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Las declaraciones del Sr. Marín sobre la Patella ferruginea carecen de rigor científico

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  • Enviar 20 “larvas o juveniles” de Patella ferruginea al Campo de Gibraltar, como ha declarado el presidente de la autoridad portuaria de Melilla, no tiene ningún sentido, hay miles de ejemplares allí.

 

La Patella ferruginea, la lapa que está dando la lata en el proyecto de ampliación del puerto, vive pegada a sustratos duros naturales o en escolleras de puertos, pero necesita que los temporales de poniente para que se formen y dispersen sus larvas, que nadarán libres en el mar hasta llegar a un sustrato donde fijarse.

 

El “reclutamiento” de larvas en Andalucía se está produciendo de forma natural desde las poblaciones norteafricanas debido a las corrientes, y algunos años recientes especialmente buenos han aumentado la población en toda Andalucía.

 

El censo de 2018 de la costa andaluza de Patella fue de 13.000 ejemplares, según la propia Junta de Andalucía, que ofreció el dato en las Jornadas del 4 al 6 de octubre en Rodalquilar, Almería, donde no pudieron asistir ni representantes de la Ciudad Autónoma ni de la autoridad portuaria de Melilla, aunque sí asistieron investigadores y ecologistas melillenses.

 

El principal núcleo, y probablemente la primera zona donde la Patella ferruginea pueda reproducirse a partir de su propia población, y no de larvas norteafricanas, será en el campo de Gibraltar, donde ya hay miles de ejemplares.

 

El único interés por enviar ejemplares “juveniles” donde los hay por miles, es científico, para ver si la técnica utilizada para el trasloque funciona o no funciona. Pero no tiene ninguna utilidad desde el punto de vista de la conservación de la especie, como insinúa el presidente de la autoridad portuaria de Melilla. Llevarse un número tan bajo de lapas sólo hubiera sido efectivo si hubieran sido ejemplares de mayor tamaño y edad, de 7 cms de diámetro de concha para arriba, por ejemplo, para intentar que hubiera lapas de ambos géneros, pero los intentos de traslocación de Patellas de ese tamaño hasta ahora han sido desastrosos, y sólo han contribuido a empobrecer las colonias donantes, despojándolas de los ejemplares más valiosos de la colonia, por lo que es de todo punto desaconsejable.

 

  • La única Administración que ha realizado un seguimiento de su población de Patella de acuerdo con la Estrategia de conservación de la especie ha sido la CCAA de Andalucía.

 

No existe, desde que la ley de Patrimonio Natural se publicó y la Estrategia de Conservación de la especie se aprobó, hace ya más de un década, ninguna iniciativa en Melilla realizando censos cada cuatro años que haga pensar que se va a elaborar un plan de recuperación de la especie.

 

Lo que sí ha hecho la autoridad portuaria de Melilla es basarse en los intereses de seguridad nacional para realizar  en absoluto silencio y sin evaluación ambiental el arreglo del muelle de la isla de Isabel II en Chafarinas, traslocando piedras con lapas con el resultado de haber perdido a la mayoría de ellas en los dos primeros años.

 

El futuro de las 20 lapas que han ido al puerto de La Alcaildesa ya se verá, pero desde luego, es un experimento, todavía no es una solución. Eso sí, se va a invertir allí en un centro de interpretación de la especie, que en Melilla, el lugar donde la lapa presenta su mayor densidad mundial, nadie se plantea.

 

En cambio, si Guelaya le propone a la autoridad portuaria que “pique” la escollera del paseo de Horcas para facilitar la implantación de larvas, allí donde se perdieron al menos 2000 ejemplares por las obras del nuevo paseo marítimo sin que se hayan recuperado todavía, obtiene por respuesta que es cosa de la Dirección de Costas del ministerio.

 

La propuesta en realidad no es de Guelaya, sino del mismo investigador que la autoridad portuaria de Melilla ha contratado, en un intento desesperado por hacer creer que el proyecto de ampliación es seguro para las lapas, y tras descartar un primer informe de investigadores de Melilla porque no le interesaban las conclusiones a las que llegaron.

 

  • La evaluación ambiental de la ampliación del puerto de Melilla tiene que ser positiva para que se pueda pensar en gastar dinero.

 

¿Que pasaría si se reservan 300 millones de euros para una obra que no se sabe si va a realizarse?, ¿no se está hipotecando recursos básicos para otros fines como centros educativos, hospitales y programas para migrantes de los que la ciudad de Melilla está tan necesitada?

 

Si a la escollera exterior del puerto de Melilla se le coloca enfrente una isla de 25 hectáreas, ¿no se estará evitando la dispersión de las larvas? Además, esta especie muestra preferencia por las escolleras con fuerte oleaje y buena renovación de agua, por lo que aparecen en mayor proporción en las escolleras exteriores. Esto significa que puede producirse un daño enorme a la población allí existente, adaptada ya a este tipo de ambiente.

 

Guelaya y Verdemar esperan que la resolución ambiental de la ampliación del puerto de Melilla sea negativa, al igual que lo ha sido la última fase de ampliación del puerto de Ceuta y el proyecto de ampliación del puerto de Tarifa, rechazados por motivos de conservación de las especies marinas, entre ellas Patella ferruginea.

patella Charranes