Ley de Cambio Climático

Guelaya presentó sus propuestas iniciales al consejero de Infraestructuras, Urbanismo y Deporte sobre el PGOU

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  • La Consejería reconoce a Guelaya como persona jurídica interesada en el PGOU
  • La valoración de la reunión para los ecologistas ha sido positiva al poder participar en la evaluación ambiental estratégica que determina la Ley 21/2013
  • Las propuestas presentadas por Guelaya serán estudiadas por el equipo redactor del PGOU.

Guelaya ha presentado al consejero Rachid Bussian la necesidad de iniciar a la mayor brevedad posible el trámite de evaluación ambiental estratégica según la Ley 21/2013 de evaluación ambiental vigente y de adaptar el Plan al escenario actual de emergencia climática para no provocar más retrasos de los necesarios.

Desde la aprobación del informe ambiental y de la aprobación inicial de la revisión en 2012 se han producido cambios sustanciales en la redacción del PGOU que obligan a considerar la revisión como un procedimiento diferente al de hace una década, así como el escenario socio-económico.

Desde el año 2012 es difícilmente entendible que el proceso se haya quedado parado casi una década, pero intentar ahora terminarlo con prisas no es equivalente a terminarlo bien, por lo que Guelaya valora como positivo un retraso de meses en la aprobación para la evaluación ambiental estratégica tras un retraso de casi una década. Las prisas no son buenas consejeras. 

Las propuestas realizadas por Guelaya, además de iniciar el procedimiento de Evaluación Ambiental Estratégica  siguiendo la  Ley 21/2013 vigente desde el principio, fueron las siguientes:

1.- Que se redacte y se incluya de forma vinculante en el PGOU un Plan especial de adaptación al cambio climático de acuerdo a los compromisos internacionales firmados por España en materia de emergencia climática, y en concreto el Acuerdo de París, La Estrategia europea de cambio climático  y la Ley de cambio climático española.

2.- Que se preste una especial definición del papel de las zonas verdes ya existentes y de las nuevas, incluyendo las zonas forestales y la Red Natura 2000 en su integridad, para la mitigación del cambio climático, definiendo zona verde no solo por su uso público (como un aparcamiento por ejemplo) sino por incluir al menos un 51% de su superficie con cubierta vegetal.

3.- Que se incluyan normativas específicas de edificación para  promover el uso de energías renovables en las edificaciones y zonas periféricas de la ciudad al margen de los espacios protegidos  y para conservación de la biodiversidad urbana, tanto en edificios como zonas verdes, de acuerdo con la experiencia de otros municipios españoles, especialmente vinculados con la conservación del patrimonio arquitectónico.

4.- Que se incluyan los planes y reglamentos desarrollados desde 2012 en el PGOU como planes especiales en sus versiones actuales o en las actualizaciones que obligatoriamente deberán realizarse para adecuar reglamentos a la legislación vigente en algunos casos.

5.- Que se incorporen al PMUS las conclusiones del Plan Estratégico de Melilla 2020-2029

Entrevista con el consejero Rachid Bussian

La política de residuos de la ciudad sigue incumpliendo los objetivos legales de reciclaje

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Esperamos que la próxima celebración del Día del Medio Ambiente el 5 de junio se abra un debate público y en el gobierno de la ciudad sobre la importancia de una salida en verde de la pandemia

 

  • Los porcentajes de reciclaje anunciados para los primeros 4 meses del año son datos que hablan del fracaso de una política de residuos anacrónica.

 

  • El final de la alerta sanitaria tiene que estar basada en una salida verde de la actividad económica para encarar la emergencia climática en lugar de empeorarla.

 

  • Guelaya denuncia la falta de respuesta del consejero a las peticiones de información que le hemos enviado en los últimos 9 meses

 

Todos los indicadores de reciclaje son malos, por uno u otro motivo. La ausencia de ambición en cumplir objetivos legales y los planes aprobados para la ciudad (Plan Integral de Residuos, PIGREMEL) se esconden con falsas valoraciones positivas que no contribuyen a solucionar un problema ya demasiado antiguo en la ciudad.

 

Guelaya insta a la consejería de Medio Ambiente a no esconder la realidad que ha heredado sobre política de residuos y sea ambiciosa ahora que vemos la luz al final del túnel de la pandemia y necesitamos una salida en verde para activar la economía.

 

El Plan Integral de Residuos (2017-2022) no está funcionando, y negando el problema no vamos a salir adelante.

 

Las 182 toneladas (Tn) de envases ligeros reciclados en lo que va de año no es más que el 17% de lo que hemos producido. PIGREMEL calculó 3.126,54 Tn de envases ligeros producidos para este año  en el escenario de que se mantengan los porcentajes de producción de 2015. El dato es en realidad más bajo porque el consumo de envases ligeros por ejemplo ha aumentado con el confinamiento.

 

Las 294 Tn de papel y cartón reciclados en lo que va de año suponen un insignificante 1.7% de la producción esperada para cuatro meses. En realidad, este nivel tan bajo se debe más bien a la bajada de la actividad económica reciente, agudizada por la crisis comercial anterior de la frontera.

 

El vidrio, con las 197 Tn recicladas, ofrece el mejor datos, un 41% sobre la producción esperada en 4 meses, pero tampoco llega al 50% que la Ley de Residuos estableció para conseguir en 2015.

 

Y sobre el porcentaje de reciclaje de materia orgánica, es 0% como todos sabemos, porque se quema en la incineradora junto con la fracción resto que impide que pueda ser reciclada, porque para reciclarla habría que recogerla por separado y para eso hace falta un contenedor más en la ciudad, el de “resto de fracciones”.

 

Así que en ninguna de las fracciones reciclables nos acercamos ni siquiera al aprobado en referencia a 2015. Decir que son buenos resultados es demostrar no tener claro lo que se nos viene encima a partir de la Ley de Cambio Climático o la nueva Ley de Residuos que se pondrá en información pública en las próximas semanas. Una ley que no permitirá valorizar la materia orgánica en la incineradora y tendrá que ser utilizada para bio-gas y producir electricidad, o bien tendremos que compostarla, para lo que en su mayoría habrá que trasladarla a la península si no hay consumo de compost en la ciudad.

 

Guelaya ha solicitado en reuniones con funcionarios de la consejería y con el consejero información sobre los objetivos de reciclaje acordados por la consejería con ECOEMBES por escrito, y seguimos si recibir la información que hemos demandado en los últimos 9 meses.

 

reto a la politica de residuos de melilla