Manifiesto sobre la inacción del gobierno de Melilla tras el primer aniversario de la Declaración de Emergencia Climática
Las entidades sociales y sindicales que firmamos la solicitud de “Declaración de Emergencia Climática” en Melilla hace un año denunciamos la falta de cumplimiento de los compromisos firmados y por ello manifestamos:
Que en el primer aniversario de la “Declaración de Emergencia Climática” (DEC), firmada en la Asamblea de la ciudad en octubre del 2019, no se ha producido ningún avance en los compromisos adquiridos. Esta falta de compromiso coincide con el quinto aniversario del Acuerdo de París, por el que los países firmantes, España entre ellos, se comprometieron a una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de limitar el aumento de temperatura global del planeta.
Que en el resto de España la acción política ante la emergencia sigue siendo insuficiente ya que la reducción del 20% que asume nuestro Gobierno nacional queda lejos del 55 % que sería necesario alcanzar en 2030 respecto a los niveles de 1990, comprometido en el contexto europeo esta semana.
Mientras que a nivel nacional no damos la talla, en Melilla la situación es incluso negativa. La inacción en nuestra ciudad queda patente en la evolución de la producción de electricidad que ENDESA declara en Melilla en los 12 meses posteriores a la firma de la DEC, con un incremento de consumos del 1,5%, siendo Melilla la excepción en un contexto nacional de tendencia de reducción de consumo.
Este dato nos permite afirmar rotundamente que no se ha hecho nada por cumplir los objetivos de disminución de emisiones.
La crisis sanitaria y la climática van de la mano
Por otro lado, reiteramos que la crisis sanitaria que también estamos sufriendo está íntimamente relacionada con la crisis climática y que las soluciones para ambas han de ser conjuntas: no podremos dejar atrás esta pandemia -y las que vengan- sin que las soluciones tomadas sean compatibles con las medidas contra la emergencia climática. La miopía de la política local intentando responder con las mismas medidas que las han provocado las dos emergencias empieza a ser dañino para el conjunto de la ciudadanía.
El Gobierno está aprovechando la emergencia sanitaria como excusa para no hacer nada por disminuir las emisiones tras el anunciado repunte en consumo de combustible, electricidad, residuos… Sigue sin atender las demandas de empleos públicos en servicios claramente deficitarios y apostando por el cemento, el hormigón y la construcción, ahora que la frontera cerrada encarece los áridos y se promueven zonas grises en lugar de verdes penalizando económicamente y ambientalmente a la ciudad. En definitiva, se está impidiendo la transformación de Melilla en una ciudad sostenible.
Nuestros Gobiernos, nacional y local, adolecen de una falta de planificación realista tanto en el despliegue de las energías renovables como en el impulso de otras estrategias sectoriales como el hidrógeno verde. Esta improvisación constante augura nuevas burbujas especulativas con un elevado impacto ambiental y social.
Por lo tanto, no hay nada que celebrar hasta que existan políticas y medidas a la altura de los criterios científicos en Europa, en España pero también en Melilla en este quinto aniversario de la Cumbre de París
Comprobado que al año de firmarse la DEC no solo no hay ningún avance si no que incluso asistimos a un retroceso, que no existe coordinación en la ciudad de Melilla que la ciudadanía pueda apreciar sobre las medidas que necesariamente son conjuntas entre la emergencia sanitaria y climática, REIVINDICAMOS:
Una respuesta conjunta a las emergencias que obedezca a objetivos medibles y cuantificables sostenibles porque ni los intereses sociales, ni ambientales ni de importantes sectores económicos de la ciudad se están cubriendo, en defensa de la histórica demanda de dignificación de los servicios públicos.
Entidades firmantes en Melilla
Plataformas ciudadanas
- 2020 Rebelión por el Clima
- Teachers for Future Melilla
- Alianza por el Clima
Entidades sociales
- Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla
- Melilla ConBici
- Seo/BirdLife
Sindicatos
- CCOO
- CGT
- SATE/STEs

Melilla incrementa el consumo eléctrico durante el 2020 saltándose el compromiso de la Declaración de Emergencia Climática
- El incremento de demanda eléctrica hasta el pasado mes de octubre ha sido del 1,5% frente a la reducción del 7,5% del resto de Estado durante la primera mitad del 2020
- El Gobierno de la Ciudad Autónoma incumple así la declaración de Emergencia Climática firmada en octubre del 2019.
