gaviota de Audouin

Guelaya organiza un encuentro sobre la gaviota de Audouin para hablar de su preocupante declive poblacional.

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  • El lunes 13 de mayo Guelaya Ecologistas en Acción organiza los Encuentros de la gaviota de Audouin en el Club Marítimo a las 20 h. con la participación de ornitólogos de Ceuta y Melilla.

 

  • Guelaya organizará igualmente una Jornada técnica con expertos invitados para analizar la conservación de la gaviota de Audouin el martes 14 de mayo en la Facultad de Educación y Deportes del Campus de Melilla de la UGR.

 

  • Guelaya invita a todas las personas de Melilla a acudir a los encuentros el lunes 13 en defensa de una especie que ha puesto en el mapa a los territorios españoles en el norte de África en el ámbito internacional de la conservación de la naturaleza

 

La ciudad de Melilla ha estado históricamente vinculada con la gaviota de Audouin, denominada localmente gaviota de pico rojo. Eran otros tiempos cuando nos llenaba de orgullo saber que el 60% de los nidos de esta especie, actualmente catalogada como especie “vulnerable” en el Catálogo de Especies Amenazadas, nidificaba en unas islas que pocos españoles conocían.

 

Sin embargo, la gran colonia de las islas Chafarinas está en niveles más bajos que en 1966, cuando un funcionario del protectorado francés de Marruecos intentó censar las gaviota de Chafarinas porque encontraba en la playa de la actual Saidia ejemplares muertos de gaviotas que sabía que no eran conocidas en casi ninguna parte del Mediterráneo.

 

Quizá Brosset, el funcionario francés que censó en la década de los 60 del siglo pasado la colonia de gaviota de Audouin de Chafarinas en 1000 ejemplares, se haya maravillado donde estuviera con las más de 4000 parejas que Chafarinas tenía en el 92.

 

Pero si el conocimiento científico actual registra algo más de 300 parejas, citando como fuente al Organismo Autónomo de Parques Nacionales en 2016, y según las fuentes consultadas por Guelaya, son actualmente menos, entonces deben encederse todas las luces rojas que los ecologistas seamos capaces de encender en un proyecto de conservación que se manifiesta en una Demarcación marina  concreta, Estrecho Alborán, pero que tiene su extensión en ámbitos geopolíticos muy diversos.

 

La demarcación marina Estrecho Alborán estableció como objetivo ambiental hace 6 años el mantenimiento de 3500 parejas de gaviotas de Audouin tomando como referencia la colonia de las islas Chafarinas, y acaba de iniciarse un nuevo ciclo de evaluación de objetivos ambientales este año.

 

Ahora no hay ninguna duda de que el objetivo ambiental fijado por el Estado para la Demarcación marina Estrecho Alborán no se ha cumplido, si se atiende a los datos que el Organismo Autónomo de Parques Nacionales ha puesto en conocimiento de Ecologistas en Acción.

 

La importancia de la conservación de la especie en Alborán deriva a su vez de que a pesar de que la mayoría de nidos de la especie no esté en Chafarinas, sí está en España, como país que asegura tras la Directiva Aves la conservación de todas las especies de aves.  Por tanto, la conservación internacional de la especie depende de lo que hagamos en España.

 

Pero no solo habrá que tener en cuenta lo que pasa en los territorios españoles, sino también en los caladeros de los que la especie depende, que no sólo se sitúan en aguas comunitarias, también en países africanos.

 

El papel que las entidades ecologistas cobran en este tipo de problemas de conservación es que la actuación local no es suficiente para la defensa de la biodiversidad global, que en este caso debe acompañarse de medidas internacionales, o seguir el viejo dicho de pensar localmente y actuar globalmente,  si se nos permite decirlo así.

 

La gaviota de Audouin no solo necesita de un seguimiento en el mar de Alborán, sino en todo el Estado y en el Mediterráneo Occidental, con poblaciones que se encuentran en Argelia o en otros países de la Unión Europea. Además, las migraciones de la especie en la costa africana atlántica invitan a pensar que se necesita un esfuerzo internacional.

cartel audouin

 

 

 

 

 

 

 

Los censos de aves invernantes de Guelaya y SEO/BirdLife concluyen con más ejemplares de aves censadas que el año pasado pero con una ligera pérdida de especies

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  • La obra de la desembocadura del río de Oro contribuye a una ligera pérdida de biodiversidad de especies en dos especies y provoca la contaminación de un enclave natural.

