Aclaraciones de Guelaya al vicesecretario de infraestructuras, proyectos y política medioambiental del PP

Posted on Actualizado enn

  • Guelaya no duda de que se recicle el contenedor amarillo y vaya a la península, sino que reclama el doble del porcentaje establecido como objetivo de referencia en la autorización de Ecoembes

Tras leer la carta en respuesta al comunicado de Guelaya sobre los contenedores amarillos no podemos sino manifestar nuestra extrañeza por el contenido de la misma, debido a que en ningún momento hemos negado que desde el 20 de febrero se estén llevando a la península el contenido de los contenedores amarillos sino que hemos afirmado que sí hay una fracción de residuos reciclables que va a la incineradora.

El problema no es que la autorización que ha firmado el anterior consejero autorice a Ecoembes a valorizar, es decir, a quemar en la incineradora de Melilla o en otra con aprovechamiento de energía un porcentaje elevado de residuos reciclables, sino que toma como objetivos de referencia normas legales que no están en vigor. Es decir, Guelaya lo que reclama es más reciclaje y menos valorización.

En cualquier caso, debemos afirmar ante lo que consideramos comentarios desatinados que la intención de Guelaya ha sido, es y será la crítica social hacia las políticas públicas (en este caso de tratamiento de residuos) en defensa del medio ambiente. Este es nuestro objeto social, y nuestras críticas están avaladas por el derecho a la libertad de expresión.

Si ha existido algún tipo de duda sobre esto, y el anterior consejero se ha sentido atacado personalmente en su honor, queremos aclararle que esa no es en absoluto nuestra intención. Usted no es responsable de las políticas públicas de su partido, solo las ejecutaba de acuerdo al programa electoral.

Hay que reconocer que aseverar de forma tajante por su parte, quizá al calor de la respuesta a nuestras críticas, allá por 2018, que no se llevaría a la incineradora ningún residuo reciclable y posteriormente firmar un documento tan público como que está publicado en el Boletín oficial de la Ciudad, autorizando a Ecoembes a gestionar unos residuos incluyendo la valorización que previamente negó, al menos, es una contradicción y merece algún tipo de explicación.

Si usted prefiere que digamos que es una contradicción y las dos cosas no pueden ser verdad a que digamos que faltó a la verdad porque se siente dolido, pues decimos el mismo argumento con otras palabras. Sinceramente, no era nuestra intención atacarle sino poner encima de la mesa un problema que proviene de su período de mandato en la consejería y que el actual Gobierno va a tener que resolver.

Sobre lo que debe hacer el nuevo Gobierno nos gustaría también aclarar la autorización a Ecoembes de cara a la complementariedad con el sistema de retorno.

La autorización que usted firmó parece encaminarse a entorpecer o a obstruir la existencia de un sistema integrado con otros sistemas, especialmente al de retorno. Si se admite que las empresas podrán decidir si se adhieren o no a un sistema de retorno, al adherirse al sistema integrado de Ecoembes, se está obstaculizando las iniciativas de las administraciones públicas que prefieran poner en marcha un sistema de retorno. El bloqueo puede salvarse, pero es improbable que las empresas sobre todo pequeñas se puedan adherir a dos sistemas pagando en los dos casos. Por tanto, la autorización dificulta enormemente la complementariedad de dos sistemas de gestión que tendrían como resultado cumplir con los objetivos más rigurosos pero seguramente necesitaría un aumento de dinero procedente de la responsabilidad ampliada privada.

Si la explicación a esa contradicción es que Ecoembes, que es una asociación sin ánimo de lucro que representa al lobby de las empresas internacionales de envases y embalajes, necesita o solicita una autorización de gestor público de residuos, y le impone a la Ciudad Autónoma de Melilla el texto de la citada autorización, para que se firme tomando como referencia normas jurídicas obsoletas desde hace 8 años, cualquiera debe entender que resulte extrañeza en un colectivo ecologista y suscite críticas públicas.

De la misma manera que pensar que Guelaya va a aplaudir las medidas que se toman en Melilla sobre medio ambiente, a nuestro juicio, tarde, en este caso, cuatro años, o de forma insuficiente, en este caso exigiendo la mitad del porcentaje de reciclaje, es estar alejado de la realidad.

Guelaya, como miembro de Ecologistas en Acción, es una organización que viene denunciando la situación de crisis climática debido a la falta de compromiso de los políticos con el medio ambiente y con los acuerdos que firman e incumplen, como el acuerdo de París de cambio climático, por lo que nos reafirmamos en nuestras criticas a las políticas públicas de medio ambiente al uso, globalmente, en Melilla, en España y en Europa, ya que lo que debe esperarse de nosotros es la crítica social.

Pero en cualquier caso, allá cada cual con lo que quiera pensar, porque no es verdad que NUNCA hayamos reconocido avances en las decisiones que ha tomado el PP sobre medio ambiente en Melilla. Sí lo hemos hecho, menos veces de las que nos hubiera gustado y de las que ustedes esperaban merecerse.

