Informe sobre Contaminación por Ozono en 2021: resultados para Melilla
La Ciudad de Melilla es la única zona de España que todavía carece de
mediciones fijas de ozono
• Las escasas mediciones de la estación móvil en diversos puntos de la ciudad
registran por segundo año consecutivo una fuerte caída de los niveles de este
contaminante.
• La Ciudad ha contratado la adquisición de los equipos pero no ha licitado el
contrato de la empresa que los gestione por lo que hasta dentro de medio año
no podremos contar con información diaria sobre calidad del aire
El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos entre el 1 de
enero y el 31 de octubre de 2021 en 480 estaciones oficiales de medición de ozono
repartidas por todo el territorio español, entre ellas la estación móvil de Melilla.
El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa
sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la
combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el
transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas
actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante
secundario que en verano afecta a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la
contaminación urbana e industrial.
El ozono troposférico sigue siendo el contaminante atmosférico que año tras año afecta
a más población y territorio, y el más estrechamente ligado al cambio climático, por su
relación con las altas temperaturas. Como en 2020, durante 2021 sus niveles se han
reducido de forma importante, interrumpiendo la tendencia estacionaria o al alza de los
últimos años, como consecuencia de la drástica disminución de las emisiones de sus
contaminantes precursores en la industria y el transporte, por efecto de la crisis de la
COVID-19.
Para la elaboración de informe en Melilla, sólo se ha dispuesto de los datos de la
estación móvil ubicada consecutivamente en el Parque Hernández, el Embalse de
Rostrogordo y el Campus de Melilla, entre los meses de marzo y julio, con una captura
de datos muy inferior a la mínima establecida legalmente, aun considerando agregados
los tres emplazamientos.
A pesar de que la Ciudad contrató la adquisición de los equipos, éstos tendrán que
esperar a que salga a licitación el contrato con la empresa que tiene que usarlos, porque
ha faltado personal en la Consejería para redactarlo por lo que los mnelillenses
tendremos que esperar todaqvía medio año para poder conocer la calidad del aire que
respiramos.
La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer
orden. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, causa cada año entre 1.500 y
1.800 muertes en el Estado español. Las personas más afectadas son niñas y niños,
personas mayores, mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades
cardiorrespiratorias crónicas. El coste sanitario y laboral de la contaminación por ozono
fue de 5.000 millones de euros en 2013, un 0,33 % del PIB español, según el Banco
Mundial, sin considerar los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas
naturales.
Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono son
la disminución del tráfico motorizado, la adopción de las mejores técnicas industriales
disponibles, la sustitución de los disolventes orgánicos por agua, el ahorro y la
eficiencia energética y el apoyo a las energías renovables. También es necesario ampliar
el Área de Control de Emisiones acordada para el Mar Mediterráneo, penalizar
fiscalmente a los vehículos diésel y una moratoria para las grandes explotaciones
ganaderas intensivas.
La crisis de la COVID-19 ha demostrado que la reducción estructural del transporte y la descarbonización de la industria son las mejores herramientas para mejorar la calidad
del aire que respiramos, en las ciudades y en las zonas rurales, también en el caso del
ozono. La dramática situación creada por la pandemia viene a corroborar que la
reducción de las emisiones de precursores sí es efectiva para combatir la contaminación
por ozono.
Informe completo y resumen: «La información por ozono en el Estado español durante el 2021»

La emergencia climática se reactiva en Melilla entre la inacción climática local y la decepción de la COP26
- La Ciudad firma una Declaración de emergencia climática en 2019 y elimina a todo árbol viviente de esta ciudad que tenga más de 10 metros de altura, 1 metro de diámetro o más de 50 años.
- Si no hay respuesta política a los problemas climáticos, las entidades sociales y sindicatos deberán aumentar la respuesta social
- Todas las personas y entidades interesadas en sumar fuerzas para una respuesta social ante el cambio climático están invitadas a las 12 h junto al pozo de Sidi Guariach
Guelaya realizará el próximo domingo a las 11 la limpieza de una de las zonas de Melilla que la asociación viene reforestando a lo largo de la última década y tras la limpieza, a las 12 horas, espera recoger opiniones de los participantes y de las entidades que asistan y que quieran plantearse un trabajo común para evitar las consecuencias ante el cambio climático, que se están produciendo ya y que en nuestra región mediterránea va a tener importantes consecuencias que ya estamos empezando a vivir.
