¿Consumir más nos hace más felices? 1 día sin compras y 364 de consumo responsable
Con motivo de la celebración el 25 de noviembre del Día sin Compras, Guelaya quiere visibilizar los impactos del consumismo irresponsable del Viernes Negro (o «Black Friday» en inglés) y quiere proponer como alternativa un consumo transformador.
Desde hace veinticuatro años, cada último viernes de noviembre se celebra a nivel internacional el Día sin Compras, una jornada que, coincidiendo con el Viernes Negro, cuestiona el actual modelo de producción y consumo y apunta hacia un sistema que ni hace felices a las personas ni está destinado a satisfacer sus necesidades..
Guelaya pretende alertar al público sobre la tiranía que supone el modelo de consumo actual basado en la obsolescencia y el endeudamiento. Pretendemos que las personas consumidoras se planteen hasta qué punto necesitan y desean todo aquello que compran. Para ello nos unimos a esta huelga simbólica de compradoras y compradores que se celebra cada año desde hace más de dos décadas, coincidiendo con una de las jornadas más consumistas en Estados Unidos, el llamado «Black Friday».
De manera creciente en los últimos años, las cadenas comerciales españolas se apuntan a las promociones especiales. Les ayuda el mensaje oficial, según el cual la recuperación de la crisis económica llegará a través de la incentivación del consumo. Para Guelaya este modelo de crecer y comprar está lejos de solucionar la crisis e ignora, además, los límites del planeta.
El Día sin Compras critica un modelo de producción y consumo a la medida de las grandes empresas y de sus objetivos de maximización de beneficios. Un modelo en el que la mayor parte de los productos se fabrican en lugares cuyas personas no podrán disfrutar de ellos, y que trabajan en condiciones de semiesclavitud. Miles de kilómetros de injusticia social con grandes impactos medioambientales llegan en forma de oferta en el Viernes Negro.
Frente a este esquema, desde Guelaya defendemos un cambio de sistema que no explote al planeta. El consumo transformador y responsable; un consumo que se cuestione no solo los costes económicos sino también los sociales y medioambientales.
Es preciso recordar que nuestro consumo desmesurado es, en buena parte, el origen de los grandes problemas que nos afectan: cambio climático, falta de recursos naturales, escasez de agua potable, basuras marinas, contaminación atmosférica…
Un nuevo modelo comercial es posible y, desde Melilla, también podemos poner nuestro granito de arena si los consumidores nos erigimos como llave del cambio.
Desde Guelaya querríamos aportar algunas sugerencias:
- Pedimos a los melillenses que piensen si son más felices comprando más o siendo capaces de vivir con menos.
- Pedimos que se minoricen las compras por internet a las grandes empresas que no pagan sus impuestos en España.
- Pedimos que, mayoritariamente, los productos se compren en el pequeño comercio local, que es el que revierte sus beneficios en Melilla y el que no queremos que huya del centro de la ciudad por la salvaje competencia de los grandes centros comerciales.
- Pedimos que no se compren productos usar y tirar.
- Pedimos que se desechen los productos con envoltorios innecesarios.
- Pedimos que se vaya a la compra con bolsa propia para no acumular más bolsas de plástico en nuestras casas.
- Pedimos que se elijan los productos que han recorrido menos kilómetros hasta llegar a nuestras manos.
Pedimos que, como consumidores, seamos conscientes de que la única salida posible a la debacle ecológica en la que estamos inmersos es un consumo reducido, responsable y transformador.
El nuevo carril bici costará siete veces más que lo previsto en el PMUS
El nuevo carril bici nos costará casi un 750% más que la valoración económica realizada en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible
- La buena iniciativa del Gobierno está quedando empañada una vez más por una mala gestión.
- El carril bici es el 23% del proyecto de obras hidráulicas que se van a ejecutar
Ante las noticias que se están produciendo en los últimos días sobre la construcción del nuevo carril bici en el Paseo marítimo, Guelaya Ecologistas en Acción Melilla lamenta que esta buena noticia quede a medias por una gestión ineficaz.
El proyecto que se desarrolla en el paseo marítimo es una obra hidráulica para instalar tuberías desde la estación de bombeo de la desembocadura del Río de Oro hasta la depuradora de la Hípica, y viceversa. El carril bici, anunciado ya por el anterior consejero, se paralizó precisamente para hacerlo coincidir con las obras hidráulicas de renovación de las conducciones de aguas pluviales y residuales.
