residuos inertes

A la espera de los resultados de la investigación que ha iniciado la Fiscalía en la incineradora por una denuncia de Guelaya

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  • Hace casi un año que se presentó la denuncia y los ecologistas esperan que los análisis realizados a los residuos de la incineradora les den la razón.

 

  • No atender a las alegaciones de Guelaya puede costar a la Ciudad millones de euros en traslado a vertederos de la península de las escorias de la incineradora, además de las consecuencias para la salud de respirar en el paseo de Horcas el polvo que el viento levanta de las escorias.

 

Hace año y medio que Guelaya presentó sus alegaciones, que se publicaron en el BOME 5559 de 26 de junio de 2018. El problema consistía en la colmatación del vertedero de residuos no peligrosos que se abrió en 2014 como almacenamiento temporal para albergar las escorias de la incineradora de Melilla, que no podían ser vertidas como residuos inertes.

 

Sin embargo, el vaso se preparó como vertedero específico con el presupuesto base de licitación de 215.978,65 €

 

Trascurridos 4 años del comienzo de su actividad, la consejería decidió obviar los parámetros de las escorias que sobrepasan los niveles límite para ser considerados inertes  y comenzó a verter las escorias como si fueran escombros, a pesar de haber gastado previamente casi un cuarto de millón de euros en un almacenamiento temporal. O bien la construcción de un vertedero específico para escorias fue un gasto inútil de dinero público o bien se están vertiendo ilegalmente las escorias como si fueran inertes.

 

Los ecologistas denunciaron los hechos ante la Fiscalía, que abrió un expediente informativo que ha incluido la correspondiente investigación en la cual se han recogido análisis de muestras que han sido enviadas a laboratorios de la península.

 

Con estos análisis se pretende clasificar las escorias como residuos peligrosos, no peligrosos o inertes. Guelaya ha planteado sus dudas sobre si se trata de residuos peligrosos o no peligrosos pero bajo ningún concepto se pueden catalogar como inertes, como se desprende de los mismos análisis que la consejería ha puesto en información pública (“las escorias cumplen con los criterios para vertederos de inertes a excepción del contenido de cloruros y fluoruros y antimonio lixiviable”).

 

Además, los análisis se refieren a residuos “madurados” previamente durante meses, pero la gestión del vertido se está realizando sin seguir ese trámite que estaba incluido en la evaluación ambiental y por tanto es de obligado cumplimiento. Puede comprobarse que las escorias recién vertidas son más oscuras que las que han sido vertidas tiempo antes como prueba de la falta de “maduración”.

 

Los ecologistas demandan el envío a la península de las escorias del vertedero de escorias abierto en  2014 que se colmató hace casi año y medio  a cargo del Estado siguiendo la disposición adicional tercera  de la ley  22/2011 de residuos, pero la Consejería, como autoridad ambiental responsable, no atendió a las alegaciones presentadas en 2018.

 

Esta sería la solución en este momento. Si las escorias acumuladas en el vertedero de inertes y en el vaso de residuos no peligrosos desde 2014 se envían a vertederos de la península a cargo del Estado tal como la ley de residuos incluye, quedaría espacio disponible para el almacenamiento temporal de escorias.

 

La producción estimada de escorias es de 17 toneladas/día. La responsabilidad que la consejería ha contraído es la de trasladar 37.200 toneladas de escorias aproximadamente, que son las que se han vertido provisionalmente durante 6 años. Es decir, 4.380 contenedores de 8.5 toneladas. Una absoluta irresponsabilidad de los gestores de la Ciudad Autónoma para con las generaciones que tienen que seguir viviendo en Melilla.

 

Otra cosa distinta que podría agravar el problema es que como consecuencia de la investigación se demuestre que las escorias no han sido tratadas adecuadamente antes de 2014, ya que la incineradora funciona desde el siglo pasado y al menos desde 2011, con la publicación de la Ley de Residuos, la normativa sobre escorias antes de 2014 es la misma que en la actualidad.

 

vertido de escorias

 

 

 

 

 

 

Las escorias de la incineradora se están vertiendo sin control y se van a mezclar con amianto, lodos de depuración y más escorias.