La inacción política local afecta a a problemas tan diferentes como la falta de apoyo a las renovables de autoconsumo, la eliminación al parecer sistemática de todas las arboledas de gran porte, la falta de reciclaje, el despilfarro de agua y al mismo tiempo, la falta de suministro, las ayudas a los coches y la negativa al desarrollo de las modalidades sostenibles de movilidad.
Las consecuencias no son solo ambientales. El cambio climático se está constituyendo como uno de las causas más decisivas en los desplazamientos forzados en el mundo y muchas de las personas que llegan a nuestra valla proceden de países africanos afectados por las seguías o la explotación de sus recursos naturales por parte de empresas multinacionales europeas.
La forma como afectará el cambio climático a las personas más vulnerables no solo en países africanos, sino en ciudades como Melilla donde más de una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y solo el 20% recibe el Ingreso mínimo vital va a ser enorme.
No adaptarse ahora al cambio climático va a tener consecuencias no solo ambientales sino sociales y económicas para todas las personas.
Las conclusiones de la COP26 a día de hoy son decepcionantes, no podemos hacer nada desde Melilla por lo que hagan los chinos o los rusos pero sí podemos reclamr otra política europea y sobre todo otras políticas locales.
Las entidades que “firmaron” o se sumaron a la Declaración de Emergencia Climática, en octubre de 2019 fueron Rebelión por el Clima Melilla, Guelaya Ecologistas en Acción Melilla, Melilla Conbici, SEO/BirdLife grupo local Melilla, CCOO, SATE/STEs y CGT.
Necesitamos más apoyo para intensificar la presión social para salir de la senda de la insostenibilidad y la inseguridad a la que nos están abocando. Guelaya espera que la plataforma por la emergencia climática de Melilla salga reforzada tras este domingo.


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El proyecto de actuación en el cuartel de caballería confirma los peores augurios: Se va a hacer tabla rasa con el arbolado centenario
-En el cuartel de caballería de Alcántara hay una arboleda centenaria compuesta especialmente por palmeras canarias y ficus de gran porte, un patrimonio natural de una riqueza extraordinaria que va a desaparecer si este proyecto finalmente se lleva a cabo tal como está proyectado.
– El proyecto prevé el «trasplante» de estos ejemplares a otras zonas de la ciudad, algo absolutamente inviable como ya se comprobó con el traslado de la arboleda del antiguo hospital militar a otras dependencias, y que terminó con la muerte de la gran mayoría de árboles trasplantados.
– Las autoridades de Melilla siguen sin entender el valor de estos árboles para la ciudadanía en un situación de emergencia climática como la actual y se escudan en la ausencia de una normativa que los proteja para tratarlos como un obstáculo para sus fines especulativos, sin tenerlos en cuenta en absoluto a la hora de diseñar los planos de las nuevas construcciones.
El proyecto de remodelación del antiguo cuartel de caballería, el acuartelamiento «Primo de Rivera», ha confirmado nuestros peores presagios, pues prevé una partida presupuestaria para trasplantar todos y cada uno de los árboles y palmeras que hay en la actualidad dentro del cuartel, un total de 183 ejemplares. Este verdadero «arboricidio» lo han decidido justo cuando representantes de todos los países se reúnen en Glasgow para debatir sobre las soluciones a la grave crisis climática que vive el planeta, y con la advertencia de los principales científicos del mundo de la necesidad de conservar y aumentar el arbolado en ciudades y pueblos para paliar las consecuencias del cambio climático. Está claro que las autoridades de Melilla son expertas en actuar contracorriente y hacer caso omiso a cualquier recomendación lógica que se les plantee.
Nuevamente y como ya ocurrió en otros recintos militares cuando pasan a manos de la ciudad, el proyecto de remodelación de este cuartel se ha hecho sobre un plano «en blanco», sin tener en cuenta en lo más mínimo las hileras de árboles y palmeras centenarias que se han mantenido y cuidado durante más de cien años por el estamento militar. Estamos otra vez ante un patrimonio natural que desaparece en cuanto el recinto pasa de manos militares a civiles. Hay que recordar los tristes antecedentes de otras zonas donde ya ha ocurrido esto, como en el antiguo hospital militar, cuya entrega a la ciudad supuso el desmantelamiento y traslado de toda su arboleda centenaria a otros lugares como el cuartel de la Legión, para terminar muriendo sin remedio, pues el «apeo» de árboles centenarios de gran porte, además de un sinsentido, trae como consecuencia la muerte o graves secuelas que acortan la vida de dichos árboles en la gran mayoría de los casos.
