plantaciones populares

Guelaya realizará su tradicional plantación de reyes este sábado día 15 en el Nano

Posted on Actualizado enn

– Quedaremos como en anteriores ocasiones en la zona aledaña a las instalaciones del pantano de las adelfas, frente a Rostrogordo, a partir de las 12:00

– Los árboles se adquirirán a través de una tarjeta-regalo por valor de dos euros. El dinero recaudado se donará a la Federación de Ecologistas en Acción de Málaga para la restauración de los efectos del incendio de Sierra Bermeja

– Las tarjetas-regalo se pueden adquirir en Foto Velox, en Inga-Radio y en el mismo lugar de la plantación.

Este sábado día 15 realizaremos nuestra tradicional plantación de reyes, un evento que aprovechamos para concienciar sobre el excesivo consumismo de estas fechas. No hay regalo más sostenible que la posibilidad de plantar un árbol, que además de aportar beneficios al medio ambiente de la ciudad, se podrá ver crecer y florecer durante muchos años.

Además siempre aprovechamos esta plantación para dar a conocer una problemática social o ambiental de nuestra zona, y damos la oportunidad de ayudar a esa causa a través de una pequeña donación. En agosto de este año 2021 que acaba de terminar el terrible incendio de Sierra Bermeja, en la vecina provincia de Málaga, arrasó uno de los ecosistemas más singulares de la península, por lo que hemos decidido dedicar la recaudación de este año a nuestr@s compañer@s de la federación de ecologistas en acción de Málaga que se han implicado en la ardua tarea de la regeneración de este espacio natural hasta que recuperen, aunque sea en parte, los valores naturales que lo hacían tan especial.

El lugar donde va a hacerse la plantación este año es la misma que en años anteriores, en la zona aledaña a las instalaciones del pantano de las Adelfas y frente a Rostrogordo. La cobertura forestal de esta zona, después de las sucesivas plantaciones de estos años, es ya la idónea, por lo que nuestra intención es plantar especies autóctonas de pequeño porte que ayuden a la correcta restauración natural de la zona sin competir con las que ya están presentes allí. Estas especies, a pesar de no alcanzar un gran tamaño, tienen un alto valor ecológico y están especialmente adaptadas al duro entorno del barranco del Nano. Las especies a plantar son palmito, lavanda dentada, jara de Cartagena, azucena marina, jarilla cabeza de gato, esparto y cerrillo

Son todas especies autóctonas, procedentes del vivero de Guelaya y germinadas a partir de semillas recolectadas en el entorno de Melilla; algunas de ellas están protegidas a nivel europeo y nacional. Aunque esperamos que se adapten bien en su nueva ubicación, facilitaremos su adaptación con riegos en las épocas menos favorables. Desde hace algún tiempo contamos para estos riegos de supervivencia en los meses más secos con una cuba instalada en esa zona por la consejería de medio ambiente. Aprovechamos para recordar que todas las personas que quieran colaborar en estos riegos de verano solo tienen que indicárnoslo a través de nuestras redes sociales. Ya hay un equipo de personas que se turnan en las labores de riego y mantenimiento de esas plantas de forma totalmente voluntaria, pero toda colaboración es poca, y cualquier ayuda es bien recibida.

A las 12:00, hora de la plantación, ya tendremos preparadas las herramientas y las plantas en el lugar indicado. Recomendamos llevar calzado apropiado, agua y mucha, mucha ilusión para que nuestro regalo disfrute de una muy larga vida.

Tlf de contacto:

650 09 78 75, Manuel Tapia

Biodiversidad y confinamiento en Melilla

Posted on Actualizado enn

  • Guelaya hace balance de la biodiversidad local en esta etapa de confinamiento. Esperamos que los acuerdos firmados sobre reforestaciones o podas se mantengan en el futuro.

 

  • El efecto a corto plazo del COVID 19 ha sido positivo pero ya se ha empezado a notar la salida del confinamiento.

 

 

Río de Oro

En esta primera etapa del año continúan las acciones marcadas en el proyecto de renaturalización  del río de Oro, aunque el parón que supuso el Estado de Emergencia obligará a retrasar algunas de ellas. La razón es que las actuaciones en ciertas zonas del cauce pueden afectar a las aves que anidan allí. Estas actuaciones se interrumpieron por la pandemia justo cuando comenzaba la época de cría, y ahora tendrán que esperar a que esta época de cría finalice para continuar con ellas.