 

  • Las gaviotas patiamarillas se mantienen por encima de 1000 ejemplares adultos, pero parecen más concentrados en el entorno urbano cercano al mar y en los acantilados de la ZEC de Aguadú.

      

  • Los censos han coincidido con el día de observación de la Red de Aves Marinas y Cetáceos (RAM), en el que se observaron tres grupos de delfines comunes frente a Melilla.

 

Desde el 12 al 17 de enero se han realizado en Melilla los censos de aves invernantes correspondientes a las aves acuáticas, incluyendo tanto aves de agua dulce como marinas.

 

Más de una docena de personas han participado en lo censos, que han cubierto toda la costa de la ciudad.

 

Las fechas han coincidido con la convocatoria internacional de aves acuáticas que en España está coordinada por SEO/BirdLife. En Melilla se realizan estos censos desde el año pasado.

 

Los resultados de los censos en cuanto a aves marinas, que proporcionamos ahora, han sido globalmente estos: 25 especies observadas y 3544 aves.

 

Los datos son normales en la invernada de la mayoría de las especies, aunque aparecen ligeras variaciones en especies raras o accidentales. Por ejemplo, deja de verse la gaviota picofina y el negrón con respecto al año pasado y aparece una posible gaviota tridáctila. Estos cambios pueden deberse a condiciones climatológicas, especialmente a los vientos dominantes. La ausencia de pardelas cenicientas  también es normal, pues llegan del Atlántico de su invernada a partir del mes de febrero. También es normal que la gaviota de Audouin sea escasa en invernada en Melilla con solo algunas decenas de aves.

 

La disminución de dos especies con respecto al año anterior (de 27 a 25) tiene que ver más bien con las obras de la desembocadura del río de Oro, que es un enclave natural que está siendo ocupado actualmente por una obra. Este año por eso no se han registrado cigüeñuelas ni chortilejos chicos.

 

A destacar la alta invernada de pardela balear, con casi 500 ejemplares. A diferencia de las costas peninsulares, el charrán bengalí es invernante escaso pero regular, al igual que el charrán patinegro.

 

Se mantiene el número de adultos de gaviota patiamarilla pero parece que se concentran en la zona urbana cercana al puerto, Pueblo y Alcazaba y ZEC de acantilados de Aguadú. En la zona de cuarteles, hospital y parque forestal hay casi las mismas que se concentran en el techo del pabellón de deportes.

 

La concentración de las gaviotas patiamarillas cerca de la costa pero en el entorno urbano es una llamada de atención hacia la necesidad de mantener el control de esta población, al igual que en años anteriores, ya que no solo se concentra en techos cercanos a la costa, sino que también aumenta en los acantilados de  Aguadú, cerca de las colonias de gaviota de Audouin, con la cual compite por el espacio para establecer las colonias.

 

La invernada de cormoranes grandes ha aumentado en varias decenas de ejemplares, pero ha disminuido la invernada de la gaviota reidora. Esto puede deberse en ambos casos a  los intercambios de ambas especies con la invernada en la Mar Chica y a desplazamientos diarios entre Melilla y Mar Chica.

 

Finalmente, con respecto a los cetáceos, se observaron 3 grupos de delfines comunes que sumaron al menos 63 individuos, un buen dato teniendo en cuenta que en las cercanías de la  costa son más abundantes los delfines mulares, que se se vieron en los censos del año pasado y que han llegado a entrar en las aguas interiores del puerto de Melilla en alguna ocasión.

cormorán enero 2019

Acordadas medidas de seguridad para la colonia de gaviotas de Audouin del vertedero de inertes de Melilla

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  • La colonia mantiene 143 nidos, y más de 300 aves adultas.

 

  • Las medidas de protección adoptadas por la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente se han consensuado con la empresa UTE reciclados Melilla y con Guelaya Ecologistas en Acción

 

Es una buena noticia. Tras el colapso de la colonia del dique sur el año pasado, la gaviota de picorojo, que en 2017 tenía en Melilla tantos nidos como en Chafarinas, se ha trasladado al vertedero de residuos inertes de la ciudad, manteniendo además otra colonia en la Zona de Especial Conservación de Aguadú.

 

En el mes de abril se empezaron a ver grupos de gaviotas en las inmediaciones del vertedero de residuos inertes. El grupo de ornitólogos de Guelaya y SEO/Birlife que hacen el seguimiento de las aves con status de protección legal consiguió identificar desde el exterior del vertedero de inertes un núcleo reproductor contabilizando alrededor de 300 aves adultas.