La soberbia y el desprecio con el que se trata a estos árboles en Melilla están respaldados por la ausencia de una normativa específica que los proteja, y la administración se sigue escudando en eufemismos como el de «no son especies protegidas» o «luego vamos a plantar un jardín» para cometer estos arboricidios que en absoluto tienen justificación.
Esta nueva amenaza a los árboles centenarios de Melilla está teniendo ya contestación por parte de la ciudadanía, y debe marcar un punto de inflexión en que l@s melillenses digamos «basta», y demostremos a las autoridades, con las acciones que sean necesarias, que no vamos a consentir que se hipoteque el futuro de la ciudad destruyendo una de sus más valiosas pertenencias, su patrimonio arbóreo, que se ha conservado dentro de los acuartelamientos para que podamos seguir disfrutando de su sombra y del oxígeno que necesitamos para respirar.
Las acacias centenarias de general Villalba

Las acacias centenarias de la calle gral. Villalba han sido ya finalmente sustituidas por ciruelos cafres (Harpephyllum caffrum) y pimenteros brasileños (Schinus terebinthifolius).
La sustitución ha sido rápida, como era deseable, pero más deseable sería aún que los muchos alcorques vacíos que hay por toda la ciudad fueran ocupados también con la misma rapidez, y que se plantaran paulatinamente también en las calles y plazas que carecen de ellos.
Por lo demás, deseamos que estas especies se adapten bien a nuestra ciudad y den buena sombra, y pondremos nuestro empeño en que no sufran podas desmedidas y a destiempo que acorten su vida y les causen enfermedades irreversibles, como las que afectan a otros muchos árboles de la ciudad.
Es cierto que una parte de la ciudadanía aún no ha entendido la necesidad vital del arbolado urbano y exigen podas porque achacan a la frondosidad de las copas todo tipo de males (sólo hay que ver cuántos árboles mueren «misteriosamente» en la puerta de muchos negocios, garages y terrazas), pero el resto de melillenses necesitamos, cada vez más, la sombra y el oxígeno que aportan estos árboles, y como ciudadan@s tenemos derecho a ello, y ese derecho debe ser respetado.
Guelaya propone una alianza entre la cultura y la ecología para conservar el patrimonio natural verde de nuestro territorio.
- La historia de nuestras zonas verdes no está escrita todavía y urge hacerlo para conservarlas.
- Guelaya alegará en todos los procedimientos de evaluación ambiental pendientes sobre urbanización de cuarteles para conservar jardines, arboledas y alineamientos de árboles de gran porte por razones históricas además de ambientales.
- Guelaya demanda a la ciudad que invierta las próximas dos décadas en patrimonio natural el 1% de lo que invirtió en patrimonio histórico artístico en los últimos 20 años.
Guelaya espera que la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad adopte medidas sobre las zonas verdes históricas de Melilla y actualice el reglamento de zonas verdes en defensa de los árboles de la ciudad en paralelo a la celebración de la COP26 demontrando así su interés por la sostenibilidad de la ciudad.
La defensa de las arboledas de Melilla empieza a responder a una demanda social que refleja la diversidad de planteamientos que existen y Guelaya quiere valorarlo como un avance de madurez de la sociedad civil de Melilla, de la que siempre hemos sido parte.
Y por eso no podemos sino considerar un avance social que se empiecen a multiplicar las iniciativas ciudadanas en defensa del patrimonio natural de la ciudad, de los árboles de nuestra ciudad, como en el cuartel de Santiago o el cuartel del Regimiento Alcántara.
Y la aportación que como asociación podemos hacer en este momento es proponer una alianza de la cultura y la ecología para rellenar las lagunas sobre conocimiento histórico de los espacios verdes de nuestro territorio, para que la conservación de los espacios naturales de Melilla no solo se den por razones de emergencia climática ahora que se está celebrando la COP26 sino por historia y cultura de nuestro territorio.
Por ello Guelaya presentará alegaciones en defensa de la conservación de las zonas verdes ubicadas en antiguos cuarteles que son objeto de planes de urbanización para evitar su desaparición.