El presupuesto de ejecución material — el precio real, sin impuestos ni presupuesto de licitación— es de 1.598.780,95€. De todo ello, solo el 23.26% (unos 371.872,91€) corresponden al desarrollo del PMUS. Teniendo en cuenta que la construcción de un carril bici requiere únicamente pintar el asfalto e instalar separadores (bolardos) para separar el tráfico motorizado de la zona exclusiva de ciclistas, no concebimos cómo el PMUS debe proveer un presupuesto de tal cantidad.
El propio PMUS ya recoge el presupuesto de creación de un tramo de carril bici muy parecido al que se quiere instalar. De hecho, el proyecto contemplado en los documentos refleja un carril bici más extenso que el que la Consejería de Coordinación pretende construir. Sin embargo, la valoración económica del carril tiene un presupuesto detallado de 48.494€. La diferencia entre lo presupuestado en 2017 y el primer carril previsto en el PMUS tiene una diferencia de 323.378,91€.
No será el primer carril bici de la historia
Guelaya Ecologistas en Acción Melilla quiere aclarar ante la opinión pública que el carril bici anunciado por Manuel Ángel Quevedo no será el primero que tenga la ciudad. En los años 90 y hasta febrero de 1998, Melilla contó con un carril bici en el Paseo Marítimo, por lo que no es una vieja aspiración, sino recuperar lo que ya teníamos.
Veinte años después de la desaparición del carril bici, las cosas han cambiado; se ha aprendido mucho desde entonces, y las buenas prácticas sobre movilidad sostenible se han actualizado. A lo que aspiramos es a poner en marcha medidas de pacificación eficaces, porque “el mejor carril bici sea el que no se necesita”, tal y como sostiene Melilla ConBici. Melilla es una ciudad perfectamente compatible con una red de itinerarios ciclistas, y así lo recoge el PMUS, que contempla 23 Km de recorrido.
Propuesta de Guelaya
Como miembros de la Mesa por la Movilidad Urbana, Sostenible y Universal, reivindicamos el Decálogo de medidas consensuadas en la Mesa, que en este punto contempla el modelo de Ciudad 30 —limitación máxima a 30km/h con zonas especiales aún más restringidas a 20km/h y a 10km/h— como fórmula de pacificación de grandes resultados en otras comunidades de España.
La no inclusión del Dique Sur como parte del recorrido del carril bici obligará a las bicicletas a coexistir con los coches una vez finalice el proyecto. Por ese motivo, solicitamos que se valore la posibilidad de aplicar un máximo permitido de 20km/h para garantizar la seguridad del ciclista, dadas las características del tramo. El Paseo Marítimo es ya una zona 30 Km/h, pero ello no evita que se produzcan accidentes debido al exceso de velocidad.

Guelaya-Ecologistas en Acción limpiará el arroyo Mezquita el próximo sábado 27 de octubre
Todas las personas interesadas en participar podrán hacerlo a partir de las 11 horas, concentrándose en la gasolinera del polígono SEPES.
Toda la basura que hay en nuestros cauces acabará en el mar en la próxima riada. Es más barato mantener un servicio público de recogida de basura en los cauces de Melilla que limpiezas extraordinarias después cuando la playa se llene de punta a punta de residuos.
Es mejor prevenir que curar, por eso vamos a limpiar el arroyo Mezquita a su paso por el polígono industrial.
Crónica de la nula gestión ambiental de nuestros cauces.
El 24 de noviembre de 2011 el Secretario de Estado de medio rural y agua firmaba favorablemente el informe de viabilidad del proyecto emitido por la Confederación hidrográfica del Guadalquivir (“proyecto de restauración, restitución de márgenes e integración medioambientalde arroyos de Melilla, CLAVE: ME(DT)-4119”) por valor de algo más de 1 millón de euros, consistente en obras de construcción para resolver, entre otros, el problema siguiente:
“en el arroyo Mezquita y en el tramo paralelo a la carretera de Hidum hasta el puente delTesorillo, se presentan situaciones similares con espesa vegetacion y acumulación de basuras.”
“El proyecto tiene como objeto los siguientes aspectos: Eliminar los factores que hacen de estos margenes lugares insalubres.”