 

contenedores

 

Guelaya defiende aumentar el porcentaje de residuos reciclados y que se garantice de forma explícita en el convenio con Ecoembes que no se puedan incinerar los residuos recogidos por separado, además de promover activamente la reutilización de envases.

Posted on Actualizado enn

Guelaya tiene la obligación de velar por la transparencia en la gestión de residuos, y éso es lo que venimos haciendo. Con un acuerdo más explícito en lo relativo a lo que se puede y lo que no se puede incinerar no habría surgido ninguna controversia.
Urge, por tanto, modificar el acuerdo con Ecoembes para que los melillenses podamos estar seguros de que lo se deposita en el contenedor amarillo no se incinera.

El objetivo de Guelaya es incineración 0 y reciclaje 100%, pero la consejería hasta este momento no había hecho su trabajo.

Hemos dicho que la gestión de residuos reciclables incluía la incineración, y eso es una verdad como un templo, una parte se recoge selectivamente y la otra va en el cubo de la basura a la incineradora. Ahora tenemos que recordar que los ecologistas estamos en contra de la incineración y aspiramos a que algún día no sea necesaria.

La rueda de prensa de ayer se preparó sin conocer las aclaraciones que hizo Guelaya porque nos referimos a la incineración como destino de la mayoría de los materiales reciclables de Melilla que no van a la recogida selectiva.

Ahora sabemos a ciencia cierta con las cantidades de toneladas de envases que se llevan a la península según la ciudad autónoma que no se cumplen los objetivos de reciclaje en Melilla, ni de 2006, ni de 2011. Si decimos que no llegamos al objetivo es porque queremos que se recicle más, ¿alguien lo puede dudar?

El siguiente paso es determinar qué porcentaje acepta la consejería que se está reciclando y cuántas toneladas van a la incineradora. Para ello, hemos pedido una entrevista con el consejero y le hemos pedido información sobre los residuos de años anteriores para evaluar la situación real desde que en 2015 se hizo obligatorio la recogida selectiva de envases (con 4 años de retraso).

Según las estimaciones de Ecoembes para PIGREMEL, 27 Tn mensuales de envases son alrededor de 25%, hace falta reciclar como mínimo el doble.

Con lo información que hemos pedido al consejero sabremos los porcentajes de reciclaje de metales, papel y cartón y vidrio y terminaremos de saber en qué situación estamos.

Lo que Guelaya transmite a la sociedad es que llevamos años de retraso en reciclaje y que es ahora cuando empieza a ser posible hacerlo, pero sabiendo que el objetivo es reciclar el doble. Ahora empieza la responsabilidad de las personas, cuando la administración nos ha puesto los medios y se ha comprometido públicamente a no incinerar residuos reciclables.

Y en previsión de que hay envases que deberán llegar en los próximos años al 90% de reciclaje,hay que empezar a poner en marcha un sistema de retorno de algunos envases plásticos de líquidos.

logo contenedor amarillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guelaya espera que el Pacto por la Movilidad siga siendo el foro de participación en materia de movilidad sostenible

Posted on Actualizado enn

  • La Semana Europea de la Movilidad (16 a 23 de septiembre) es un buen momento para convocar a las entidades que forman parte del Pacto.

 

  • La marcha atrás sobre la peatonalización de calles que propone ACOME no puede ser atendida porque ya se consensuó en la última reunión del Foro por la Movilidad.

 

  • Guelaya apoya los aparcamientos rotativos  gratuitos como alternativa a la zona azul. Hacer gratis los parking no es una medida de movilidad sostenible sino de apoyo al vehículo privado.

 

  • Para quitar coches del centro y mejorar el aparcamiento no se está pensando en los residentes, que no tienen ninguna ventaja para utilizar los parking

 

Se acaba el verano y la vida pública vuelve a la normalidad. El nuevo gobierno habrá cumplido sus primeros 100 días de actuación en septiembre, por lo que se espera que empiece a tomar decisiones para resolver los problemas de la ciudad, entre los que se encuentra la petición ya cursada a la Ciudad sobre aprobación en el pleno de la Asamblea de una moción que declare la situación de emergencia climática y enumere un paquete de medidas que deberían tener su reflejo en el próximos presupuesto.

 

En ese contexto de emergencia climática la movilidad sostenible viene a recordarnos que el futuro no es del coche, ni diesel ni de gasolina, y que se hace necesaria una nueva cultura de la movilidad que llamamos movilidad sostenible.

 

La Semana Europea de la Movilidad se celebra todos los años del 16 al 23 de septiembre. Este evento, que se realiza a iniciativa de la Unión Europea y que es coordinado por el ministerio de Transición Ecológica  en España, se desarrolla en Melilla gracias a iniciativas públicas que algunos años organiza la Ciudad y  a las iniciativas privadas que Guelaya y Melilla ConBici vienen realizando, este año con el apoyo de la plataforma Rebelión por el Clima y las entidades que forman la Alianza por el Clima de Melilla.