El convenio que el actual diputado de la ciudad recomendó firmar, suponemos, al ministerio de Defensa con la Administración de la CAM cuando era Comandante General de Melilla, no solo para el cuartel de Santiago, sino para el regimiento Alcántara y al Gabriel de Morales plantea dudas urbanísticas sobre la densificación de viviendas que forman parte de un debate público más amplio que el que nos corresponde como asociación en defensa del patrimonio natura pero la defensa de los espacios naturales urbanos de Melilla seguirá siendo una línea directriz de Guelaya sin ninguna duda en la próxima década.
Reclamaremos que se invierta en proteger el patrimonio natural de Melilla al menos el 1% de lo que se ha invertido en la defensa del patrimonio arquitectónico en las décadas.Para renaturalizar nuestra ciudad Guelaya ofrece gratuitamente todas las plantas que hagan falta. Para éso trabajamos desde siempre en nuestro vivero.
Posición de Guelaya ante la noticia del plan de apeo de 154 árboles tras causar daños en vehículos estacionados en la vía pública
- Con la misma celeridad que se quitan árboles hay que poner los nuevos
- Se deben plantar árboles que den sombra por adaptación al cambio climático
- Si hubiera un reglamento de zonas verdes actualizado estas cosas no pasarían.
Entendemos la celeridad de la actuación anunciada por la Consejeria de Medio Ambiente de quitar los 154 árboles que según decisión técnica pueden suponer un peligro para la ciudadania, pero nos gustaría que se tuviera la misma celeridad para reponer arbolado en la gran cantidad de alcorques vacíos que hay por la ciudad, y además que se nos aclarara si el estado de esos árboles es debido a las podas desmedidas que han sufrido durante décadas, sobre todo en el caso de las moreras.
En todo caso pedimos que estos árboles sean sustituidos por árboles de sombra, preferentemente Ficus microcarpa, una especie que ha demostrado su gran adaptación a la ciudad y su gran resistencia a los rigores de nuestro clima. Otra especie que se debería tener en cuenta es la morera, que no hace muchos años era un árbol abundante en la ciudad y sin embargo ha ido desapareciendo de nuestras calles en las sucesivas remodelaciones.
Desde Guelaya llevamos años denunciando que las podas excesivas, mal hechas y fuera de temporada que ha sufrido el arbolado de Melilla lo dañan irreparablemente.
Necesitamos urgentemente tener una Ordenanza de Zonas Verdes y Arbolado que proteja nuestros árboles, que establezca, como mínimo, cuándo y cómo se debe podar, cómo proteger nuestros árboles cuando se haga una obra, qué tamaño deben tener los alcorques, cómo protegerlos de los golpes, qué porcentaje de arbolado de sombra debe haber en las aceras, qué especies usar preferentemente; y que también establezca las sanciones para los casos de incumplimiento.
No es sólo Guelaya quien demanda la necesidad de proteger y promover el arbolado urbano, la reciente creación del Movimiento por el Arbolado Urbano de Melilla y las reivindicaciones de SEO/BirLife Melilla así lo atestiguan.
Bienvenidos, la unión hace la fuerza.
El colegio del Gabriel de Morales no tendrá cuatro carriles en su puerta
La consejería de Infraestructuras, Urbanismo y Deporte así se lo ha comunicado a Guelaya.
Igualmente se sustituirán los eucaliptos por arbolado de sombra, preferentemente Ficus
Jueves , 7 de octubre 2021 . Tras varias reuniones mantenidas por Guelaya con el Consejero de Infraestructuras y con el personal técnico de la Consejería, ésta ha comunicado su intención de reducir a dos los carriles de la calle Marina Farinós y al ensanchado de las aceras frente al colegio en construcción en el antiguo cuartel Gabriel de Morales,
Los ecologistas consideran que se trata de una decisión coherente con la necesidad de crear entornos escolares saludables, al igual que el ensanchado de las aceras, por lo que valoran esta decisión.
Guelaya lamenta que, tras el irreparable daño ya provocado, haya que recurrir a medidas que, además, se deben entender como un mal menor ante las dificultades que los técnicos han argumentado para salvar la diferencia de cota.