 

Reforestaciones

El acuerdo firmado con la consejería de medio ambiente para la reforestación de los espacios naturales de Melilla sigue desarrollándose, con actividades encaminadas a la implicación de la población de Melilla en la conservación y conocimiento de estas especies forestales. Las reforestaciones populares comenzarán de nuevo en invierno, cuando el clima es más propicio para plantar.

 

Aves migratorias

El confinamiento decretado por el estado de emergencia ha tenido un efecto significativo sobre la biodiversidad local. Se decretó a mediados de marzo, cuando muchas aves migratorias pasan por la ciudad de camino hacia Europa y otras muchas comienzan a criar.
El ejemplo del abejaruco europeo (Merops apiaster) puede servir para visualizar los efectos del confinamiento en las aves migratorias. Esta vistosa ave suele pasar por la ciudad en estas fechas de camino hacia Europa, y algunos bandos se quedan unos días deambulando por lugares como Rostrogordo o las huertas del río de Oro. Este año, sin embargo, se han dejado ver por todos los barrios de Melilla, con más asiduidad en las proximidades del parque Hernández y el parque Lobera, una presencia motivada sin duda por la tranquilidad y la ausencia de tráfico y personas por las calles debido al confinamiento.

 

Aves nidificantes

El efecto en las aves que comenzaban a criar justo al inicio del confinamiento tiene aspectos positivos y negativos. Muchas de ellas han anidado en zonas accesibles o normalmente más transitadas, animadas por la tranquilidad, y muchos de estos nidos han sido abandonados cuando la desescalada ha hecho retornar el tránsito a esas zonas.

No todas son malas noticias; algunas de estas especies que han anidado en el casco urbano, en lugares poco frecuentes, prosiguen con éxito la crianza. En el caso de los estorninos negros (Sturnus unicolor) este año se ha podido constatar por primera vez el anidamiento de esta especie en Melilla, con al menos tres parejas que han anidado en edificios de la ciudad y que prosiguen aún con la crianza.

 

Rapaces urbanas

Otro caso reseñable es el de los cernícalos vulgares (Falco tinnuculus), conocidos localmente como “primitas”, con al menos dos parejas confirmadas que han anidado el alféizares de ventanas de edificios habitados. En este caso la implicación de las personas que habitan en los domicilios más próximos a estos nidos es muy importante para que la crianza de estas parejas culmine con éxito, pues son muy sensibles a las interferencias humanas.

Rapaces nocturnas como el mochuelo ( Athene noctua) o el cárabo (Strix aluco) también se han detectado en zonas poco usuales del casco urbano durante los días de confinamiento.

 

Fauna marina

También se han podido ver escenas poco comunes en las costas de Melilla, como la presencia de un gran bando de delfines comunes (Delphinus delphis) nadando muy próximos al litoral de Horcas Coloradas. Esta presencia de cetáceos como delfines y ballenas, e incluso de otras especies como tiburones peregrinos (Cethorinus maximus), cerca de playas y puertos se ha repetido durante el confinamiento en muchos lugares de la costa española, debido sin duda a la disminución del tráfico marítimo.

 

Arroyo Mezquita

La parada de actividad ha tenido un efecto positivo también en lugares del extrarradio especialmente castigados por el vertido de basuras y escombros. Un caso proverbial es el del arroyo Mezquita a su paso por la zona del polígono Sepes, un punto negro de la periferia donde se vertían cantidades ingentes de residuos a diario, y que a pesar de las limpiezas de choque que se realizaban de vez en cuando con maquinaria pesada ofrecía un aspecto apocalíptico. La bajada de actividad comercial en los almacenes del polígono nos ha dejado una imagen insólita de un arroyo cubierto de vegetación y sin residuos, todo un ejemplo de nuestro efecto en el paisaje, y de la sorprendente capacidad de recuperación de la naturaleza cuando dejamos de maltratarla.

 

 

arroyo Mezquita durante el confinamiento del COVID 19 en Melilla