muro del parque

Los ecologistas anuncian una concentración el viernes 22 de abril, Día de la Tierra, en favor de políticas medioambientales en Melilla

Posted on Actualizado enn

· MelillaPorElClima llama a concentrarse en defensa del muro del parque Hernández el viernes 22 a las 19 horas en la confluencia de Sidi Abdelkader con Severo Ochoa

· La poda de Ficus, el retroceso de las calles peatonales en favor de los coches y la zona azul y el arrancado de jacarandas por tener 20 años son otros motivos para sumarse a la concentración

· Todas las personas de Melilla están invitadas a defender con su presencia en la concentración el patrimonio natural y cultural de Melilla.

El consejero de medio ambiente Hassan Mohatar, en declaraciones a la prensa de esta semana, se ha mostrado decidido a seguir con la idea de la demolición del muro perimetral del parque Hernández, aunque echa balones fuera achacando la decisión a la Consejería de infraestructuras y Aclarando que lo que diga patrimonio no va a impedir el derribo.

Parece que la misma meteorología ha querido contestar al empecinamiento del consejero, pues el fuerte viento de poniente del miércoles obligó a las autoridades a cerrar las puertas del parque como medida de seguridad, para evitar que la caída de una rama pueda ocasionar desgracias personales.

De hecho, la consulta pública anunciada en las misma web de la consejería que se iba a realizar a la ciudadanía de Melilla para decidir si se quitaba el muro o no ha pasado a mejor vida y no se ha vuelto a saber nada de ella.

En cambio Sí que se conoce el resultado de otras consultas al respecto llevadas a cabo por diferentes medios de la ciudad, en las que curiosamente los votos en contra de la desaparición del muro han sido muy superiores a los votos a favor de tirarlo.

La idea que se nos quiere vender desde la consejería de que tirando el muro se mejoraría el tránsito peatonal entre el parque y el centro se va al traste desde el minuto cero, pues en el proyecto las tres calles paralelas al actual muro del parque siguen estando abiertas al tráfico rodado. La desaparición del muro convertiría esos viales en peligrosas trampas para la población más vulnerable, como la infancia.

Miyu cerca del parque Hernández se están llevando a cabo tres¡ acciones más contrarias a lo que deberían ser prioridades para una consejería que se dice de medio ambiente, la lucha contra la contaminación y la lucha contra el cambio climático. por “tener más de veinte años” y la poda que se está realizando a los ficus de la avenida Reyes Católicos saltándose la fecha límite establecida.

La habilitación de zonas azules para aparcar pretende facilitar el acceso de los vehículos a estas calles, y animar por tanto a quien pretenda llegar en coche al centro asegurándole que

dispone de una plaza de aparcamiento, y eso teniendo tres enormes parkings públicos a muy corta distancia de estas calles, el de la antigua Cruz Roja, el de Magna Melilla y el de la plaza de las culturas.

En cuanto a las jacarandas que engalanaban con sus flores azules y refrescaban con su sombra toda la calle Severo Ochoa desde hace veinte años, convirtiéndola en una de las calles más bonitas de Melilla con diferencia, todo lo que se diga es poco. La decisión de la consejería de arrancar estos árboles “porque tienen más de veinte años” para sustituirlos por arbolitos demuestran tal desprecio por el bienestar de la ciudadanía y por los efectos del cambio climático (en una ciudad especialmente vulnerable al aumento de temperaturas) que nos hace dudar a qué intereses está obedeciendo realmente con sus decisiones.

Y sobre las podas de los Ficus de Reyes Católicos, otro año más tenemos que ver cómo se les otorga a estos árboles el mismo valor que cualquier elemento del mobiliario urbano, amputando sus ramas y hojas tan necesarias para darnos sombra y oxígeno hasta que su copa tiene esa forma cuadrada que debe ser del gusto de no sabemos quién saltándose la fecha límite del 31 de marzo establecida por acuerdo con las entidades ambientales para proteger a las aves en época de cría tal y como marca la ley.

MURO PARQUE HERNANDEZ

Verja del parque. No se debe encargar una encuesta con fondos públicos de una consejería antes de que otra organice una consulta popular sobre lo mismo.