No obstante, Guelaya espera seguir debatiendo de forma abierta la urbanización de los dos próximos cuarteles que ya han sido conveniados con el ministerio de Defensa y que por su tamaño (mayor de 5 hectáreas) y usos urbanísticos (Residencial, equipamientos, “espacios libres”), requieren de la realización de procedimientos de evaluación ambiental en los que participaremos a buen seguro ya que el cuartel de Santiago tiene 69.062,50 m² y el cuartel “Primo de Rivera” (Regimiento Alcántara) 79.286,38 m².
En el caso del diálogo mantenido sobre el plan del cuartel Gabriel de Morales (U.E. 42) se ha echado en falta la existencia de una normativa de zonas verdes moderna que determine las condiciones que tiene que cumplir el arbolado urbano para cumplir su función, que ya no es solo la tradicional de las zonas verdes urbanas sino la de aminorar las condiciones de emergencia climática por lo que las zonas verdes deben dejar de ser ya en esta ciudad explanadas de hormigón que contienen escaso arbolado de mínimo
porte y poca sombra.
Por ello, Guelaya recuerda el papel que la Consejería de Medio Ambiente debe tener por su competencias en garantizar zonas verdes dignas con una normativa actualizada y con la declaración de arbolado singular para el patrimonio natural que los cuarteles están dejando a la ciudad.

Acera sin árboles frente al nuevo colegio Gabriel de Morales

Construcción del nuevo colegio en el antiguo cuartel Gabriel de Morales donde se aprecia los restos de eucaliptos talados
Guelaya considera que el proyecto de ampliación del puerto es un fraude
La Autoridad Portuaria solicita poder construir una terminal para 169.000 contenedores TEU/año cuando en 2019 sólo se movieron 10.408.
· Solicitan 4 hectáreas para almacenes de venta al por mayor cuando el contrabando se cerró en 2020.
· Solicitan terreno para la Operación Paso del Estrecho cuando no se sabe si se reanudará.
· Solicitan 2 hectáreas para las operaciones de carga y descarga cuando los estibadores se están quedando sin trabajo
Martes, 5 de octubre de 2021. Cuando la Subdirección General de Evaluación Ambiental le ha pedido a la Autoridad Portuaria que explique de forma pormenorizada a qué se dedicaría el espacio que se pide ampliar en el puerto de Melilla ha salido todo a la luz.
Ni uno sólo de los espacios que se piden en la ampliación están justificados. Ni uno sólo aportará mejoras a la economía melillense.
La Autoridad Portuaria ha jugado a manejar los datos de crecimiento económico de años anteriores a 2015 y los ha extrapolado hasta 2030. En 2030 consideran que el manejo de mercancías habrá aumentado en Melilla un 84%, cuando lo cierto es que el tráfico de mercancías del puerto se ha hundido. Han ocultado que la frontera venía arrastrando graves problemas desde 2016, lo que estaba provocando el desplome de las mercancías. Y han ocultado también que en 2020 el gobierno marroquí puso fin al contrabando.
Con unos falsos datos de crecimiento económico y de mercancías, el espacio que solicitan para la ampliación se dedicaría a actividades absurdas como son:
Una terminal de carga con capacidad para 169.000 contenedores TEU/año cuando en 2019 sólo se movieron 10.408.
4 hectáreas para almacenes del, según ellos, consolidado negocio melillense de venta al por mayor, es decir para almacenar los productos del contrabando, que se cerró en 2020.
Una explanada y un aparcamiento para la Operación Paso del Estrecho, cuando no se sabe si se reanudará algún día. El aparcamiento, argumentan es para que no se formen colas en la frontera, cuando estas son debidas a la aduana marroquí. No les importa pagar con dinero público un espacio ganado al mar para solucionar un problema de los emigrantes marroquíes con su aduana.
5 hectáreas para la reubicación de Endesa y la incineradora cuando Endesa ya ha aprobado que va a reconvertir sus motores a gas por lo que va disminuir al mínimo la contaminación que produce y a la incineradora le va a ocurrir otro tanto de lo mismo con las nuevas leyes de residuos. Además, en estos dos casos, presuntamente interesantes para el medio ambiente nunca comentan quién pagaría los millones de euros que costarían esos traslados.
Y los más de 20.000 ejemplares de patella ferruginea, especie catalogada como en peligro de extinción, que podrían desaparecer con el Proyecto de Ampliación, según la Autoridad Portuaria, por supuesto que sobrevivirían, a pesar de los drásticos cambios hidrodinámicos. Según ellos, como en el puerto Noray, que no tiene olas, hay alguna patella, esto significa que las 20.000 que hay en la escollera Norte se adaptarían a una nueva vida sin oleaje. No son capaces de entender que las patellas que hay en el puerto Noray se deben al inmenso flujo larvario que proviene de la escollera y que, cuando esta población desaparezca, todo se derrumbará.