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  • Restos de uralita depositados en septiembre siguen donde estaban a punto de ser enterrados por las escorias.

 

  • No se ha puesto en marcha ninguna solución a la falta de vertedero para residuos no peligrosos y se están vertiendo las escorias en el vertedero de inertes, donde ya se han vertido residuos peligrosos y no peligrosos

 

  • El vertido de residuos no peligrosos en el vertedero de inertes lleva seis años y ha dejado de ser un sistema de almacenamiento temporal.

 

  • Ni hay sitio donde verterlo ni se recicla, por lo que hay que llevarlo a la península.

 

La incineradora, además de olores y humos, produce otros tipos de residuos, las cenizas volantes que son residuos peligrosos y las escorias de fondo que son residuos no peligrosos. Pero la normativa ambiental establece diferencias entre estos tipos de residuos y los vertidos inertes, como los escombros.

 

Cada tipo de residuo necesita por normativa un tratamiento diferenciado. No hay en Melilla ningún vertedero de residuos peligrosos. Las industrias que los producen tienen que llevarlos a la incineradora, que los transforma en residuos peligrosos en forma de cenizas volantes que son llevadas a la peninsula.

 

Pero las escorias se consideran residuos no peligrosos y se llevan a un vertedero de esa categoría, como el que se construyó en Melilla y se colmató a los 3 años debido a que nadie recicla las escorias.

 

Desde que la actual legislación de residuos entró en vigor, en 2011, hasta que se abrió el vertedero de residuos no peligrosos en Melilla pasaron 3 años, pues comenzó a verterse en él en 2014. Y en 2018 ya está colmatado. ¿Dónde han ido a parar desde 2011 las escorias de la incineradora?¿Y antes?

 

Guelaya discrepa en que las escorias sean residuos no peligrosos precisamente porque proceden de quemar residuos que sí lo son. La Consejería ha presentado unos análisis que hemos rebatido solicitando que se aporten los análisis trimestrales, que nunca han aparecido por ninguna parte. El vertedero debe controlar lo que se vierte, y en Melilla al parecer no existe control alguno.

 

En este debate la propuesta de Guelaya es que si no hay sitio para disponer de un vertedero de residuos no peligrosos en Melilla hay que llevárselos a la península, utilizando la disposición que establece que el Estado se encarga de financiarlo.

 

Pero la decisión que ha tomado la Consejería ha sido verter las escorias como si fueran inertes, manteniendo lo que denomina “almacenamiento temporal” durante no sabemos cuántos años más.

 

Lo que debería ser un almacenamiento temporal para valorizar los residuos inertes en forma de áridos para la construcción se convierte en un vertedero de residuos sin uso alguno, con el riesgo de que ahora se colmate también.

 

El vertedero de inertes de esta forma se va llenando de residuos de construcción que nadie utiliza, y que creemos que se pensaban utilizar como relleno en la ampliación del puerto, y ante la previsible negativa de la resolución ambiental del proyecto va a provocar un caos en el vertedero de inertes y en los terrenos que han venido utilizándose como almacén de tierras de relleno. El vertido de las escorias no hace sino engordar el problema.

 

A las escorias de la incineradora que no deben estar en el vertedero de inertes se añaden los lodos de depuradora, que se dejaron de incinerar en algunos momentos y se depositaron igualmente en el vertedero de inertes, a pesar de que estos lodos son también residuos no peligrosos.

 

Y finalmente, el descontrol ha llegado al amianto tras el verano, porque restos de uralita que se dejaron en el mes de septiembre en la zona donde están vertiendo las escorias siguen allí dos meses después.

 

¿Cómo es posible que nadie se haya dado cuenta que hay uralita  si está a la vista en la zona donde se vierten las escorias?. ¿Es por no pagar a la empresa que tendría que recogerlo y llevarlo a un vertedero de seguridad para la uralita?.

 

Si el verano que viene se utilizan los áridos del vertedero de inertes para recuperar playas, podríamos acabar tumbándonos encima de una mezcla de lodos, áridos y escorias, aderezado con un toque de amianto.

amianto en vertedero de inertes en zona de escorias

escorias en vertedero de inertes 2018