 

En este contexto Guelaya espera que el diálogo que se ha iniciado ya sobre coordinación de actividades de la Semana de la Movilidad de este año se vea acompañada de la convocatoria del Foro por la Movilidad, dando seguimiento al Pacto y al desarrollo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

 

Guelaya recuerda que la última convocatoria del Foro por la Movilidad de Melilla puso de manifiesto que la gran mayoría de las entidades se mostraron de acuerdo con la peatonalización, sin que existiera ni siquiera unanimidad en el sector empresarial en su contra, como reivindica ACOME.

 

Guelaya y otras organizaciones que forman parte de la Mesa por la Movilidad  realizaron propuestas  que no fueron aceptadas, por ejemplo sobre eliminación de aparcamientos. Pero si el Pacto por la Movilidad se basa en acuerdos consensuados mayoritariamente la peatonalización del centro no puede tener un paso atrás.

 

Queda abierto al debate público la conveniencia  o no de la zona azul, de la que antes de las elecciones no había una decisión “técnica” tomada. La postura al respecto de las entidades de la Mesa por la Movilidad fue apoyar el modelo de aparcamiento rotatorio gratuito que tan buenos resultados ha demostrado tener en la ciudad de Pontevedra.

 

En cualquier caso, Guelaya espera una política participativa del nuevo gobierno y una toma de decisiones consensuada con los agentes sociales en su conjunto. El Foro por la Movilidad puede ser mejorado, pero Guelaya lo considera el espacio de debate para que todos los agentes sociales expresen sus diferencias, por lo que debe ser convocado.

 

Precisamente son los aparcamientos un hueso duro de roer por las diferencias que existen en las posiciones, pero hay que recordar que subvencionar el aparcamiento a las personas que vienen a comprar y no hacerlo con los residentes que no pueden aparcar en su barrio de día porque tiene una ocupación superior al 100% no tiene sentido, y los problemas de aparcamientos existen en muchos barrios con tasas de ocupación cercanas al 100% por las noches.

 

El PMUS de Melilla incluye medidas para residentes que hasta el momento no se han tomado en cuenta. Es precisamente eso lo que debe hacer el Foro por la Movilidad, decidir cuáles son las decisiones que se van a tomar de las muchas que contienen el PMUS, como por ejemplo cuantos kilómetros de itinerarios ciclistas se van a construir al año y cómo se va a organizar el transporte público para que incremente el número de usuarios y no tenga que seguir estando subvencionado para evitar pérdidas año tras año, dejando en evidencia la falta de eficacia de la gestión del dinero público.

 

semana europea de la movilidad camina con nosotros

 

 

Guelaya valora positivamente la iniciativa de los vasos retornables en la Feria de Melilla 2019

Posted on Actualizado enn

  • Es un primer paso adelante que debe completarse con la utilización del Sistema de Retorno de Envases si se quiere ganar la batalla a la contaminación por plástico.

 

  • La Consejería ha manifestado una actitud receptiva ante la demanda de #2020RebeliónporelClimaMelilla, que exigió el fin de los plásticos de usar y tirar en la Feria, pero solo es un primer paso.

 

  • El sistema de retorno de envases es el único que puede impedir que los plásticos lleguen al medio ambiente según la experiencia de los países europeos.

 

  • Las campañas de voluntarios limpiando de plásticos la costa, el mar y los fondos marinos no es la solución, hay que ir a las causas del problema, no solo mirar las consecuencias.

 

La Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad ha dado un paso adelante al incorporar en la Feria 2019 el sistema de retorno de envases, en este caso vasos, con el fin de eliminar el plástico de usar y tirar, aunque sea parcialmente.

 

Se trataba de una demanda de #RebeliónporelClimaMelilla, que recordaba que los plásticos de usar y tirar tienen sus días contados por la prohibición que recaerá sobre ellos dentro de un año debido a la normativa europea. El vaso retornable es un gesto en el camino adecuado, pero solo es el comienzo del camino que hay que recorrer.

 

Muchas personas en Melilla son partidarias de utilizar materiales reutilizables antes que reciclarlos, y ante la inminente prohibición de utilizar utensilios de plástico de usar y tirar tanto las empresas como las personas tienen solo un año para adaptarse a la nueva normativa.

 

Guelaya apoya el sistema de retorno de envases como el único capaz de hacer cumplir los objetivos europeos, ya que Ecologistas en Acción forma parte de la Alianza Residuos Cero, que reclama este sistema junto a instancias internacionales como Zero Waste Europa.

 

La nueva legislación europea contra los plásticos de un solo uso señala que en 2029 se deberá cumplir con el objetivo de recoger selectivamente el 90% de las botellas de plástico, llegando previamente al 77% en 2025 y siendo obligado que todas las botellas de bebidas sean producidas con un 30% de contenido reciclado en 2030.

 

Pero mejor que reutilizar o reciclar es reducir. ¿No sería mejor que el agua de grifo en Melilla se pueda beber y así evitar tener que utilizar agua embotellada en plástico?