El informe favorable fue aprobado por la secretaria de Estado de medio rural y Agua, con las siguientes condiciones:
“Una vez finalizada la ejecución material de las actuaciones, se debe llegar a un acuerdo con las entidades territoriales competentes en el que se establezca la responsabilidad respecto a los gastos de mantenimiento, explotación y conservación”.
Hablamos de hace 6 años, ¿qué ha pasado con el millón de euros invertidos para “eliminar los factores que hacen que estos márgenes sean lugares insalubres”?
En 2013 Guelaya denunció ante la fiscalía a la CHG por los destrozos en el río de Oro. La vegetación autóctona se quita y las basuras y escombros del cauce se dejan donde están.
En 2014 se produjeron denuncias de vertidos de aceites usados en el propio arroyo Mezquita.
En abril de 2015 volvimos a denunciar los vertidos en cauces, anunciando nuestro escepticismo sobre las medidas que las autoridades tomarían.
En junio de 2015 presentamos nuestras alegaciones al Plan hidrológico de Melilla, solicitando la recuperación ambiental de los cauces.
El 20 de enero de 2016 la consejería de Medio Ambiente anunciaba intensificar la lucha contra los vertidos ilegales.
En este año, 2017, el 28 de enero denunciamos “niveles históricos” de suciedad del arroyo Mezquita. El 11 de febrero se reiteraron las denuncias sobre la basura del arroyo mezquita.
El 9 de agosto se incendió el cauce del arroyo Mezquita, tuvieron que intervenir los bomberos, pero lo que prendió no era la vegetación, sino la basura. No es el primer incendio que se provoca en verano, ya hubo otro anterior en 2016.
A comienzos del mes de octubre, una máquina entró a recoger basura en el cauce del arroyo Mezquita, y limpió la vegetación de una buena parte del cauce, dejando especies invasoras que deberían haber quitado, en lugar de quitar solo la vegetación oportunista. Tras unos días, la basura volvió al cauce, y el dinero invertido en su limpieza se tiró, propiamente, a la basura.
Guelaya demanda una policía de cauces que vigile los 365 días del año el buen estado de los mismos, que se multen los vertidos, ya sean de aceites usados, de embalajes o de latas de cerveza, y que la Confederación Hidrográfica y la Ciudad Autónoma firmen un convenio para asegurar la limpieza todo el año.
¿Por qué Melilla tiene más basura marina que el resto de localidades españolas que participan en la campaña internacional Clean up the Sea?
Las basuras marinas en Melilla han llegado desde tierra, mejor prevenir que curar
El informe de Ecologistas en Acción sobre la campaña Clean up the Sea en España nos situó como lideres nacionales en basura marina.
¿De donde viene tanta basura? Pues sencillamente de la costa y en concreto, de lo que sale por los cauces de Melilla al mar cuando hay riadas. Fácil es decir que la basura viene de Marruecos. Pero no es así. Es basura en su mayoría de productos nacionales consumidos en Melilla.
La Confederación hidrográfica del Guadalquivir y la consejería de Medio ambiente deben establecer de una vez un protocolo de vigilancia y seguimiento de los cauces de Melilla
Nadie vigila nuestro cauces, ni siquiera nadie vigila nuestros espacios protegidos, que también tienen cauces, como el barranco del Nano. Tras la aprobación en 2013 de los planes de gestión de recursos naturales por parte de la Ciudad Autónoma, no se ha contratado a nadie.
Prevenir es mejor que curar. Vigilar y multar los vertidos en los cauces de la ciudad es más barato que limpiar con planes de empleo porque al día siguiente de la limpieza empieza a acumularse otra vez la basura.
El Pliego de condiciones técnicas sobre recogida de limpieza viaria que aprobó de forma provisional la asamblea de la ciudad el lunes 16 de octubre incluye todo el territorio de Melilla y todos los tipos de residuos, no solo los residuos sólidos urbanos que producimos en nuestras casas.
La aprobación provisional no ha impedido que en el perfil del contratante se hayan expuesto los pliegos de condiciones técnicas y administrativas desde el 16 de octubre hasta el 1 de diciembre.
Entendemos que cualquier intento por parte de Guelaya Ecologistas en Acción de presentar alegaciones al pliego aprobado provisionalmente, o por parte de cualquier otra entidad o persona física, para lo cual tenemos un mes, no va a ser atendido, ya que supondría modificar el proceso de licitación, es decir, cambiar las reglas del juego a las empresas que se presenten al concurso, que ya están en el perfil del contratante.