Posted on

  • Es la segunda vez que el gobierno de la ciudad gasta dinero público en intentar crear una opinión pública favorable al derribo del muro del Parque Hernández a sabiendas de que la tiene en contra.
  • El debate no es muro si o no, sino zona azul si o no y general Marina calle 10 o calle 20. Se debate un modelo de movilidad sostenible o la vuelta atrás de la movilidad en el centro.

La encuesta encargada por la Consejería de Distritos a una Consultora denominada “Estudio de opinión sobre la integración y dinamización del Parque Hernández” es un ejemplo de intento de manipulación de la opinión pública con el objetivo de refrendar una decisión ya tomada, quitar la vaya perimetral del Parque Hernández, como ya lo fue la representación virtual en la que se ve una plataforma única que no se corresponde a la realidad,  puesto que la calle Gral. Marina va a ser zona azul. Es la segunda vez que el gobierno de la ciudad gasta dinero público en intentar crear una opinión pública favorable a sabiendas de que la tiene en contra.

No solo es criticable técnicamente la encuesta porque puede llamar al engaño a quien la responda, sino que no nos parece correcto que se pregunte por cosas que han sido debatidas ya en el Foro por la movilidad, donde no se ha conseguido el consenso, y la Consejería de medio Ambiente y sostenibilidad ha tenido que proponer una consulta pública para ver si se elimina el muro perimetral del parque Hernández porque sabe que tienen a representantes de la sociedad civil en contra.

Se trata de una encuesta sesgada con preguntas evidentemente tramposas como la que cuestiona sobre si nos parecería necesario integrar el centro de la ciudad mediante la rotación de vehículos, zona azul, y el transporte público, y sin dar la opción de elegir un modelo u otro. De hecho, Guelaya está a favor del segundo porque se trata de un medio de transporte sostenible, pero en contra del primero, porque consideramos que el centro tiene suficientes aparcamientos públicos que hacen innecesaria la zona azul, y además perjudica a los residentes.

Quitar la vaya perimetral del parque con la excusa de que así se mejoraría su accesibilidad e integración en el centro, es una falacia puesto que estará rodeado de calles con circulación rodada y tendrá mas inconvenientes que ventajas.  Supondrá un peligro potencial para sus usuarios mas numerosos, los niños y niñas que corren protegidos por el cerramiento actual.

También consideramos que la verja protege las valiosas y hermosas especies botánicas de su interior  y facilita  el cierre del parque en los días de fuerte viento tan comunes en la ciudad. 

Abrir nuevas puertas para mejorar el acceso al mismo, podría ser una alternativa que mejorara el acceso y la integración del parque sin necesidad de quitar el cerramiento que forma parte del conjunto histórico del parque Hernández. Fue debatida y aceptada en una sesión anterior del foro por la movilidad pero no se están respetando los consensos adoptados previamente.

Queremos recordar que los parque mas emblemáticos de España, como el Retiro de Madrid, el Parque de Mª Luisa de Sevilla, el Parque de la Ciudadela y el Parque Well de Barcelona, la Granja de San Ildefonso de Aranjuez en una gran parte y también el Parque Grande de Labordeta en Zaragoza, además de muchos otros menos conocidos, preservan su vallado como parte de conjunto histórico que componen.

Guelaya ya defendió en un Foro anterior que la condición imprescindible para poder quitar la verja sería peatonalizar general Marina. Si la avenida de la Democracia no se peatonaliza, no se podrá derribar la verja.  Hacerlo sería una temeridad.

Parece mentira que la postura más sensata consensuada ya, como eliminar la verja solo parcialmente, integrando el parque en la calle general Marina si se peatonaliza (calle 10 con carga y descarga y entrada de residentes) sea rechazada.

Meter tráfico con una zona azul en el centro ni es sostenible ni tiene futuro.