 

Mientras tanto, es fácil de entender que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), comúnmente conocido como Sistema de Retorno de Envases, es justo con el consumidor, porque no descarga en la administración ni en el consumidor lo que es responsabilidad de la empresa que utiliza comercialmente los envases.

 

Depósito significa que hay un valor económico asociado a cada envase, un incentivo para que ese envase vuelva a la cadena de producción en las mejores condiciones para su reciclado y que esa cantidad no es un impuesto o un coste extra, sino un adelanto.

Devolución significa que esa cantidad que el consumidor ha adelantado se le reembolsa en su totalidad cuando el envase se entrega de nuevo en el comercio.

Retorno significa que el envase vuelve a la cadena de producción, es una materia prima en condiciones de convertirse en cualquier nuevo producto, el ciclo se cierra y no hay residuos, sino recursos.

 

La responsabilidad de los envases tras la vigencia de la Directiva Europea de Residuos y la publicación de la Ley española es de las empresas que los comercializan. Al comprar un producto, el consumidor paga el envase, y éste, tras usarlo, sigue siendo responsabilidad de la empresa, porque si no, las administraciones públicas de todos los países del mundo tendrían que gastar cantidades indecentes de dinero para conseguir que las botellas, pongamos un ejemplo, de coca cola de litro y medio que hay en el mundo no acaben contaminado ríos, pantanos, costas, mares, océanos, o provocando presupuestos públicos de incineración para evitar que un envase acabe en la playa.

 

Si el sistema de recogida selectiva no funciona con una eficiencia del 100%, eso quiere decir que las empresas que producen los envases no responden a la responsabilidad ampliada de la nueva ley y se están ahorrando cantidades millonarias de euros por no tener que tratar sus residuos, que se hace con fondos públicos, porque los están gestionando las administraciones en contra de la directiva europea y la ley española.

 

vaso reciclable de la feria 2019

 

 

 

 

 

 

 

 

Guelaya presentará propuestas a los presupuestos 2020 de la ciudad

Posted on Actualizado enn

  • La asociación espera que por la vía de la participación consiga más objetivos medioambientales que por la presentación de alegaciones tras la aprobación de los presupuestos en el Pleno que ya realizó en 2018 y 2019.

 

Durante los dos últimos años Guelaya ha venido presentando alegaciones a los presupuestos de la ciudad justificadas por la ausencia de compromiso presupuestario en Melilla de determinadas demandas legales que tenían que ver con la conservación del patrimonio natural de la ciudad.

 

Esa situación de ausencia de inversiones en el medio ambiente no solo han tenido como consecuencia la falta de empleo verde, sino que tras 7 años de redactar un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Melilla y Gestión de los Espacios Naturales (PORNG) no se haya desarrollado absolutamente ninguna herramienta que permita gestionar adecuadamente, de acuerdo con algún tipo de norma, proteger y conservar de forma efectiva el patrimonio natural de Melilla o al menos, los hábitats, especies y espacios que la legislación europea obliga a conservar.

 

Por eso a los ecologistas nos sigue escandalizando que la retirada de basuras de espacios protegidos se tenga que hacer por personas voluntarias, que se siga haciendo botellón en espacios protegidos o que los vehículos sigan transitando por estos espacios sin que la administración anterior consiguiera evitarlo o al menos lo intentara.

 

  • La conservación de la biodiversidad debe ocupar un lugar central en el presupuesto de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad.

Si se busca en el presupuesto de medio ambiente de la ciudad una partida presupuestaria que tenga relación directa con la gestión solo se encontrarán cajones de sastre donde bajo el concepto de “otras iniciativas” y referencias semejantes se incluyen algunos cientos de miles de euros en un presupuesto global de decenas de millones de euros.

 

Las conservación de la naturaleza no existe en el presupuesto, y Guelaya no puede admitir, por ejemplo, que un contrato de varios años para controlar gaviotas patiamarillas en el casco urbano sea la medida estrella.

 

Está bien que se controle la población de una especie de gaviota que molesta a los vecinos, pero no tiene sentido que se emplee 0 euros en las especies protegidas, incluyendo la gaviota de Audouin.

 

  • La Ciudad deberá compensar la falta de desarrollo estatal en la última década del Convenio sobre Biodiversidad Biológica.

El 20 de agosto faltaba 500 días para que se cumpla el plazo aprobado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la UE de detener la pérdida de biodiversidad en 2020.

 

Ecologistas en Acción ha adelantado que España fracasará en este objetivo por no haber tenido voluntad política, no haber tomado medidas eficaces para detener la pérdida de biodiversidad y haber mostrado un escasísimo interés en la conservación de la naturaleza.

 

Melilla ya ha fracasado en el cumplimiento de sus objetivos sobre conservación de la biodiversidad, al igual que España lo ha hecho en el ámbito internacional. Solo queda una salida posible, invertir en el futuro considerando que vivimos una emergencia climática que obliga a considerar una emergencia la extinción de especies porque dependemos de ellas.