La aprobación del pliego de condiciones para la recogida viaria también nos hace pensar que el Plan integrado de Residuos de Melilla 2017-2022, que todavía no ha salido a información pública, se quedará como está, pues su modificación tendría efectos en la empresa que se adjudique la recogida, al no tener que cumplir lo que no está en el contrato.
Resulta al menos llamativo que siendo el objeto del contrato la limpieza de todo el “término municipal de Melilla” no se incluyan los cauces y arroyos en el objeto de la limpieza.
Guelaya Ecologistas en Acción conoce la postura de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que no es otra que decir que es un asunto controvertido, tomando como referencia la legislación vigente y algunas sentencias judiciales (citando al tribunal superior de justicia de Castilla y León) de lo que concluyen que no son responsables de la limpieza de cauces y arroyos de Melilla, pero que a petición de la consejería de Medio Ambiente lo han hecho, y por cierto, provocando una denuncia de nuestra organización, por hacerlo en época de reproducción de aves, lo que no debería pasar si se acepta la legislación de la UE, arrasando con vegetación autóctona además.
¿Quién tiene que limpiar el cauce del Rio de Oro y los arroyos de Melilla, si los planes de empleo de la Ciudad autónoma llevan haciéndolo desde hace años esporádicamente?
Parece evidente que el responsable de evitar la acumulación de basuras que se depositan TODOS LOS DIAS en nuestros cauces y arroyos es la consejería de Medio ambiente de Melilla.
¿Cómo es posible que no se incluya en el pliego de condiciones de recogida de basuras de Melilla ni los cauces ni los espacios protegidos?
Las consecuencias para las personas que vivimos en Melilla son una peor calidad ambiental de nuestros cauces, llenos de basuras, y por tanto, afectando a vecinos que viven cerca del rio, dejando que las especies invasoras llenen los cauces, incluso en espacios protegidos por la Red Natura 2000, como en el caso del barranco del Nano, y que las basuras lleguen al mar tras la siguiente riada, gastando en recogerla más dinero que lo que cuesta prevenir los vertidos.
Y lo que se queda en los fondos, para eso están los voluntarios.

Solidaridad y denuncia ante la ola de incendios del noroeste
Guelaya Ecologistas en Acción denuncia las causas de los incendios en España y Portugal y se solidariza con las víctimas y afectados por los incendios
Que se investiguen los incendios, que los investigadores hagan su trabajo con independencia, que los culpables cumplan condena y que se indemnice a las víctimas y afectados.
Ponemos en primer lugar a las personas, y por ello queremos enviar desde Melilla y desde Ecologistas en Acción como organización nacional nuestra solidaridad a las familias de las víctimas, y nuestro apoyo a los afectados, en Galicia, León, Asturias y Portugal.
Una vez más, las personas han tenido que salir a la calle para resolver sus problemas, en este caso apagar los fuegos, igual que antes salieron a limpiar la costa de chapapote. El noroeste peninsular tendrá de nuestra parte todo el apoyo que le podamos dar.
Es necesario pensar tanto en las causas como en las consecuencias, para paliar daños y para que no vuelva a pasar
Desde el punto de vista de las consecuencias ambientales de la ola de incendios, Ecologistas en Acción trabaja para crear y apoyar iniciativas solidarias que tengan el objetivo de recuperar la biodiversidad perdida, los bosques quemados, y los recursos naturales que la gente explotaba de forma sostenible en las comunidades rurales.
Lo que ha pasado era de esperar
Como demuestran los datos del último decenio (2001-2010), en el noroeste peninsular el 70,26% de los incendios son intencionados, mientras que en las regiones del mediterráneo, Canarias y comunidades interiores los porcentajes de incendios intencionados son del 31,41%, el 29,40% y el 29,43% respectivamente. Sin embargo, las administraciones no toman las medidas necesarias para evitar dicha intencionalidad. Este es precisamente uno de los grandes retos de las administraciones del noroeste peninsular: una revisión de su política forestal, una nueva política de desarrollo rural y hacer frente al cambio climático.
La regla 30/30/30 es clara. Las probabilidades de los grandes incendios forestales aumentan significativamente si la temperatura es igual o superior a 30º, la humedad relativa del aire es igual o inferior a 30%, y el viento es igual o superior a 30 Km/h. El cambio climático está aumentando la frecuencia de tener esas condiciones y los meses en los que se pueden dar estas condiciones han aumentado.