- Melilla es una excepción frente a la España peninsular en materia de energía a pesar de tener una población estabilizada, una actividad económica a la baja y un cierre fronterizo tras meses de confinamiento.
Ha pasado poco más de un año desde que el Pleno de la Asamblea aprobase por unanimidad de todos los representantes políticos la Declaración de Emergencia Climática y los resultados de consumo energético en nuestra ciudad indican que poco o nada se ha hecho para cumplir lo pactado.
La Declaración incluyó, además, el compromiso de reducir por debajo del 7% las emisiones causantes del cambio climático, humos tóxicos como los que produce diariamente la planta generadora de ENDESA en Melilla.
Llama la atención que, tras una tendencia de cinco años de disminución de consumo en nuestra ciudad, en el 2020 se haya producido este pico de incremento en un 1,5%, según ha informado la propia central de ENDESA a requerimiento de Guelaya. En cambio, por primera vez en cinco años, en el contexto nacional, en el 2019 se consumió un 1,6% menos de electricidad, según datos de Red Eléctrica de España. Según el mismo organismo, el consumo peninsular de energía eléctrica se redujo en un 7,5% durante los seis primeros meses de este año.
Esta contradicción merece ser aclarada, por lo que Guelaya ha demandado toda la información disponible en la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad.
Desde Guelaya no se entiende que estos incrementos de consumo energético se produzcan con una población estabilizada en 86.000 personas y en un contexto económico ralentizado, más aún desde el cierre fronterizo.
Este incremento de consumo es especialmente dañino para el medio ambiente teniendo en cuenta, además, que en Melilla la energía no se obtiene de fuentes renovables, a diferencia de la península donde casi el 40% de la energía es de origen renovable.
Es por esto que desde Guelaya exigimos al Gobierno local un esfuerzo en inversiones para instalar energías renovables en Melilla con el objetivo de reducir las emisiones por debajo del 7% anual.
Así mismo, consideramos relevante que se invierta también en campañas de concienciación de ahorro energético, incluyendo para ello la contratación de educadores sociales.
Desde Guelaya lamentamos la inacción del Gobierno local frente a la emergencia climática pese a la firma de la Declaración hace un año. Una emergencia climática que está relacionada con la emergencia sanitaria que también estamos sufriendo, como si fuesen dos caras de la misma moneda.

“La lapa que da la lata” se expondrá en cuatro centros educativos de Melilla a partir del 11 de enero a pesar de la finalización de la campaña
- El proyecto estatal «La lapa que da la lata” termina sus acciones con muy buena acogida y resultados, en todas las provincias y Ciudades autónomas en que se ha desarrollado durante este 2020.
- Cuatro centros de Melilla, el IES Miguel Fernández, la Escuela Oficial de Idiomas, la ecoescuela J. A. Fernández y el IES Rusadir disfrutarán de la exposición del 11 de enero al 8 de marzo.
Ecologistas en Acción cierra estos días el proyecto centrado en la lapa Patella ferruginea, una especie endémica del Mediterráneo que se encuentra en peligro de extinción, y cuyas últimas poblaciones peninsulares se localizan en Cádiz, Málaga y Almería, así como en los territorios españoles en el norte de África: en los peñones de Vélez de la Gomera y de Alhucemas, en las islas Chafarinas, en Melilla y en Ceuta.
La Patella ferruginea es un molusco gasterópodo marino endémico del Mediterráneo occidental, incluido en el anexo IV de la Directiva 92/43/CEE Hábitats y en el catálogo español de especies amenazadas como “especie en peligro de extinción”. Comparada con otras especies protegidas como el lince ibérico, el oso pardo o el águila imperial, la Patella ferruginea continúa siendo prácticamente desconocida por gran parte de la sociedad.
Desde la coordinación del proyecto se destaca el esfuerzo realizado por los grupos locales en la difusión de las actividades y su buena acogida por parte de la comunidad educativa y pescadores, en aquellas comunidades que aún albergan poblaciones de esta lapa en peligro de extinción. En Melilla ha sido Guelaya la encargada de organizar las actividades que han contado con el apoyo de la federación de pesca de Melilla, que organizó una charla informativa sobre la especie en junio de este año.
