Mes: diciembre 2017
Naturaleza contra las plagas urbanas
Políticas erróneas contra nuestros aliados naturales

Las soluciones tienen unos costes irrisorios
Errores históricos en la ciudad

Nidos para los edificios escolares

El presupuesto del gobierno de Melilla tiene que reflejar un compromiso real con el medio ambiente de la ciudad
Guelaya solicita a la Ciudad Autónoma un esfuerzo en los presupuestos para conservación de la biodiversidad y para la lucha contra la contaminación.
No tiene sentido que la Ciudad Autónoma renuncie a crear los puestos de trabajo a los que se comprometió hace cinco años con la aprobación de los Planes de Ordenación de Recursos Naturales
Los planes de ordenación de recursos naturales se aprobaron en julio de 2012 como condición impuesta por el Estado para poder contar con la Red natura 2000 en Melilla, o dicho de otro modo, para tener Zonas de Especial Conservación (ZEC).
Guelaya Ecologistas en Acción defendió la necesidad de dotar a la ciudad de un plan de recursos naturales, presentó sus alegaciones, y posteriormente, firmó un acuerdo de colaboración con la consejería de Medio Ambiente para el desarrollo de los planes de ordenación de recursos en las Zec del barranco del Nano y Aguadú.
Pero no se han ejecutado desde que se aprobaron, y los puestos de trabajos directos e indirectos que esos planes requerían han quedado en el olvido.
El empleo verde que la ciudad se comprometió a crear cuando aprobó los planes de ordenación de recursos naturales en 2013, como mínimo decenas de personas vinculadas a 20 acciones, todavía está por llegar y son una oprtunidad para el presupuesto de 2018.
Se trata no solo de crear puestos de trabajo, sino de dotar a la propia Consejería de recursos humanos que puedan hacer frente al volumen de trabajo que tiene que abordar y que impide que lo planificado y aprobado en la Asamblea se cumpla.
Han pasado los años de la crisis, debemos entenderlo así con un presupuesto de la ciudad que crece, pero también lo debe hacer el presupuesto que desde hace 5 años la ciudad comprometió con la conservación de la biodiversidad y se ha mantenido en 0 euros.
Melilla sigue siendo el único territorio español que no ha aprobado la adquisición de equipos, ni fijos ni móviles, para analizar la contaminación atmosférica.
Es una cuestión de contaminación, pero sobre todo, de sanidad ambiental. Los datos del año pasado sobre muertes prematuras que la Agencia europea de medio ambiente hizo públicas estableció en 30.000 muertes prematuras las que se produjeron en España, y 520.000 los fallecimientos en la UE por la contaminación atmosférica.
Año tras año seguiremos pidiendo a la Ciudad Autónoma que asuma su responsabilidad en informar a la población de repuntes en la contaminación atmosférica, no solo de la producida en nuestra ciudad, sino de cualquier fuente de contaminación exterior a Melilla, por causas naturales o provocadas por acciones humanas.
Es un problema sanitario vinculado a personas que tienen problemas respiratorios, por patologías conocidas o por alergias. No importa si hay partículas de polvo sahariano en el aire provocadas por los vientos del sur, o es otra la causa de la contaminación.
El control del comercio atípico, que está intentando ordenar la Ciudad Autónoma, es una oportunidad para exigir no solo que lo realicen 75 furgonetas, sino que se exija que tengan la ITV pasada.
También están afectadas por el aire que respiran colectivos profesionales específicos, como por ejemplo policías y guardias civiles, que han emitido quejas a través de sus sindicatos por los humos que respiran en las fronteras, ya que la mayoría de coches que entran en Melilla para el comercio atípico, cientos, jamás pasarían una inspección ITV en España. Probablemente el que no se quiera asumir el cumplimiento de normativas legales con los coches del comercio atípico sospechamos que tenga que ver con el hecho de que las estadísticas de la DGT afirmen que más del 25% de los coches de Melilla no pasan la ITV. En 2015 eran 12.237.
Las personas afectadas tienen derecho a que se les avise de lo que van a respirar si salen a la calle, como en cualquier otro sitio de la UE.
Guelaya y SEO actualizan el listado de aves de Melilla
Guelaya Ecologistas en Acción y la Sociedad Española de Ornitología (SEO) trabajan en la actualización de la lista de aves de Melilla. Esta actualización es necesaria debido a la inclusión en el III Atlas de aves reproductoras de España de los territorios norteafricanos como unidad específica.