¿Cómo ha respondido la Administración ante el aumento de frecuencia de las condiciones 30/30/30 y ante la intencionalidad de los incendios del noroeste?
El problema más grave ahora no es la recalificación del terreno quemado, que debería estar previsto antes del incendio, y que se debería realizar de forma excepcional (cosa que comprobaremos en el futuro), sino la disminución de recursos humanos y materiales para apagar los fuegos que de forma inevitable van a seguir apareciendo regularmente, y con el cambio climático, durante más meses de riesgo alto al año.
En Galicia, los contratos de 436 brigadistas contraincendios de la temporada de verano de este año terminaron el 1 de octubre. El 11 de octubre tuvieron que contratarlos de nuevo. Sin embargo. Sin embargo, en Galicia y en Asturias no se han renovado los contratos de 1.116 bomberos forestales y brigadistas. La Xunta consideró que un efectivo de 5.600 brigadistas, más la Unidad militar de Emergencias, UME, eran suficientes, pero no lo han sido. Todos hemos visto a la gente de la calle apagando incendios estos días.
Los presupuestos globales que la Xunta de Galicia dedica a la lucha contra incendios, según un informe de la Universidad de Vigo, en 2017 siguen siendo inferiores al presupuesto del año 2009. Ocho años después no hemos recuperado el nivel de financiación contraincendios que la crisis recortó.
En Castilla León se despidió al 70% del personal dedicado a las tareas de extinción por terminar la temporada de incendios antes del puente del Pilar, a pesar de que era conocida la situación del huracán Ophelia que lanzaría fuertes vientos sobre el noroeste de la península.
No todos perdemos con los incendios forestales. La corrupción gana con los incendios
Veinte empresas aeronaúticas españolas, englobadas en la Asociación española de compañias aéreas (AECA) están siendo investigadas judicialmente en una causa en la que Ecologistas en Acción se ha personado y en la que se puede leer en las diligencias previas lo siguiente:
Queda “suficientemente acreditada la existencia de una organización, englobada en el conjunto de catorce empresas asociadas en AECA, que (…) alteraban el precio de los concursos públicos tanto en relación a aviones de ala fija como de helicópteros (en ambos casos aparatos contraincendios), tanto a nivel nacional como autonómico, para o bien dejar desiertos los concursos, a los efectos de incrementar el precio de licitación, o acudiendo en la mayor parte de los concursos tan solo una empresa, por el precio máximo de licitación y por ende, adjudicándoselo por dicho importe, o presentando varias ofertas, de las que previamente eran conocedoras cuál iba a ser la adjudicataria…”
La Audiencia Nacional cifra en 250 millones de euros la cantidad manipulada en 20 años. Esta es la conclusión a la que se llega si se estudian las investigaciones por corrupción en la adjudicación de contratos públicos de extinción de incendios realizadas en Valencia, Andalucía, Baleares, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Canarias, Cataluña y Aragón.

Melilla ni aparece en el mapa en el informe sobre calidad de aire atmosférico 2016 de España
Guelaya Ecologistas en Acción reivindica desde el año 2014 la instalación de una estación permanente de medición de emisiones.
Melilla es el único territorio español que no cuenta ni siquiera con la aprobación de la ciudad autónoma para instalar una estación permanente de medición de la calidad del aire atmosférico.
España incumple sistemáticamente los límites de polución vigentes desde 2010 en la UE, sobre todo en las grandes ciudades, pero no solo en ellas. Ciudades más pequeñas también presentan niveles preocupantes.
El informe del Ministerio de medio ambiente (MAPAMA), que acaba de conocerse, incluye información que se clasifica por contaminantes en su zonificación. Hasta 135 zonas y más de 700 estaciones de medición hay en España repartidas en todas las CCAA para conocer los contaminantes que respiran, SO2, NO2, partículas, ozono, metales…
Pero Melilla no aparece en el mapa. No hay datos.
Los efectos de la contaminación, y los niveles máximos marcados por la UE se justifican por dos motivos: la salud de las personas y el efecto sobre la vegetación.
La agencia europea de medio ambiente calculó en España 27.000 muertes prematuras con los datos de hace dos años, derivados de la contaminación, que tiene en Melilla tres causas principales, como en todo el país, la producción de electricidad, ENDESA, los residuos, ENRESA, y el tráfico rodado.