El proyecto, que comenzó a finales del 2019, se denominó “La lapa que da la lata”, ha contado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa pleamar, cofinanciado por el FEMP y tuvo como objetivos principales dar a conocer esta especie a la sociedad y fomentar así su protección.
Durante estos últimos meses, tras las restricciones de la pasada primavera, el proyecto ha reactivado sus acciones permitiendo disfrutar a unos 5.000 visitantes de la exposición itinerante, que consta de 9 paneles y 14 fotografías, en las provincias de Cádiz, Málaga, Almería y la Ciudad autónoma de Melilla. Además de recibir un amplio apoyo por parte de los centros educativos, tanto de primaria como de secundaria y universidades, los docentes pudieron participar en el seminario para profesorado y aportaron sus valoraciones a la Guía de Orientaciones didácticas, desarrollada como acción para facilitar la implementación de actividades en sus aulas basadas en la Patella ferruginea.
Tres centros educativos, el IES virgen de la Victoria (jardín valenciano), el Centro de Adultos y el Campus de la UGR han disfrutado de la exposición “La lapa que da la lata” en este otoño, y a partir de enero serán otros tres centros educativos de la ciudad los que disfrutarán de la exposición. Guelaya garantizará que cualquier otro centro interesado en la exposición de la Patella ferruginea pueda disponer de la misma en próximas fechas a partir del 22 de febrero.
Los recursos y materiales generados, tales como vídeos educativos, paneles de la exposición, Guía de Orientaciones didácticas y trípticos, están a disposición del público y del profesorado de forma gratuita y permanente en el enlace https://www.ecologistasenaccion.org/134671/la-lapa-que-da-la-lata/.

Guelaya valora que la nueva LOMLOE facilite la colaboración de las asociaciones con los centros educativos en materia de movilidad y educación ambiental
- Guelaya aportará especies autóctonas al IES Enrique Nieto y al IES Virgen de la Victoria en colaboración con el departamento de Agraria del IES Juan Antonio Fernández
En España hemos tenido multitud de leyes educativas en los últimos años, aunque la mayoría han tenido poca incidencia en la práctica diaria, y si así fuera, no han sido exitosas. Es lógico que esto ocurra en un sistema donde se obtiene mayor reconocimiento profesional cuanto más alejado se está del alumnado.
En el proyecto de la futura ley de educación, LOMLOE, con pretendida aplicación el próximo curso 2021/2022, hemos encontrado tres aspectos que nos gustaría destacar: fomento de la movilidad escolar activa y autónoma, participación del alumnado en el Consejo Escolar y cualificación del profesorado en la Agenda 2030 antes del 2025, lo que esperamos que facilite y amplíe la vinculación de Guelaya con los centros y el profesorado melillense.
Guelaya ha mantenido y mantiene en Melilla relaciones de colaboración con centros educativos y su profesorado que actualmente se reflejan en la exposición “La lapa que da la lata” y en el aporte de especies autóctonas en los jardines escolares, manteniendo como base de la relación el acuerdo de reforestaciones firmado con la consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad que como Ciudad Autónoma apoya en tareas de mantenimiento a los centros educativos.
Según dicha ley de educación, las Administraciones educativas garantizarán los Caminos Escolares y promoverán los desplazamientos sostenibles. Como objetivo de etapa, desde Primaria, el alumnado desarrollará hábitos cotidianos de movilidad activa y autónoma, y si entendemos la Violencia Vial como una de las principales violencias que sufre la infancia, se deberá incluir en la formación permanente del profesorado.
La necesaria colaboración con las instituciones y organizaciones del entorno, que recoge la ley, da lugar a que los proyectos de Camino Escolar precisen ser entendidos como un recurso educativo que permite reflexionar colectivamente sobre un problema que no es de nadie y es de toda la sociedad: la infancia ha perdido la calle, incluso para algo tan cotidiano como ir de casa al colegio, responsabilizando a las Administraciones educativas su liderazgo y coordinación.
