anuales es el 12% de lo que se produce en el año en Melilla según los datos de la propia ECOEMBES en el Plan de Residuos de Melilla 2017-2022. Están reconociendo que se queman en la incineradora más de 2.800 Tn de envases plásticos y metales anuales.

 

  • El objetivo marcado en el plan de residuos es reciclar el 50% de 3288,56 Tn en 2020 en el caso de que se consiga ahorrar el 10% de residuos de las cantidades de 2010.

 

  • El contenedor amarillo, que debería haberse instalado en 2013 según el Plan de residuos anterior, ha sido una demanda de Guelaya desde que la legislación lo hizo obligatorio en 2015.

 

  • No se está demostrando ninguna ambición en cumplir normas legales de reciclaje que nos van a ahorrar el 0.17% de nuestra huella de carbono. En cambio, los planes de reducción o de reutilización no están ni estudiados

 

Ha resultado decepcionante la falta de ambición demostrada en la rueda de prensa el pasado miércoles 11 de diciembre por parte de la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad y el el director de Gestión Local y Autonómica de de Ecoembes al aportar unos datos sin duda ciertos pero carentes de ninguna referencia que permita valorarlos.

 

Los objetivos de reciclaje de envases en Melilla viene marcada por la legislación europea en primer lugar y por el plan Integral de Residuos de Melilla PIGREMEL 2017-2022.

 

La estimación de Ecoembes para el año 2020 sobre envases ligeros en Melilla es de 3288.56 Tn anuales, en el escenario de que se haya producido un 10% de reducción con respecto al año 2010. Lo que se acaba de declarar en Melilla es que el porcentaje de reciclaje de envases apenas llega al 12% en lugar del 50% establecido como objetivo, pero en lugar de analizar las causas del fracaso han hablado de una cifra espectacular. ¿Nadie informó de esto al consejero de Medio Ambiente?

 

La población de Melilla pasaba vergüenza cuando nos visitaban y preguntaban por qué en Melilla no había contenedores amarillos, algo obligatorio en cualquier ciudad desde el año 2015 por la ley de residuos de 2011, pues se dieron 4 años para adaptarse. Guelaya tuvo que reivindicar el contenedor amarillo en 2015 con el anterior Gobierno de la ciudad, que se sigue escudando en un argumento proporcionado por la propia ECOEMBES, que los porcentajes de recogida selectiva de residuos son nacionales y no municipales, por lo que puede haber municipios donde no se recicle lo suficiente que son compensados por otros en donde se recicla más que la media.

 

Pero la legislación establece las obligaciones para las administraciones por autonomías, no por municipios, y por tanto, en una ciudad autónoma de un municipio las normas legales se tienen que cumplir en un municipio. No se puede demostrar menor ambición a la hora de reciclar que haber mantenido a una ciudad sin contenedores amarillos más de 7 años por este criterio tan ridículo cuando la ley establece que el Estado se hace cargo del coste del trasporte de dichos residuos.

 

No es por la gente por lo que no se recicla en Melilla, pues los datos de impropios (cosas que se  echan en el contenedor que no es)  van en favor de una ciudadanía informada consciente de la importancia de reciclar. Un 22% de objetos impropios del contenedor amarillo es un dato mejor que el de la media española, que es del 27%, aunque sigue siendo elevado.

 

No se recicla más porque PIGREMEL estableció 1 contenedor por 250 habitantes, lo que sale aproximadamente 350 contenedores, y solo han puesto 250.

 

No se recicla más porque no se ha instalado la prensa para comprimir los residuos en los contenedores que se trasladan a la península, que actualmente llevan 4 ó 5 Tn, y deberían llevar el doble.

 

No se recicla por falta de gestión de la administración y por falta de ambición. La ciudadanía una vez más va por delante de la administración.

 

Guelaya, en su entrevista con el consejero de Medio Ambiente en el mes de octubre, manifestó su disposición a apoyar el reciclaje, pero al mismo tiempo presentó un recurso de alzada al considerar que no se estaban gestionando adecuadamente el reciclaje de envases en Melilla con ECOEMBES, y no hemos obtenido ni respuesta al recurso ni respuesta a la información solicitada.

 

Seguiremos pendientes de optimizar el reciclaje en la ciudad, pero también recordado que el reciclaje solo reduce el 0.17% de la huella de carbono y si es urgente cumplir con los objetivos fijados de reciclaje por ley, mucho más lo es reducir nuestras emisiones contaminantes con el programa de prevención de residuos y las medidas de recuperación que hemos demandado y que están reflejadas en PIGREMEL

 

basura

 

 

 

 

 

 

Guelaya defiende aumentar el porcentaje de residuos reciclados y que se garantice de forma explícita en el convenio con Ecoembes que no se puedan incinerar los residuos recogidos por separado, además de promover activamente la reutilización de envases.

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Guelaya tiene la obligación de velar por la transparencia en la gestión de residuos, y éso es lo que venimos haciendo. Con un acuerdo más explícito en lo relativo a lo que se puede y lo que no se puede incinerar no habría surgido ninguna controversia.
Urge, por tanto, modificar el acuerdo con Ecoembes para que los melillenses podamos estar seguros de que lo se deposita en el contenedor amarillo no se incinera.

El objetivo de Guelaya es incineración 0 y reciclaje 100%, pero la consejería hasta este momento no había hecho su trabajo.

Hemos dicho que la gestión de residuos reciclables incluía la incineración, y eso es una verdad como un templo, una parte se recoge selectivamente y la otra va en el cubo de la basura a la incineradora. Ahora tenemos que recordar que los ecologistas estamos en contra de la incineración y aspiramos a que algún día no sea necesaria.

La rueda de prensa de ayer se preparó sin conocer las aclaraciones que hizo Guelaya porque nos referimos a la incineración como destino de la mayoría de los materiales reciclables de Melilla que no van a la recogida selectiva.

Ahora sabemos a ciencia cierta con las cantidades de toneladas de envases que se llevan a la península según la ciudad autónoma que no se cumplen los objetivos de reciclaje en Melilla, ni de 2006, ni de 2011. Si decimos que no llegamos al objetivo es porque queremos que se recicle más, ¿alguien lo puede dudar?

El siguiente paso es determinar qué porcentaje acepta la consejería que se está reciclando y cuántas toneladas van a la incineradora. Para ello, hemos pedido una entrevista con el consejero y le hemos pedido información sobre los residuos de años anteriores para evaluar la situación real desde que en 2015 se hizo obligatorio la recogida selectiva de envases (con 4 años de retraso).

Según las estimaciones de Ecoembes para PIGREMEL, 27 Tn mensuales de envases son alrededor de 25%, hace falta reciclar como mínimo el doble.

Con lo información que hemos pedido al consejero sabremos los porcentajes de reciclaje de metales, papel y cartón y vidrio y terminaremos de saber en qué situación estamos.

Lo que Guelaya transmite a la sociedad es que llevamos años de retraso en reciclaje y que es ahora cuando empieza a ser posible hacerlo, pero sabiendo que el objetivo es reciclar el doble. Ahora empieza la responsabilidad de las personas, cuando la administración nos ha puesto los medios y se ha comprometido públicamente a no incinerar residuos reciclables.

Y en previsión de que hay envases que deberán llegar en los próximos años al 90% de reciclaje,hay que empezar a poner en marcha un sistema de retorno de algunos envases plásticos de líquidos.

 

logo contenedor amarillo