«Decepcionante Foro», el resumen de las entidades defensoras de la movilidad sostenible

Posted on Actualizado enn

  • Una descafeinada convocatoria del Foro, al faltar alrededor de la mitad de las entidades, aprobó la zona azul en la calle general Marina
  • El preacuerdo adoptado entre la Consejería y los comerciantes desvió el Foro por la movilidad a un encuentro centrado en lo económico a corto plazo
  • Los argumentos técnicos y alternativas viables que presentó la Mesa por la Movilidad y el resto de entidades resultaron imposibles de consensuar, aunque el Consejero terminó aceptando incluir un punto sobre Seguridad vial en el próximo Foro

Ninguna ciudad europea habría aprobado una zona azul en una calle a 100 metros de un parking de 1.400 plaza que está vacío o cerrado, como se aprobó en el Foro de la Movilidad de Melilla realizado ayer. Pero no era de movilidad sostenible a lo que la mayoría de entidades presentes acudieron, sino a hacer valer la promesa que desde la Ciudad se le hizo a los comerciantes sobre la creación de cierto modelo de zona azul de Melilla, en una medida parcial e insuficiente.

Desde las organizaciones que conformamos la Mesa por la Movilidad se planteó en todo momento el apoyo y solidaridad con el comercio del centro frente a las grandes superficies, y se le tendió la mano para una reactivación basada en la animación de las calles peatonales. Además, se evidenció que las dificultades económicas por las que pasa ese sector, como el de hostelería y como el de tantas personas trabajadoras afectadas por la pandemia, no eran provocados por la movilidad sostenible, que lejos de ser el problema es la solución para la reactivación del centro, como ocurre en todas las ciudades medias y grandes de España.

Invitar a la gente de Melilla a ir al centro a comprar en coche gracias a la zona azul no va a resolver problemas como el cierre de la frontera, el aumento de la venta on line, los altos alquileres fijados por las franquicias, la crisis económica de una población azotada por la pandemia o la competencia de las grandes superficies, pero sí va a crear un tráfico de agitación innecesario que va a provocar humos y contaminación, ruidos y en definitiva, problemas de salud ambiental que desanimará a quienes quisieran ir a comprar.

Además, la zona azul es en todo caso provisional por insostenible, por la imposibilidad de mantenerla el año que viene cuando se confirme la tambien promesa de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad de poner en marcha en Melilla la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del Centro. Solo los vehículos más recientes podrán aparcar en la ZBE en una ciudad que tiene un parque móvil de más de 11 años de antigüedad media.

La zona azul no solo va a ser usada por muy pocos vehículos, sino que también va a impedir el acceso a sus casas a los residentes que tendrán que dejar sus vehículos en los aparcamientos subterráneos, esos que fueron tan costosos para el erario público, pagando más de 100 euros al mes y sin poder acercar a sus casas las compras, las maletas o las personas de movilidad reducida.

Todos esos argumentos fueron presentados por la Mesa por la Movilidad y el PSOE, aceptando incluso la idea de sustituir aparcamientos en superficie por aparcamientos subterráneos, pero no surtieron ningún efecto porque la decisión estaba ya tomada. Se dejó claro que la opinión que debía prevalecer era la de los representantes de los comerciantes, aunque como se demuestra no sea acertada. Ni siquiera se contempló la propuesta de mejorar entornos escolares saludables presentada por el PSOE como socio en el Gobierno, ni la de fijar criterios de intervención para incluir iniciativas en todos los centros educativos de la ciudad realizada por la Mesa por la  Movilidad.

Si el Foro debe ser obviamente una herramienta de consenso, incluso se podría haber dejado sobre la mesa la aprobación de la zona azul a la espera de que se presente, en su caso, el nuevo proyecto para derribar el muro del parque Hernández, que va a modificar tal como lo reconoció el propio Consejero, el plan de 150 aparcamientos que se nos presentaba en ese momento.

Integrar la calle general Marina para hacerla una extensión del parque, como zona 10 con plataforma única, con terrazas y como calle paseable en definitiva podría ser una idea a contemplar, pero la zona azul impedirá esa posibilidad o se obligará a deshacer todo en breve.

Se debatió un cambio de sentido de la Calle Gran Capitán, donde si se mantiene la recta para el tráfico motorizado necesitará pasos de peatones elevados, y si hay plataforma única precisará un itinerario sinuoso para evitar la violencia vial.

Finalmente, los representantes de la Mesa tuvimos que esperar a ruegos y preguntas para recordar que desde diciembre se han presentado ya 3 peticiones para debatir en el Foro medidas de seguridad ciudadana para disminuir las tasas de siniestralidad vial y conseguir “in extremis” vencer la resistencia del Consejero a plantearse la seguridad vial de Melilla desde el Área de Movilidad de su competencia.