LOMLOE insta al cumplimiento de los Derechos de la Infancia adoptados por las Naciones Unidas y ratificados por España, entre los que está la participación del menor en las decisiones que les afecten. Desde Primaria, el alumnado participará en el Consejo Escolar, haciendo ver que la infancia también es ciudadanía del presente y no solo del futuro.
Por último, esta ley educativa destaca la importancia de comprender los problemas internacionales sin descuidar la acción local, haciendo bueno el dicho ecologista: “Piensa globalmente, actúa localmente”. Si la clave de la calidad educativa está en la formación continua del profesorado, bien parece establecer que todo el profesorado reciba cualificación en metas de la Agenda 2030 antes de 2025.
Con estas palabras esperamos con ilusión que todas las personas apostemos prioritariamente por la educación y exijamos a la clase política más trabajo, cumplimiento y menos ruido.
Esto es Ecológica aplastante

«La lapa que da la lata», una exposición sobre una especie marina en peligro de extinción que se queda en Melilla
- Más de 1000 estudiantes de Melilla están viendo la exposición en los tres centros donde se ha expuesto.
- Guelaya agradece a las autoridades educativas del MEC y al CAMPUS de la UGR el apoyo recibido para la divulgación de la campaña en Melilla a pesar de las dificultades que los centros educativos han tenido que salvar.
- El COVID-19 no ha permitido que todos los centros de la Ciudad puedan acceder a esta exposición y a las charlas informativas, pero Guelaya, como entidad territorial de Ecologistas en Acción, asegurará el acceso a todas las personas y centros interesados en cuanto sea posible.
De la mano de Guelaya-Ecologistas en Acción, llegó a Melilla esta exposición itinerante, fruto de una campaña de Ecologistas en Acción, centrada en la lapa ferruginosa (Patella ferruginea), una especie endémica del Mediterráneo con presencia en nuestras costas y que se encuentra en serio peligro de extinción.
La exposición comenzó su andadura en nuestra ciudad en octubre, en el IES Virgen de la Victoria (Jardín Valenciano), que supo romper el fuego entre los centros melillenses que ya contaban con la autorización de la UPE del MEC, a lo que siguió la exposición en el centro de Personas Adultas Carmen Conde Abellán.

Como tercer evento, y no será el último, la exposición se encuentra en estos momentos en el Campus de Melilla de la Universidad de Granada. En la exposición se observan todas las medidas de seguridad necesarias para la prevención del contagio de COVID obligatorias que rigen en el centro. Todavía está pendiente el IES Miguel Fernández a la espera de recibir al exposición, lo que será posible cuando Guelaya concrete las fechas con el centro educativo.
Las especiales condiciones del inicio del curso en Melilla, con el desdoble de turnos, propició una retraso en las fechas previstas para la exposición, que no pudo comenzar a ser vista hasta finales de octubre, motivo por el cual la programación lleva un mes de retraso. Esto se va poder resolver al quedarse la exposición en Melilla custodiada por Guelaya, por lo que podrá seguir siendo vista después de terminar el 30 de noviembre la campaña propiamente dicha.
La campaña “La lapa que da la lata” cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa pleamar, cofinanciado por el FEMP, y pretende concienciar del peligro que sufre esta especie abocada a desaparecer si no se la cuida y protege.
La lapa ferrugínea es una especie marina desconocida por gran parte de la población en general a pesar de ser una de las mayores lapas europeas. Presenta una concha muy característica, con unas fuertes costillas radiales muy gruesas y con los bordes festoneados, además de una característica mancha anaranjada en su interior que le da nombre.Todas estas curiosidades y más se pueden descubrir en esta exposición, cuyo fin es el de concienciar de la importancia de la recuperación, cuidados y protección de especies marinas amenazadas como esta lapa.
Los peligros que han llevado a la lapa ferruginosa al borde mismo de la extinción son la transformación y destrucción del litoral y la consecuente pérdida de su hábitat, así como la contaminación y la recolección ilegal con destino a la cocina o al coleccionismo, actividades todas muy presentes en nuestras costas.

Día sin Compras, día sin Amazon
· Coincidiendo con la celebración del Día sin Compras, Guelaya-Ecologistas en Acción ha lanzado una campaña para denunciar el modelo económico de Amazon y sus fuertes impactos ambientales y sociales.
· Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo y la acumulación de poder. Un modelo insostenible que se ha visto muy beneficiado por la pandemia y el aumento de la venta online.
· Parte del éxito de Amazon en estos momentos de crisis y malestar social, se asienta en alentar un consumo compulsivo, que casi no paga impuestos, aumenta el desempleo, destruye el pequeño comercio y se basa en la falsa idea de que el consumo da la felicidad.
Un año más, Guelaya-Ecologistas en Acción se ha sumado al Día sin Compras, una jornada de huelga simbólica de consumidoras y consumidores que se organiza, desde 1992, en todo el mundo en contraposición al Viernes Negro (Black Friday) y el Ciberlunes (Cyber Monday).
El Día sin Compras se propone como un día para reflexionar y cuestionar el actual modelo de producción y consumo que mercantiliza todas las esferas de nuestra vida.
Este año de pandemia, desde Guelaya queremos llamar especialmente la atención sobre la necesidad de rebelarnos como consumidores frente al gigante Amazon. Estamos criando un monstruo y éste acabará por devorarnos.
La sociedad sufre los efectos de la pandemia en muy distintos ámbitos. En el consumo parece haber acelerado de forma notable la implantación del comercio online, una herramienta que no está al alcance de todos los productores y comerciantes, y en la que tampoco la mayoría compite en igualdad de condiciones con la gran plataforma Amazon, la gran beneficiada por la pandemia.
La principal baza de Amazon consiste en ofrecer precios más bajos. Gracias a su ingeniería financiera casi no paga impuestos y nos vende como «barato» un producto que no genera impuestos para construir hospitales o escuelas. Nunca mejor dicho «lo barato sale caro»
Este consumo se vuelve aún más voraz e innecesario en fechas como el Black Friday y el Cyber Monday. Este año se aprovecha de la situación de depresión colectiva por la pandemia y se ofrece como un alivio momentáneo, con mensajes publicitarios que nos hacen asociar la compra de productos a añorados momentos de felicidad.
El modelo de negocio que extiende Amazon representa la deslocalización de la producción con respecto al consumo. Como consumidores debemos ser conscientes de que un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contaminando mucho más, por mayores embalajes y mayores recorridos, que otro vendido en el comercio melillense, sobre todo si es de producción nacional.
Luchar contra la crisis climática pasa por luchar contra Amazon.
Un producto de la otra parte del mundo que vende Amazon en Melilla a precio algo más barato que el que ofrece un comercio local, está contribuyendo a que se pierdan empleos en Melilla, cierren pequeños comercios, empeoren las condiciones laborales y bajen los sueldos de sus empleados.
Luchar contra el desempleo pasa por luchar contra Amazon.
A este impacto hay que añadir, entre otros, efectos como el de la concentración de la riqueza, personalizada en Jeff Bezos, el dueño de Amazon, el hombre más rico del mundo, así como el acaparamiento de cada vez mayor cuota de mercado. Esto aporta a la compañía un gran poder a la hora de negociar, en cuanto a precios y condiciones, con los productores y comerciantes que les proveen de los bienes que distribuyen.

Por todo ello, aprovechamos el Día sin Compras para concienciar sobre un problema cada vez mayor, y anima a consumidoras y consumidores a dejar de comprar en Amazon y empezar a participar en formas de consumo que contribuyan a un mundo más justo y sostenible. En esta línea, sugerimos cinco consejos a los melillenses:
- Combate la compra compulsiva a golpe de clic. Recuerda que el consumo sostenible está basado en lo que verdaderamente necesitas.
- Cubre tus necesidades básicas sin comprar, es la solución más sostenible: repara, intercambia, comparte, crea…
- Si necesitas comprar un producto, apoya al pequeño comercio y de proximidad.
- Si no puedes comprar presencialmente, utiliza plataformas locales que unen a comerciantes de cercanía.
- Aplica criterios de compra sostenible y justa.
Aceites usados en el arroyo Mezquita y salidas de aguas residuales en el río de Oro siguen pendientes de respuesta tras la denuncia de Guelaya
- Se extiende la falta de control del territorio de las Administraciones, desde la periferia a los cauces de la ciudad.
- No se ha producido la misma respuesta que en el caso del vertido de la Ciudad del fútbol en el Real.