 

Como reconoce el Informe de Seguimiento del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de 2017 (elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica), de los 39 objetivos, cuatro han sido plenamente alcanzados, otros tres quedan cerca de su cumplimiento, y 24 objetivos han tenido avances pero no han sido cumplidos. Por último, ocho objetivos no han tenido avances que puedan considerarse significativos.

 

Con esta inacción, los diferentes gobiernos de España han puesto en riesgo el bienestar humano y buena parte de nuestra economía.

 

Un claro ejemplo de ello son las consecuencias sociales y económicas que supone la pérdida de las especies polinizadoras, en su mayor parte insectos. Sin esos polinizadores, los daños económicos en las actividades agrarias serían terribles, ya que en España alrededor del 70 % de los cultivos para consumo humano dependen de los insectos que desarrollan la polinización.

 

Además, estos polinizadores generan múltiples productos como miel, cera o medicamentos y contribuyen directamente a la producción de fibras como el algodón y el lino, o materiales de construcción como la madera. El servicio esencial que ofrecen los polinizadores en la oferta de alimentos se valora en más de 2.400 millones de euros para la agricultura española.

 

WhatsApp Image 2019-08-21 at 10.02.12
Recogida de residuos en la ZEC de Aguadú por parte de voluntarios de Guelaya

 

El Helianthemum caput-felis o jarilla cabeza de gato, especie protegida española compartida con el Levante y Baleares.

Posted on Actualizado enn

  • La presión urbanística de la costa la ha diezmado en la península.

 

  • En Melilla se mantiene en terrenos militares y espacios protegidos y las especies invasoras son su principal amenaza

La jarilla cabeza de gato se denomina así porque alguien vio cierto parecido entre la forma de sus frutos y la cabeza de un gato. Su nombre científico es Helianthemum caput-felis, que  viene de Helios, sol, y caput felis, traducción latina de cabeza de gato. La jarilla es una especie heliófila que precisa de sol y no prospera por eso bajo los pinos. De hecho, plantar pinos en los lugares donde está sería una amenaza para ella.

 

Este arbusto bajo existe en algunas costas mediterráneas occidentales, entre las que destacan las del norte de África, donde se encuentra en Marruecos, pero exclusivamente entre cabo de Agua y Cabo Tres Forcas, y Argelia, donde está presente en la playa “de los andaluces” en Orán.

 

En la península ibérica se encuentra también en el levante español y en Baleares, en puntos concretos donde ha sobrevivido a la expansión urbanística de la costa, que ha llegado a los barrancos, lugares habituales donde la especie prolifera en rodales que pueden ser de 800 pies de plantas en el caso de Melilla.

 

Estaba presente en las colinas y acantilados cercanos al mar y terrenos arenosos en lugares mediterráneos peninsulares, pero la urbanización de la costa ha diezmado su presencia. Comparando las cantidades presentes antes y después del boom de la construcción de la costa mediterránea el siglo pasado, que llegó hasta los barrancos y torrenteras más inclinadas, la población de Helianthemum caput-felis en el litoral español casi ha pasado a ser testimonial.

 

Por este motivo se la ha calificado en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como especie vulnerable. Si no se hace algo al respecto, entrará en el futuro en la categoría de especie en peligro de extinción, por lo que su estatus reclama la atención de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad, la responsable de su conservación, junto con todos los melillenses como herencia recibida de las generaciones anteriores.

 

En Melilla cubría todo el norte de la ciudad, muy cerca de la línea de costa, en la ZEC de Aguadú, aunque encima de los acantilados está presente prácticamente desde  el polvorín hasta la valla perimetral, continuando por el barrando del Quemadero y de allí hasta el mismo río de Oro por las colinas que rodean al arroyo Tigorfaten a través de la segunda ZEC melillense, la del barranco del Nano.

 

Se trata de una especie a la que le gusta el sol, es heliófila, y por tanto, no prospera a la sombra de los pinos. En el caso de Melilla su ubicación en terrenos militares la ha librado de la especulación urbanística, que ha sido su amenaza principal en la península, pero no por ello está libre de amenazas.

 

No existe ningún estudio que sirva de base para la elaboración de un Plan de Conservación de la especie, obligatorio para todas las especies vulnerables según la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad española.

 

Pero Guelaya ha trabajado en su defensa estos años adaptando la técnica de viverismo desarrollado en la península para su reproducción desde semillas, pero comprobando además que es mucho más rentable el trasplante de esquejes, por lo que se han recogido semillas locales y esquejes y se han multiplicado y reintroducido para comprobar que en el caso de que sea necesario puede ser replantado en Melilla con genoma propio, ya que los estudios genéticos demuestran que presenta diferencias con las plantas del Levante, más relacionadas con las especie en las Baleares.

 

Replantar jarillas cabeza de gato con plantas de la península sería no solo un error, sino también un atentado contra su conservación por hibridarla con plantas peninsulares, ya que la polinización es cruzada gracias a insectos. Además no es necesario recurrir a plantas de la penísula porque Guelaya dispone de plantones para su reintroducción a disposición de la Ciudad.