 

Algunas de las gaviotas que se reproducen en Melilla tienen anillas que pueden leerse a distancia. Gracias a ellas podemos conocer el origen de las gaviotas de picorojo que se están reproduciendo aquí. En concreto, según las anillas identificadas por Diego Jerez, de la Red de Aves Marinas, las colonias melillenses cuentan con ejemplares nacidos en Chafarinas, isla de Alborán, delta del Ebro y Menorca. La más longeva es un ave anillada como pollo en Chafarinas el 29 de junio de 1992, y que 26 años después está reproduciéndose en Melilla.

 

Gracias a las facilidades de la empresa UTE Reciclados Melilla y la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente, titular de las instalaciones, accedimos al vertedero, constatando la presencia de nidos.

 

La gaviota de pico rojo o de Audouin es una especie protegida, por lo que debían adoptarse medidas que ya se han puesto en marcha, con el balizamiento de la colonia, permitiendo el normal funcionamiento del vertedero, que deberá contar con estas medidas hasta mediados de julio.

 

Curiosamente la colonia no se levanta en presencia de los camiones que pasan a poca velocidad por las inmediaciones, pero sí lo hace cuando transitan personas. Las medidas para prevenir el polvo en los meses venideros deberán extremarse, por otro lado.

 

Sin embargo, es necesario realizar un seguimiento de la colonia para comprobar su normal desarrollo, y el efecto de depredadores naturales, especialmente gatos, ratas y gaviotas patiamarillas. Guelaya Ecologistas en Acción hará un seguimiento de la colonia, hasta constatar, ya a finales de junio, el número de pollos que vuelan.

 

Guelaya quiere agradecer a la empresa UTE Reciclados Melilla las facilidades para hacer el seguimiento, y también a la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente, especialmente por el compromiso de redactar un Plan de Conservación de la especie en Melilla, que ya lleva 5 años manteniendo colonias en la ciudad, y ser una vieja aspiración de nuestra asociación.

 

comunicado gaviota

 

 

 

 

La gaviota de Audouin comienza a nidificar en el vertedero de inertes de Melilla

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Alrededor de 300 gaviotas de pico rojo o de Audouin (Ichthyaetus audouinii) han comenzado desde hace unas semanas a nidificar en el vertedero de inertes

Proceden de la antigua colonia del dique sur, que este año está abandonada.

Es una buena noticia. Ante la reciente disminución de nidos de gaviota de Audouin en las islas Chafarinas, donde solo quedaban el año pasado 300, las colonias de Melilla cobran una especial importancia para la conservación de la especie en el mar de Alborán, donde se mantiene estable una colonia con alrededor de 800 nidos.

En la costa marroquí solo se conocen algunas decenas de nidos. La aparición de dos colonias hace 8 años en los peñones de Alhucemas, con 800 parejas, también está disminuyendo sus efectivos, ahora solo tiene una colonia.

Miembros del grupo local de trabajo sobre aves de Guelaya están realizando el seguimiento de la colonia y han podido constatar la presencia de nidos en el vertedero de inertes, gracias a la colaboración de la empresa adjudicataria.

Se mantienen por tanto dos colonias de la especie en Melilla. La del vertedero y la de la Zec de Aguadú.

La gaviota de Audouin comenzó a nidificar en la ciudad hace 5 años, estableciendo el primer año una sola colonia, que posteriormente se convirtieron en dos.

La colonia del dique sur el año pasado apenas sacó unas decenas de pollos, de los cientos que eclosionaron. El robo de pollos por embarcaciones del puerto de Beni Enzar, la presencia de ratas, la depredación por gaviotas patiamarillas o incluso un asalto a la valla son las posibles causas que han provocado el abandono de esta colonia.

El origen de las gaviotas que nidifican en Melilla se puede conocer por las anillas de plástico que llevan en sus patas y que se pueden leer con telescopios. Por ejmplo, así sabemos que las gaviotas de Melilla proceden de las islas Chafarinas, de la isla de Alborán y del delta del Ebro, al menos.

La estrategia de la especie en España parece dirigirse hacia el desarrollo de colonias de tamaño pequeño o mediano cerca de puertos, o en los mismos, como en el caso de Tarragona o Castellón, debido a la vinculación que la especie tiene con la pesca para alimentarse.

No ha sido así en el caso del puerto de Ceuta, en donde comenzó a criar pero la falta de medidas de protección provocó el abandono de la colonia, que el año pasado se había instalado en acantilados ceutíes.

La gaviota de Audouin está incluida en la lista de especies amenazadas de España con la categoría de vulnerable. Esa categoría quiere decir que es necesario actuar para evitar que la especie pase a la categoría de “en peligro del extinción”.