Si tenemos en cuenta que la contaminación del aire afecta a todas las personas que respiran, Guelaya Ecologistas en Acción quiere llamar la atención sobre los efectos en la salud de las personas en una ciudad en la que los problemas respiratorios, el asma, las alergias…forman parte de nuestra vida cotidiana.
Desde que se conocieron los datos del equipo móvil que el MAPAMA envió a Melilla en otoño de 2013 a medir contaminantes en Melilla hemos reivindicado la necesidad de que la Ciudad Autónoma, único organismo autonómico que no ha aprobado en España la adquisición de un equipo de mediciones, ponga en marcha una estación de medición de la calidad del aire.
No hemos encontrado voluntad política para defender la salud pública por parte de la Ciudad Autónoma, y no es una cuestión que dependa de las personas. Ni el consejero de medio ambiente anterior ni el actual han hecho nada por garantizar algo tan sencillo como el derecho a la información y la defensa de la salud pública.
Si nos limitamos a los pocos datos que disponemos, del otoño de 2013, podemos decir que en Melilla existen alertas sanitarias que no se producen porque no se quiere disponer de datos para poder realizarla, y eso es lo mismo que decir que el Gobierno de la ciudad no está interesado en defender la salud pública.
Destacamos tres tipos de contaminantes:
Los óxidos de nitrógeno. Los niveles medidos en el “Parque Hernández” son muy similares a los valores máximos legales que se obtienen en grandes ciudades.
Las partículas, sobre todo las pequeñas, las P2.5, superaron los niveles máximos. Los efectos que las personas sentimos en nuestros pulmones cuando el polvo en suspensión se ve en el aire, sin necesidad de medirlo, es independiente de que el polvo sea sahariano o venga de donde venga. Si hay polvo en suspensión, queremos saberlo. Hay quién necesita utilizar mascarilla esos días.
En ozono troposférico se registraron en 2013 puntas en las estaciones de Pinares de Rostrogordo y Parque Hernández. Al menos en dos ocasiones se sobrepasó el umbral de alerta de 240 µg/m³ en dos semanas.
No es solo el derecho a la información, si con ello se quiere decir que tenemos derecho a saber qué respiramos, es el derecho a un medio ambiente que no te haga enfermar por algo que respiras, o al menos, que podamos prevenir los efectos ante aumentos de contaminación puntuales, tanto si la causa en Melilla es el tráfico, o el polvo sahariano.

Guelaya anima a celebrar el Día de las Aves participando en la RAM y presentará una comunicación sobre la Audouin en el XIII Congreso Español de Ornitología.
El primer fin de semana de octubre es el Día de las Aves.
Algunas de las especies de aves que se reproducen en Melilla están incluidas en el Libro Rojo de Especies Amenazadas de España y han sido objeto de estudio y seguimiento por parte de Guelaya-Ecologistas en Acción, en especial las especies que tienen el status de especies vulnerables.
Las migraciones de aves, que se producen en estos momentos, hacen posible ver en Melilla numerosas especies protegidas. Entre las especies invernantes que nos están llegando en estos días hay al menos 53 especies, y solo como aves de paso se pueden observar otras 62 especies.
Entre ellas se encuentra la gaviota de Audouin, o localmente denominada “de pico rojo”. Hace décadas esta especie mantenía en las islas Chafarinas el 60% de su población reproductora. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. En el año 2017 las Chafarinas ya no son la colonia más grande de la especie, y probablemente ni siquiera sea la segunda colonia más importante.
El incremento anual de las dos colonias de gaviota de Audouin que se han desarrollado en nuestra ciudad desde hace 4 años coincide con la disminución de esta especie en las islas Chafarinas, motivo por el cual Melilla ha pasado a ser tan importante para la especie como las islas.
En el próximo XIII Congreso Español de Ornitología se ha aceptado una comunicación sobre las colonias de gaviota de audouin de la ciudad de Melilla y del peñon de Tierra en Alhucemas, donde se describirá la evolución de la especie en Alborán Sur.
El estudio de las gaviotas de Melilla ha dado paso a la confluencia de todas las personas e instituciones interesadas en la conservación de la biodiversidad en Melilla.
El seguimiento de las colonias se ha realizado con los permisos de la Delegación del Gobierno, y con la colaboración de la Guardia Civil, lo que agradecemos, especialmente al SEPRONA.