Estas son las terceras alegaciones que Guelaya presenta oponiéndose al Proyecto de Ampliación del Puerto, pero es la primera que desde el Ministerio han obligado a la Autoridad Portuaria a explicar detalladamente en qué se invertiría el terreno ganado al mar, y todo ha salido a la luz. Antes, sabíamos que había gato encerrado, pero no teníamos todas las pruebas, ahora sí.
Por todo lo anterior, en Guelaya consideramos que se está cometiendo un fraude cuando se envía un proyecto de ampliación de puerto basado en datos que no se corresponden con los reales, cuando en el mismo se ocultan los cambios socioeconómicos que se han producido en Melilla en los últimos años y cuando pretende venderse a la ciudadanía como una inversión de futuro para Melilla cuando en realidad es un despilfarro económico del que sólo se beneficiarían, como siempre, las empresas constructoras, que, obviamente, serían de fuera de Melilla.

superficie del puerto vacía
Guelaya, SATE STEs, Teacher for future Melilla y la Dirección Provincial del MEC coinciden en la necesidad de buscar soluciones sostenibles para el entorno escolar del colegio Gabriel de Morales
• Mantener el arbolado que todavía no ha sido arrancado es uno de los objetivos
• Reducir el vial a dos carriles, integrar un carril bici y ensanchar aceras facilitaría la movilidad sostenible en el entorno escolar y el mantenimiento de los eucaliptos talados pero no desarraigados que podrían rebrotar
• Se crea la oportunidad de crear un camino escolar que empiece en el CEIP Juan Caro, siga por el Gabriel de Morales hasta la Salle y enlace con el IES Leopoldo Queipo
Viernes 01 de octubre de 2021. En una visita programada para el viernes 1 de octubre, representantes del sindicato de enseñanza SATE-STEs y Guelaya se han reunido con el Director Provincial del MEC y responsables de la Unidad de Programas para solicitarle que el Ministerio se comprometa a actuar para que el nuevo colegio en construcción Gabriel de Morales tenga un entorno escolar saludable, en cumplimiento de la Agenda 20-30 y la transformación de los centros escolares en áreas de fomento de la protección de la salud de la infancia.
La construcción de un vial de cuatro carriles frente al colegio en construcción en Gabriel de Morales y la tala de la arboleda que daba sombra a las aceras del vial no son compatibles ni sostenibles con un entorno escolar saludable, ni siquiera con la calidad de la enseñanza, debido a los problemas que el alumnado y profesorado del centro tendría que soportar por la contaminación por ruido y tráfico rodado, al margen del aumento de riesgos de atropellos al duplicarse los vehículos que pasarían frente al colegio si finalmente se construyen cuatro carriles.
Por ello, el sindicato de la enseñanza, los ecologistas y la Dirección Provincial comparten la necesidad de buscar soluciones sostenibles que sean coherentes con la Agenda 20-30 y la creación de entornos escolares saludables con medidas como:
– Reserva de espacio para la instalación de aparca bicicletas, patines y patinetes para impulsar la movilidad activa.
– Revegetación de patios escolares.
– Priorización de la proximidad al centro como criterio básico de área escolar.
– Limitar el aparcamiento y tráfico en el entorno del centro educativo.
– Priorizar la movilidad peatonal y ciclista
– Fomentar la existencia de zonas estanciales con arbolado
– Vigilar el cumplimiento de la Normativa de seguridad vial en la entrada y salida del alumnado.
También existió consenso en considerar como una oportunidad la ampliación de la red de caminos escolares conectando el nuevo colegio con el camino escolar ya existente en el colegio La Salle y la posibilidad de extenderlo hasta el CEIP Juan Caro.
La reducción del vial a dos carriles, con un carril bici y ampliado de aceras es compatible con dejar la línea de arbolado todavía existente frente al colegio que podría rebrotar a coste 0 si se modifica el vial ahora que el proyecto está siendo sometido a un reformado del mismo, según han comunicado a los ecologistas los técnicos de la Consejería de Infraestructuras, Urbanismo y Deportes, con quien los ecologistas mantienen reuniones.