- El arroyo Mezquita sigue contaminado desde sus aliviadores por mucho que Guelaya haya denunciado ante todas las Administraciones existentes el vertido de residuos peligrosos (aceites industriales) en el mismo punto.
Van pasando los días y el informe técnico que se está realizando ante la denuncia de Guelaya sobre media docena de vertidos de aguas residuales y fecales en los cauces de la ciudad se hace esperar, y por tanto, seguimos sin saber si se van a acometer las obras necesarias para que la red hidrográfica de Melilla deje de recibir vertidos contaminantes. La respuesta que hemos recibido de la Consejería ha sido el encargo de un informe técnico que realice un diagnóstico y proponga soluciones, pero Guelaya tras dos semanas no ha recibido ningún informe.
Entendemos que se trata de problemas de contaminación que afectan a la salud pública y al medio ambiente en un momento en el que además se están extremando las medidas de limpieza en los cauces de la ciudad, y resulta increíble que en momentos como los que pasamos, con una sensibilización hacia la salud pública como la que el COVID-19 ha provocado, no se dé una respuesta urgente.
La limpieza realizada hace semanas en el arroyo Mezquita ha dejado a la vista una salida de aceites de coche usados que ha sido reiteradamente denunciada por Guelaya a lo largo de la última década. La última denuncia (A la Confederación Hidrográfica, al SEPRONA y a la propia Consejería) se realizó en 2018, como se puede comprobar en la hemeroteca.

En el caso del río de Oro el primer vertido se realiza a la altura del parque de la Cañada y el olor del agua es característico de las aguas fecales. Más abajo, a la altura del colegio León Solá, se mantiene una pérdida de agua de una tubería que no ha sido arreglada por Valoriza. Bajo el parque de las Palmeras existe igualmente una salida que parece del propio parque que debería estar conectada a la red de aguas residuales como el resto que van a la estación depuradora. A la altura del puente de la Palmeras, en la confluencia del arroyo Alfonso XIII, se produce un estancamiento de aguas bajo la rotonda de la carretera de Farhana que existe desde hace años, cuando se realizó el proyecto técnico de renaturalización del río de Oro.
En el sector hormigonado, bajo el campo de fútbol del Tesorillo, existen dos vertidos por tuberías que hace años cuando lo denunciamos a Valoriza sacaban aguas de forma constante y abundante y ahora lo hacen de forma intermitente y en menos cantidad. En un caso se trata claramente por olor y color de aguas negras (fecales) y en el otro caso de aguas residuales.

En el arroyo de Farhana existen dos vertidos más, aproximadamente al final del CETI, en su propio lado, lo que hace pensar que se traten de aguas residuales, y enfrente algunas tuberías sacan de forma intermitente vertidos que parecen de aceites industriales usados, que pueden ser catalogados como residuos peligrosos.
Seguiremos informando y haciendo seguimiento de los vertidos para darles visibilidad, porque dejar pasar el tiempo para invisibilizar el problema no es una opción que Guelaya contemple.
Guelaya asistirá al grupo de trabajo sobre siniestralidad vial creado en la última sesión de la Comisión provincial de Seguridad Vial
- Bien está lo que bien acaba. Guelaya valora positivamente la creación del grupo de trabajo y acepta participar en el mismo.
- La policía local ya ha manifestado a Guelaya su disponibilidad a responder a las demandas de información pública que se han realizado en años anteriores a la Consejería de Seguridad ciudadana.
- Por fin se abre la puerta a la presentación de propuestas de entidades sociales para la pacificación del tráfico en la ciudad
Tras años de peticiones infructuosas exigiendo participar en la Comisión Provincial de Tráfico, las distintas administraciones de Melilla aprobaron en 2019 la formación de un grupo de trabajo conjunto con las entidades Melilla ConBici y Guelaya Ecologistas en Acción.
Y ha sido este mes de noviembre cuando Guelaya ha recibido la notificación del área de Movilidad de la Ciudad Autónoma, que coordina el grupo de trabajo, y hemos contestado formalmente que aceptamos participar en la misma. Bien está lo que bien acaba; aunque llegue años tarde y no sea lo que se había pedido, aceptamos y agradecemos las explicaciones que nos ha dado la Delegada del Gobierno.