La lista de aves de España está en revisión. Tras la publicación en el año 2012 de la última lista de aves presentes en territorio español, se está revisando y actualizando cinco años después con la novedad de que la avifauna española va a describirse para tres contextos biogeográficos específicos: Península y Baleares, norte de África y Canarias.
Melilla, enclavada en los territorios norteafricanos, aportará a la biodiversidad nacional, de forma coordinada con SEO-Ceuta, el conocimiento actual de sus aves.
Algunas especies y subespecies norteafricanas que están presentes en Ceuta, en Melilla, o en las dos ciudades, en los peñones y en Chafarinas no están presentes en otras áreas geográficas españolas, y por tanto, aportan biodiversidad nacional, algo que muy pocas ciudades pueden hacer en España.
La última “lista de aves” de Melilla, fruto del esfuerzo privado de los ornitólogos locales y de la Fundación Gaselec, fue publicada en 2013.
En concreto, hace cinco años se citaron 203 especies de aves presentes en la ciudad, de la cuales, más de una cuarta parte son aves invernantes. El porcentaje de aves migratorias que pasan por Melilla es incluso mayor que el de aves invernantes, el 32,9%.
El esfuerzo en observación de aves en la ciudad ha permitido ir conociendo nuevas especies, en muchos casos accidentales, por ser observaciones poco frecuentes, incluso referidas a aves exóticas. Por ejemplo, existen dos especies de cotorras, la cotorra de Kramer y la cotorra argentina, que se observaron como aves accidentales hace algunos años pero han acabado de instalarse en los parques y plazas públicas, reproduciéndose, y formando parte ya de la avifauna melillense.
Pero de especial importancia son las aves reproductoras, que superan el 30% de las especies presentes a lo largo del año.
La progresiva urbanización del territorio de Melilla ha eliminado hábitats necesarios para algunas especies, por lo que las especies reproductoras han disminuido.
El II Atlas de aves nidificantes de España que se publicó en 2003 aportó para Melilla 65 especies de aves reproductoras. En cambio, en el III Atlas de aves nidificantes de España, pendiente de su terminación, solo tiene 57 especies nidificantes en Melilla.
Los datos actuales permiten afirmar que se ha producido en la última década una pérdida global de aves reproductoras en Melilla, debido a la fragmentación y eliminación de hábitats naturales, a pesar de que nuevas especies, algunas muy significativas como la gaviota de Audouin, llevan cuatro años estableciendo colonias en Melilla.
En el año 2017 la gaviota de Audouin en las islas Chafarinas ha conseguido sacar adelante la mitad de nidos que en Melilla. O dicho de otra manera, en el mar de Alborán, Melilla es el doble de importante para la conservación de la gaviota de Audouin que Chafarinas.
El conocimiento actual sobre la biodiversidad de Melilla está en manos de Guelaya-Ecologistas en Acción, de la SEO y de los investigadores del Campus de la UGR
Guelaya recuerda que la gaviota de Audouin tiene el status de especie vulnerable en el Catálogo nacional de especies amenazadas, y se suma a la lista de especies incluidas como “en peligro de extinción” o “vulnerables” que desde la publicación de la Ley de patrimonio natural hace una década deberían tener de forma preceptiva un plan de recuperación o conservación, que la ciudad de Melilla no ha tenido a bien concederles, ni tan siquiera a la Patella ferruginea, a pesar de la aprobación de los planes de ordenación de recursos nacionales de la Red Natura 2000 en Melilla también hace 5 años.
Conservar la biodiversidad de Melilla, o en cualquier otro sitio, en el caso de las aves, implica conocimiento:
1.- Conocer donde están las especies en cada momento del año.
2.- Cuantificar las poblaciones locales
3.- Comparar las tendencias poblacionales de cada especie para valorar si sus efectivos reproductores aumentan o disminuyen.
Desde hace dos años investigadores de la Universidad de Granada, de Guelaya y observadores de SEO coordinan sus acciones con el objetivo de conservar las especies en peligro de extinción en Melilla. La información que se ha generado en los últimos dos años ha sido fruto del esfuerzo de personas que de forma altruista, o si que quiere, como “trabajo voluntario”, han conseguido obtener un conocimiento sobre la biodiversidad local que hasta el momento la consejería de coordinación y medio ambiente no ha querido realizar, a pesar de las acciones aprobadas en el consejo de gobierno.