 

Solo se ha realizado un censo global de la especie en Melilla por parte del grupo de especies protegidas del Campus de Melilla hace algunos años, con el que Guelaya colaboró en el trabajo de campo. Para conocer su tendencia en Melilla, si hay más o menos que antes, hay que volver a repetir el censo.

 

Llama la atención que cuando está presente la “vinagreta”, nombre con el que se conoce en Melilla a la Oxalis pes-caprae, una especie invasora, la jarilla desparece de la ZEC del barranco del Nano.

 

La “vinagreta” es propia de lugares nitrofilados, que ocupa junto con otras especies oportunistas en una explosión de flores tradicionalmente en enero-febrero, y con el cambio climático, antes. Su presencia impide que la jarilla prolifere, porque parece que compite mal por el suelo, estando presente donde apenas otras especies crecen en suelos pedregosos.

 

La vinagreta no solo nos informa sobre dónde están los suelos nitrofilados, sino que se trata de una especie incluida en el Listado Español de Especies Invasoras, por lo que su presencia en los espacios protegidos debería ser tenida en cuenta para su eliminación como medida de conservación, pero no existe ningún plan de manejo aprobado en la Ciudad sobre sus espacios protegidos.

 

helianthemum 2019 2

 

 

 

 

 

 

 

 

La gaviota de Audouin saca adelante en Melilla más de 300 nidos y se estabiliza como la segunda colonia más numerosa de la especie en el mar de Alborán

Posted on Actualizado enn

  • Al menos 113 pollos de gaviota de Audouin volaban a mediados de julio en Melilla, manteniéndose el tamaño de la colonia por encima de los 300 nidos.

 

  • En la isla de Alborán no solo se mantiene sino que aumenta significativamente el tamaño de su colonia por encima de 1000 parejas.

 

  • Las islas Chafarinas sigue reduciendo su colonia desde más de 4000 parejas en los años 90 a 140 en 2019.

 

La gaviota de Audouin, joya de la corona de las islas Chafarinas, que dio gloria ecológica a las islas cuando las focas del Mediterráneo tenían nombre propio, recuerden a Peluso, cambió su estrategia o se la cambiaron, quizás por el cambio climático, quizá por las políticas pesqueras.

 

Al igual que otras grandes colonias que han visto disminuir su tamaño durante la última década, como el delta del Ebro o las islas Columbretes, las Chafarinas se suman a las colonias que están provocando que la población mundial de la especie haya disminuido entre un 30% y un 50%.

 

Pero la especie ha demostrado adaptación, lo que se le supone a una especie que está en el catálogo español de especies amenazadas como vulnerable y ha aparecido en lugares donde nunca estuvo, como en Alhucemas (peñón de Tierra), en  Ceuta, Melilla y Portugal.

 

En estos momentos la gaviota de Audouin (que en Melilla se conoce con nombre local de gaviota de pico rojo) tiene el triple de nidos en Melilla que en Chafarinas, donde saca adelante el triple de pollos en este año 2019.

 

Por eso es importante que la gaviota de pico rojo esté en Melilla, porque solo queda en estos momentos en el mar de Alborán la mitad de las que había en 1992.

 

La población aguanta bien en la isla de Alborán, donde no se ha producido en los últimos año el aumento de gaviotas patiamarillas que ha sufrido Melilla. Gaviotas anilladas en la isla de Alborán se ven en Melilla, criando en nuestras colonias, o bebiendo agua en el embalse de las Adelfas. Las poblaciones están conectadas. Muchas aves anilladas en Chafarinas se han venido a Melilla. Pero no solo tenemos gaviotas de pico rojo de las cercanías; han venido a poner su huevo, nunca mejor dicho, de Menorca, delta del Ebro y Murcia.

 

 

¿Está segura la gaviota de Audouin en Melilla?

 

Nada más lejos de la realidad. Durante los seis años que la gaviota de pico rojo ha criado en Melilla ha tenido que cambiarse cada año de ubicación, y en 3 ocasiones, ha fracasado en su intento.

 

Este año se da la paradoja de que los más de 100 pollos que han volado lo han hecho de nidos que estaban en el margen o fuera del espacio protegido que las alberga, la Zona de Especial Conservación de los acantilados de Aguadú. Si han salido adelante, no ha sido por la gestión medioambiental de la Red Natura 2000, sino por criar en terrenos militares que lo han permitido.

 

No existe ningún tipo de gestión sobre la ZEC, ni personal contratado por la ciudad para el seguimiento ambiental, pero sí se ha encargado la redacción de un plan de conservación a la asesoría ambiental Inalser, que en unos meses podrá constituir el marco de referencia para tomar decisiones sobre su gestión porque la nidificación el año próximo no está garantizada en la ZEC.

 

El nuevo Gobierno, que deberá aprobar este otoño el plan de conservación  de la gaviota de pico rojo, fruto de la iniciativa en este caso del Gobierno anterior, deberá tomar medidas en el presupuesto del año 2020 para desarrollar las conclusiones del plan de conservación y continuar con el diseño del resto de planes de especies protegidas.