Se comparte por fin el planteamiento de que “la elevada tasa de siniestralidad vial de la Ciudad…. nos obliga a buscar soluciones a un problema detectado y compartido por todos” frente a las posiciones anteriores de la Administración que se dedicaban a matar al mensajero, en este caso las entidades sociales, negando ningún problema ante nuestras críticas.
Los problemas que entidades sociales de diversa índole hemos planteado son del conocimiento de la ciudadanía, debido a la percepción de miedo que las personas de Melilla tienen ante la violencia vial y la falta de medidas efectivas para la pacificación del tráfico, miedo que aumenta en los sectores más vulnerables.
Se considera peligroso dejar que la infancia vaya sola al colegio o juegue en la calle por el tráfico. Las personas mayores se incluyen entre los colectivos vulnerables especialmente afectados como peatones.
Ese miedo provoca que las modalidades sostenibles de desplazamiento, caminar e ir en bici, se utilicen mucho menos que en otras ciudades de tamaño similar a Melilla, citando como referencia española la ciudad de Pontevedra. No solo es un problema de seguridad vial; también lo es de movilidad sostenible y medio ambiente.
Guelaya espera que las valoraciones altamente positivas sobre el cumplimiento de los planes provinciales de seguridad vial que la Comisión provincial de tráfico ha realizado en años anteriores sean sustituidas por valoraciones más acordes con objetivos medibles sobre disminución de las estadísticas de siniestralidad vial, porque no es coherente realizar valoraciones positivas con subidas del número de siniestros con y sin víctimas.
Esperamos que no se espere al año que viene para convocar este grupo de trabajo y que se aporte la información requerida para poder presentar propuestas basadas en los datos que nos han escondido en años anteriores.

Guelaya apoya la conservación del patrimonio natural de la ciudad con la integración de la araucaria del “puesto socorro” en el proyecto de nueva escuela de danza
- La Consejera de cultura de la Ciudad accedió a la demanda ciudadana de integrar el árbol en el nuevo proyecto.
- Guelaya espera que la Ciudad rectifique ante las propuestas de zonas grises basadas en el hormigón y cemento.
- Se abre la posibilidad de que la arquitectura bioclimática tenga el apoyo de la obra pública con un edificio que incluya un techo verde y un jardín vertical.
- Existe una vía de participación ciudadana para defender el patrimonio natural de Melilla a través del Catálogo de árboles singulares.
Las redes sociales en Melilla se hicieron eco de la defensa de la aracuaria del “puesto socorro” por parte de sus vecinos y Guelaya decidió apoyarlos. La consejera de Cultura participó en el debate afirmando que la aracuaria, sin posibilidad de ser trasplantada para seguir viva, sería integrada en el proyecto de nueva escuela de danza porque no existe informe técnico que permita asegurar que la araucaria, si se trasplanta, tenga la menor posibilidad de sobrevivir.
Aceptar que los vecinos y las entidades sociales participen en el diseño de los espacios públicos para transformarlos como ha hecho la Consejería de Cultura contrasta con el diseño de zonas verdes de la ciudad en donde no se cuenta con nadie y se siguen criterios que no respetan las necesidades de las personas que tienen que usarlos, porque cuando empiece a calentar el sol en pocos meses en el parque del barrio de la Victoria no va a haber quien pare debajo de los árboles de hierro y de la zona de juegos sin sombra.
Pero además de conservar el patrimonio natural de la ciudad con la araucaria del “puesto de socorro” no estaría de más un poco de atrevimiento y que se promuevan desde las obras públicas proyectos de arquitectura bioclimática que faciliten la adaptación al cambio climático, no solo con el diseño de las nuevas zonas verdes, incorporando en la nueva escuela de danza ideas innovadoras con techos verdes y jardines verticales que minimicen las emisiones de la central diesel de ENDESA, a escasos 100 metros del solar.
Guelaya hace un llamamiento a las personas de toda la ciudad para que se sumen con sus peticiones a la conservación de los árboles singulares de su barrio, aprovechando la oportunidad de participación que la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad ofrece a través de su página web.(*)
* https://medioambientemelilla.es/areas-de-actividad/biodiversidad/catalogo-de-arboles-singulares/

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