Goza por tanto de protección legal, y según lo previsto por la Ley de Patrimonio Natural, como todas las especies vulnerables, debe contar con un plan de conservación (las especies en peligro de extinción, como la Patella ferruginea, requiere planes de recuperación).

Guelaya ha solicitado de la Consejería de Coordinación y Medio Ambiente la aprobación de estos planes para establecer las medidas de protección oportunas, y mantiene contactos con la consejería con el objetivo de conseguir un plan de conservación para la gaviota de Audouin, ahora más necesario que nunca, ya que las colonias que se iniciaron hace 5 años parece que se están estabilizando con más de 400 nidos, teniendo en cuenta además que la otra colonia de la especie está ubicada en la Red natura 2000, y la disminución de efectivos de la especie en las islas Chafarinas.

 

 

Guelaya anima a celebrar el Día de las Aves participando en la RAM y presentará una comunicación sobre la Audouin en el XIII Congreso Español de Ornitología.

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      El primer fin de semana de octubre es el Día de las Aves.

Algunas de las especies de aves que se reproducen en Melilla están incluidas en el Libro Rojo de Especies Amenazadas de España y han sido objeto de estudio y seguimiento por parte de Guelaya-Ecologistas en Acción, en especial las especies que tienen el status de especies vulnerables.

Las migraciones de aves, que se producen en estos momentos, hacen posible ver en Melilla numerosas especies protegidas.  Entre las especies invernantes que nos están llegando en estos días hay al menos 53 especies, y solo como aves de paso se pueden observar otras 62  especies.

Entre ellas se encuentra la gaviota de Audouin, o localmente denominada “de pico rojo”. Hace décadas esta especie mantenía en las islas Chafarinas el 60% de su población reproductora. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. En el año 2017 las Chafarinas ya no son la colonia más grande de la especie, y probablemente ni siquiera sea la segunda colonia más importante.

El incremento anual de las dos colonias de gaviota de Audouin que se han desarrollado en nuestra ciudad desde hace 4 años coincide con la disminución de esta especie en las islas Chafarinas, motivo por el cual Melilla ha pasado a ser tan importante para la especie como las islas.

En el próximo XIII Congreso Español de Ornitología se ha aceptado una comunicación sobre las colonias de gaviota de audouin de la ciudad de Melilla y del peñon de Tierra en Alhucemas, donde se describirá la evolución de la especie en Alborán Sur.

El estudio de las gaviotas de Melilla ha dado paso a la confluencia de todas las personas e instituciones interesadas en la conservación de la biodiversidad en Melilla.

El seguimiento de las colonias se ha realizado con los permisos de la Delegación del Gobierno, y con la colaboración de la Guardia Civil, lo que agradecemos, especialmente al SEPRONA.

Pero no es solo Guelaya la interesada en la conservación de las aves en Melilla. El equipo que ha trabajado sobre la gaviota de Audouin en Melilla ha estado coordinado por el grupo de trabajo del Campus de Melilla de la UGR sobre especies en peligro de extinción. Igualmente, se ha contado con personal de SEO/Birdlife en la ciudad, entre los que se encuentra la Red de Aves Marinas (RAM) que viene realizando actividades de observación de aves marinas una vez al mes desde hace años.

     El sábado 7 de octubre, en Aguadú, los melillenses interesados en la observación de aves pueden participar en la RAM a partir de las 8.30 de la mañana.

tres especies
Esta imagen da una idea de la multitud de especies que pasan por nuestra zona en la época de la migración otoñal, pues muestra en el mismo plano tres especies migratorias diferentes, gaviota picofina (anillada), gaviota reidora y charrán patinegro.

Guelaya, SEO y la universidad de Granada realizan el primer anillamiento de gaviotas de Audouin en Melilla

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Las gaviotas de Audouin o de pico rojo (Ichthyaetus audouinii) son una especie amenazada y están protegidas por la ley. Desde hace unos pocos años se han establecido dos colonias en la costa de Melilla, una en el norte y otra en el sur de la ciudad. Este año los pollos de estas colonias se han anillado por primera vez, dentro de un proyecto de la universidad de Granada en Melilla en colaboración con Guelaya-Ecologistas en Acción y SEO Birdlife España. Para el anillamiento hemos contado con las manos expertas del biólogo Mariano Paracuellos, anillador autorizado y miembro de la consejería de medio ambiente de la Junta de Andalucía. Imprescindible fue también la aportación del naturalista Diego Jerez y del resto del equipo, formado por los biólogos Huberto García Peña y Jose Manuel Cabo, y los ecologistas Gonzalo Martínez Salcedo, Manuel Tapia y Rosa González. Televisión Melilla, de la mano de su cámara Yeray, fue testigo de nuestra labor. En nuestro espacio quincenal “Laurel de Indias”, que se emite dentro del magazine “Viento de Levante”, en TVM, hablamos sobre el anillamiento, y también sobre otros temas de actualidad.

