Federación Española de Municipios y Provincias

Guelaya denuncia la conversión de nuestras zonas verdes en zonas grises de hormigón donde hasta los árboles se sustituyen por estructuras metálicas

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  • Guelaya presenta una queja ante la Consejería de Infraestructura por la reiteración de zonas verdes con predominio del hormigón
  • No se puede autorizar ni una obra más sobre zonas verdes siguiendo criterios urbanísticos de hace un cuarto de siglo en una situación de emergencia climática.

Lo del parque del barrio de la Victoria no es un caso aislado pero sí es la gota que colma el vaso de la paciencia de los ecologistas, que han ofrecido especies autóctonas a la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad y comprueba que las zonas verdes  las planifica la consejería de Infraestructuras, y prefiere hormigón y estructuras metálicas a medidas de mitigación del cambio climático. Por ese motivo Guelaya ha presentado una queja contra la Consejería de Infraestructuras, Urbanismo y Deporte.

¿Para que sirve colaborar con la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad firmando un acuerdo por el que la Ciudad autónoma dispone de árboles y arbustos autóctonos gratis si los que diseñan las zonas verdes están en otra consejería y prefieren estructuras metálicas y hormigón en el suelo?

La guía metodológica que la Red de Ciudades Españolas por el Clima, en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, publicó allá por 2015, estableció en un informe para la Mitigación y la Adaptación al Cambio Climático en el Planeamiento Urbano una sola directriz “básica” sobre el “verde urbano”:

“Incrementar la biodiversidad y la capacidad de regulación climática y de sumidero de carbono del verde urbano en los pueblos y ciudades, creando una red de parques, huertos urbanos y zonas verdes conectada con el entorno periurbano y rural a través de corredores ecológicos, e insertando el verde urbano en el tejido edificado a través de patios, fachadas y cubiertas verdes”

Medidas para desarrollar esta directriz básica en cualquier ciudad española desde hace un lustro que aquí no hemos visto, como por ejemplo “Introducir criterios bioclimáticos y de calidad ambiental (confort térmico, ruido, contaminación, etc.) en el diseño de las zonas verdes y los espacios públicos, creando microclimas en el entorno de la edificación a través de medidas como la plantación de vegetación, la permeabilización del suelo, la instalación de masas de agua, etc.”

Todavía estamos leyendo los titulares de los medios de comunicación de noviembre de 2019: “El objetivo de las I Jornadas Ciudad Sostenible y Agenda 2030 es que Melilla esté a la cabeza del país en urbanismo y sostenibilidad”, Jornadas en las que participamos porque fuimos invitados a transformar lo que entonces era la herencia recibida y ahora percibimos como una continuidad inexplicable de criterios obsoletos que no es que sean del anterior Gobierno, sino que reflejan la presión del lobby* de la construcción y que son además políticamente incompatibles con una Asamblea de la Ciudad que firmó la Declaración de Emergencia Climática por unanimidad.

Hemos solicitado en nuestra queja que en lo sucesivo se tenga en cuenta el acuerdo de colaboración suscrito entre nuestra asociación y la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad para que podamos participar en el diseño de los espacios libres y poder aportar propuestas de inclusión de vegetación autóctona en el espacio público mediante donación de nuestro vivero forestal, tal como está recogida en el acuerdo firmado.

* lobby

nombre masculino

Grupo de presión formado por personas con capacidad para presionar sobre un gobierno o una empresa, especialmente en lo relativo a las decisiones políticas y económicas.