 

 

 

 

pico rojo y patiamarilla
Gaviotas de pico rojo junto a su principal enemigo, la gaviota patiamarilla

Patella ferruginea, la especie en peligro de extinción española más ignorada.

Posted on Actualizado enn

  • Melilla presenta las mayores densidades de la especie en todo el mundo, aunque la población más abundante sea la de las islas Chafarinas.

 

La Patella ferruginea, o lapa gigante, es una de las especies de lapa que nos ha acompañado en nuestros diques, espigones y costa rocosa desde siempre, porque hay registros fósiles de ella,  pero seguramente por eso, porque está “de toda la vida” no le hemos prestado la atención debida.

 

Para la gente una lapa es una lapa, y no muchas personas distinguen las especies de lapas que son abundantes, incluso las que se marisquean en algunos lugares españoles, como las islas Canarias, o incluso en Melilla y Chafarinas en el pasado.

 

La Patella ferruginea es una especie en peligro de extinción porque en los lugares en los que habitaba históricamente prácticamente no queda nada, así que su presencia está limitada cada vez en menos sitios y en menos cantidad.

 

Melilla es, después de Chafarinas, el lugar donde más Patellas ferrugineas hay del mundo. Más que en Ceuta, que queda en tercer lugar en el ranking mundial de la especie, que además de España, también está presente en Argelia y Túnez, e islas mediterráneas francesas y alemanas.

 

Pero ni en Melilla ni en España la Patella ha tenido la atenicón debida para su conservación, si la comparamos con las especies que tienen su misma categoría de especie protegida, la máxima que da la legislación española, la de especie “en peligro de extinción”.

 

Si la comparamos con los mamíferos, muchos más próximos geneticamente a los homínidos, y por tanto, a la especie humana, podemos compararla con el lince ibérico.

 

¿Quién no conoce los avatares del lince ibérico en España? ¿Y de la Patella ferruginea?

 

Si utilizamos sus nombres científicos, en google Patella ferruginea da 55.000 entradas y Lynx pardinus da 278.000 (consulta realizada el 21 de julio 2019).  Cinco veces más importancia a un vertebrado que a un invertebrado que tienen legalmente la misma categoría de conservación.

 

Y si en la ciudad en la que la Patella ferruginea tiene la segunda población mundial y la primera en densidad por metros lineal, no se la valora ni se la conoce, ¿quien va a proteger a esta especie?

 

  • El efecto de una marea negra en Melilla o Chafarinas sería un golpe de muerte para la especie que vería como muere casi la mitad de toda su población mundial por un incidente aislado

 

Para muchas personas no tiene sentido que una especie que es tan abundante en una localidad, como Melilla, pueda ser una especie protegida. Sin embargo, la concentración de lapas en Melilla es su principal problema.

 

Pongamos un ejemplo, en Melilla hay cuatro veces más lapas gigantes que en toda Andalucía. La posibilidad de que una marea negra cubra toda la costa andaluza, desde Murcia hasta Portugal es muy remota.

 

Pero la posibilidad de que en el mar de Alborán un petrolero que sale o entra del Mediterráneo por el Estrecho nos deje una marea negra que cubra la costa de Melilla al completo no es remota, es una posibilidad real.

 

En Melilla morirían cuatro veces más lapas que en toda Andalucía. Y si la marea negra llega a las Chafarinas, moriría la mayoría de la población mundial de la lapa gigante, porque en todo el mundo hay menos Patella ferruginea que en 28 millas de costa, de Melilla a Chafarinas. El norte de África, desde el Estrecho, es el santuario de la especie, de donde salen las larvas que mantienen la población mundial. Si les va mal aquí, se acaba la especie a medio plazo.

 

¿Está protegida la especie en Melilla?

Se puede decir que no, porque no existe ningún plan de recuperación de la especie, tal como recoge La Ley de Patrimonio natural, que daba un plazo de tres años en 2007, cuando se publicó, para establecer los planes de las especies que aparecen en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

 

La Consejería de Medio Ambiente en los mandatos de los últimos 8 años no ha aprobado ningún plan de gestión, manejo ni protección, pero sí se ha gastado dinero en los últimos años en encargar estudios científicos que puedan servir de base para tomar decisiones. El conocimiento científico necesario ya está ahí, ahora hay que tomar medidas, y eso no se ha hecho desde que era obligatorio hacerlo en 2010.

 

Probablemente ni siquiera existan en la ciudad los recursos materiales para proteger la escollera exterior del puerto, de más de un kilómetro de largo, de la llegada de una marea negra que destruiría aproximadamente 25.000 lapas gigantes.

 

Esperamos que el nuevo Gobierno responda a estos requerimientos legales durante su mandato, ya que forman parte de la herencia que recibe del anterior gobierno, que no hizo sus deberes en materia de conservación.