Este es el enlace del reportaje:

Aumentan los incidentes con las gaviotas patiamarillas en el casco urbano de Melilla

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La población de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) ha crecido exponencialmente en pocos años y ya cría en los tejados de casi todos los barrios de la ciudad. Hasta hace algunos años sólo criaba en los acantilados de Aguadú y Melilla la Vieja, desde donde empezó a extenderse por los tejados de las casas y comenzaron los problemas con ellas. También provocaron algunos sustos en el cementerio, pero sólo eran anécdotas comparadas con los problemas que ocasionan hoy en día.

gaviota y pollo 2

La patiamarilla es una gaviota grande, la más grande de las que viven por aquí. En su hábitat natural depreda sobre los pollos e incluso adultos de las otras especies de gaviotas que viven en su entorno, así como cualquier ave o animal que se ponga a su alcance. Donde su población se dispara, disminuyen o desaparecen las demás especies. En Chafarinas, es la principal causa de muerte de pollos de la gaviota de pico rojo. Curiosamente, muchos melillenses confunden a la patiamarilla con la gaviota de pico rojo, por tener la primera una mancha roja en su pico; en realidad, la gaviota de pico rojo (Ichtyaetus audouinii) tiene el pico rojo por completo, es más pequeña y NUNCA cría en el casco urbano.

En Melilla, las patiamarillas matan muchos de los pollos de los cernícalos que crían en los acantilados, ya sean vulgares o primillas. Los pocos enemigos que mantenían el control sobre la población de esta gaviota hace tiempo que desaparecieron, y sus hábitos alimenticios son poco escrupulosos, con lo que hace tiempo que su principal fuente de alimentación es la basura. Ese es el motivo principal que ha hecho que la patiamarilla se haya extendido por toda la ciudad. Cualquier bocadillo abandonado en un recreo o los desechos de pescado de los mercados son aprovechados por esta especie, que además no duda en atacar y dar muerte a las palomas que se pongan a su alcance. Crías de perros o gatos callejeros también son víctimas en no pocas ocasiones de sus ataques.

Pero cuando se muestra más agresiva es en época de cría, y especialmente cuando los pollos ya están volantones, a finales de junio y hasta mediados de julio. Los primeros intentos de vuelo de estos pollos provocan que caigan de los tejados a patios de viviendas y colegios, y los progenitores mantendrán fuera del alcance de su pollo a todo el que intente acercarse. En la actualidad, no hay un servicio de atención definido para este tipo de incidencias, y la policía local no da abasto en estos días, y el año que viene será peor. Por lo pronto, las gaviotas ya han llegado a los cuarteles cercanos al aeropuerto, y han provocado problemas para aterrizar a algún avión, lo que da una idea de la seriedad del asunto.

Hace ya algunos años que Guelaya viene solicitando a las autoridades que intervengan en el control de esta especie para evitar que el problema persista y siga aumentando. Una empresa local especializada en control de fauna, El Quinto, ya presentó hace dos años un proyecto de control de la especie a la consejería de medio ambiente, que no fue atendido. El proyecto proponía controlar la población con un sistema que ya ha funcionado en otras ciudades y que siguen empleando con éxito en Chafarinas: el parafinado de los huevos. Es un sistema incruento que evita que haya intercambio de temperatura entre el huevo y los progenitores, por lo que no es fecundado y nunca llega a eclosionar. En nuestra última reunión con el consejero de medio ambiente Manuel Ángel Quevedo y parte de su equipo, entre otros temas, volvimos a hablar del problema irresoluto con esta especie, y nos confirmaron que estaban al tanto de las incidencias que estaban provocando. Volvimos a proponer que se llevara a cabo el proyecto presentado en su día por El Quinto, y la propuesta tuvo buena recepción. Hasta ahora no tenemos noticias de si se han iniciado contactos, pero esperamos que este sea el comienzo de la solución para este problema. Debemos recordar, por último, que las gaviotas no son culpables de seguir su instinto, por lo que no deben ser tratadas con crueldad. Es nuestro deber empezar a reparar los errores que provocan que ésta y otras especies terminen convirtiéndose en una plaga.