Pero no es solo Guelaya la interesada en la conservación de las aves en Melilla. El equipo que ha trabajado sobre la gaviota de Audouin en Melilla ha estado coordinado por el grupo de trabajo del Campus de Melilla de la UGR sobre especies en peligro de extinción. Igualmente, se ha contado con personal de SEO/Birdlife en la ciudad, entre los que se encuentra la Red de Aves Marinas (RAM) que viene realizando actividades de observación de aves marinas una vez al mes desde hace años.
El sábado 7 de octubre, en Aguadú, los melillenses interesados en la observación de aves pueden participar en la RAM a partir de las 8.30 de la mañana.

Nuevo taller de jardinería autóctona
El mes que viene comenzamos en el vivero de Guelaya un nuevo taller de jardinería en colaboración con una entidad local. Trabajaremos como siempre con plantas de aquí, para que los futuros jardineros sepan porqué la jardinería autóctona se está imponiendo en los países más avanzados. Estas dos especies del vivero, la clemátide y el lentisco, son un ejemplo: se encuentran en estos momentos en plena floración una y fructificación el otro; pueden estar largos meses en este estado, adornando los lugares donde se plantan y alimentando a la fauna local, y a cambio necesitan mucha menos agua y ningún cuidado especial para presentar este aspecto. ¿Por qué no se usan este tipo de plantas en la ciudad? Pues quizás por eso, porque no necesitan cuidados, ni se tienen que sustituir cada pocos meses, y eso reduce mucho la facturación. A buen entendedor, pocas palabras bastan…


Carallumas, los cactus de Melilla.
Las carallumas del vivero ya han florecido, y sus inquietantes flores ya atraen a su fauna más fiel, los dípteros. La Caralluma europaea es la única planta cactiforme de Europa; la aridez del noroeste africano y el sureste español la han moldeado hasta parecerse más a los cactus del desierto americano que a sus parientes más cercanos, las adelfas y cornicales mediterráneos. A pesar de su escasez debida al sobrepastoreo, que ha obligado a protegerla en la península para que no desapareciese, aún es posible encontrarla en los barrancos de Tigorfaten y Trifa, muy cerca de Melilla. Llevamos algunos años reproduciéndola en el vivero de Guelaya y reintroduciéndola en los lugares donde desapareció hace décadas, y hoy ya podemos decir con orgullo que se empieza a expandir por sí sola en los acantilados de Aguadú, a partir de ejemplares plantados en su día por Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla
El @VeleroDiosaMaat en Melilla. Limpieza de la cala histórica de Trápana.
Otra de las actividades previstas durante la estancia del #VeleroEnAcción Diosa Maat era una limpieza de fondos y litoral con la colaboración del club de buceo Ánfora. El motivo de esta acción era visibilizar y denunciar los vertidos plásticos que llegan al Mediterráneo desde nuestras ciudades, siendo el ecosistema del Mar de Alborán uno de los más perjudicados por este tipo de vertidos, por sus especiales características ambientales. Navegamos con el velero y dos embarcaciones de apoyo hasta el punto donde estaba prevista la inmersión de los buceadores, pero una vez en este punto decidimos suspender la actividad debido al fuerte levante, que complicaba toda actividad bajo y sobre el mar. Nos encaminamos por tierra hasta uno de los puntos previstos, la cala de Trápana, uno de los lugares más bellos y con más historia de Melilla, y que en la actualidad se ha convertido por desgracia en la prueba palpable de que no hay lugar del litoral que se libre de los vertidos plásticos por muy aislado que esté. El acceso era complicado, pero la motivación de los voluntarios pudo más que las dificultades. Después de recoger los abundantes desechos plásticos que se encontraban bajo la arena, enganchados en las rocas, bajo el agua y sobre los islotes, y de llevar como pudimos los sacos hasta la playa de Galápagos, dimos paso a la siguiente actividad, el taller de residuos. Llevamos todos los residuos a la plaza de los Pescadores, los pesamos (142,6 kg) y los expusimos para que los ciudadanos comprobaran el alcance de la amenaza. Miembros de la tripulación del velero y de Guelaya explicaron cómo afecta cada tipo de residuo (poliespan, redes, latas, bolsas) al ecosistema y de qué forma terminan en la cadena trófica y pasan a los alimentos que consumimos.
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