Guelaya presentó sus demandas sobre arbolado ante la consejería de Medio Ambiente
· La eliminación de la arboleda del cuartel de Santiago es la última de una larga serie de pérdidas de arbolado urbano.
· Guelaya no considera suficientes las compensaciones ambientales que ha dictado la Consejería de Medio Ambiente
· No podemos permitir que con la Emergencia Climática firmada se corten árboles para hacer viales con cuatro carriles
23 de septiembre de 2021. Guelaya presentó el lunes pasado al Consejero de medio Ambiente sus reivindicaciones sobre la reciente eliminación de la arboleda del cuartel de Santiago, tras haber recibido explicaciones previamente por parte del consejero de infraestructuras, Urbanismo y deportes Rachid Bussian y técnicos de la Consejería.
En relación a las compensaciones ambientales que la Consejería de Medio Ambiente determinó, Guelaya manifestó su descuerdo por considerarlas insuficientes y requirió a la Consejería a la aplicación de la norma Granada para realizar una valoración económica de los 32 eucaliptos para tener una referencia del daño producido, para conocimiento público.
Lo mejor que se puede hacer ahora que el daño ya está hecho es dejar que los tocones de eucaliptos que han quedado rebroten y vuelvan a coger altura, dando al menos sombra a la acera, lo cual se conseguiría en pocos años, y que se reconsidere la necesidad de llenar con cuatro viales la carretera, ya que es posible ampliar el acerado y crear un carril bici manteniendo los eucaliptos.
La tala de la arboleda de eucaliptos ha sido la gota que colma un vaso ya lleno de agravios ambientales que a pesar de las protestas sociales de muchas asociaciones y personas de Melilla se siguen produciendo.
No ha quedado un árbol vivo en el hospital militar, no se han sustituido los árboles dañados en las obras del parque del barrio de la Victoria, que sí ha aumentado la superficie hormigonada. El parque de juegos de la calle General Astilleros ha añadido más hormigón eliminando árboles que daban sombra por caras palmeras mientras que en le cuartel de Santiago el plan parcial provisional elimina una zona verde de palmeras de casi un siglo. Los eucaliptos del cuartel de Santiago son la gota que colma el vaso.
La propuesta es clara, declarar las arboledas y zonas verdes de los cuarteles que van a pasar a usos civiles con una nueva urbanización jardines singulares como conjuntos, o árbol a árbol por su gran porte y antigüedad para que no vuelva a pasar lo que ya ha pasado en tres cuarteles, porque en Gabriel de Morales tampoco queda nada. Y es una propuesta a coste 0. Solo da trabajo a los arquitectos que tengan que reubicar la zonas verdes en los planes provisionales que se tienen hasta el momento y que en el caso del cuartel de Santiago y de Alcántara no ha sido aprobados, ni pasado por consultas a
organizaciones ni información pública en el procedimiento de evaluación ambiental normativa si tienen más de 5 hectáreas.
La propuesta no modifica los usos urbanísticos de los planes parciales, sino que reubica las nuevas zonas verdes para que aprovechen las que ya existen, permitiendo que los árboles de gran porte sigan dando servicios de calidad del aire a las personas de Melilla que serían en su conjunto las beneficiadas de la conservación de grandes árboles, sean de la especie que sean.
En tercer lugar Guelaya insiste en que mantener un reglamento de zonas verdes en Melilla de 1987 es una vergüenza. Se han elaborado borradores desde hace una década, y nunca ha sido una prioridad política dotarnos de esa normativa, que entre otras cosas, prevenga el deterioro de zonas verdes que estamos sufriendo con pérdida de un patrimonio natural que no podemos perder en una situación de emergencia climática.
El viernes 24 de septiembre se realizarán protestas en toda España por la inacción política ante la emergencia climática. La jornada se dedicará a exigir justicia frente a la emergencia climática y mostrar el apoyo al llamado Juicio por el Clima* que cuenta ya con más de 48.000 adhesiones; la denuncia ante el Tribunal Supremo presentada por varias organizaciones contra el Gobierno por su falta de compromiso y ambición en la materia.
En Melilla, mañana sábado esperamos que las personas interesadas en la defensa del arbolado urbano de su ciudad nos sigamos encontrando en el parque abandonado en la esquina del cuartel de Santiago junto a la plaza de La Salle para seguir pensando en cómo defender nuestro arbolado urbano.

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