 

A partir de otoño esperamos que se apruebe el primer plan de conservación de una especie amenazada en Melilla, la gaviota de Audouin, fruto de una iniciativa del Gobierno anterior, pero en los próximo años esperamos que el nuevo Gobierno apruebe la media docena de planes de conservación y recuperación de especies protegidas que están presentes en Melilla con el status de en peligro de extinción o vulnerables que se han quedado pendientes de gestión.

patella comunicado

 

 

Campaña divulgativa de Guelaya sobre las especies protegidas de Melilla

Posted on Actualizado enn

 

Durante el verano de 2019 Guelaya Ecologistas en Acción ha tomado la iniciativa de divulgar en los medios de comunicación de Melilla los valores naturales de la ciudad en forma de especies animales y vegetales que poseen la suficiente singularidad o problemática para ser consideradas especies protegidas de acuerdo a la legislación europea y española, especialmente las especies consideradas “en peligro de extinción” y “vulnerables”.

 

Se trata de darlas a conocer, de ser conscientes de su importancia ecológica, de los peligros que las han llevado a formar parte del Catálogo de especies amenazadas, y del papel que la Ciudad Autónoma tiene para poner en valor el patrimonio natural de Melilla como una herencia compartida por todas las personas de Melilla, con las que nos antecedieron, hace siglos y milenios, y las que vendrán en el futuro y todavía no están con nosotros.

 

Estos son los enlaces a los artículos sobre cada especie. En esta primera entrega presentamos a la lapa gigante o Patella ferruginea, que goza de la misma categoría de conservación que el lobo, el lince ibérico o el águila imperial.

Patella ferruginea

Gaviota de Audouin

Jarilla cabeza de gato

 

especies protegidas 3

Rebelión por el Clima Melilla exige una Feria 2019 sin plásticos

Posted on Actualizado enn

 

Necesitamos recuperar el tiempo perdido y pasar de ser el último territorio español que toma decisiones contra el cambio climático en materia de plásticos a la primera que aprueba la emergencia climática y adopta medidas

 

  • Para una #Melillasinplásticos hay que dar un primer paso eliminando el plástico de usar y tirar, y la próxima Feria es la primera oportunidad que tenemos de hacerlo para luchar contra la emergencia climática.
  • Nos hemos retrasado en el reciclaje de los envases plásticos hasta ser los últimos en tener contenedor amarillo, pero podemos ser los primeros en eliminar los plásticos de usar y tirar en España
  • La legislación europea obliga a la española a prohibir los plásticos de usar y tirar en 2021, podemos ser los adelantados en algo digno, como luchar contra la crisis climática.
  • La prohibición de los plásticos de usar y tirar se aprobó en el Congreso de los Diputados el 10 de abril de este año, y solo se opuso el Partido Popular, así que Rebelión por el Clima espera que el amplio consenso político sobre la prohibición del plástico de usar y tirar en España se mantenga en Melilla con el nuevo Gobierno.

 

Es un hecho que la ciudad de Melilla arrastra un retraso en temas medioambientales sobre gestión de residuos, tan objetivo como afirmar que las obras para adaptarse al cambio climático del envío del contenido de los contenedores amarillos a la península ni siquiera han empezado.

Pero también es un hecho que solo el Partido Popular ha votado en el parlamento español en contra de prohibir los plásticos de usar y tirar, y es el único que acepta que el contrabando, incluso de bolsas de plástico, sea algo aceptable en Melilla, aunque Marruecos haya adelantado su legislación contra las bolsas de plástico.

Las personas que decidimos en la asamblea de Rebelión por el Clima Melilla de junio junto al Drago caído hacer nuestro el objetivo de una Feria sin plásticos no hablamos de política, sino de emergencia climática.

Lo que nos mueve es pensar, con argumentos, y creer, con sentimientos, que la respuesta política ante la emergencia climática ha sido insuficiente hasta ahora y en el futuro debe ser prioritaria.

Los plásticos suponen el 4% del consumo mundial de petróleo, pero el problema principal de su uso es el escaso tiempo que se utiliza y las cantidad de siglos que tardan en degradarse.

Una bolsa de plástico se utiliza una media de 10 minutos y tarda en destruirse 400 años.

Cada año se producen 300 millones de toneladas de plásticos, de ellas, se estima que ocho millones acaban directamente en los mares y océanos de nuestro planeta.

Lo que queremos es acabar lo antes posible con los plásticos de usar y tirar en la ciudad de Melilla como un primer paso para conseguir el objetivo de una #Melillasinplásticos.

La Feria tradicionalmente produce una cantidad enorme de toneladas de material de usar y tirar de consumo de plásticos de un solo uso que acaba quemándose en la incineradora, y dentro de un par de años estará prohibido sin que se haya ni intentado limitar su producción ni sensibilizado a la población con los motivos de la prohibición.

Exigimos que las personas que estamos dispuestas a luchar contra la emergencia climática en Melilla podamos contar con servicios públicos que nos faciliten poder participar en eventos públicos. Es un derecho de las personas que las administraciones públicas les faciliten llevar un consumo sostenible.

Exigimos que se pongan en marcha medidas para evitar el uso de plásticos de usar y tirar en la Feria de 2019 y que se prohíba su uso en 2020.

plásticos en Melillabasuras marinas en playa de Melilla